Well I never pray
But tonight I'm on my knees yeah
I need to hear some sounds that recognize the pain in me, yeah
I let the melody shine, let it cleanse my mind, I feel free now
But the airways are clean and there's nobody singing to me now
Bitter sweet symphony - The Verve.
-Sleep, don't weep-
Lo curioso de la lluvia en Marte es que está programada de antemano, cualquiera puede saber que día lloverá. Cualquiera que dedicase diez minutos de su vida a ver las noticias del tiempo.
Faye no era de esa clase de chicas, entró en la Bebop totalmente empapada.
Pasó a su lado sin verlo. Con el pelo mojado cayendo a ambos lados de la cara. Las gotas brillaban en su piel bajo la mortecina luz de la nave. Spike la paró cogiendo uno de los pasa-cintos de su pantalón.
Había bebido, lo suficiente para tener una escusa.
Faye se detuvo en seco, Spike se colocó tras ella y la rodeó con los brazos. Estaba muy quieta, la besó en el cuello mientras le pasaba las manos por el estómago.
La escuchó ahogar un suspiro, estaba llorando. Spike la miró y ella apartó la cara. La última vez que la había visto llorar, fue el día en el que salió en busca de su última pelea con Vicious y en aquella ocasión no tuvo el valor para girarse.
La abrazó más fuerte y la besó en el pelo. Apoyó su cabeza en la ella. Pasó los brazos por encima de los suyos. Volviendo a abrazarla con ternura. Faye rompió a llorar desconsolada. No sabía muy bien que hacer, así que quedó quieto, rodeándola con los brazos, en silencio, dejando que llorase.
Acabaron en su camarote, era extraño tener a Faye allí, nunca había estado en su habitación. Había conseguido que se quitase la ropa mojada y se pusiera una de sus viejas camisetas. Allí estaba en su cuarto, con su ropa, sentada frente a él, sin decir nada, fumando.
- ¿ Estas bien? - preguntó finalmente Spike.
- No - contestó sin tan siquiera mirarle.
Spike dio una larga calada a su cigarro, no estaba acostumbrado a ver a Faye sin su máscara, siempre se las arreglaba para encubrir su tristeza bajo una capa de frivolidad y soberbia.
- El día que Durden se me escapó, conocí a alguien de mi pasado, un antiguo novio- se llevó la mano a la cara y se frotó la frente.- Sólo que ahora era un adorable anciano con alzhéimer, he estado visitándole todo este tiempo, la mayoría de las veces no se acordaba de mi, otras me contaba cosas que yo no recordaba. - Faye suspiró y tiró la ceniza de su cigarro en una lata de cerveza vacía.- Se había casado, tenía hijos, nietos, incluso algún bisnieto. - Se abrazó a sus rodillas. - Cuando veía a su familia... veía lo que habría sido de mi vida...si no...- Se mordió los labios intentando tragar sus lágrimas. - Ahora podría estar haciendo galletas para mis nietos en vez de estar aquí, así...
- No tienes ni 25 años aún, puedes tener todo eso, sólo que 70 años más tarde, tienes todo el futuro delante de ti - le lanzó el mechero que ella estaba buscando.
- Ni loca- dijo con seriedad.- No pienso traer niños a este mundo.- Se estiró y se apoyó en la pared -Esa vida ya no está a mi alcance, además cualquier día de estos alguno de mis acreedores me meterá un balazo en el estómago y me tirará a un pozo- hizo un gesto despreocupado y sonrió, al menos ella pretendía sonreír. - Así que no tengo mucha fe en mi futuro tampoco.
- No pienso dejar que nadie te tire a un pozo - dijo muy serio mirándola fijamente, cómo si estuviera enfadado.
- Gracias, supongo - esbozó una ligera sonrisa agradecida.
- ¿ Que ha sido del anciano? - Spike dobló una de sus piernas y se apoyó en ella.
- Murió la semana pasada - suspiró - Me salté la visita semanal, tenía resaca o estaba trabajando o cualquier otra estupidez que en ese momento me pareció más importante - apagó el cigarro contra la lata.- He llegado esta tarde a la residencia y allí no había más que una habitación vacía, ni siquiera se donde le han enterrado, la familia ni sabía que yo existía. Mi último lazo con mi pasado se ha desvanecido... otra vez - se le quebró la voz y comenzó a llorar de nuevo, apoyando los brazos en las rodillas y ocultando su cara entre ellos.
Nunca había soportado ver a una mujer llorando. Su madre solía llorar cuando estaba demasiado colocada como para hacer la cena, le quemaba la droga a escondidas, en una ocasión su primera novia se acercó a él llorando porque su padrastro había intentado abusar de ella, le dio una paliza que lo mandó al hospital, tenía sólo dieciséis años, Julia lloró cuando la dispararon y destrozó desde los cimientos al sindicato. Ahora no tenía nada que quemar, golpear ni matar.
- ¿Sabes? Pensaba que estabas saliendo con alguien - necesitaba decir algo, lo que fuese.
- ¿ En serio ? - preguntó en un sollozo levantando la vista con los ojos enrojecidos y vidriosos- ¿Por qué?
Spike se levantó ligeramente y se sentó a su lado, apoyado en la pared con los brazos cruzados detrás de la cabeza.
- Julia me engañaba con Vicious o a él conmigo, nunca lo tuve muy claro, realmente - recordar le hacía sentir miserable y no podía disimular la tristeza en su voz.
- Quizás a ninguno, quizás no supo elegir - Faye se incorporó estirando sus hombros desperezándose.
- ¿ Tu crees? - la miró directamente a los ojos, ladeando la cabeza.
- No lo sé, sólo trato de entenderla- apoyó la mano en su mentón cubriendo sus labios, sosteniéndole la mirada.
- Yo nunca llegué a hacerlo - dijo con pesar.
Faye finalmente desvió la mirada y suspiró apenada.
- ¿No te gusta que hable de ella? - preguntó con delicadeza.
- No se que es mejor, que lo hagas o que no - contestó.
Ninguno añadió una palabra más. Volvieron a encenderse sendos cigarros, alguna vez le habían dicho que en compañía de otro fumador se fumaba el doble, era verdad. Se acabaron los cigarros y permanecieron en silencio un buen rato más.
- No he estado con nadie más... lo he intentado, créeme, pero en el momento de la verdad, siento como si te traicionase y se siento fatal - Faye se apoyó en la pared, por alguna razón no se atrevía a mirarle.
- Yo tampoco, si te sirve de algo - dijo Spike.
- Ya lo sabía - ladeó su cabeza ligeramente para observarle y esbozó un tenue sonrisa.
- ¿ Por que? - preguntó con curiosidad.
- No eres chico de una sola noche - Se giró para coger el paquete de tabaco que había sobre la mesa, encendió uno y se lo pasó.
- ¿ A no? - Spike sonrió tocando sus dedos para coger el cigarrillo.
- Eres complicado - le devolvió la sonrisa y se encendido su propio pitillo.
- Gracias, supongo -
Volvió a hacerse el silencio entre ellos, dejando que el humo les rodease, como una neblina etérea que los envolvía como un manto.
- Que sepas que he tenido mis rollos de una noche, una camarera del Mac's Diner, Judy, entre otras muchas - dijo socarrón, riendo entre dientes con orgullo.
- ¿Judy? - le miró de reojo . - Lo dices como si la conociese.
- Si, de Judy y Punch - dijo alzando sus cejas repetidamente.
- ¿ La rubia del Big Shot?- preguntó sin creérselo demasiado.
- Aja - Spike la miraba atentamente, con una amplia y hermosa sonrisa burlona.
- Venga ya - no le creía en absoluto, le dedicó una mirada escéptica colocando la mano sobre su cadera.
- En serio - sonreía abiertamente.
- No te creo, me estás tomando el pelo- dijo Faye riendo mientras le daba un ligero empujón.
- Piensa lo que quieras - contestó encogiendo los hombros.
Faye estiró las piernas y se tumbó de lado abrazando la almohada.
Spike la miró durante unos segundos y se tumbó también con los brazos tras la cabeza.
- ¿ Te quedas a dormir? - preguntó mirando al techo.
- Estoy cómoda aquí - murmuró ella.
Spike alargó el brazo y apagó la luz y volvió a colocarse en la misma posición. Ella le daba la espalda, a pesar de la oscuridad, podía ver el movimiento de sus hombros al respirar.
- ¿Puedo preguntarte algo? - dijo Spike girando la cabeza ligeramente para mirarla.
- Vas a hacerlo de todas formas- contestó con un suspiro exagerado.
- Aquella noche en el Swordfish me dijiste que me querías ¿ Es verdad? - preguntó Spike en apenas un susurro.
Faye se cubrió la cara con las manos, agradeciendo que la oscuridad impidiese que Spike viese qué se había sonrojado hasta las orejas.
- ¿ Por qué no me habías dicho nada hasta ahora? - susurró avergonzada.
- Fue mi primera vez, nadie me lo había dicho antes - dijo con un deje de tristeza en la voz.
- ¿Nunca? - parecía incrédula.
- No- respondió con seriedad. - ¿ A ti si?
- Si, aunque la mayoría de la veces era mentira - murmuró abrazando la almohada contra su pecho.
- ¿ Mentías tú? - tenía la vista clavada en el techo, respirando con fuerza, era un sonido repetitivo y constante, al fin y al cabo era fumador. Tenía que pagar el precio.
- No. -
Spike se giró y estiró su brazo sobre ella para abrazarla. Se acercó a ella y metió la cabeza entre su pelo. Faye le cogió del brazo y se acomodó contra él.
- ¿ Judy? ¿En serio? - preguntó riendo ligeramente.
- Buenas noches, Faye- dijo Spike dando un beso en su hombro.
Sleep, don't weep, my sweet love
Your face is all wet and your day was rough
So do what you must do to find yourself
Wear another shoe, paint my shelf
Those times that I was broke, and you stood strong
I think I found a place where I...
Sleep, don't weep- Damien Rice.
