—¡Aquí hay un Munna! —Dice la mujer del Equipo Plasma, señalando al Pokémon redondo mientras se acerca junto con su compañero.

—¡Vamos, obedece! —Le grita el otro hombre, que también tiene el uniforme del Equipo Plasma. El Munna tiembla y le mira con ojos asustados.— Suelta Humo Onírico... ¡ahora!

—¡Muuun! —Parece negarse Munna, intentando apartarse de aquellas dos personas.

—¡Pero...! —Bel se lleva una mano a la boca y cuando la miro parece realmente afectada.— ¿Quiénes sois vosotros?

—Bel... —Le advierto, cogiéndole del brazo. Pero sé lo impulsiva que es.

—¿¡Y qué estáis haciendo?! —Grita al final, zafándose con furia de mi agarre.

—¿Que quiénes somos? —Pregunta con tono sarcástico el hombre, prestándonos atención por primera vez.— Somos miembros del Equipo Plasma, una organización que lucha día y noche para liberar a los Pokémon de aquellos estúpidos que los oprimen.

—¿Que qué estamos haciendo? —La mujer toma la palabra, cruzándose de brazos y mostrando una sonrisa prepotente.— Pues estamos tratando de extraer de los Pokémon Munna y Musharna ese misterioso gas llamado Humo Onírico, capaz de mostrar los sueños.

—¿Pero para qué pretendéis usar el Humo Onírico? —Pregunto en voz alta. Parecen ser bastante bocazas y, cuanta más información tengamos del enemigo, mejor. Aun así soy cautelosa y no me muevo del sitio, estando totalmente alerta.

—Usando ese gas, podremos manipular los sentimientos de la gente y hacer que sueñen que quieren liberar a sus Pokémon. —Como creía, la chica lo suelta todo. Después chasquea los dedos y le hace una señal al otro miembro del Equipo Plasma.

Con una gran sonrisa, el hombre le da una patada al Munna. Éste gime y siento cómo Bel tiembla a mi lado. Los gritos del miembro del Equipo Plasma cada vez suben más de tono y cuando miro a mi amiga, veo que tiene los ojos llenos de lágrimas.

Corremos peligro si nos quedamos aquí, pero no podemos dejar que esta gente haga lo que le dé la gana y menos si en sus planes se incluye el maltrato a Pokémon. Y por mucho miedo que Bel tenga, sé que no va a irse sin salvar al pequeño Munna de las garra de estos imbéciles.

—¿Y para hacer que suelte Humo Onírico pateáis a ese pobre Pokémon? —Susurra Bel, con la cabeza gacha. Ha dejado de temblar y, cuando vuelve a mirar a los del Equipo Plasma, sus ojos verdes rezuman pura ira.— ¿Es que no tenéis corazón? ¿Es que acaso no sois Entrenadores Pokémon?

—Pues sí, también somos Entrenadores Pokémon. —Responde la chica.— Pero, al contrario que vosotros, nosotros luchamos por la liberación de los Pokémon.

—Y liberar a los Pokémon significa que ganamos combates y nos apoderamos de ellos usando la fuerza. ¡Y así es como vamos a liberar a los vuestros! —El hombre se acerca a nosotras con paso decidido. Era lo que estaba esperando.

—¡¿Quéee?! —Bel grita. Su ira parece haberse evaporado.— ¡White, ayúdame!

Me interpongo entre ellos y un combate feroz empieza. Suelta a un Patrat y yo mando a Panpour a luchar. Mi pequeño resulta ser más fuerte que su Pokémon y gano limpiamente y sin ningún sobresfuerzo.

—¿Es que acaso les has subestimado porque son jóvenes o qué? —Dice la voz monótona de su compañera a la espalda del recluta del Equipo Plasma.— ¡Preparaos! ¡La siguiente seré yo!

—¡No os saldréis con la vuestra! —Exclamo enfurecida, con Panpour delante de mí, preparado para el siguiente combate.

El recluta del Equipo Plasma es empujado por mi nueva oponente mientras ésta envía al combate a un Purrloin. Tiene el mismo nivel que el Patrat anterior, pero parece más resistente. Panpour sale algo herido de la batalla, pero consigue debilitar al enemigo.

¿Lo hemos conseguido?

—No me lo puedo ceer. Hemos perdido... ¡incluso siendo dos! —El chico niega con la cabeza, avergonzado.— ¡Pero no importa! ¡Tenemos que hacernos con el Humo Onírico como sea! —Se dirige de nuevo junto al Munna y le vuelve a patear con insistencia.— ¡Rápido! ¡Suelta Humo Onírico ahora!

—¡Parad! ¡Parad ahora mismo! —Bel intenta ir, pero la cojo del brazo. Quién sabe qué harán tipos como estos si se ven en peligro cuando no tienen Pokémon con los que enfrentarse.

Entonces de repente hay un destello blanco que proviene de ninguna parte y el ambiente se vuelve algo más denso. A nuestra izquierda a aparecido una persona con una túnica extraña que me suena mucho...

—Vosotros dos, ¿a qué estáis jugando? —Su voz profunda me hace recordar el discurso de Pueblo Terracota y sé que ese hombre es Ghechis.

—Nosotros, el Equipo Plasma, nos proponemos liberar a los Pokémon de los necios humanos. —Dice la misma voz desde el lado opuesto. Cuando nos giramos, también allí está Ghechis. ¿Pero qué está pasando?

—¡Y quien no pueda cumplir esta labor...! —De repente Ghechis está junto al Munna y vuelve a ser sólo uno.

—¡Pe-pero...! —Los reclutas se miran entre sí, asustados.— ¡¿Este no es el gran Ghechis que, cuando formó esta organización, nos dijo que había que engañar a la gente para manipularlos con facilidad?!

—¡¿Este no es el gran Ghechis que nos castigó tan severamente cuando fallamos en aquel plan?! —Dijo el otro recluta, con los ojos desorbitados.

—¡Rápido! Vayámonos de aquí hasta que se calme. —Responde la mujer, cogiendo al otro recluta de la mano y huyendo de las ruinas.

Bel me coge de la mano, asustada. Yo miro seria a Ghechis, pero de repente desaparece con el mismo destello blanco que antes. El ambiente vuelve a estar normal. Mi amiga se aferra a mi brazo, mirando alrededor.

—W-White, ¿qué...? —Tartamudea a mi lado.

—Mira. —Señalo detrás de un muro en el que se ve algo redondo, grande y rosa.

Una sonrisa se empieza a dibujar en mi rostro al ver cómo un Pokémon, que deduzco que es Musharna, se acerca con timidez al pequeño Munna que hay delante nuestro. Ahora entiendo qué ha pasado.

El Musharna parece preocupado por el pequeño Pokémon que muy posiblemente podría ser su hijo.

—¿Pero qué...? —Bel me suelta el brazo, algo más tranquila al ver la escena familiar.— Ese tal Ghechis estaba en varios sitios a la vez.

—No, no lo estaba. —Me río yo, mirándola con diversión.— ¿Crees que una persona, por muy increíble que sea, puede estar en varios sitios a la vez?

—Uhm... —Se lo piensa un poco, pero mira a la pareja de Pokémon frente a nosotras y sonríe un poco.— No se trataba del verdadero Ghechis, ¿verdad?

—Exacto. —Asiento y me agacho para quedar a la altura de Musharna y Munna, que nos miran aún un poco desconfiados hasta que les tiendo la mano para que me olfateen.— Ha sido gracias a este amigo.

—Entonces, todo eso ha sido un... sueño, ¿o no? —Me imita y mi rubia amiga se pone de rodillas a mi lado, dejando que los Pokémon la olfateen a ella también.— Y entonces ese Pokémon...

—Es un Musharna, creo.

—¡Aaah! —Oímos de repente a nuestra espalda, haciendo que nos levantemos del suelo y nos pongamos en guardia de nuevo. Pero al girarnos vemos que sólo es Oryza.— No aguantaba más, así que vine para acá al final.

—Ah, Oryza. Siento la tardanza, hemos tenido algunos problemas. —Me excuso rascándome la nuca.

—No importa. —Ella mueve la mano, quitándole importancia y entonces se da cuenta de lo que hay detrás nuestro.— ¡Oh, un Musharna!

Nosotras nos giramos y miramos de nuevo a los rosados Pokémon. Ellos nos devuelven la mirada con curiosidad. Así que al final sí que es un Musharna. Les sonrío y casi parecen entender que no pretendo hacerles daño.

Con un sonido suave, Musharna empieza a dejar escapar un gas de color rosa y al instante desaparece con Munna.

—¿Qué ha pasado? —Pregunta Oryza con desilusión.

—¡Ah! ¡Hola, Oryza! —Levanto una ceja mirando a Bel. ¿Por qué va siempre tan atrasada? No, espera... ¿Por qué la conoce?— Pues... es que Munna estaba por aquí... y luego..., pero el Equipo Plasma... y después Musharna vino y... no sabemos si fue un sueño o no... Y, justo entonces, el Equipo Plasma...

—¿Pero no ves que no va a entender nada? —Suspiro y niego con la cabeza.

—Ya veo... —Oryza asiente, pensativa.

—¿¡Cómo que ya veo!? —Exclamo yo, sin creer que haya pillado algo.

—Musharna, sabiendo que su amigo Munna estaba en peligro, vino en su ayuda e hizo que se materializara un sueño.

—Así que realmente es eso lo que ha pasado de verdad. Ahora lo entiendo todo. —Pienso en voz alta.

—Lo que significa que... ¡Espera un momento! —Oryza camina hasta el lugar donde estaban Munna y Musharna y se pone a saltar de alegría frente al humo rosa que han dejado al marcharse.— ¡Esto es el Humo Onírico!

Saca un bote de cristal de su bata y empieza a meter el denso humo rosa dentro. Parece fácil de manejar a pesar de ser un gas, incluso podría decir que es algo sólido...

—¡Con ese humo, por fin podré completar mi investigación! —Su sonrisa es radiante y blanca.— ¡Por favor, pasaos luego por casa! ¿De acuerdo?

La investigadora huye antes de poder responder a su petición con el bote de cristal lleno de humo rosa en las manos. Trufa tenía razón, Oryza es bastante pasional e impulsiva cuando se trata de cosas que le gustan.

Escucho un suspiro de cansancio a mi lado y miro a Bel, que tiene los hombros gachos.

—¡Menuda la que se ha liado!

—Y tanto... —Me estiro y me crujen los huesos.

—White, ¿por qué no vas a casa de Oryza?

—¿Y tú qué vas a hacer?

—Pues creo que voy a buscar a los Pokémon de antes. —Su sonrisa está llena de compasión.

—Bueno, pues nos vemos luego. —Le devuelvo la sonrisa y ella me despide con la mano.

Mientras voy corriendo a casa de Oryza, pienso en la posibilidad de materializar los sueños.

El Ghechis que el Musharna nos ha mostrado parecía totalmente real. Me pregunto si podría atrapar a uno de esos misterioros Pokémon... ¿podría materializar así a N?


La verdad es que no había escrito en todo este tiempo porque, al empezar el capítulo 10, me quedé estancada. Oryza se pone a hablar de Sincronizar Juego y eso no tendría ningún sentido en un fanfic... Así que he tenido que saltarme algunas cosas sobre opciones de infrarrojos, C-Gear y conexiones vía Wi-Fi XDDD

En el siguiente capítulo se explica un poco por encima, pero tampoco le daré relevancia a ese asunto ni creo escribir más sobre la Zona Nexo. Principalmente porque no me atrevo a conectarme con mi juego de Pokémon Negro porque es pirateado y podrían crujirme la tarjeta como ya me ha pasado otras veces :_)

Como sea, gracias por leer y espero no tardar tantísimo en continuar~ ´w`)/