Hetalia y sus personajes no me pertenecen lo único que me pertenece aquí es la historia y la hermana de Alfred y Matthew y el futuro novio de esta. Esta historia está hecha sin fin de lucro.
Aclaración:Este Fic está basado en un Universo Alterno, donde todos son humanos ~.
Advertencia: Parejas Hombre x Hombre, Escribí este capítulo combinando las tres clases de narraciones, siento si sea algo confuso.
~ ¿Qué harás del tiempo cuando no estemos juntos?…
Sé que lo nuestro no iba a ser perfecto…
Pero, ¿Por qué no lo intentamos?~
No podía evitarlo, Richard era muy gracioso, lindo, talentoso, inteligente, era un sueño hecho realidad.
Miré frente mio como Francis coqueteaba con una colegiala, agache la mirada, siendo notada por el joven nativo del lugar.
—Una mujer tan hermosa no debería de sentirse mal— tocó mi hombro como dándome apoyo, un apoyo que en el fondo me moría por recibir.
—Gracias, es solo que…— no sabía que decirle, contarle mi patosa historia de amor no era lo que planeaba.
—Creó que te comprendo — soltó un suspiro de cansancio mirando la misma dirección que yo hace unos momentos.
— ¿Arthur?- Fue lo único que pude preguntar, él sol asintió— Entonces, ¿eres…?—
—No exactamente— Lo miré curiosa, él mostro su singular sonrisa— él es el único para mí, es mi— se sonrojo levemente— Mi primer amor—
Lo miré sorprendida, no podía creerlo, el proyectaba una imagen del tipo de Don juan, pero con la diferencia que él si toma las relaciones más en serio.
— ¿Cuál es tu historia?— preguntó con un tono de diversión en su voz.
—Lo mismo, pero con Francis— le seguí la broma, me miró un poco sorprendido para luego soltar una leve carcajada.
—Entonces eso quiere decir que tú y yo querida tenemos mala suerte— me guiñó un ojo mostrando su radiante sonrisa— Deberíamos buscar por otra parte, ¿No has pensado ser lesbiana?—preguntó a modo de burla muy bien mostrada en su voz.
—Muy gracioso "Querido", pero yo debería decirte que tal vez las mujeres no seamos tan malas, prueba por ahí la próxima vez, yo aun buscare una oportunidad— le seguí el juego.
»Me niego a dejarte ir
Me niego a olvidar mi fantasía irreal.»
—Deberías dejar de llorar— se me acercó Richard con una sombrilla para cubrirme de la lluvia— si sigues aquí te enfermaras.
Tomé su mano con tristeza— no sé que me paso, no quise Salir corriendo de esa manera— me tallé los ojos con brusquedad— Ya estoy acostumbrada a esto— solté un suspiro resignado.
Sentí su mirada sobre mí, la caricia de su brazo sobre mi cintura me estremeció de pies a cabeza, cerré los ojos instintivamente mientras él con su brazo sobre mi cintura me acercaba a su cuerpo.
—No has pensado olvidarte de Francis— susurró cerca de mi oído causándome un cosquilleo.
—Tú… ¿Haz pensado en olvidarte de Arthur?— le pregunté aún con los ojos cerrados, deleitándome con las caricias que el me proporcionaba.
—Sí, eso estoy haciendo— sentí como la sobrilla que nos mantenía libres de la lluvia cayó justo a lado de nosotros— Pero creó que igual me romperán el corazón de nuevo— la mano que momentos antes sujetaba la sombrilla ahora acariciaba mi mejilla.
— ¿Por qué dices eso?— busqué más contacto contra su cuerpo, me adormecía, me hacia sentir querida, protegida… amada.
—Porque al parecer jamás olvidaras a Francis— sentí su aliento cerca de mi mejilla, abrí los ojos de sorpresa.
Fijé mis ojos en los suyos, su mirada brillaba como nunca antes, ni siquiera cuando veía a Arthur sus ojos tenían ese brillo…
~La lluvia sigue cayendo dándose cuenta
Que el amor que decía sentir ya se acabo
Y ahora deja un vacío en mi corazón~
Hoy me levante solo, tu voz en mi habitación lentamente dejó de sonar, no sé que pasó.
—Arthur— gemí de dolor al no notar tu presencia— ¿Por qué no puedes amarme?—Pregunté a la nada esperando una respuesta que sé jamás llegaría.
Camine de mala gana hacia la cocina, note que la contestadora tenia un mensaje, sin ganas de nada apreté el botón de reproducir.
—"Richard iré a tomar con Francis"— escuchó un ruido a su alrededor— "Lo siento Mon Ami Richard te lo robare toda la semana"— la llamada se corto entre gritos y reclamos de ambos jóvenes extranjeros.
Suspiro intentando no deprimirme ante esto, inconscientemente pensé en ella, en Jeanne, estaría sola igual que yo…
Me sorprendí ante mis pensamientos últimamente pensaba mucho en ella, desde que comenzamos a ser el confidente del otro hemos pasado tanto tiempo juntos, y eso me ha agradado.
»Pero Hoy…
Hoy no me siento con ganas de sonreír
Solo por hoy cuida mi alma…«
Llegue a la cafetería buscando con la mirada a aquel rubio de descendencia británica, pero mis intentos fueron un completo fracaso.
Resignado me di la media vuelta dispuesto a irme a tirar en el pasto y no pensar en nada cuando la vi entrar, su mirada afligida me desgarró el corazón, con mi mejor sonrisa me acerque a ella, intento hacerla reír aunque sea una sola vez en el día.
—Jeanne— le llamé con mi alegre sonrisa mostrando mis blancos dientes.
—Oh Richard— alzas la vista clavando tus ojos en los mios.
—En serio, no entiendo como ese francés puede casi arrastrarte a otro continente y luego botarte aquí, si yo fuera él no te dejaría ni un momento sola —
Su mirada brillo con un deje de esperanza y diversión en su cara.
—Richard ¿Me muestras el campo?—Su alegre voz ilumino mi día por primera vez…
—Claro, será un placer—
»Esta Noche mi amor
Hazme sentir que vale la pena
Que está mujer se quedara por siempre…«
¿Cómo rayos Francis no se da cuenta de la mujer que tiene frente a él?
Tomé una sombrilla rápidamente y corrí detrás de ella, sin mirar la cara de Francis besando a esa muchacha de intercambio, y mucho menos miré la cara de Arthur…
Si hubiera volteado tal vez notaria la cara de dolor que el inglés mostro ante ese acto…
Corrí detrás de ella lo más rápido que pude, la vi llorando empapada por la lluvia que parecía acompañarla en su dolor.
Con cautela me acerque hasta ella, cubriéndola con la sombrilla.
—Deberías dejar de llorar—No sabia que decirle, actué por impulso— si sigues aquí te enfermaras.
Me miró con todo el dolor en sus ojos tomando mi mano, yo solo la miré fijamente en todo momento.
— No sé que me paso, no quise Salir corriendo de esa manera; Ya estoy acostumbrada a esto— Soltó un suspiro lleno de resignación y cansancio.
La miré fijamente acercándome lentamente pasando mi brazo libre sobre su cintura, dejándome llevar, ella cerró lentamente sus ojos estremeciéndome.
—No has pensado olvidarte de Francis— acerque mis labios a su oído, susurrando débilmente.
—Tú… ¿Haz pensado en olvidarte de Arthur?— Preguntó con los ojos aun cerrados, seguí con las caricias meditando la respuesta.
Respuesta que ya sabía, que tuve en mente desde la primera vez que nos vimos, desde el primer toque entre los dos.
—Sí, eso estoy haciendo—Lentamente bajé la sombrilla que nos cubría a ambos de la lluvia, quería tocarla…
— Pero creó que igual me romperán el corazón de nuevo— posé mi mano en sus mejilla, sintiendo la humedad de la lluvia y de sus lágrimas en ella.
— ¿Por qué dices eso?—
Medite mi respuesta, ¿debería de arriesgarme a tal grado?, olvidar por completo el amor que profese por Arthur y entregarle mi amor a esta bella joven frente mio.
—Porque al parecer jamás olvidaras a Francis—
Fijó sus ojos en los míos, y fue ahí cuando lo decidí, la amaría solo a ella.
Lentamente acerque nuestros rostros fundiéndonos en una caricia efímera, inocente, pura, llena de amor, amor que en estos momentos era correspondido…
»Solo por hoy te daré mi corazón
Lo guardaremos en una caja
Y te daré la llave solo a ti…«
Pequeñas gotas cayeron sobre el papel viejo y arrugado.
—¿Qué significa esto?— La débil voz hizo eco en el viejo y empolvado cuarto.
—Querías la verdad y yo te la estoy dando— una voz varonil con otro acento le acompaño.
—Guillermo yo no te pedí esto— arrugó el papel en sus manos.
—Igual esas hojas son tuyas, algún día tenias que leerlas— el mencionado tomo una cajita en sus manos— Esta es tuya— mostro una de color roja— y esta de Alfred— en su otra mano tenia una cajita de color azul.
¿Y esas cartas?— señaló el joven a su amigo.
—Matthew estas son las cartas que dejaron tus padres a tus tutores—
El rubio cerró los ojos, tomo la caja roja en sus manos— ¿la Llave?—
El castaño se encogió en sus hombros.
—Eso deberías saberlo Tú—
Matthew se levantó del pequeño rincón donde minutos antes estaba sumido en la lectura.
¿Valía la pena esto? ¿Se atrevería a soportar el contenido de dicha caja?
Una sombra afuera del lugar miraba atentamente todo…
Esa cajita seria como la caja de pandora en cuanto se abriera crearía un gran caos… uno que tal vez al final se saliera de sus manos.
Tadan! Acabé, después de mucho sin subir nada, sin actualizar, etc…
Bueno que les pareció?
Ya quiero acabar el fic, cada día le doy mas drama y hago sufrir a gente por lo mismo xD
En fin acabe con la introducción de los padres, que seguirá ahora? Ñan ñam
Última cosa, aclarando, Los dos últimos capítulos son una carta que los padres dejaron a Natasha, las cajas contienen otros pedazos de sus historia, supongo que ambos padres querían que sus hijos supieran que tan importantes fueron estos dos hombres en su vida y porque los eligieron para cuidarlos si algo les pasaba.
Porque yo apoyo a:
"Un mundo con un Alfred más salvaje grr~"
Y:
"A un mundo por un Matthew más grr ~
