El Gorro de Omnia
"Narración"
"Pensamientos"
La mañana llego, Auro despertó a Grahim que se había metido en una funda para su espada, no necesariamente necesitaba dormir pero ya había leído todo los libros de la casa aburriéndose mucho durante la noche así que para pasar el tiempo "dormía". No tomo mucho esfuerzo que tanto Auro y Grahim se alistaran para encontrar el gorro que en sus costuras tenia las partituras de las canciones.
-¿Sabes siquiera por donde empezar a buscar? -Pregunta Grahim a Auro mientras caminaban por el bosque.
-Ahí es donde tu entras.
-¿Ah?
-Puedes usar tu sensor para guiarnos.
-...¡P-pero nunca lo he necesitado usar! -Le responde nervioso -¡Nunca he aprendido a usarlo bien! ¿¡Qué tal si hago que vayamos por el camino equivocado o qué terminemos en la boca de un Dodongo!?
-Hay una primera vez para todo tú ya conoces mi aura podrás encontrarlo. -Le afirma para darle seguridad -Ademas dudo que haya dodongos en esta Era. -Agrega por el temor a los dodongos durante la guerra.
Aun intentando tranquilizarlo lo tomo por debajo de los brazos y lo levanta para moverlo de izquierda a derecha, cosa que Grahim no estaba feliz.
-¡Oye no soy una espada para que me agites así! -Exclama con enojo.
-Has un intento. -Responde sin dejar de moverlo
Resignado se cruza de brazos -Al Oeste contesta molesto aun.
-Se más especifico.
-Lanayru... El Desierto de Lanayru.
-Para ser tu primer intento lo haces bien -Le dice alegre.
Con el camino trazado Grahim uso su magia para llegar mas rápido, Auro no dejo de sujetar a Grahim pero al menos este no estaba ya de mal humor. Pasaron horas buscando hasta que nuevamente detecto algo.
-¡Espera bájame siento algo! -Dice con impaciencia.
Dejando que se moviera libremente lo siguió. -¿Por donde lo detectaste? -Le pregunta al ver que se detiene frente a una cueva húmeda lo que era muy raro estando en el desierto.
-Lo sentí aquí cerca ¡vamos! -Dice mientras entraba
Apenas Auro entro a la cueva olfateo un desagradable aroma.
-¿Qué es este olor? ¡Apesta! -Comenta tratando de bloquear el fétido aroma cubriendo su nariz y boca.
-No lo se, pero creo haberlo olido antes. -Le responde imitando la acción del mayor. -No podemos detenernos tenemos que recuperar esas partituras puedo sentir que están cerca Omnia.
-... -Asiente con la cabeza.
Segundos después una ráfaga de viento aumento la pestilencia haciendo que titubearan si era realmente necesario obtener esa hojas. La entrada de la cueva repentinamente se cerro dejándolos a ambos sin posibilidad de escape.
-¡Pero que demonios esta pasando! -Exclama la espada con intriga.
-¿¡Ahora como salimos de aquí!?
La cueva ademas de cerrarse empezó a temblar haciendo que perdieran el equilibrio entonces Grahim se dio cuenta de la situación.
-Creo saber que pasa...-Avisa desde el suelo.
-¡Entonces me gustaría saber! -Exclama tratando de mantener el equilibrio.
Con pánico por la situación -¡NO ES UNA CUEVA ES LA BOCA DE UN REY DODONGO!
-¡Se supone que en esta Era no hay!
Con el corazón latiendo fuerte Omnia estaba pensaba la manera de salir de las fauces de la criatura, el piso o la lengua empezó a moverse llevándose consigo a Grahim.
-¡OMNIA AYUDA! -Grita tratando de alcanzar algo de donde sujetarse al ver que se deslizaba directamente a la garganta de la bestia.
Volteándose lo toma de su capa roja -¡No te muevas! -Auro se aferro de uno de los colmillos del reptil y con la otra sostenía al peliblanco evitando que se convirtiera en un bocadillo.
-...Auro...-Susurra con temor.
-¡...! -Se dio cuenta que el espíritu estaba asustado nunca le llamaba Auro. -¡Escúchame, no mires abajo! Para mala suerte gravedad no lo iba a permitir, haciendo que Grahim se deslizara por la capa.
-¡AAHH! -Desesperado se toma fuertemente de la orilla de la tela, colgando en el vacío mira a Auro.
-¡GHIRA!
El dodongo sintiéndolos dentro de su boca la abrió tratando de quitarse la molestia. Auro aprovechando la situación tira de la capa alejando al menor de la garganta, este se sostiene de la túnica para notar que entre unos de los colmillos de arriba se hallaba el sombrero de Omnia. Pero antes de que le avisara, el mayor los sacó de las fauces la gran bestia causando que su collar cayera.
-¡Auro, tu sombrero esta ahí dentro!
-¡Primero hay que mantenernos vivos! -Le dice mientras aun llevándolo en brazos se aleja corriendo ya que el Rey Dodongo se dio cuenta de quienes lo había despertado los empezó a perseguir.
Tratando de esconderse cosa imposible ya que no había nada que los cubriera de su vista, con gran furia volvió abrir su boca para luego expulsar una bola de fuego que al ver que no esquivarían Grahim rápidamente invoca uno de sus escudos, la bestia poniendo todo su peso sobre el escudo para romperlo lo piso varias veces...
-¡No podre soportar más si continua pisoteando! -Exclama con preocupación
-¡Dame alguno de tus sables!
Escuchando la petición de Auro intenta invocar sus armas solo para averiguar que no pasaba nada. Tanteando su cuello se dio cuenta que no traía el cristal que le permite cambiar su edad, su collar con la roca del tiempo brillaba orgullosa en uno de los colmillo del monstruo.
-¡TIENE MI COLLAR!
-E-esto no es bueno! -Menciona al ver que el escudo de Grahim empezaba a agrietarse con cada pisotón.
La situación empeoraba a cada segundo el Dodongo no paraba su ataque y Grahim se quedaba sin fuerzas para mantener los ataques a raya, Auro no podía hacer nada al contrario de Sky y Ghira el no manejaba la magia y su fuerza bruta no ayudaría contra la dura piel de la criatura. Con gran impotencia veía como su amigo se debilitaba a cada ataque. Un ultimo pisotón basto para romper el escudo dejando a Grahim también sin recursos para detenerlos, tomando a Omnia trato de teletranportalos a un lugar seguro, pero gasto demasiada magia para siquiera hacerlo unos cuantos metros. No tenían escape, la bestia los alcanzaría si corrían, sin armas o magia estaban en graves problemas.
Aferrados el uno con el otro esperaron que los aplastaran, solo para escuchar un rugido de temor por parte del gran bestia. Levantando la mirada vieron una enorme aura color dorado claro en forma de equino alado, ¡Era el Aura de Sky!
-¡Métete con alguien de tu tamaño! -Exclama volviendo a embestir al Dodongo lanzándolo lejos
Hasta las grandes bestias sabían con quien evitar meterse, poniéndose de pie nuevamente sin intención de atacar baja la cabeza tratando de parecer más pequeño que Sky, al ver la sumisión del dodongo, el habitante de los cielos hizo desaparecer la forma física de su alma para luego acercarse sin temor al gran reptil.
-¡Abre la boca! -Exige autoritariamente, cosa que la bestia no renegó en obedecer.
Link se adentro a la boca del dodongo para luego salir con un sombrero y collar en mano, al salir el reptil cierra sus mandíbulas para esperar ordenes.
-Puedes irte.
Sin más la gran bestia se alejo rápidamente de la zona, mientras tanto Auro estaba más que feliz de ver a Sky, mientras Grahim estaba detrás del mayor paralizado del miedo por casi ser aplastado por esa criatura.
-¿Se encuentran bien? -Pregunta mientras volteaba a verlos.
-... -Ambos asintieron aun estaban congelados de la impresión por casi morir y ver la forma física del alma de Sky.
-Creo que esto les pertenece. -Comenta lanzando el sombrero y el collar a sus dueños.
-Es un alivio que me haya escapado de la enfermería, estoy seguro que si hubiera seguido las indicaciones de Owlan serian papilla pasada. -Menciona con burla.
-¡Cielo Niño! ¡No sabes el gusto que da verte! -Dice mientras saltaba para abrazar a Link
-¿Como sabias que estábamos en problemas?
-Cuando me escape note que los restos del Rey dodongo que se encontraban en la Desierto de Lanayru futuro no estaban me di una idea de la situación, el plan original era esperarlos en el portal cuando regresaran.
-¡Me alegro que no hayas obedecido! -Responde con lagrimas de alegría desmedida el peliblanco.
-Lo mismo digo yo. -Respalda Auro.
-Creo que ahora que recuperaste las partituras podremos volver a la Era del Cielo.
-¡SI! -Responden ambos.
El siguiente Capitulo: ¿Quién eres en el Futuro?
