Advertencia: Contiene castigo corporal (nalgadas, azotes, etc) y malas palabras.
Capitulo 11: Encaminandose a lo correcto
Connor y Lynnette se estaban besando, digamos que un poco apasionadamente. Cuando los sorprende Daniel Holtz.
-¡Tú!-grita Connor, y se pone enfrente de Lyn, protectoramente.
-tranquilo, Steven. Sabes bien que jamás te haría daño-dice Daniel, sonriendo y bajando su arma.
-permite que lo dude. No puedo juntarme contigo de nuevo-gruñe el joven.
-¿No puedes o no quieres?-
-¡No puedo! Mi padre ya me lo ha dejado muy claro-
-¿Desde cuando te importa la opinión de Ángel?-
-¡MALDITO! ¡HIJO DE PUTA! ¡NI SIQUIERA TE ATREVAS A MENCIONAR SU NOMBRE!-le ruge furioso, Connor.
-¡¿Disculpa?! ¡No fui yo quien masacro a una mujer y a sus hijos!-grita Holtz, ofendido.
-ya he oído las dos versiones. Ahora, dejanos en paz-dice Connor, intentando calmarse.
-Conn…-dice Lyn, preocupada.
-vengo en son de paz, ¿Ok? Trata de calmarte, Steve-
-¡NO ME LLAMES ASÍ! ¡Me llamo Connor!-le grita el chico, irritado.
-okey, Connor. Tranquilo. No vengo a hacerle daño a nadie-
-aléjate-le ordena Connor. Comenzaba a tener fiebre y tanto Holtz como Lyn se dieron cuenta.
-Connor, debes calmarte. ¿Te duele la cabeza?-le pregunta Lynnette.
-algo, eso no importa-dice él, restandole importancia.
-niño, tienes fiebre. Ven, te llevaré a mi casa…por favor, Connor-le pide Daniel
-no-responde Conn, rotundamente.
-vamos, mocoso, no seas así de testarudo. Sólo será un rato-dice Lyn, dándole una colleja.
-¡Auch! Está bien…vamos-cede Connor, arrugando la nariz.
Y Holtz los llevo a los dos a su casa.
Lynnette estaba muy cansada y se quedo dormida en el sofá. Daniel la tapo con una manta y la dejo descansar. Mientras que llevo a Connor a la habitación de invitados.
Claro que Connor, terco como mula, opuso resistencia cuando Holtz quiso bajarle la fiebre. No se sorprendió mucho cuando el hombre le dio un par de nalgadas para que se controlara. Connor quedo en ropa interior y no sólo eso, Holtz le aplico una inyección anticonvulsionante.
El chico grito, gruño, chillo, pataleo y lloriqueo pero todo cayo en oídos sordos. Daniel le dio la inyección, le subió el bóxer, lo arropo y lo dejo dormir.
A la mañana siguiente, a regañadientes, Connor y Lynnette junto a Holtz, fueron en busca de sus familias.
Se encontraron con Ángel, su equipo y la familia de Lynnette en el parque central.
Connor apenas pudo reaccionar, cuando su tío Lorne lo agarro con firmeza de un brazo, le dio la vuelta y aterrizo dos palmadas violentas en su parte trasera. Lorne jamás le había puesto una mano encima, y Connor pego el grito en el cielo…muy literalmente.
-¡¿Tienes alguna remota idea de cómo nos hiciste sentir cuando no te encontramos en tu habitación?!-le pregunta Lorne, en un tono severo.
-¡Buaaaaaa! ¡Nooooo! ¡Perdón, tíito! ¡No me pegues más! Snifff…-responde Connor, mientras las lágrimas caen libremente por su rostro.
-tranquilo, de eso ya se encargara tu padre-
-¡NOOOOOOO!-grita con horror.
-¡Siiiiii!-grita Ángel, agarrandolo fuertemente de los brazos.
-¡No, papito, por favor, no!-grita Connor. Abandonando cualquier actitud autosuficiente, independiente o de madurez, y rompiendo a llorar como si el mundo se estuviera acabando.
-Conn, calmate o te enfermarás. Trataré con tu espapada y demás cuando lleguemos a casa. Gunn, hazme el favor de vigilarlo, yo tengo un asunto pendiente-dice Ángel. Tío Gunn agarra a Connor de la nuca, con cuidado.
-¡Papá, no! Tú no entiendes…no le hagas daño-ruega Connor, viendo que se dirigía a terminar con la vida de Holtz.
-¡Te dije claramente que no te quería cerca de este tipo! ¡Por Dios, Connor! ¡¿Por qué nunca me obedeces?!-grita Ángel, cambiando a su cara de vampiro.
-para ti no hay un Dios-le espeta Holtz, sacando una ballesta.
-tranquilicense todos. De seguro hay una buena explicación-dice Darla, preocupada.
-¡¿QUÉ TE DIJE, BASTARDO?! ¡NO TE QUIERO CERCA DE MIS HIJOS!-grito Ángel, agarrando a Holtz del cuello.
-¡LIAM!-grita Darla, haciendo que Ángel se detenga en seco.
-perdón, Darla. Creo que se me fue la mano-dice Ángel, haciendo una mueca.
-siempre es lo mismo-refunfuña Daniel.
-papá, él nos dio un refugio…a mí y a Lynnette mientras estabamos fuera. Nos sorprendió en el parque. Y yo…yo tenía fiebre y él me cuido-dijo Connor, mientras sus mejillas se teñian de un color rojo cereza.
-¡Aaawww! Encima te avergüenzas-dice Spike, en un tono burlón.
-¡¿Ese psicópata cuido de mi sobrinito?!-dice Lorne, envidioso y furioso.
-sí-dice Connor, tenso.
-Ángel, sé que eso no significa mucho pero…-dijo Daniel, con la intención de disculparse y largarse de allí.
-no, Holtz. Estás equivocado. Me equivoque yo también. Eso significa mucho. Gracias por cuidar de mi hijo…y de su amiga-lo interrumpe Ángel, sintiendo un sentimiento que jamás había sentido antes.
-¿En serio?-pregunta Holtz, boquiabierto.
-sí, muchas gracias-dijo Darla, sonriendo –ahora sabemos que podemos confiar en ti para cuidarlo-agrega
-¡¿QUÉ?!-grita Ángel, ni en mil años se hubiera esperado eso de su esposa.
-ya me oíste, Liam. Ahora será otro de los tíos de tus hijos-dice Darla, con una sonrisa pícara en su cara.
-gracias, creo-dice Holtz, y se podría decir que estaba entre orgulloso y avergonzado.
-oh, no-dicen Connor y Spike, en voz baja.
-Connor, nos equivocamos…contigo y con tu familia. Espero puedas disculparnos-dijo Jaime, mirando al chico con una sonrisa.
-claro, Sr. Dean-dice Connor, con educación.
-y espero que ustedes puedan disculparnos a nosotros-dice Ángel, mirando en especial a Lynnette.
-claro, Sr. Galway-dice ella, regalandole un abrazo.
-todo está bien entre nosotros, ¿Ok?-dice Roxanne, sonriendo.
-okey-acordaron todos.
-bueno, St…Connor, nos vemos otro día, creo-dice Holtz, dándole un abrazo corto y un beso en la frente a su "sobrino". Ángel se sintió un poco disgustado por lo último.
-claro, tío Danny. Pero no te preocupes, puedes decirme Steven, Steve, Stevie, o como gustes-le dice Connor, sonriendo de oreja a oreja.
-pequeño pillo. Vete con tu familia, y no te metas en más problemas-dice Holtz, revolviendole el pelo. Connor rie y se va hacía Ángel, cabizbajo, porque sabía bien lo que le esperaba en casa.
Por su parte, Lynnette se fue con sus padres y hermanos.
Por supuesto que Ángel y Darla castigaron a Connor. Pero intentaron ser indulgentes…dentro de lo que cabe. Unas pocas nalgadas, un tiempo en la esquina y pérdida de privilegios (computadora, videojuegos, Game Boy, etc). Pero le permitieron salir de la casa, sólo si era a la escuela, a la casa de alguno de sus tíos, o a la casa de Lynnette.
En cuanto a Lynnette, también la castigaron…pero sin nalgadas. Sólo un regaño severo y la mandaron a su habitación, para que reflexionara. Pero nada más. Luego Lynnette se sentía un poco mejor, y sus padres también.
Parecía que todo marcharía bien, desde ahora y para siempre…
