La sala se sentia vacia. Sus ojos estaban hinchados por tanto llorar.

Aunque algo era cierto, es una sensación tan placentera estar en silencio y fingir que eres la única persona en el mundo. Solo con el sonido de la ciudad en la noche. Aunque bien no podía fingir estar sola si su mano la sostenía con fuerza. Aquella chica valiente que aparecia como si quisiera sacarla de la locura a la que llamaba vida. Una locura que giraba en torno a su hermanastra de la cual estaba enamorada.

Justo ahora… Mei posiblemente estaba en la misma posición que noches pasadas. En el lugar de Yuzu, abrazando con fuerza su almohada mientras deseaba que su aroma jamás desapareciera. Sintiéndose un poco acosada volvió a mirar a la chica que parecía dormir con un rostro lleno de temores. Miles de pensamientos cruzaron por la cabeza de la rubia. ¿Que hora era? Tal vez ya habían pasado un par de minutos tras la medianoche y ella seguía sentada con la espalda pegada al sofá y su brazo conectando con aquella chica que incluso entre sueños soltó un par de lágrimas.

No iba a dormir. No queria ni podia dormir. Incluso si era poco probable. El sentimiento de odio que surgió para su hermana cuando vio el tipo de cosas que sería capaz de hacer le hizo querer proteger a Nina.

Incluso si era poco posible que se escabulleron para intentar hacerle algo de nuevo, ella estaba ahí.

"No vuelvas a tocarla"

En ese momento de verdad quiso apartarla a la fuerza y gritarle por lo que había hecho.

Justo después de pensar seriamente en todo lo que quería decirle a Mei, una última preocupación llenó su corazón antes de cerrar los ojos.

"… no me odies"

-No deberías dormir ahí o pescaras un resfriado.

Yuzu abrió los ojos asustada. ¿Cuánto tiempo había pasado?

El ver la luz atravesando las cortinas le hizo percatarse de la mañana. El silencio natural de anoche parecía una simple ilusión al despertar y escuchar los sonidos de la mañana.

"¿estas bien?"

"¿Pudiste dormir bien?"

"¿Quieres salir de aquí?"

"¿Puedo mirarte?"

"¿Puedo verte como si nada hubiera pasado?"

Preguntas y mas preguntas se iban formulando conforme transcurrían los segundos.

-¿Dormiste bien?

La voz tranquila de Nina le permitió voltear hacia ella.

-Supongo que puedes imaginarlo…

Y al fin pudo hacer su primera pregunta.

-¿estas bien?

-sí, aunque... supongo que no fue una pesadilla…

-lamentablemente…

Nina se a sí misma. Había marcas que eran visibles para ella, no quería retirar su chamarra para no tener que verlas.

-...ya veo.

Una frase que obligó a Yuzu a mirarla a los ojos. ¿Como había creído que su voz se oía tranquila?

Tenía miedo, su rostro y sus ojos no podían mentir. Justo como ella había hecho días atrás. Yuzu la rodeo con sus brazos. Si no había nada que ella pudiera hacer para remediar lo ocurrido, haría al menos algo para intentar reconfortarlo.

-Todo estará bien…

-quiero salir de aquí…

-Estoy de acuerdo…

-No quiero volver a verla…

Puede que esas sean palabras muy fuertes, pero el simple hecho de cruzarse con Mei posiblemente le hará querer golpearla. Tal vez le haría llorar o puede que la vean con lástima y odio. Había que estar bastante retorcido como para usar su cuerpo como medio de convencimiento o chantaje.

-... tampoco yo.

-...

Aun con Yuzu a su lado, en verdad quería salir corriendo desde la noche anterior. Si se quedo fue solo porque Yuzu se quedaria ahi. Incluso si Mei estaba tan enamorada como para no querer tocarla, es cierto que la distancia del sentido común a la imprudencia es delgada como una hoja de papel. La idea de dejarla a merced de alguien así le hizo titubear.

La rubia se levanto despues de un rato de su lado, tomó una chamarra y arreglo su cabello.

-¿A dónde quieres ir?

Nina en realidad no creía que Yuzu querría salir de ahí, pero viendo lo rápido que se preparó le hizo sentir más confiada.

-Solo no volvamos aquí.

"¿Te das cuenta de que tambien vivo aqui?"

No podía decir cosas tan insensibles después de lo ocurrido. Hecho un pequeño vistazo a la habitación.

Si tan solo sus vidas no se hubiesen cruzado…

Crueles pensamientos y deseos surgieron esa noche.

"Separarlas o ser odiada"

Donde la balanza se inclinaba por algo obvio, pero aun así se arriesgo a hacerlo. Si iba a terminar, al menos iba a asegurarse de dejar una marca en su memoria. Para que no terminara siendo un extra sin importancia.

Siendo aquella herida que perdurará dentro de Yuzu.

Incluso si el tiempo que viviera fuera largo, no le alcanzaría para terminar de lamentar el no haberle dicho antes todo lo que sentía desde el inicio. Después de haber llegado al punto sin retorno no le quedaba nada más por perder. Como si el tiempo pasara corriendo a su lado mientras ella se detenía. Tal vez ahora podría volver a lo que era. Un cascarón que solo seguía reglas, alguien a quien no le importaría pasar el resto de su vida solo.

Incluso si era una mentira… debía creerlo.

-Vamos Yuzu.

Nina miró a su compañera quien miraba hacia dentro de la casa. Dentro de ella lo sabía. Estaba consciente de que Mei pudo oír su conversación detrás de la puerta.

-Vamonos.

Cerró aquella puerta con lentitud. No quiso ir a despedirse de ella, si volvía o no a esa casa era algo que no le importaba. Lo más probable es que volvería, pero no por esa chica. Volvería solo porque su madre estaba en casa y aún no era una adulta como para mandarse sola.

Nostalgia, arrepentimiento y desprecio. Sentimientos humanos que podían llegar a surgir con un solo suceso.

"Habría sido maravilloso si pudiéramos entendernos mejor"

Yuzu hasta ese dia podria decir que jamás había odiado a alguien tanto como a su hermana esa noche. Podría decir que jamás había llegado a desearle el mal a nadie. Puede que realmente ella no sepa como odiarla. Incluso uno con solo verla podía decir que en el fondo aun se preocupaba por aquella chica.

Una persona torpe y amable que no podía dejar de pensar en todos antes que en ella.

Solo había cambiado algo después de aquello. Sin duda, ahora podía decir que en verdad no volveria con Mei ni aunque regresan el tiempo.

-¿Estás pensando en ella?

La voz a su lado terminó por sacarla de su letargo.

-Posiblemente.

-... ¿aun la quieres?

Entonces dijo un par de palabras crueles, aunque sonó casi como si quisiera convencerse a sí misma. Como si fuera una obligación decirlo.

-Aun la quiero.

-Ya veo… ¿regresaras con ella?

Podía notar la decepción con solo mirarla.

-No.

Jamas habian hablado tan seriamente sobre algo, pero al menos tener esa platica con ella le dejaría las cosas claras. Sobre qué era lo que deseaba. Yuzu podía ser una persona amable y demas, pero nadie podía asegurar a ciencia cierta qué sabía realmente lo que pasaba por su cabeza.

-La quiero,no puedo dejar de hacerlo si es mi hermana, aunque no sea de sangre, los hermanos están a tu lado durante toda tu vida, incluso si no es físicamente. No puedo volver a amarla como lo hice, incluso creo que puedo odiarla,pero… no puedo odiar por siempre a alguien que ha sido tan importante…

-... Yuzu… sobre eso… ¿tu serias capaz de estar con ella solo para evitar lastimar a alguien más?

Sabiendo cómo era la mentalidad de Yuzu, en serio le dieron ganas de preguntarle. Era como un "Cualquier cosa esta bien para mi si arreglar las cosas" casi como si pensara de ella misma como un peón sacrificable.

-Nadie puede hacer feliz a alguien que no busca serlo. Además… puedo permitirme ser egoísta de vez en cuando.

Dando un gran suspiro al fin se calmó.

Viendo la situación desde otro punto de vista, al final uno podía sentir lastima con ella. Nina no podía quitar el hecho de que la odiaba, tampoco podía olvidar lo que pasó. No tenía que asegurar que deseaba no volver a cruzarse con ella.

Tal vez al final su deseo se había cumplido. Ninguna de las dos podría olvidar lo ocurrido, al menos no en mucho tiempo. Con respecto a uno de sus deseos sobre apartarse de Yuzu, estaba segura de que no quería eso.

La persona que estuvo a su lado aun en un lugar tan incómodo fue esa chica. Si antes podía decir que la quería, ahora estaba más segura.

-Una ultima peticion.

-¿eh?

Nina se detuvo en el camino. La gente suele decir que no hay un momento perfecto ni una situación indicada para ese tipo de cosas.

-¿Me darás mi respuesta?

No había que preguntar nada más. Incluso si era un movimiento apresurado. Ella no era el tipo de persona que dudaba demasiado cuando quería algo y en verdad la queria, queria protegerla y apartarla de Mei. Casi como si fuera su tesoro.

¿Se lo había dicho alguna vez? ¿Le había dicho claramente esas palabras?

-Te amo. No lo digo por lo que ha pasado, tampoco por querer apresurarse, sólo quería que lo supieras. Incluso puede que sea el momento incorrecto, ya sabes… lo que paso no es algo que le desearía a nadie, pero… realmente no quiero que vuelvas con ella.

Su rostro continuaba enrojeciendo conforme hablaba.

-Tal vez me estes viendo como alguien que actúa como una persona infantil. Tampoco quiero que creas que quiero monopolizarte, aunque eso puede que sea una mentira… bueno ya sabes.

Yuzu veía divertida como esa chica se dejaba expuesta. Miro alrededor para asegurarse que la calle estaba sola. Seria fatal si alguien más viera ese tipo de expresiones en su rostro avergonzado.

¿cómo alguien podía lucir tan avergonzado por algo?

Seguro que ella había hecho ese tipo de expresiones antes.

Aun así… aun teniéndola frente a ella. Sentía un gran dolor. Algo así como si le estrujaran el corazón sin compasión.

-Lo siento… lo siento… de veras lo siento.

Se soltó a llorar como una niña pequeña.

-Perdon, lo siento… lo siento.

Nina desvió la mirada casi como si no pudiera soportar escucharla.

-... bueno, de verdad no esperaba el rechazo.

-No Idiota, no es eso.

-...¿eh?

-Lo siento, de verdad lo siento. Tengo que volver a casa. Te prometo que te explicare todo.

Antes de escuchar una respuesta salir de su boca, Yuzu ya estaba dando la vuelta.

"Bueno… era de esperarse si eres tu…"

Tal vez la odiaba, posiblemente aborrecía el hecho de haberla amado alguna vez, pero aun asi… era lo más triste que podía hacer. Simplemente ignorarla. Aquella noche donde le expresó sin miedo que la amaba, estaba conciente de que sabía sobre su mala forma de fingir estar dormida. Fingiendo no haber escuchado sus sentimientos y de cierta forma haciéndole hacer lo que hizo.

No quería hacerlo, ignorarla y apartarse de ella por lastimar a su persona importante. No quería ser ella la persona a quien le tocará abandonar esta vez.

No podia iniciar una relación en esa situación. No sin haber puesto las cosas claras.

Estaba cansada. Cansada de tantos problemas. Problemas que llevaban a sus seres queridos al sufrimiento. Si se hubiese molestado en escuchar a Mei desde el inicio puede que le hubiese ahorrado todo ese incidente a Nina.

Si le hubiera dado su respuesta a Nina desde que se le confeso habría dejado las cosas claras y tal vez habría podido aclarar sus sentimientos con Mei.

Si en aquella ocasión se hubiese tragado sus sentimientos y se hubiera ahorrado la pregunta sobre su relación con Mei, tal vez jamás habría ocurrido nada. Incluso si ella aun así terminaba enamorándose de Nina.

En un mundo donde no puede aplicarse del todo bien el prueba y error. En verdad quería ser la persona que salvara a todos. Siempre tenía que tocarle el error.

Azoto la puerta de su casa violentamente.

-¡Mei!

Incluso olvidó quitarse los tenis y ponerse las pantuflas para entrar.

-¡Mei, no estoy molesta!

Recorrió poco a poco la cocina, la sala y al fin llego a la puerta de su habitación.

Respiro hondo mientras su mano tocaba la perilla helada. si que era una casa solitaria. De pequeña solía llorar cuando su madre la dejaba sola en su antigua casa. ¿Como pudo dejarla ahí. Diciendo que la protegería, incluso si había sido por cosas como el amor. No debió de haber desaparecido al volver a ser hermanas.

Con aquella valentía que la caracterizaba. abrió lentamente mientras intentaba no actuar impulsivamente como siempre.

La tranquilidad en su rostro volvió cuando vio a una chica de pelo negro sentada en un rincón abrazando sus piernas.

todo estaba muy silencioso. Casi como si la tristeza quisiera asfixiarla.

-¿Puedo sentarme?

Después de unos segundos sin respuesta tomó asiento mientras observaba como esa chica escondía su rostro.

-Debiste dejarme…

-Debiste ser mas prudente.

-Quiero morir.

-No dejaré que lo hagas.

-Quiero desaparecer.

Era la primera vez. Después de tanto… era la primera vez que veía a Mei siendo sincera con algo.

-Gracias.

Instintivamente Mei dejo de hablar. Yuzu miró a su lado un momento. De verdad fue estúpida al creer que esa chica era alguien fuerte.

-Gracias por enamorarte de mi. Perdon por tardar tanto en contestarte lo de esa noche.

Entre el silencio que gobernaba. Yuzu pudo escuchar los quejidos de Mei. Estaba llorando.

-Duele…

-Lo sé

-Preferiría que me mataras a escucharte.

-Deja eso.

-No quiero… de verdad lo lamento. Quiero estar contigo...

Yuzu comenzó a acariciar su cabello mientras escuchaba todo lo que tenía que decirle.

-Quiero volver a tenerte conmigo. Quiero verte todas las mañanas y quiero que desayunes y comas conmigo. Quiero volver a regañarte por llevar mal la vestimenta. Deseo ver tus expresiones nerviosas al tenerme cerca. Quiero bromear contigo sin que tu lo notes y tomar tu mano en invierno como en la parada de autobús. Quiero comer otro pastel que prepares y tener otro peluche que me favor no vayas con ella. No te apartes de mi. Quiero que las cosas regresen a ser lo que eran. No te vayas. no cuando al fin se que es lo que siento por ti.

En algún momento de todo eso. Yuzu comenzó a soltar lágrimas.

-Yuzu… te amo.

-También te amo…

Ambas sabían que era como una mentira. Amar a una hermana y amar a la persona con la que pasarás el resto de la vida es muy diferente.

-¿No podemos volver cierto?

-Desde el inicio todo fue una mentira.

-Yuzu… ¿ella te hace feliz?

-Lo hace.

-¿Eres más feliz con ella que conmigo?

-No creo que deberíamos contestar eso…

En ese momento Mei levantó su rostro, era un verdadero desastre. Sus ojos lagrimeando y su fría mostrando vulnerabilidad.

-Yuzu… dime… ¿fue real lo que sentiste por mi?

Reconsiderando todas las posibilidades de aquel entonces. Las tonterias que pudo haber hecho con tal de llamar su atención y la felicidad que le causaba el simple hecho de encontrarla entre la gente…

-Tan real que creí que iba a enloquecer…

-...Yuzu… ¿puedes matarme?

Una persona que no sabía medir el precio de su vida o tal vez solo no consideraba que tuviera valor. ¿en verdad no podía hacer nada por ella? Si pudiera regresar el tiempo y volver a enamorarse, tal vez de nuevo termina encontrándose con Nina. Además… nadie puede regresar el tiempo.

-No tienes mi permiso para morir.

-... dime Yuzu… ¿me olvidaras?

-Por supuesto que no, viviremos siendo hermanas. Estaré cerca de ti cuando me necesites. Jamas te olvidare. No actúes como si esta fuera una despedida.

-Tengo miedo… no quiero perderte.

Era casi como si le hablara a alguien que pudiera conceder sus deseos.

-Tranquila, todo estara bien. Estare aqui para ti.

Su amabilidad e intentos por ayudarla podían rozar la crueldad. Nadie puede salvar a nadie.

-Hoy extrañé esa nada que habia entre tu y yo…

Puede que esa locura de algunas personas al decir que el amor es peligroso sea cierto. La enfermedad más mortal de todas que puede matarte cuando la tienes como cuando no.

Yuzu no tenía mucho que decir para ayudarle. Una parte de ella aun quería gritarle por tocar a Nina, pero por otro lado. En verdad se sentía como una gran despedida aunque no lo fuera del todo.

Yuzu tomó un gran respiro para encararla.

-Algun dia, dentro de varias semanas, días o años. Tu y yo podremos ver esto de una mejor forma. Lo siento… es lo que vine a decirte. No pude enamorarme de cada parte de ti de nuevo. Simplemente no pude. Ahora creo que he encontrado a alguien a quien quiero proteger. Una persona que puede llorar como un niño pequeño frente a mi y que con cada lágrima es capaz de hacerme sufrir. Perdon, lo siento, no puedo corresponderte…

-Pareciera que quieres matarme.

-Perdon si es lo que parece.

-Deberías odiarme.

-Puede que lo haga, puede que no. Solo se que ahora estas frente a mi y quiero que sonrías. Incluso si tengo que desaparecer para que lo hagas. No quiero que llores por mi. Quizá el truco de estos fingir que el romance nunca trae dolor.

-¿Algun dia volveras?

-No me necesitas a mi. Lo siento, no seré yo quien esté a tu lado. Lo lamento, pero tranquila. Las personas aman por naturaleza. No es el fin de todo. Si alguien tan torpe e idiota como yo pudo encontrar a alguien, se que habra alguien para ti. Aguien no dejará que se congele tu corazón.

-¿Se supone entonces que debo vivir como si alguien fuera a llegar a ocupar tu lugar?

-Si asi lo quieres ver…

Yuzu se levantó de ahí. sacudió su pantalón un poco y estiro su mano.

-Si sigues ahí ensuciaras mas tu ropa. Levántate.

-Debes estar consciente de que no has arreglado nada.

-Era mi intención arreglarme contigo. Solo vine a dejar las cosas claras.

"solo viniste a terminar de romperse"

-Yuzu… quédate un poco más.

-...¿cinco minutos?

-Cinco minutos o una hora, da igual el tiempo que te quedes.

"Solo quedate lo suficiente como para aguantar hasta que nuestros sentimientos vuelvan a coincidir o hasta que una de las dos muera. Lo que llegue primero"

Tras dar un pequeño estiramiento, la rubia volvió a su lugar. Teniendo a su lado a una chica aparentemente fría, su hermana a quien alguna vez amó.

-Te amo.

Volvió a repetir antes de quedarse dormida en el hombro de Yuzu.

-Gracias…

susurro mientras intentaba acostumbrarse a la situación.


Una gran nota para alguien a quien le interese :v 7u7r

Me quiero morir TT-TT ( Hacer sufrir a Mei no es lo mio. De verdad es difícil contando que es mi personaje favorito de Citrus TT-TT)

¿Por qué estoy haciendo las cosas más aceleradas? Si, todo esto fue muy acelerado. Pues porque ya no voya tener tiempo para escribir Del siguiente semestre me toca meter área (¿adivinen quien se va a artes y humanidades? 7u7r pues la mayoría de mis amigos, pero yo me voy a matemáticas /u\ ¿que? ¿Esperaban que me fuera a artes? XD ok ya. )

Dejando de lado mi gran etiqueta que dice artes (no sé. siempre escucho mucho el "Serías perfecta en esa área" solo porque pinto, dibujo y toco musica…) y mi gran determinación que grita matemáticas… En serio lamento el hacer un final triste para Mei. Me dolió en el cora :'c

Neta, en una de las partes llore como nena al imaginarlo y me fuia a hacer bolita antes de seguir escribiendo...

Pero tambien, no podia darle un final con Yuzu si desde el inicio hice a una Yuzu que parecía dudar más sobre sus sentimientos hacia Mei.

También, lamento los errores en la escritura (si es que los hay…) Estoy escribiendo en el celular y de verdad es difícil cuando el maldito autocorrector me cambia las cosas TT-TT