Hola!Disculpen por el tiempo en actualizar... ha sido un año bastante complicado. pero en fin.disfruten de este nuevo capitulo.

Pido disculpas por algun error ortográfico (trato visualizarlos y que los visualicen antes de, pero siempre se esconden)

--~Saint Seiya no me pertenece, yo solo uso mi creatividad y los personajes para crear cosas buenas ~

...NUDOS...

6 AÑOS DESPUÉS

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Atlántida

Momentos como estos, llenos de calma y paz tenían tiempos de no llegar a su vida, eran momentos complicados actualmente, una lección que ella creyó que solo sería para unos, pero realmente estaba siendo para todos.

Ella estaba aprendiendo más en estas circunstancias, que lo que alguna vez pensó que podría aprender. La experiencia y sabiduría aún pudo conservarla, y eso le daba ventaja en muchas cosas, sin embargo, estar en un cuerpo de seis años le limitaba, o se auto-limitaba para no generar sospechas indebidas.

Su pasatiempo favorito se había convertido en ver el mar como cielo. Le daba paz y serenidad, y respuestas a muchas incógnitas. Muchísimas para ser honestos.

-Señorita Saori! - llamo Sorrento a la pequeña dama que no hacía más que mirar el mar como cielo que los cubría - Perdón por interrumpir.

-No pasa nada Sorrento. - sonrió mientras lo observaba - ¿Sabes algo?

-Al parecer el viejo maestro se ha encargado de encontrar a los cinco de bronce, hay otros que lastimosamente no han sido encontrados. - suspiro - Además...

-Paso algo? - pregunto

-Hyoga de Cisnes está entrenando bajo las enseñanzas del Santuario, tal como sospechaba. Así que creo que tenerlo de aliado seria...

-Nada nuevo, Hyoga deberá estar seguro que soy yo para que este a mi lado. Así paso en nuestra línea. De la misma manera que sucederá con Ikki. - Suspiro la Diosa - Que más?

-Shun no va a pelear. El viejo maestro ha dicho que quiere respetar la voluntad del joven en no querer pelear. - Athena volvió a suspirar - además, igual que el Señor Poseidón, Hades tiene protección del cuerpo de Shun

-Como? Se supone que Hades no debía interferir. - Bufo molesta la Diosa. - Como no va a pelear Shun? - suspiro resignada cruzándose de brazos-

-No va a intervenir, solo dejo su collar en el joven para proteger su recipiente, una parte de su alma que necesita descanso. Hades cumple el deber de proteger a Saga, como habían acordado.

-Supongo que Dhoko sabe porque lo está haciendo. - susurro - Pero aun así.

-Señorita, sé que no es de mi incumbencia pero... ¿Hasta cuándo usted cree que esto llegue?

-Creo que no ha llegado el momento en que ambos sientan un dolor tan profundo, que ni el mismo Hades podría salvar - Ambos miraron al joven que se acercaba hacia ellos. Julián Solo apareció frente a ellos - Y eso debe pasar al menos dentro de seis a siete años más. - Saori llevo su mirada al suelo, par de lágrimas salieron al recordar esa escena.

-A qué se refiere, mi señor?

-En la línea donde Saga es Patriarca. Fui al Santuario a conocerlo, a enfrentarlo, pero fui atacada - Sorrento se asombró y miro a la pequeña Diosa que contenía las lágrimas. - Tremy, el caballero de plata es el encargado de atacarme con su flecha fantasma. De esta manera...

-Seiya y los demás tendrían un lapso de doce horas para salvarle la vida, o de lo contrario moriría. - continuo relatando Poseidón.

-La única opción que tienes es que sea el mismo Aioros quien te lastime - todos suspiraron - Ellos tendrán que pensar en su mejor amigo, y en el que hubiera pasado si...

-Lo mismo que supongo paso en su momento con Saga y Aioros. Es decir, llegar a pensar ¿Que hubiera hecho Saga en esta circunstancia?.- Athena asintió, tenía el recuerdo marcado de ambos caballeros dorados hablando con ella en privado, contándole como se sintieron, que pensaron y sobre todo, que querían hacer y no podían.

-Athena - La Diosa levanto la mirada a su semejante - están pasando cosas en el Santuario, horribles y empeoraran por el pasar del tiempo. NO dejes que las cosas sigan tomando su curso, creo que puede empeorar. Hay cosas que serán irremediables.

-Hay muchas cosas que quisiera evitar - admitió.

-Lo sabemos, pero no pudiste evitar la muerte de Afrodita, tal vez no puedas evitar la de Camus, o la de DeathMask, no sabremos. - razono Poseidón - Pero de algo debemos estar claros. Es que tienes un deber que cumplir. Y debes tomar decisiones ya. Piensa en que hubiera hecho la Athena en la otra línea si tuviera este conocimiento desde pequeña. -

La Diosa suspiro y volvió a mirar el cielo. De tono azul claro, había tornado a verde aguamarina. Demasiada belleza junta. Podía ver el oleaje, la simulación del aire. Era un lugar hermoso para estar y pensar. Pensar como si no existiera otra línea. Repitió en su mente.

Y tal cual como el agua, Athena pudo ver muchas cosas con más claridad.

-Iré a los cinco Picos - dijo finalmente Athena.

-No puede salir de aquí - Comento Kanon quien llegaba en ese momento. Poseidón y Sorrento se retiraron. No era una conversación que debían presenciar.

-Debo ir. - Kanon suspiro - Debo ir a ver al viejo maestro. Debo hablar y conversar con él.

-¿Cómo sabes de él? - pregunto el joven protector de la Diosa -

-Soy Athena - argumento Saori - Lo sé todo. -

-Jure ante la muerte de Saga que debía protegerla - el pecho de Kanon se inflo mientras inhalaba fuertemente una bocanada de aire - Y así deba pagar con mi vida, la debo proteger. Salir de aquí es peligroso.

-No puedo quedarme de brazos cruzados mientras gente inocente muere -argumento casi en lágrimas - Y él es quien me debe ayudar.

-A veces creo que si no fuera porque estoy seguro que es una niña, creería que es una adulta ya. - Kanon Suspiro - Sé que es Athena, y su deber es cuidar la tierra y todos sus ciudadanos. Pero mi respuesta es no - La Diosa frunció el ceño - Lo lamento señorita. No puedo arriesgarla ni arriesgarme, eso sería…

-Puedo ir sola si no deseas acompañarme - Involuntariamente, empezó a llorar. Lo que para Kanon parecía ser una malcriadez para ella era una muestra de frustración. - Puedo pedirle ayuda a Sorrento y no se negara.

-Srta. Athena, por favor

-¡Es mi decisión! - alzo su voz - Y lo haré. Contigo o sin ti.- La niña dejo a Kanon en absoluto silencio. Era una decisión arriesgada ir a donde estaba el viejo maestro con los demás, si ella quería ir, porque su espiritualidad de Diosa se lo pedía ¿Quién era el para evitarlo? Él era un caballero de Oro, juro proteger a Athena. Y eso haría, aun en contra de su voluntad. Es lo que haría. Era su deber. Debía cumplirlo.

Grecia - Teatro de Dionisio

Camus esperaba ansiosamente que las Saintas salieran de su entrenamiento, se le había vuelto habitual esperar a esta chica, todas las tardes. Era el único respiro que le daba luego de tanta tensión y brutales entrenamientos que el Patriarca los sometía, Además de largas y extensas horas de estudios. No se quejaba, pero era participe que muchos necesitaban un respiro a veces.

Sonreía al ver como la chica peleaba con bastante facilidad con sus oponentes, aun cuando entrenaba arduamente con caballeros del rango de plata, su posición hasta los momentos era de Bronce.

Pero ella tenía una labor más importante que cualquiera de sus otras compañeras, ella custodiaba a Athena, era su servidora. Y solo ella y otra Sainta eran las única que podían accederá a la Diosa, tener un acercamiento.

La chica miro a la distancia y sonrió al ver quien la esperaba. Por ese leve descuido, recibió un fuerte puñetazo, ocasionando que diera par de pasos hacia tras. El caballero de plata que la lastimo se acerco

-Estas bien? -

-Si. Creo - dijo ella limpiando la sangre de su labio. El caballero observo con detalla y suspiro

-Si cada vez que el viene a verte - señalo a Camus sin importar que el otro lo estuviera viendo - Voy a tener que hablar para que no venga más - la chica bajo su mirada - Tienes un deber, y sé que como seres humanos que somos tenemos necesidades. Pero tu deber esta primero - razono el caballero de plata - No me importa si es un caballero dorado. Si vuelves a fallar en algo tan tonto, le prohíbo la entrada. ¿Entendido?

-Si sr Misty - el caballero de plata asintió. Le tendió la mano y se retiró.

LA chica tomo sus pertenencias y camino hasta donde estaba Camus. El Joven la detallaba siempre que podía. Cabello largo hasta su cintura, con un color naranja cadmio que en las noches resaltaba entre la multitud, sus ojos azules, tan claros como el cielo, una amplia sonrisa y piel parecida al café claro.

-Sainta - reverencio Camus al ver a la chica frente a ella - Kayla de Orión.

-Caballero - sonrió - Camus de Acuario. ¿En qué puedo ayudarlo?

-Necesito hablar contigo - susurro mientras la invitaba a ir a un lugar lejos.- Es Algo serio - la chica lo miro dudosa.

-Kayla - la fuerte voz de otra Sainta los hizo detenerse. Ambos voltearon a mirarla.

-Kali - respondió la chica - No tardare. -

-Tenemos un deber. No tardes - La chica asintió y siguió su camino con Camus. Fueron a un lugar donde no pudieron verlos u oírlos - ¿Qué necesitas Camus?

-Hablar de Athena - la chica sintió una fría gota recorrer su espalda. Presentía que esto no va por un buen camino.

Santuario: Casa de Virgo

Mu se quedó en silencio sepulcral cuando vio el interior de la boca de DM. Miro a Shaka anonadado y luego volvió a mirar a DM, quien le sonrió, puso su mano en el hombro del guardián de la primera casa.

-Estoy bien. Dijo a través de su cosmos - nadie debe saberlo. Solo Shaka y tú.

-Realmente es una imagen que no pobre sacar de mi mente tan fácil- DM alzo los hombros - Mu, queremos hablar contigo de tus salidas nocturnas. ¿Qué pasa?

-Estoy en una misión.

-Del patriarca? -

-No. Es otro… Vean no puedo hablarlo.

-Mu, sabemos que quien está en Star Hill es un Usurpador - Mu suspiro ante la afirmación de Shaka - DM sabe que el usurpador es quien mato a Afrodita. Porque cada vez que se toma ese tema él logra desviarlo de manera eficaz - comento Shaka sirviendo una taza de té a sus invitados-

-Si le digo esto a ustedes, les voy a meter en un lio muy grande.

-Estamos preparados para esto y más. - Afirmo SHaka, DM hizo un gesto seguro. Mu suspiro.

-Soy sus ojos dentro del santuario - Dijo Mu - Estoy viendo a… - Sintieron la presencia de alguien más y Mu guardo silencio, todos cerraron sus mentes ante quien estaba llegando.

-Aioria - dijo Shaka al verlo, mientras daba un sorbo a su bebida, ahora fría. - Vaya otro tatuaje. - fácil desviar la atención.

-Si - sonrió - Planeo hacerme todo el brazo izquierdo, una manga. Llena de tatuajes.

-Tienen algún significado? - pregunto Mu mirando más de cerca el brazo

-Son personales - dijo con tristeza. Aioria miro a DM que lo miraba de la misma manera. - El Patriarca quiere vernos. Por eso he venido a buscarlos - los tres caballeros asintieron. Dejaron sus tazas a medio beber y se fueron junto con Aioria hacia el recinto patriarcal.

En algún lugar del Inframundo

Meditación.

De eso trataba su día a día. Observar y analizar. Desde que había llegado a ese lugar era incapaz de sentirse bien. Se sentirse a gusto, atados de manos.

El peso del remordimiento y pena ajena atado a sus piernas era un constante recordatorio que la otra parte tampoco estaba bien.

Seguía observando todos sus pasos y decisiones, lloraba por cada mala acción tomada, sobre toda si está en su mayoría era involuntaria.

-¿Por qué siento como si esto...? - Suspiro - ¿...ya lo hubiera vivido? - Boto un par de lágrimas de frustración. - Acaso… - lloro en la soledad - Si yo hubiera hecho lo mismo… Aioros - gimió entre lágrimas - ¿Se hubiera sentido como yo? - lloro para sí mismo, y para el frio silencio que lo acompañaba. Solo el sonido de sus lágrimas y lamentos era lo que lo acompañaban.

Santuario: Star Hill

El silencio reinaba en el recinto en ese momento, tres de ocho caballeros dorados estaban frente al patriarca, todos esperando respuestas a las preguntas ya planteadas, el patriarca, o mejor dicho Aioros trataba de meditar como responderlas sin delatarse. Los demás solo eran un apoyo moral, otros solo fueron por su deber. Durante todo este tiempo Aioros/Ares habían aprendido a lidiar el uno con el otro, el caballero de Sagitario había decidido dejar de pelear con el Dios y resistirse a sus propios deseos. ¿Fue difícil? Demasiado para Aioros, pero si no lo hacía, podría seguir lastimando más a Aioria.

-Patriarca - Hablo Aldebarán de Tauro - Espero que nuestras osadas preguntas lo hayan incomodado o enfadado.

-¿Por qué lo preguntas joven caballero de Tauro?

-Digamos que tiene unos veinte minutos en silencio, que no dice absolutamente nada. - Respondió Camus esta vez.

-Bien - suspiro el Patriarca - Repitamos. -

-Queríamos saber qué pasa con los caballeros que ocupan la casa de Libra y la de Géminis? - pregunto Milo -

-Sabemos que quien ocuparía la casa de Géminis se debe a Kanon, pero lamentablemente las acciones de Kanon lo han convertido un traidor al Santuario. Por ende no ocupara el lugar del Difunto Saga. -los tres se miraron - Otra más?

-Maestro - suspiro Camus - Hyoga dice que el viejo que lo mando para acá es o era el santo de Libra ¿Es correcto?

-Es correcto. Fue el único sobreviviente de la antigua guerra santa - Aioria carraspeo un poco la voz para que Aioros prestara atención a sus palabras - además de mí, por supuesto.

-Maestro, tenemos una última duda - Milo miro a los demás - hemos visto muchos cambios, demasiados durante estos años en el Santuario, se rumorea que el Patriarca es otra persona, y no usted - Aioros sintió una gota fría de sudor caer por su frente. Gracias a los Dioses por tener que llevar una máscara que tapara su rostro. - Aun así nosotros tres, bueno todos nuestros compañeros confiamos en usted y en sus acciones, aunque hemos notado el cambio…

-Ve al grano Milo - resoplo Aioria cansado de toda la situación. -

-Milo - interrumpió el Patriarca - Tuve que tomar acciones, muy drásticas debido a todo lo que estaba pasando. La muerte de sus compañeros, la de Afrodita me dio para reflexionar. - Se levantó de su asiento y camino un poco cerca de ellos - No podía permitirme perder a más caballeros dorados, no más a guerreros. Recuerden, Lo único que necesita el mal para triunfar es que gente buena no haga nada. No podemos dejar que el mal vuelva a hacer de las suyas. ¿Conformes? -

-Tengo una última pregunta - Dijo Camus. El Patriarca Asintió - Athena - silencio incomodo rodeo la habitación - ¿Podremos verla? - Muchos miraron sorprendidos a Camus, incrédulos de lo que acaba de preguntar. Sabían que era una pregunta prohibida.

-Athena está bien. Las Saintas la respaldan. Athena está en un profundo entrenamiento. Cuando esté preparada la verán. ¿Conformes? - dijo esto en tono molesto.

Los tres jóvenes se miraron entre ellos y asintieron, aun había demasiadas preguntas pero no creyeron oportuno poder continuar, además desconfiaban entre ellos mismos. Todos los caballeros salieron a excepción de Shura y Aioria, se quedaron junto al patriarca. Para los demás ya era bastante normal que ellos hicieran eso después de cada junta. Sin embargo, Shaka y Aioria ya habían tenido su percance.

Aioria afirmaba que Shaka estaba traicionando al patriarca, pero no había manera de demostrarlo. Tampoco tenía como obtener información, ya que desde que Afrodita murió, DM había decidido hacer un voto de silencio, y desde entonces no se volvió a escuchar su voz. Aunque extrañas coincidencia, Shaka se había convertido muy cercano a DM

-Sigues dudando Aioria? - pregunto Shura mirando al joven caballero.

-Solo me es extraño.

-Qué cosa? - pregunto Aioros

-Creo que Shaka y DM nos traicionan - una alarma se activó dentro de Aioros. Ares había permanecido en silencio pero escuchaba todo atentamente - Y Mu debe estar detrás

-Es una acusación muy fuerte. - comento Aioros

-Cuando llegue a Virgo a buscarlos, hablaban de algo - argumento - al verme cambiaron el tema. Además, Mu se va todas las noches. Dice que va a Jamir, pero dudo que este de misión en misión.

- Debemos ser precavidos. - dijo Aioria - Shura - El caballero asintió - Si esta noche vuelve a salir sin mi consentimiento, síguelo y trata de averiguar donde se encuentra. Y cuando sepas con exactitud, me informas

-Si. - reverencio Shura

-Estos caballeros tienen que aprender a quien obedecer - Dijo Aioros retirándose. Mientras una sonrisa maliciosa resaltaba en su oculto rostro.

...Continuará...