Los personajes de esta historia son de la querida Stephenie Meyer. Yo solo redacto con ellos lo que dicta mi imaginación. espero que les guste como a mi me gusta escribirla. Recuerden que queda prohibida su publicación o adaptación sin permiso de la autora (Osea Yo)


Capitulo 11

~Pov. BELLA

Cuando comencé a leer esa carta todo mi mundo se fue abajo. Lo único que deseaba era estrangular el cuello de aquel hombre que me había destrozado mi vida. Después de aquella noche creí que todo iba a estar bien, los dos íbamos a estar bien. Pero estaba equivocada.

"Bella lo siento mucho. Hoy por la mañana me di cuenta de que no puedo dejar a una dama en el altar. He pensado mucho esto pero no me vuelvas a buscar, nunca. Te amo pero no puedo dejar a Tanya sola. Espero algún día me puedas disculpar"

Sentí que mi alma abandonaba mi cuerpo y mi corazón se estaba deteniendo.

Las lágrimas no dudaron en derramarse, después de todo aquello que habíamos pasado, por fin había tomado la decisión de casarse. Lo peor de todo es que no se iba a separar, nunca.

«Creí que después de esto los dos estaríamos juntos. Creí que él iba a dejar a su novia, creí que con esto se iba a dar cuenta de cuánto yo lo amaba.»

Llore no se por cuánto tiempo hasta que me di cuenta de que ya era tarde. Había apagado mi móvil, lo encendí para ver si no recibí mensajes o llamadas. El resultado: tres llamadas perdidas y dos mensajes de mi hermana que decían:

"Bella donde diablos estas, te he estado esperando para que nos arreglamos juntas para la boda. En fin márcame porfa"

"Isabella! Vi que no llegaste, te estaremos esperando en la boda. Márcame queremos saber en donde rayos estas..."

Suspire -fue un suspiró cortado por los sollozos-. Me dirigí al baño para ponerse la misma ropa de la noche anterior y volver a casa como vine; sola y sin su amor.

Aun mis ojos no paraban de derramar lágrimas, pues era la única manera de demostrar cómo me sentía en ese momento, destrozada. Sentía que me moriría en cualquier momento, pero necesitaba resistirme por mi familia y por mí.

.

"Tú puedes hacerlo, puedes verlo a los ojos y poder contener las lágrimas, eres fuerte" me repetir una y otra vez mentalmente. Iba rumbo a la ceremonia de Edward.

Al momento de llegar lo primero que vi fue aquel hombre que me le entregue en cuerpo y alma, y frente a él, una mujer rubia, de cabellos dorados, sus ojos azules que lo miraban con admiración y amor.

"Si acepto" fue lo único que escucho de Aquel hombre.

—Lo que ha unido dios, el hombre no lo separe— dijo es sacerdote.

Vi como Edward se acercaba a la que ahora era su esposa, para darle un beso. De pronto la multitud estallo en aplauso para el nuevo matrimonio. Felices por ellos.

«Solo dios sabe que fue lo que hicimos los dos, solo tú sabes que yo no soy ella y que sus besos, caricias y amor no serán iguales a las mías. Solo espero que tú seas feliz, muy feliz sin mi» decía para mis adentros pero con dedicatoria para Edward.

No soporte mas estar en aquel lugar. Solo pase a saludar a Esme y Carlisle para después irme con un estúpido pretexto de que tenía que regresar a Chicago lo antes posible. Con esa misma mentira fui y me despedí de mis padres y hermana deseándoles lo mejor en todo y prometiendo regresar algún día -el día en el que olvidara todo ese trago amargo, pero ese recuerdo siempre quedaría plasmado en mi roto corazón-.

Una vez mas volví hacia la nueva pareja de casados, tristemente aceptando aquella miserable realidad que me había regalado la vida.

Edward se dio cuenta de que lo miraba. Mi corazón termino en añicos cuando abrazo más a su esposa como me dijese «Ella ahora es mi esposa y no la cambiare por nada ni nadie»

Salí de aquel lugar con lágrimas en los ojos.

~Pov. EDWARD

Fui un completo imbécil al abandonar a Bella de esa manera. Pero había prometido casarme con Tanya. No podía romper esa promesa aunque eso implicaba romper el corazón.

Oh! Pero quien mierda soy. Soy un completo imbécil, estúpido, poco hombre y todo lo que pueda describir mis actos. Me detesto a mí mismo, me doy nauseas.

Me costó mucho escribir la carta para Bella. La amo demasiado pero ahora me estaba casando con otra.

Note durante la ceremonia que Bella ya estaba allí. No le quitaba la mirada de su persona, mucho menos que la veía tan triste y fría. Tenía muchas ganas de ir y abrazarla, pero me tenía que contener. No me gustaba la manera en que se veía.

¡Maldito seas Edward Cullen! Maldito seas.

La última vez que vi a Bella fue aquella vez que me vio abrazando muy fuerte a Tanya, pensando: «Intentare amarla como lo hago contigo. Espero algún día puedas perdonar a este miserable hombre que moriría por ti»

Y desapareció de mi vista, con lágrimas en los ojos. Sin dejar rastro de su existencia.


Agradecería mucho sus bellos Reviews, especialmente para saber su opinión