Reacción
La misma habitación, el mismo hombre, el mismo acercamiento y el mismo dialogo, como había sido la costumbre mientras permanecía en cautiverio. Kakashi esperaba que llegaran con la comida una vez la luz natural se fuera. Por más que trataba de sacarle información abordándolo con preguntas, no tenía ninguna respuesta satisfactoria. El hombre de cabellos claros solo lo observaba y le decía: "si no fuera porque su jefe lo quería para algo más, el estaría muerto". Había preguntado incansablemente quien era su jefe, qué querían de él y por qué lo habían secuestrado, pero todas las respuestas volvían a caer en lo mismo.
Kakashi había logrado desatarse y poco a poco recupero sus energías. Esperaba aquella noche, cuando recibiera la visita intentaría hacer algo para salir del lugar donde lo mantenían encerrado. Había tenido el tiempo suficiente para arrancar un pedazo de tabla y desgastarlo para dejarlo como un punzón. No sabía con exactitud qué pasaría al intentar liberarse, pero de algo se había convencido. Ese día las cosas cambiarían.
Poco a poco la luz natural se fue alejando y dejando la habitación en penumbras. Kakashi tomó su improvisada arma y esperó a que la visita diaria con la comida llegara. Se paró bajo las escaleras escondido, sabía que la hora se acercaba lentamente y un sudor en sus manos le indico que estaba nervioso y expectante. Las palpitaciones de su corazón comenzaron a acelerarse una vez escucho los ruidos de pisadas que le indicaban que el momento se avecinaba. La adrenalina hacia su efecto y sus sentidos comenzaron a tomar otro nivel. Se había acostumbrado a la escasa luz en la que permanecía durante su estancia, por lo que veía con claridad todos los objetos de la habitación. Los pasos poco a poco se intensificaban y podía sentir el palpitar de la sangre bullendo en su interior, cada vez todo era más intenso. Respiró profundo varias veces y se decía a cada momento que debía concentrarse, ser astuto y rápido. Era su única salida y la única oportunidad en la que podría escapar.
El ruido de las llaves se sintió y sin darse cuenta, contuvo la respiración, mientras esperaba el momento preciso para su ataque. Giró una vez, dos veces, la manilla de la puerta comenzó a moverse, los segundos parecían eternos. Un leve click le indicó que la cerradura había sido abierta y un rechinar de la puerta se escuchó. Un escalón, dos escalones, tres escalones el hombre ya había entrado y estaba donde podría tener acceso a él de forma más equilibrada y la posibilidad de correr hacia la puerta, una vez su plan funcionara.
Kakashi salió de su escondite en forma silenciosa y preparando su cuerpo tenso sus piernas para lanzarse sobre su objetivo con el improvisado punzón. Aplicó toda la fuerza que pudo, dejándose caer para profundizar su ataque. La sorpresiva acción dio resultado y el arma se clavó atravesando ropa y carne en el hombro derecho. Todo lo demás pasó muy rápido. Mientras la bandeja caía al suelo el hombre se tambaleó hacia adelante con la fuerza del ataque recibido, volteo ágilmente sobre sí y aun con el arma incrustada intentó alcanzar a su agresor estirando el brazo para atraparlo, sin embargo el ex detective logra reaccionar a tiempo, agachándose en ese mismo instante y girando con su pierna extendida, el movimiento fue perfecto, la fuerza la justa y la precisión la necesaria logra golpear las piernas de su objetivo desestabilizando al hombre de pelo claro. Todo había salido como él lo había planeado hasta ese momento. Mientras el hombre caía de espaldas, Kakashi corrió escaleras arriba cerrando la puerta de la habitación y como si no hubiese un mañana, corrió por un pasillo y un lugar totalmente desconocido. Sólo le quedaba el factor sorpresa y mucha suerte para poder salir bien librado de aquella situación.
...
Sólo existe el aroma dulce de la sangre. Siente sed y eso la tiene a punto de dejar salir la bestia. Hinata siente desesperación, su dulce elíxir está a unos pasos de ella. Su conciencia aún está activa y le dice que debe controlarse, debe resistirse. Sus colmillos y garras aparecen y sus ojos cambian a un color carmesí intenso, cada vez se hace más difícil resistir su impulso salvaje, es una lucha interna.
-¡Obito no lo hagas!- le dice Sasuke, quien al darse cuenta que el joven rubio no cayó en su hipnosis da unos pasos para quedar cerca de él-estas yendo contra las leyes del clan…
-Mi querido Sasuke- le dice con una voz melosa mientras toma a la joven de la muñeca y la acerca a él- tú me trajiste a estos dos para divertirme un rato…
-¡No me refiero a eso y lo sabes!- interrumpe con un tono severo pero neutro, mientras intenta dividir su atención entre seguir los movimientos de Obito y los de Hinata. Lanza miradas rápidas para no perder de su campo de visión a su chiquilla, sabe que esta inestable por culpa de la sed- ¡Qué quieres con ella?- le pregunta mientras completa su acercamiento al rubio, quien se encuentra aún sorprendido y no ha movido un solo musculo observando a su alrededor.
-¡La quiero para mí!- le dice mientras presiona con fuerza el brazo de la pelirosa, provocando que de la herida de su mano salga un poco más de sangre, sabiendo que esto provocaría el desenfreno de Hinata.
El azabache se percata de esto y al mirar a la chica ve la tensión de sus músculos y toma del hombro al rubio para lanzarlo fuera de la habitación y de su alcance, bastó con solo un movimiento del brazo para arrojarlo varios metros del lugar. Pero en el mismo instante que Sasuke se mueve, Hinata salta y antes de que el rubio toque el suelo ella ya se encuentra frente a la mujer que emanaba lo que ella tanto deseaba. Obito se dio cuenta de su acción y tirando del brazo a la pelirosa se puso en frente mostrando también su transformación, mientras que con un rápido movimiento utiliza su garra para rasga su pálida piel y dejar salir su propia sangre. Hinata abre su boca para emitir un gruñido.
-¡!HINATA NO LO HAGAS! – le grita Sasuke al ver todo, mientras se acerca a ella con gran velocidad.
Obito intenta tomar a la joven con su brazo izquierdo para acercarle y que bebiera de sí, pero es detenido de improviso por la mano de la chica y con gran fuerza aprieta y entierra sus garras. El hombre de la cicatriz se sorprende ante la acción y voltea levemente a ver el brazo que ha sido atrapado. Hinata, aprovecha esa distracción tirando de él con fuerza hacia abajo, provocando que el hombre baje su cabeza. Y con su mano libre, la joven toma su garganta y enterrando también sus garras comienza a ejercer fuerza aprisionándola lentamente, esta emanaba sangre y crujía mientras la chica apretaba. Obito intenta, pero no logra zafarse del fuerte agarre y comienza a desesperarse poco a poco, pero la morena no da tregua. La bestia liberada de la chica es sin duda más fuerte y poderosa que él, algo que no había calculado en su siniestro plan.
Sasuke llega a su lado para intentar tranquilizarla y toca con cautela el hombro de la chica, ésta voltea furiosa y se encuentra con los ojos carmesí del azabache. Los observa un momento y después de un par de segundos recibe como respuesta una sonrisa de medio lado, pero en una acción muy rápida e inesperada, saca de la funda del joven la espada que él porta y en un movimiento limpio y preciso corta la cabeza de Obito ante la mirada atónita de su Sire. Sasuke no alcanza a reaccionar antes de que las cosas sucedan. Su chiquilla definitivamente es demasiado fuerte y demasiado rápida cuando el frenesí se apodera de ella.
Casi de inmediato el cuerpo de Obito comienza a desintegrarse mientras cae frente a los ojos de una mujer pelirosa quien ha despertado de su trance totalmente desconcertada. La chica mira sorprendida a quienes están frente a ella, pero un miedo que jamás ha sentido en su vida la inunda. La escena vista es muy extraña, pero incluso así, su temor no proviene de lo que vio, si no de la mujer de cabellera oscura. Hinata vuelve a gruñir, al sentir el aroma del líquido que ansía beber y sobre todo el terror que su víctima emana. Arroja a un extremo de la habitación la cabeza de su antiguo captor y lentamente comienza a dar unos pasos en dirección a la asustada peli rosa, sin quitar la vista de su objetivo, provocando que ésta comience a temblar. Sasuke sabe lo que pasará si las cosas continúan sin control e intenta tomar a Hinata del brazo para hacerla despertar, pero los movimientos de su chiquilla fueron rápidos. Ella se colocó detrás, haciéndole una especie de llave que lo inmovilizó, el joven se maldice a si mismo por no haber previsto que ese fue uno de los tantos movimientos de pelea que habían entrenado mientras ella era una neonato, saca sus colmillos para hacerle frente a su ahora descontrolada chiquilla. Hinata, presiona el brazo de Sasuke y con un rápido y fuerte empujón lo aleja lo suficiente de ella, tiempo que utilizó para llegar a su víctima.
La aterrorizada peli rosa sollozaba al sentir que la mujer estaba frente a ella, solo podía ver ese par de ojos rojos que la hacían sentir la muerte.
-Hi... Hina- le dice una voz de sorpresa. El Joven rubio se había incorporado y vuelto a ingresar a la habitación para saciar sus dudas sobre lo que estaba viendo- Hinata, eres tú?
La aludida voltea a verlo y cambiando de objetivo rápidamente acorta la distancia entre el rubio y ella, dejando a una asustada joven desplomándose al piso.
-Te conozco- dice mientras da los últimos pasos para pararse frente al rubio. La joven lo observa detenidamente a sus grandes ojos azules.
-¡Hinata!, no lo hagas- le dice el azabache caminando rápidamente hacia ella, intentando ganar tiempo suficiente para detenerla. Intentando llamar su atención, la vuelve a llamar- ¡Hinata!
La Joven, ante la voz profunda de su sire, duda y se detiene sin dejar de mirar a su nueva víctima. Su aroma la embriaga, su deseo de saciar su sed la presiona, la abruma y su conciencia tambalea. Intenta luchar mientras el azabache aprovecha para acercase
-¡Hinata! no- le vuelve a decir con un tono serio, calmado y profundo. Sasuke al llegar a su lado intenta tranquilizarla y que salga del frenesí.
Pero sus palabras no llegan a tiempo, una pequeña gota de sangre comienza a correr por la mano del rubio y su sed la hace enloquecer, es mayor la angustia y deseo de beber, que la orden de su sire y la joven se lanza sobre el rubio y lo muerde.
...
El joven Hyuga, entra a la habitación con rapidez y sin decirle nada a Tenten comienza a revolver su ropa
-Maldita sea, donde está mi billetera
-Neji, la dejaste en el velador- le dice con voz suave
El joven al escucharla se da vuelta enojado y camina con fuerza en dirección al lugar donde su novia le indico. Abre su cajón y saca su billetera, comienza a buscar hasta que encuentra una tarjeta, la toma y camina para salir de la habitación, al llegar a la puerta se voltea a mirar a la chica, quien sin entender nada lo observa con curiosidad.
-Vístete, tenemos que irnos ahora
-Pero- le intenta rebatir la joven pero una mirada severa la hace callar
-Apúrate- le dice tajante y sale de la habitación.
Neji toma el teléfono y marca el número que esta anotado en la tarjeta que tiene en su mano, espera impaciente golpeando con un dedo la mesa mientras marca el tono de llamada.
-Morino Ibiki – le responde desde el otro lado del auricular
-Oficial, habla Hyuga Neji- le dice serio y cortante- Necesito hablar con usted de inmediato. ¿dónde podemos encontrarnos?
-En estos momentos me encuentro en la jefatura, estoy trabajando en un caso. ¿Qué sucede muchacho? ¿Qué es lo urgente?
-He recibido una llamada telefónica esta noche
-¿Una llamada?
-Así es
-¡De que se trata Neji?
-No lo quiero hablar por teléfono, necesito conversarlo con usted en forma personal.
-De acuerdo, ven a la jefatura, te espero.
-Voy en camino
...
Corría por un largo pasillo oscuro, no sabía cuánto llevaba por él ya que su percepción de tiempo en su estado actual estaba distorsionada. Sus ojos distinguían levemente los objetos a su alrededor, su respiración poco a poco comenzó a tornarse dificultosa, le faltaba el aire y un dolor en el costado comenzó a disminuir su carrera. De pronto pudo divisar una pequeña luz. No lo pensó dos veces y corrió hasta ella encontrándose con una puerta, la abrió rápidamente y al traspasar el umbral se encontró con una habitación muy grande repleta de gente bailando desenfrenadamente. Estaba en un local nocturno, aunque no lo conocía, visualizó la salida de emergencia y se adentró en la multitud, pero cuando estuvo relativamente cerca, se dio cuenta que en ese lugar habían dos guardias, por lo que desistió de ir por ahí. Tenía que hacer algo para salir de aquel lugar, intentando no salir del camuflaje que la multitud le daba, se quedó en la pista de baile, esperando el momento para poder tomar la mejor ruta para irse del lugar.
Paso un momento bailando entre los jóvenes que estaban ebrios o drogados
-"Piensa maldita sea"- se decía mientras observaba y vigilaba los alrededores. No lograba divisar a su captor, pero sabía a través de su experiencia en la policía, que si ése local nocturno estaba conectado con la habitación en la que se encontraba unos minutos atrás, los guardias o los dependientes o los dueños del lugar, estaban involucrados.
-Esto resultó ser más peligroso y difícil de lo que nos dijo el jefe- le dijo casi al oído una joven peliroja que se había acercado a él por la espalda
-¡Qué?- le pregunta el intentando no mostrarse nervioso, pero a la vez sorprendido por la chica. Había estado tan concentrado intentando buscar una vía de escape, que no se dio cuenta de la cercanía de la mujer.
-Eres un tipo de cuidado- le dice mientras lo rodea con sus brazos y coloca su cabeza en su hombro – me gustan los hombres así
...
-Lo siento Tenten, pero tengo que dejarte en tu casa hoy. Creo que ahí estarás segura por el momento. Mientras no tenga claro que es lo que pasa no pienso arriesgarte a nada- le dice mientras se estaciona afuera de la casa de la joven. Neji intentando tranquilizarse e informar a su novia, le contó sobre la extraña llamada telefónica. Evidentemente la joven se siente preocupada por todo lo que pueda ocurrir- en cuanto sepa que hacer o qué es lo que pasa te contactaré. Mientras ni se te ocurra salir.
-Pero Neji- le rebate la joven tomándole la mano- ¿seguro estarás bien? – Lo mira con preocupación- quiero… acompañarte
-No Tenten- le dice mientras se baja del vehículo. La joven se encuentra desconcertada frente a la actitud que ha tomado su novio, ella lo observa mientras rodea la camioneta para abrirle la puerta- Vamos, vete a casa.
-Neji, por favor- le suplica ella antes de bajar
-No seas necia mujer. Ahora vete a tu casa y no te muevas de ahí.
La joven baja del vehículo y comienza a caminar hasta la puerta de su casa.
-Llamé a Lee. El vendrá a acompañarte- le dice el joven una vez se ha subido nuevamente a la camioneta– mientras no sepa de qué se trata todo esto, no quiero exponerte a que estés sola.
-¡Me llamarás para saber cómo estas?
-Vendré por ti en cuanto sepa que debo hacer Tenten.
Arrancando el motor la mira preocupado y se aleja, dejando a la chica en la puerta de su casa con una gran interrogante.
...
-Buenas noches, busco al oficial Morino, hable con él por teléfono y me está esperando.
-¿Su nombre?- le pregunta la recepcionista
-Neji Hyuga
-Pase usted, el oficial lo está esperando. ¿Sabe cuál es su oficina?
-Sí- le dice el joven mientras comienza a caminar
Al llegar a la puerta donde se encuentra el oficial, el joven da un par de golpes a la puerta y sin esperar una respuesta entra en la oficina.
-Neji, te estaba esperando- le dice mientras se pone de pie.
-Gracias por atenderme a estas horas, pero tenía que hablar con usted de forma personal.
-Cuéntame- le dice Ibiki mientras le hace una seña para que tome asiento.
-Como le dije antes, hoy en la noche recibí una llamada telefónica que me ha preocupado mucho. Para empezar, fue una llamada muy extraña, el identificador de llamadas que tengo no registró el número, pero sí detectó que hicieron varias llamadas para darme el mensaje.
-¿Qué mensaje?- le pregunta el oficial
-Que el accidente que les ocurrió a mi familia fue planeado. Fue un atentado que buscaba dejar sin ningún miembro vivo la empresa Hyuga
-¡Que?
El hombre endereza su postura en la silla para acercarse a la mesa y mira con detenimiento al joven frente a él.
-Lo que oye oficial. La persona que llamó, utilizó una máquina para cambiar su voz y se escuchaba un tanto robotizada, pero lo que dijo fue lo que me llamo la atención. Dijo un atentado había sido dirigido a mi familia y era para derribar el imperio. Además especificó que la mafia quiere mi cabeza para poder apoderarse de la riqueza de la familia.
El hombre se queda en silencio tratando de asimilar las palabras del joven. Evidentemente se encuentra perturbado por la llamada recibida y sobre todo por la amenaza que involucraba.
-Deberás hacer la denuncia para que obtengas protección policial – le dijo el oficial mientras saca de su cajón los documentos oficiales para llenarlos y comenzar con el procedimiento.
-Oficial, esto realmente me preocupa- le dice el joven mientras lo observa detenidamente, en su mirada se puede ver la angustia que siente- necesito que la protección policial también sea entregada a mi novia.
-Es a tí a quien amenazaron por teléfono, es poco lo que podemos hacer con ella...
-Después que anuncie mi compromiso con ella me hacen esta llamada, ¿no cree que es un posible detonante en la llamada?- le habla molesto- justo cuando aparezco en los medios de comunicación con ella.
-Lo pondremos en los antecedentes Neji- le dice mientras sigue escribiendo el documento- me la jugaré para que ella tenga también vigilancia.
-¿Qué deberemos hacer con el caso del accidente?- pregunta el joven cabizbaja, el tema no es algo agradable, menos en estas circunstancias- si no mal recuerdo, este dato es algo nuevo que no había salido a la luz dentro de las investigaciones anteriores y podria…
-Neji, el caso del accidente de tu padre y hermana menor podríamos reabrirlo con estos datos, siempre y cuando logremos demostrar los hechos. Primero, tendremos que intervenir tu teléfono y revisar los registros del día de hoy para poder considerarlo como antecedente y después de tener el registro, enviarlo a revisión.
-Comprendo
-Debes considerar que ahora eres una figura pública importante en el ámbito empresarial, sobre todo después de haber sido leída la sentencia en tribunales del caso de tu hermana y el haber obtenido la parte de la herencia que le pertenecía. Evidentemente esto último te ha puesto en el ojo del huracán y es posible que te conviertas en blanco de distintos ataques como este. Eres el único joven, soltero, sin herederos y con más dinero en Tokyo que se ha registrado en la última década.
-Entonces ¿qué debo hacer?
-Primero, debemos hacer la denuncia correspondiente y entregarla para que el juez de la autorización de intervención en tu línea telefónica, así también podremos tener acceso a los registros de llamadas. Una vez teniendo eso y demostrándole al juez que has sido perseguido y acosado podrás levantar un recurso de protección con el cual te asignaran vigilancia policial.
-¿Y mientras todo eso se hace efectivo?
-Tienes la posibilidad de contratar en forma particular un sistema de protección, guardias de seguridad o guardaespaldas.
-Y ¿este nuevo antecedente de que fue un atentado?
-Neji- le intenta explicar y tranquilizar al joven-recuerdas cuantas veces te dije esto mientras transcurría el caso de tu hermana perdida?. Debemos demostrar con hechos y pruebas legalmente aceptadas las cosas para que la justicia pueda dar su veredicto. No sacamos nada con contratar a un pirata cibernético para que me busque información de una mala forma, ya que la ley puede dejar esas pruebas nulas y cerrar el caso por no tener los antecedentes que necesitamos.
-Sí recuerdo lo que me decía sobre las pruebas- le dijo suspirando profundo- también mi abogado me habló y explicó sobre ello.
-Exactamente- le dice Morino tratando de tranquilizar al joven- lamentablemente ante la ley puedes ser culpable y todo el mundo saberlo, pero si no hay pruebas. Eres inocente.- el oficial observa con detenimiento al joven y le extiende el documento que estaba llenando desde que llegó-Debes firmar la denuncia para poder hacer el curse de ella por sus vías formales.
-Está bien- le dice resignado el joven, bajando la vista al papel y leyendo lo que Morino había escrito.
-Por ahora como recomendación personal, lo mejor que puedes hacer es irte a descansar a la casa de un amigo o donde tu novia, para que de esa forma te sientas más seguro.
El joven Hyuga, ha recibido una bofetada cibernética con este llamado. Todos los recuerdos y la búsqueda incesante que mantuvieron durante tres años le vienen a la memoria. El joven se siente vulnerable, desprotegido y solo. Esto el oficial lo nota, siente que el joven que esta frente a él no es el mismo que conoció cuando llegó el caso a sus manos.
-Lo consideraré por hoy- le dice el joven poniéndose de pie- supongo que todo lo que pase, pasará protegido o no.
Muchas gracias por leer la historia, espero les agrade este capitulo, se vienen cosas interesantes pronto.
pronto el siguiente.
