Los personajes son de SM y la historia es mía. Disfrútenla y dejen un review, siempre son bienvenidos.
Capítulo 11
Ella estaba sentada, muy quieta cerca de ese enorme y lujoso edificio. Cuando la persona que recordaba –en sus vagos recuerdos- salió del edificio, dudo en acercarse o no. Ella ya había pensado en lo que haría a continuación. Lentamente y con desconfianza se fue acercando. Cuando vio a ese hombre alto y cuya espalda era dos veces la suya, decidió que era una pérdida de tiempo. Al final, quien le iba a asegurar que ella y su esposo estarían bien en la comodidad de su pequeño departamento. Quien le aseguraría que su hermana no tomaría represalias como en el pasado.
Ella siempre fue insegura, siempre fue tímida e introvertida. Nadie le había dicho que aquella fiesta a la que había asistido con tan solo 15 años, iba a ser la peor y la última fiesta a la que alguna vez iría después del incidente.
Después de años de terapia y con el apoyo de sus padres, Katherine Denalli se fue a NY, se fue llena de sueños renovados y esperanzas de continuar con su vida. Kate –como le gustaba que le llamaran- llego a la universidad de esa enorme ciudad con un solo propósito: convertirse en la mejor abogada que hubiera en esa ciudad. Estudio y jamás perdió de vista su objetivo por el que se encontraba ahí. Fue feliz durante ese periodo. Fue muy feliz.
Hasta ahora. Cuando su sobrino fue a vivir a NY para estudiar ella pensó que él se había librado de su madre, que ahora podría ser feliz lejos de ella y la influencia de Irina. Lo que ella nunca supo fue que su sobrino no era una marioneta manipulada por sus hermanas; él era un alma libre cuando llego a NY.
Lo que Kate no podía evitar era que su sobrino amara a su madre con todo su corazón a pesar de todos sus desprecios y sentimientos de venganza hacia el padre de su hijo. Kate siempre tuvo la esperanza de que su hermana cambiaría cuando naciera su hijo, que sería la misma cuando le dijera a Edward que ese niño hermoso era su hijo.
Eso nunca sucedió. Y ella siempre tuvo esa interrogante. Porque Edward Cullen repudiaría a su hijo. Porque no quisiera saber de el por lo menos. Porque no lo había buscado, porqué.
Un día –haciendo de lado su miedo- le pregunto a Tanya por el padre del bebé, lo que ella no se esperó, fue su repuesta.
-Él no quiso saber nada de nuestro hijo. No quiere tener hijos. Así que te voy a pedir que no lo vuelvas a mencionar ahora que lo sabes. Mi hijo no tiene padre- le había dicho y como ella se lo pidió, nunca más preguntó por él.
Varios años después de eso, Kate dudo de la historia de su hermana. Según ella, Edward Cullen no quería tener hijos, pero había tenido tres niños con su esposa Isabella. Y fue ahí donde Kate empezó a investigar.
Investigo a su hermana y a Irina, a Edward y su esposa, y por último a James White. Él y sus estúpidas drogas habían sido los culpables de su sufrimiento y el de sus hermanas. Pero sobre todo del que su sobrino no hubiese crecido con su padre.
Desde ese momento, Irina se propuso descubrir la verdad. Y eso es lo que estaba haciendo en ese momento. Hacer trabajo de campo, e investigar a la familia de Edward Cullen.
De hecho había conseguido trabajo como abogada en el Buffet en el que trabajaban Edward e Isabella –obviamente ella no tenía un buen puesto como ellos, que ya llevaban años en esa empresa, pero se defendía-. Todos los días observaba a Edward y su esposa interactuar. Él la trataba como a una reina, era muy atento con ella y la llevaba a su oficina. Si no estuviera casada, tal vez le hubiera tenido celos a esa mujer, pero su Garrett era su príncipe azul. Desde que entro al Buffet, tenía en mente llevar a cabo su plan, lo estuvo planeando por semanas con la ayuda de su esposo, y esa mañana se iba a llevar a cabo su plan si sus miedos no la hubieran atacado. Ella estaba dispuesta a decirle a Edward la verdad de él hijo que había tenido con Tanya.
Lo que le impidió de hablar, fue la persona que estaba en ese momento cruzando la calle. Había cambiado tanto desde la última vez que le había visto. Ya no era tan hermosa como en ese entonces. Pero entonces reconoció que ella ya no era su hermana. Era solo una desconocida que le ponía los pelos de punta. Los dos segundos que pudo contemplarla –antes de parpadear- le causaron remordimientos y furia, pero también miedo y temor. Las imágenes que había tratado de retener en lo profundo de su mente vinieron en ese momento, cuando la imagen de su hermana –sucia y sin vida- se colocaba frente de ella y se evaporaban con la brisa invernal.
Cuando se recobró, volteo a ver a Edward, pero el ya no estaba. Tendría que interceptarlo en otra parte, y de ser posible, lo haría en la oficina. No tenía otra alternativa. Si Irina ya estaba en NY, había que cuidarse de ella.
Cuando llego a la oficina, una de sus compañeras la intercepto, cuando la vio bien, vio que era la asistente de Edward.
-Kate mi jefe te espera en su oficina, quiere checar unos casos contigo- le dijo Mindy sin ningún indicio de que algo malo pasara.
"Tal vez todavía no sabe quién soy en realidad"- se dijo mientras subía a su cubículo y dejaba sus cosas. Tomo rápidamente su computadora, un block de notas y su lapicera y antes de salir, tomo una gran bocanada de aire, se dirigió a los ascensores y subió los 3 pisos que había de diferencia entre las oficinas.
Nuca había estado en esa parte del edificio, para ella era nuevo todo lo que veía a su alrededor. Cuando salió del ascensor se topó con un escritorio y una chica rubia detrás de él. Un poco dubitativa se acercó a este y llamo la atención de la chica detrás de la madera.
-Hola, el Sr. Cullen me mandó llamar- le dijo a la chica. Briana solamente alzo un poco la vista y asintió a Kate. Briana marco unos números en el teléfono y luego se dirigió a Kate.
-Puedes pasar, el Sr. Cullen te espera- le dijo haciéndole una seña con la mano de que avanzara para poder atender a las personas detrás de ella.
Kate simplemente avanzo hacia donde la chica le había indicado que avanzara –hacia la izquierda- y dio unos cuantos pasos cuando observo una pequeña oficina y a Mindy en su interior, así que pensó que no estaba tan perdida como pensó. Se acercó a donde estaba la chica pelirroja.
-Hola Mindy, puedo pasar?- le pregunto cuando toco en la puerta de la oficina de la chica para hacerle saber que estaba ahí.
-Kate, mi jefe te ha estado esperando. Quieres que te traiga café o té?- le pregunto a la rubia mientras la jalaba a la puerta que se encontraba a las espaldas del escritorio de la pelirroja.
-Creo que quiero un café, con leche y azúcar, por favor- le dijo antes de tocar la puerta de roble donde Mindy la había dejado.
Escucho un pequeño "Pase" y se decidió a abrir la puerta y entrar con una sonrisa en su rostro.
Se dio la vuelta para cerrar la puerta y cuando regreso su mirada al frente se sorprendió la imagen frente a sus ojos.
-Pase abogada Smith- le dijo Edward desde su escritorio con el rostro serio mientras Isabella trataba de tranquilizarlo –haciéndole un pequeño masaje en los cabellos de la nuca- para que no saltara sobre aquella delgada y frágil chica que acababa de entrar por la enorme puerta- O debo decirle abogada Denalli- dijo él dejando clavada a Kate en el lugar en el que se encontraba.
Ella nunca espero que Edward supiera quien era ella, nunca dejo pistas. Cuando entro a trabajar en el Buffet Cullen, Swan y Hale, ella ya estaba casada con su Garrett y había cambiado su nombre.
Algo en su mente le decía que era una mala idea estar en ese cuarto con ellos dos. Que tenía que salir de ese lugar a como diera costa.
Pero otra parte de su cerebro le decía que ahora era el momento perfecto para hablar de la única cosa que los unía: Estefan.
Haciendo de lado sus temores, se acercó al enorme escritorio con la vista en alto y mirando a Edward Cullen directo a los ojos, con el único propósito de saber la verdad sobre su sobrino y él porqué lo abandono hace 19 años.
Quería saber porque había dejado que su hermana moldeara y manipulara al pequeño bebé que sostuvo con apenas unos minutos de nacido en aquel hospital de Vancouver.
Quería que le dijera frente a frente porque nunca amo a su hijo –ese que tuvo con su hermana- pero amaba a sus hijos con Isabella.
Quería saber tantas cosas y esperaba que el tiempo que tenía dentro de esa oficina fuera suficiente.
