Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Stephanie Meyer.
Capítulo 10: Perdiéndolo.
Tiene frío. Tanto frío que sus dientes castañean de forma dolorosa. Le duele mucho la mandíbula y las extremidades. Hace tres horas que se acostó y se hizo una bolita para tratar de conservar el poco calor que sentía en su cuerpo, y no ha cambiado de posición. Se siente más helada que antes. Se puede imaginar, fría, tiesa y con su piel azul.
Emily chasquea los dedos para llamar su atención y Bella asiente visualizándola frente a ella. Emily mueve sus manos comunicándose con el lenguaje de señas. Bella se sintió muy sorprendida cuando se dio cuenta que podía entender cada gesto, unas cuantas horas atrás. Y habían acordado que si por alguna razón Bella no pudiera mirarla directamente el chasquido significaría que debía visualizarla para saber lo que la muñeca quisiera decirle.
- No hace tanto frío. No puede ser normal que estés así. - le dice Emily parada a su lado de la cama con sus caras frente a frente. Bella abre los ojos e intenta enfocar la carita preocupada de la muñeca.
- ¿Tú... Sien-sientes... e-el frío?
- Soy capaz de sentir la temperatura del ambiente, sí. Y la verdad es que la noche está fresca, pero no tanto.
- A-algo... Pasa... E-e-enton-cees. Due...Due-le...
- ¿Qué debo hacer? por favor dime qué hacer - Emily se muestra tan asustada y angustiada que Bella quiere poder levantarse para consolarla. Pero apenas tiene fuerzas y se siente inexplicablemente cansada, sin embargo, no puede dormir por el frío.
- No sé...
Y se calla, no puede y no quiere seguir hablando. Bella también se siente asustada. Y la verdad es que el congelamiento parece no limitarse a su cuerpo pues le cuesta hilar sus pensamientos. Aunque no es como si últimamente pudiera hacerlo con la misma facilidad que antes. Porque no es así. Y las demás voces no ayudan.
... Tienes que poder... Es la única forma. Júntalos. Conocer es la clave... Contacto visual
Bella aprieta los ojos contra la almohada, dificultándose a sí misma la respiración, aunque no por mucho tiempo. Se siente tan confundida. Tan confundida...
...
Voces, voces, voces y más voces.
Bella suspira irritada. Siente que no ha dormido lo suficiente y tampoco recuerda en qué momento se quedó dormida lo que, cosa rara, normalmente sí puede. Y esas malditas voces resuenan en sus sensibles oídos impidiéndole dormir tranquila.
- ... No, no lo sabemos.
Una pausa.
- Es que no es posible. Estaba cerrado como siempre - hay silencio otra vez y Bella suspira satisfecha porque piensa que al fin podrá volver a dormir. Su felicidad no dura mucho - No, pero claro que no - ahora la voz contiene un tanto de frustración pero ni por asomo como la que yo siento en este momento maldita seas tú so idiota desconsiderada así que se vuelve más rápida. - Entiendo. Sí. Está bien. Pero... ¿Por qué no despertarla ahora para preguntarle? la verdad es que esto me preocupa.
Victoria vuelve a quedarse callada para escuchar la respuesta.
- De acuerdo. Esperaré - Bella la escucha caminar hasta la puerta y cerrarla con llave. Su corazón se acelera ante el hecho de estar con victoria en una habitación asegurada. ¿Y con quién demonios está hablando? - Bien. No te preocupes por eso. Me sé de memoria todos los números necesarios. Llamaré si hace falta. Okey, hasta luego.
Por fin Victoria cuelga el teléfono y se sienta detrás de su escritorio a hacer lo que sea que hace siempre. Bella intenta volver a dormir pero se pasa la siguiente media hora intentándolo. No puede hacerlo. Ya se desveló.
Se remueve, estirándose para destensar su cuerpo agarrotado por estar en la misma posición durante tanto tiempo
Al mismo tiempo, escucha a Victoria levantarse y correr a su lado.
Por favor déjame en paz.
- ¿Isabella? Isabella ¿Puedes escucharme?
Ni que estuviera sorda para no oír tu chillona voz.
Bella abre los ojos frunciendo el ceño al ver a la psicóloga arrodillada al lado del sofá para estar a su altura.
- ¿Estás bien? - le pregunta ella, con algo que Bella cree es preocupación, pero eso no es posible ¿Por qué habría de importarle a ella? quien siempre se ha mostrado fría y casi indiferente con ella.
Bella hace caso omiso de sus pensamientos confusos y revueltos y trata de concentrarse en el presente, dejando de lado sus reflexiones.
- Estoy bien. Sólo algo cansada. - es verdad, le hubiese gustado poder dormir un poco más, pero ya que...
- ¿Tienes hambre? - victoria se levanta y se dirige a su escritorio con todas las intenciones de llamar a alguien para que le lleve algo de comer.
- No, espere - le detiene porque la verdad es que no tiene nada de hambre y el sólo hecho de pensar en comer le revuelve el estómago. Victoria se da la vuelta y la mira ceñuda. - No tengo hambre todavía.
- Isabella, tienes que comer - le dice con un poco más de fuerza esta vez, aunque ni de cerca como antes.
- Después, por favor. Aún debo tener el estómago medio dormido. Prometo comer algo luego, por favor - y Bella no sabe si funcionará pero le dedica la mirada más suplicante y lastimera que puede hacer para convencerla. Victoria boquea por algunos segundos y luego rueda los ojos. .
- Bien, bien. Tú ganas - se rinde levantando las manos para luego apoyarse suavemente sobre su escritorio. - Pero a cambio, quiero un par de respuestas.
Si ya sabía yo que no podía ser tan fácil.
- ¿Respuestas de qué? - pregunta Bella torciendo el gesto, sabiendo que ser evasiva no la llevaría a ningún lado. Pero la verdad es que sospecha lo que Victoria quiere saber y Bella se encuentra en las mismas. No tiene idea de cómo llegó ahí.
- Como por ejemplo: ¿Por qué estás aquí y no en tu habitación?
Ya lo sabía yo, si debería ponerme con un puestito en la entrada para tratar de adivinarle el futuro a los que pasen. En serio.
- No lo sé. - le da su respuesta más sincera y Victoria suspira como si hubiese estado esperando esa respuesta.
- ¿Qué es lo último que recuerdas? - intenta por un lado diferente.
- Pues... - Bella necesita unos segundos para hacer memoria - Estaba en mi cama, intentando entrar en calor.
- ¿Fuiste a cenar?
- No - maldición su respuesta es automática. Intenta no hacer muecas para no dejarse en evidencia, la verdad es que no le apetece nada que se enteren de que no ha estado comiendo.
- ¿Y eso?
Bella se muerde el labio inferior antes de contestar - Fui al comedor pero hacía demasiado frío. Así que preferí irme a mi habitación. Aunque eso no sirvió de mucho ya que esta estaba igual de helada.
Victoria se muestra confundida al escucharla. - Los termostatos estaban encendidos anoche, como siempre.
- Lo sé. Pero yo tenía frío y no lograba quedarme dormida. De verdad no sé cómo llegué aquí, quizá...
Pero no es posible que lo haya hecho alguien más puesto que Kris está lejos, Emily es una muñequita con mucha fuerza pero incapaz de abrir puertas como Bella, y Leah... No, ella no pudo ser ¿Por qué se tomaría la molestia?
- ¿Isabella? - Victoria levanta las cejas esperando que prosiga. Bella sacude la cabeza.
- No, no sé cómo llegué aquí, lo lamento.
- ¿Lo lamentas? ¿Por qué?
Bella mantiene el mentón pegado a su pecho mirando sus pies así que no se percata de la silenciosa entrada de Fox a la oficina. En otra ocasión la hubiese escuchado de inmediato, pero su audición se ha vuelto limitada por los susurros y otras cosas que ahora logran distraerla.
- Por haber irrumpido aquí sin permiso.
- Eso no...
Lo que sea que Victoria fuese a decir es interrumpida por otra voz.
- Buenas tardes.
Fox cierra la puerta a su espalda y Bella se sienta de inmediato para mirarla sin importarte el mareo que le nubla la vista por unos segundos. Fox camina hasta victoria para saludarla de un breve apretón de manos. Aunque... Bella ladea la cabeza y entrecierra los ojos. ¿Por qué le ha parecido que ese apretón es una fachada? Como si fuese algo actuado por parte de ambas.
Qué extraño.
Si vuelves a decirlo se te caerá la nariz.
Quiero un cometa.
- Ehh - Bella cierra la boca maldiciéndose por haber estado a punto de contestar a las voces. Fox y Victoria la miran. Fox se acerca.
- ¿Cómo te sientes? - le dice escrutando su rostro en busca de mentiras por lo que Bella procura ser lo más sincera posible.
- Estoy mejor, aunque me sigo sintiendo cansada. - no vale la pena siquiera pensar en que Fox no esté enterada de todos los acontecimientos así que más vale dar las respuestas correctas.
Espera ¿Qué?
- Está bien. Me parece que deberías volver a tu habitación. Ve a asearte y cuando estés lista dirígete al comedor. Ya han empezado a comer pero si te apresuras aún te alcanzará el tiempo para comer con ellos.
- De acuerdo.
Bella se saca las mantas de encima y sale rápidamente. No tiene ninguna intención de dejarles saber que no piensa ir al comedor. La verdad es que sigue sin tener hambre.
...
Jacob debe de estar en algún sitio. Bella da vueltas por el patio tratando de dar con el chico. Ya lo buscó dentro, en la sala de juego no hubo rastros de él y al echar un vistazo en el comedor confirmó rápidamente que ninguno de los pocos que aún quedaban se trataba de Jacob.
Y ahora ahí está dando vueltas como trompo por el terreno intentando localizarlo. Debe comenzar a ayudarlo ya.
- Me siento algo culpable por enfocarme sólo en mí - susurra tan bajito que podría confundirse con el viento. Luego, se siente peor cuando cae en la cuenta una vez más que Kris no está allí para responder ante todo lo que diga, como antes. Lo que la deprime. - Me he estado dejando llevar por mis problemas y descontrol, y no es justo que deje a Jacob de lado cuando él confía lo suficiente en mí como para pedirme ayuda. Tengo que encontrarlo.
Y sigue buscando...
Es casi obvio. Jacob quería que se encontraran allí la primera vez que hablaron. ¿Por qué al amparo de ese gigantesco árbol? Bella no tiene idea. Jacob está sentado en el pasto con la espalda apoyada en la corteza. Parece lo suficientemente cómodo como para leer allí.
- Ey tú.
Jacob levanta la mirada, y al verla sonríe tan contento que Bella se siente peor que antes.
-¡Bella! - deja el libro de lado y se levanta raudo y veloz para abrazarla.
...
- ¿Estás segura de esto? quiero decir, sé que has estado teniendo problemas. - le dice Jacob otra vez sentado en el pasto y apoyado en el árbol. Bella está sentada a lo indio frente a él y le devuelve la mirada con las cejas alzadas y los labios fruncidos.
- Jacob, ¿Quieres dejar ya eso de lado? en serio. Si estuviese tan mal como crees que estoy no estaría aquí frente a ti.
- Pero es que yo soñé... - Jacob insiste, pero Bella no le deja terminar.
- No, olvídate de eso - le dice con firmeza - No nos vamos a dejar influenciar por los sueños. ¿De acuerdo? dijiste que confiabas en mí y más te vale que eso siga siendo así.
Es el tono más rudo que ha usado con Jacob, por lo que el chico abre los ojos desmesuradamente y le muestra las palmas en son de paz.
- Está bien, está bien. Lo que tú digas, sólo no te esponjes ¿De acuerdo? - lo dice con tal susto en la cara que Bella no puede evitar reír.
- Bien. No me esponjaré. Sólo quiero que sigas confiando en mí y que hagas lo que yo te diga.
- Mmm - Jacob esboza una sonrisa burlona - ¿No irás a pedirme que salte desde el tejado, verdad?
De repente, en su estómago siente una cosquilla muy intensa como si estuviese cayendo en picado. Algo en esa pregunta le alborota los pensamientos y le hace desear... Correr.
- No, claro que no. - le asegura con la mayor convicción que puede ingerirle a su voz.
Jacob ladea la cabeza y no vuelve a sacar el tema.
...
- No hagas eso. Concéntrate. Debes poder ver mi puerta y atravesarla. - murmura Bella inclinada contra la pared observando a Jacob caminar de un lado para el otro en una habitación vacía que encontraron en el cuarto piso. A juzgar por la falta de luz y el exceso de polvo y pelusas, se trata de una habitación abandonada en donde ni siquiera hay muebles.
- ¿Segura que tu puerta está aquí? - pregunta Jacob sin dejar de dar vueltas por el cuarto pegando manotazos como si esperara chocar contra algo invisible de un momento a otro. Bella rueda los ojos y sonríe divertida.
- Jake, la susodicha puerta se encuentra a casi dos metros a tu espalda.
Al escucharla, Jacob se detiene y la mira con la boca abierta. Bella sonríe de lado y levanta una ceja. Da un pequeño cabeceo en la dirección correcta observando a Jacob correr en esa dirección.
- ¿Estoy cerca? - le pregunta ya quieto en un sólo lugar.
- Estás a un paso.
Bella no sabe cómo es que él no puede verla, si está allí, justo frente a él.
- Quizás falta algo.
Jacob la vuelve a mirar - ¿Algo como qué?
- No tengo idea. Edward nunca tuvo problemas para verla, tampoco para atravesarla.
Jacob mira hacia el suelo en busca de inspiración, absolutamente concentrado en sus pensamientos.
- Tal vez algo esté mal en mí.
- Sí - acepta Bella provocando que Jacob la mire con algo parecido al llanto en los ojos - Eres un cabeza hueca.
El chico la mira con algo parecido al reproche cuando asimila lo que ella ha dicho.
- No hay nada malo en ti. Simplemente falta algo. Y vamos a averiguarlo.
- Pareces muy segura de eso. - Jacob mira hacia el frente con anhelo y levanta la mano. Bella le ve atravesar su puerta, pero para Jacob es como si sólo mantuviera sus manos suspendida en el aire.
- Intenta concentrarte una vez más. Visualiza. Imagina la madera roja frente a ti...
Y así siguen por un par de horas más, hasta que el hambre (Jacob) y el cansancio (Bella) los obliga a parar.
Se han despedido, y Bella camina hacia la habitación apoyándose con una mano de la pared de la izquierda. Le duele tanto la cabeza que apenas puede pensar.
Una vez dentro, se tira sobre la cama e intenta no escuchar. Aunque le resulta casi imposible. Si se concentra en desentrañar... Aquella ola de pensamientos confusos, la verdad no le dice nada. Se vuelve incoherente. Siente que sus labios se mueven pero no puede escuchar lo que está diciendo, y menos entenderlo. Se está dejando llevar y ya no lo entiende. No comprende nada. A penas puede recordar que está en esa habitación y que está a salvo. Se trata sólo de una pequeña crisis causada por el agotamiento físico y mental. Es eso. Debe esperar que acabe y si no acaba si no pasa luego todo eso, tendrá que ir en busca de Fox o alguien que pueda ayudarla. Siente que la cabeza le va a explotar.
¿Qué puedo hacer? ¿Qué puedo hacer?
No hay nada que yo pueda hacer.
Sí sabe...
Los árboles hablan...
Maniático ¡Maniático!...
¡Corre!...
Me dirijo...
chuuuuuuchuchuchuchuchuchussss...
Toc toc...
¿No irás a pedirme que salte desde el tejado, verdad?
Un tipo diferente de oscuridad.
... Se abren pequeños accesos...
... Salir de una para ir a otra...
... intuición...
... Responde a tus deseos inconscientes...
... Este lado no es como aquel... Las personas de allá podrían estar acá también, como podrían no estarlo...
... Aquí también me atropelló un camión y estuve en coma por dos meses. Sólo dos meses...
... Aquella lengua caliente lamiendo un extremo del pequeño palillo... Dejando caer el fósforo... Pila de miembros...
- ¡No! - Bella se sienta y respira entrecortadamente, oyendo aún el eco de muchas palabras. Entiende algo. Pero es demasiado.
Todo está allí, todo está allí...
Se levanta de la cama y camina de un lado a otro sujetando su cabeza entre sus temblorosas manos.
- Por favor, sólo un momento, necesito analizarlo.
Se frota los labios resecos con un dedo iniciando un monólogo sin dejar de hacerlo.
- James. James y Jacob. James no cruzó por mi puerta y Jacob tampoco. Andy nunca hubiese podido cruzar si yo no hubiese provocado ese accidente, porque en ese lado ella tendría aquel incidente de todas maneras, pero en este, en donde intervine yo, hubo una decisión; una que hizo que se adelantara. Eso la hubiese salvado. Pero yo o esa Bella que la ayudó, debió saber de alguna forma que eso iba a pasar. Y retrasó a Andy lo suficiente como para que el camión la alcanzara... Al mismo tiempo que la otra...
- ¿Qué? - Emily está sentada en su lado de la cama, y desde allí observa su caminar con ojos adormilados.
- Ambos camiones iban a pasar por ambos lados al mismo tiempo. Pero en un lado, Andy es atropellada y en el otro; no. Yo aparecí en la realidad en la que Andy no iba a ser atropellada y la detuve allí hasta que el camión pasó para hacerlo, provocando que en ambas realidades Andy quedara en coma. Ahora, estando el cuerpo físico inhabilitado, con la consciencia libre y accesible, yo debí apropiarme de ella, logrando que pudiera cruzar y la próxima vez que Andy despertó lo hizo en su nuevo cuerpo, que era compatible con ella. Pero Jacob... ¡Agh! ¿Qué es lo que sé de él? En nuestras conversaciones él se limitó siempre a hablarme sobre su vida en el otro lado ¿Por qué demonios di por sentado que lo que tenía frente a mí se trataba sólo de una esencia? Jacob el hombre lobo puede estar habitando ahora el cuerpo físico de Jacob el humano. ¿Pero cómo diablos fue que puso pasar? ¿Qué estaba haciendo Jacob el humano cuando el otro llegó?
Bella se detiene frente a la cama mirando a Emily.
- ¿Tenemos que averiguar eso ahora? - le pregunta la muñeca quitándose las mantas de encima a patadas al ocupar las manos para hablarle. Bella se mira y se da cuenta de que viste el pijama. Emily debió cambiarla y acostarla después de quedarse dormida atravesada en la cama.
- Si lo que sospecho resulta ser cierto, me parece que tenemos un gran problema entre manos. - le echa un vistazo a la puerta - Abrirlas será muy sencillo, pero no puedo dejarlas así. Ahora nos vendría de pelos que Kris estuviese aquí.
- Quizás por eso le dijiste a Jacob en sueños que era necesario que Kris estuviese contigo al momento de ayudarlo.
Cosas simples y necesarias... Vueltas que dan vueltas...
- Puede que tengas razón. Aunque... - Bella mira a Emily quien se para en la cama.
- Puedo hacer que los vigilantes te ignoren, por lo que ir a donde quieres llegar será pan comido, lo que no puedo hacer es desactivar las cámaras, lo que es algo que sólo Kris puede hacer. Nos verían después de todas formas.
- Lo sé, lo sé. Pero tiene que haber una manera de... - y de pronto lo tiene claro - Ya sé. Dices que puedes hacer que los cuidadores nos ignoren.
- Correcto.
- Ahora, ¿Debes hacerlo estando cerca de ellos? ¿O puedes hacer que el enfermero que custodia el pasillo se distraiga desde aquí? ¿Puedes hacerlo con todos los cuidadores que anden deambulando?
Emily se queda quita y luego suspira - Bella, lo estás olvidando.
Las cosas simples...
Se cae y golpea risueñamente.
- ¿Olvidar qué?
Vamos a morir todos...
- ¿Recuerdas nuestra venganza?
- Trato de no hacerlo.
- Pues ahora te convendría repasar esos recuerdos con detalle. Recuerda que nosotras estuvimos en esa torre de vigilancia todo el tiempo y tuve que hacer que todos los reos sintieran... Tú ya sabes qué - gesticula con repentino nerviosismo al referirse a esa parte en particular, pero se recupera con rapidez - Y no fue necesario que pasara por fuera de cada celda para lograrlo. Dime lo que quieres hacer y te ayudaré.
Bella sonríe y asiente con gratitud. - De acuerdo. Lo que quiero es que distraigas a cada cuidador que pueda estar haciendo sus rondas, y los que aún están en sus oficinas también. Y al encargado de vigilar las cámaras y sobre todo... A Fox. No importa si no podemos dejar las puertas cerradas una vez que hayamos vuelto, lo importante es que no sepan que fuimos nosotras quienes anduvieron merodeando por allí.
- Pero ¿Y las cámaras?
- No te preocupes por eso. Kris dijo que una parte de mis habilidades era encender - en ese momento se activó el interruptor iluminando la habitación - Y tenía razón.
La luz comienza a titilar y de pronto, ya no está más dentro de la ampolleta. Bella respira agitadamente y la luz titila aún más rápido. Entonces Bella cierra los ojos y puede ver la luz detrás de sus párpados. Pero no es sólo una bola brillante de luz, son tantas que resultan cegadoras. Escucha el chasquido de dedos y su mente automáticamente visualiza a Emily sin siquiera interferir con el otro proceso.
- Impresionante - dice Emily con un pequeño gesto. Con otro esfuerzo más, la puerta se abre sin emitir sonido.
- Ahora Emily.
La muñeca se baja de la cama de un pequeño salto y mientras la puerta se entreabre con lentitud toma a Bella de la mano para guiarla. Las bolas de luz se pegan al techo y atraviesan hacia el otro lado para evitar ser vistas. Rápidamente, Bella las envía hacia cada cámara del complejo posicionándolas justo frente al lente entorpeciendo la visión, así cuando revisaran las grabaciones se podría ver la luz en todas las cámaras dando la impresión de un fallo en el sistema. Es poco probable que sospechen de ella. Con más confianza en sí misma a cada momento sigue a Emily confiando en ella.
- Ya estamos en el pasillo principal ¿Ahora qué?
- A la oficina de Fox, sé que ella debe tener lo que necesitamos.
- Muy bien.
Llegar a la oficina no les toma mucho tiempo, con el camino despejado y Emily sabiéndoselo tan bien como ella misma, logran llegar sin contra tiempos.
A penas se acercan Bella le saca el seguro a la puerta que se abre con facilidad sin tocarla siquiera porque quizá quiera que descubramos todo.
- ¿Necesitas que me quede fuera?
- No, ven conmigo. En la oficina de Fox no hay cámaras, pero la del pasillo también enfoca este lado, y no puedo arriesgarme a que te vean.
- ¿Temes que tus luces se apaguen? - pregunta Emily guiando a Bella hacia el interior cerrando la puerta con su pequeño pie.
- Sé que lo harán. No he practicado lo suficiente como para mantenerlas encendidas mientras me concentro en otra cosa. Bueno, aquí voy.
Al abrir los ojos, puede sentir las luces parpadear antes de apagarse. No importa, ya las encenderá de nuevo cuando salgan de allí. Ahora lo apremiante es encontrar lo que necesita. Una vez más, hace uso de su don para activar el interruptor e iluminar la oficina. Apresurándose se dirige a los estantes para revisar sus cajones. Todo está organizado en orden alfabético y los primeros resultan ser los últimos, así que cruza la oficina hacia los otros estantes para empezar por allí.
- Black, Black, donde estás... Oh, aquí estás - le resulta sencillo encontrarlo ya que no hay tantos pacientes con apellidos que empiecen con B, quizás unos dieciocho o diecinueve... - Concéntrate.
Al abrir la carpeta amarilla, lo primero que sus ojos ven es una fotografía de Jacob mirando a la cámara vestido con el usual camisón blanco. Más abajo, hay datos como su nombre, su edad, nacionalidad, nombre de sus padres y hermanas. Leyendo por encima, se entera de dónde vivía él antes de caer en ese lugar, cuáles eran sus pasatiempos y algunos rasgos de personalidad. Después de revisar varias hojas, sus ojos captan una palabra digitalizada en negrita:
Diagnóstico: Licantropía clínica.
- No jodas.
Luego, hay una amplia definición del término que no está segura de entender del todo aunque las palabras "Síndrome psiquiátrico" "Alucinaciones" "Delirios" y las frases " Estados alterados de la mente que unen a la psicosis" "La creencia de una transformación pasada o futura, o comportamiento que indica que una persona cree que se transformó" "Transformación que ocurre dentro de la mente del enfermo"
le dan una clarísima idea de lo que Jacob ha contado y lo que los doctores han interpretado.
- Ya, pero esto no me sirve realmente. Debe estar por aquí la razón, ellos deben haberlo puesto en algún lado. Y… - pasando hojas de forma casi frenética, Bella finalmente lo encuentra.
- No puede ser. "Paciente con salud mental sana muestra signos de alucinaciones y delirios después de despertar de un coma provocado por un accidente de motocicleta" mierda. Tenía razón, yo tenía razón.
Chasquido.
- ¿Qué encontraste? - Emily se acerca por su espalda. Bella tiene la vista fija en los papeles.
- El Jacob de aquí también tuvo un accidente en su moto. Y quedó en coma, de alguna forma sus esencias se soltaron de sus cuerpos físicos y el hombre lobo cayó en el cuerpo de Jacob en esta realidad porque estaba disponible. Pero ¿Dónde carajos está la esencia sobrante? La esencia del Jacob humano, porque sé que en la otra realidad el cuerpo físico del hombre lobo sigue en coma ¿Dónde puede estar?
- Eso no podemos averiguarlo, no leyendo un montón de aburridos informes. - dice Emily para después cerrar con su manita la carpeta de Jacob.
- Eso lo sé - Bella devuelve el archivo a su lugar procurando dejar todo como estaba. - Vámonos ya de aquí. Podemos seguir pensando en la habitación.
...
Volver resulta igual de fácil, con la diferencia de que no pueden volver a dejar todas las puertas cerradas con llaves como antes. Así que saben que después empezarán a hacer preguntas al respecto y espero poder tener todo resuelto para cuando comiencen con eso.
- Entonces ¿Qué es lo que debemos hacer? - pregunta Emily sentándose en el borde de la cama.
- Espera - Bella se para en el centro de la habitación y una vez más cierra los ojos. Después de veinte segundos los vuelve a abrir. Emily la contempla con la cabeza ladeada.
- ¿Qué has hecho?
- Abrí las puertas de tantas habitaciones como pude, porque si mañana se dan cuenta de que algunas puertas ya no tienen el seguro, como estoy segura de que lo harán, sospecharán quién fue con sólo venir y ver que mi habitación es la única en todo el pasillo que tampoco está con llave.
- Mmm, eso es cierto. Qué bueno que se te ocurrió - felicita Emily sonriendo ampliamente.
- Sí, bueno. Alguien tiene que ocuparse de cubrirnos las espaldas ahora que Kris no está. Pero olvidemos eso. Tenemos que pensar. - Bella camina hasta el interruptor y apaga la luz para luego ir a la cama en donde Emily ya la espera acostada.
- ¿Entonces qué es lo que debemos hacer?
- El otro cuerpo sigue en un estado comatoso. Debemos lograr que el cuerpo de Jacob de esta realidad también lo esté, y ese es nuestro gran problema.
- Podríamos golpearlo fuerte en la cabeza, seguro hay lugares estratégicos que puedan provocar un coma.
- Es peligroso.
- ¿Y qué sugieres hacer entonces?
¿No irás a pedirme que salte desde el tejado, verdad?
- Quizás no desde el tejado, está demasiado alto y eso lo mataría seguro. Pero puede que unos pisos más abajo...
- ¿Acaso piensas...? - Emily no termina su pregunta y se pone de lado acurrucándose. Bella sigue de espaldas mirando hacia el techo.
- Puede que tengamos una oportunidad.
- Más bien que Jacob la tenga.
Bella asiente aun barajando cada posibilidad en su mente. Todo lo que es posible sin distraerse con los malditos susurros estúpidos.
- ¿Y eso por qué?
- Porque si no tenemos cuidado, en vez de dejarlo en coma, podríamos provocar su muerte.
- ¿Por qué el tirarlo de una altura considerable es una opción y golpearlo en la cabeza no? - pregunta la niña con curiosidad.
- Emily, no podemos permitirnos ser impulsivas. Tenemos que pensar en todo. Estamos dispuestas a ayudar a Jacob, por supuesto que sí. Pero eso no significa que tenemos que arriesgarnos. Aún pueden enviarnos a la cárcel si lo creen necesario. No olvides eso. Y si lo hacemos, tarde o temprano descubrirían que fuimos nosotras quienes lo golpeamos para hacerle daño.
- Pero nosotras no queremos hacerle daño.
- Eso ya lo sé - replica Bella con un poco de impaciencia. - Pero ellos no lo verán de esa forma. Tenemos que asegurarnos de que el cuerpo de Jacob entre en coma, pero de una forma que no puedan acusarnos a nosotras de ser las responsables.
Ambas no dicen nada durante un momento hasta que Emily decide exteriorizar sus pensamientos. - Ya casi todos saben que te llevas bien con Jacob.
- Ajá.
- Hasta podrían pensar que son amigos.
Bella frunce el ceño y gira la cabeza para estar frente a frente con Emily. - Sí, ¿A dónde quieres llegar?
- Yo podría hacer que Jacob salte desde el segundo piso si tú quieres. No tendríamos que tocarlo, ni siquiera estar cerca de él cuando eso pase. De hecho, para más seguridad, podría ser cuando tú te encuentres en terapia así nadie podría sospechar que tú lo ocasionaste. Y si a Leah se le ocurre abrir su bocota, ellos aún no le creerán y pensarán que es sólo algo inventado por tu mente porque de alguna manera te sientes culpable por lo que pasó. Porque lo aprecias como amigo y se supone que él te pidió ayuda. Ellos no creen en nuestras habilidades por lo que pensarán que Jacob trató de suicidarse al ver que, en su delirio, no hay nadie que lo puede enviar de "regreso" Desestimarán el relato de Leah y el asunto quedará ahí. Ellos se ocuparán de Jacob, pase lo que pase con él después de saltar, y a ti tratarán de hacerte ver que no fue tu culpa lo que pasó.
Después de eso ambas se sumen en un silencio contemplativo y por parte de Bella también asombrado.
- ¿De verdad tienes sólo siete años? - le pregunta en un susurro bajito. Emily se ríe y asiente.
- Sí, me he quedado ahí.
- ¿Quieres decir que mentalmente no creces?
- Desde que tengo uso de razón sé que tengo siete años. Puede que haya crecido, aprendo cosas diferentes cada día pero eso no hace que actúe de manera distinta. Mis decisiones frente a una situación en este momento, sería la misma que tomaría en mi primer día.
- Yo sí creo que has crecido. Aunque aún te falta por aprender, igual que a mí.
- Sí.
Bella se acomoda de lado también y se prepara para dormir cuando un pequeño chasquido de dedos le hace visualizar a la muñeca acostada a su lado.
- ¿Cuándo quieres que lo haga? - pregunta la niña por lo de Jacob. Y Bella no tiene que pensar mucho en tomar la decisión.
- Mañana.
Hola chicas y chicos. Espero hayan disfrutado con la lectura, yo estoy muy contenta porque voy como avión. Muchas gracias a los que han comentado y a los que no, también, por leer mis locuras.
Les adoro chicos.
Un besote enorme y nos leemos en el próximo cap.
Chaup.
