Legal waring: los personajes de Shingeki no Kyojin no me pertenecen, son de Hajime Isayama.

Advertencia: esta historia contendrá violencia y…más violencia. AU Y yaoi.

Los guiones indican un dialogo.

Capítulo 11

Bertholdt decidió aparecerse cuando Eren estaba a punto de desmayarse por la falta de alimento: aun llevaba puesto su uniforme escolar y estaba a un paso de la locura por la aislación total.

Le había dejado la luz encendida de la habitación todo este tiempo para fatigarlo. Para cuando llego con una bandeja con comida, encontró la habitación ordenada, algunos juguetes que no tuvieron arreglo solo estaban amontonados para no estorbar el paso. El heladero tomo asiento en la mesita de Té dejando ahí mismo la comida.

—ven. —Bert le ordeno con una sonrisa.

Eren casi no tenía fuerza y solo estaba recostado en la cama mientras observaba los movimientos del mayor. Quiso negarse pero su hambre fue más fuerte, tanto que ni siquiera se le paso por la cabeza que la comida podría estar envenenada o algo así. La habitación estaba inundada del apetitoso olor, además si se negaba podría ser que Bert lo golpeara así que fue a tomar asiento.

— ¿Confías en mí?—le pregunto Bert manteniendo la sonrisa.

—No. —Eren no temió al responder y lo hizo firmemente.

El hombre rió un poco y, aunque Eren se crispo, le revolvió el cabello en un gesto de "cariño".

—Que niño tan listo. —


A partir de ese momento Bert siguió llevando comida tras comida todos los "días" y lo pongo entre comillas porque Eren estaba seguro de que el heladero jugaba con su mente: Bert siempre vestía su uniforme eternamente pulcro color blanco de heladero y teniendo en cuenta de que no había ventanas, el niño no tenía ni idea si era noche o día. La inconsciencia de cuando llego, sumado al periodo de locura total que pasó cuando Bert casi lo deja morir de hambre había alterado su reloj biológico.

Su intuición le gritaba todo el tiempo que cosas horribles podrían pasarle si no salía de ahí. Estos pensamientos no dejaban al pobre niño en paz y también lo ponían alerta, pero ¿Qué podía hacer? Bert con un golpe podría matarlo. Eren trataba de encontrar la luz al final del túnel. Sabía que su padre lo debe de estar buscando hasta bajo las piedras, entonces ¿Por qué aun no daba con él? Le inquietaba enormemente el accionar del heladero pues se portaba, dentro de lo que cabe, bien con él. Trataba de medirse con Bert , pero esas atenciones le hacían pensar que "tal vez se dé cuenta de que esto está mal", "si me porto bien y obedezco me va a dejar ir". Así que decidió que se portaría bien, claro que todo cambio cuando…

A Eren le incomodaba usar el baño pues no había alguna pared que le brindara algo de seguridad para no ser visto si de repente Bert ingresaba a la habitación, pero no había de otra. Hasta ahora había tenido suerte de no ser atrapado solo que esta vez Bert le había llevado la comida y no se fue cuando la termino. Comenzaba a tener ganas de orinar y trato de contenerse siendo muy obvio para Bert.

—Si tienes ganas, ve. —propuso el hombre y el niño lo miro con ojos desorbitados.

— ¡No contigo aquí!—Eren lo dijo en el acto y no supo si hubiera sido mejor solo haberlo pensado.

—jaja, la razón por la cual el baño esta así es para que yo pueda ver todo—dijo Bert mientras llevaba una de sus manos a su entrepierna para manosearse descaradamente.

Eren se alarmo muchísimo y estuvo a punto de hacerse encima a causa del acto sin vergüenza y la terrible insinuación. NO. Antes prefería que le reventar la vejiga.

—Anda vamos—Bert se puso de pie y se acercó para sujetar al niño, asustando más a Eren.

— ¡No, déjame maldito enfermo!- El pequeño rehuyó del heladero, no pudo pararse enseguida de la diminuta silla así que ahí mismo manoteo y empujo al mayor.

Bertholdt lo tomo por su camisa escolar, muy sucia por no habérsela cambiado en mucho tiempo, y lo quiso arrastrar hasta el retrete pero Eren le atizo un patada en una pierna para correr y esconderse bajo la cama.

-¡agg! ¡Mierda, Eren! – El hombre se sentó en el suelo para sobarse y calmar el dolor, luego se acercó a la cama y se puso pecho tierra para poder ver al chiquillo.

—Tu existencia es un dolor de cabeza pequeña sabandija—dijo entre dientes mientras Eren lo miraba fiero.

—puedo verlo en tus ojos, el pánico. Tienes miedo, miedo de mí. No te culpo pues yo también tengo miedo de mi—Eren se crispo por lo que dijo el mayor pero no bajo la guardia.

Bert se levantó y respiro hondo. No era momento de perder la paciencia o cometería una locura.

Eren era todo un reto: no lo obedecía y le reñía. El heladero odiaba eso. Podía soportar y manejar un poco de resistencia. Solo tenía que mostrarles un poco de humanidad para que se sintieran especiales, para que tuvieran esperanza de ser liberados, que les tendría piedad, claro que al final, justo cuando ya los había roto, cuando les había robado lo que alguna vez fueron, cuando se les estaba escapando la vida entendían que no había esperanza, nunca la hubo.

Salió de la habitación y se dirigió a su taller para poder meditar un poco, pero al ver el correo decidió revisar.

Oh mierda.

La invitación, ¿Cómo pudo haber olvidado algo de tal magnitud?

Una invitación a la feria del juguete en Nuremberg.

Una invitación de siete días hasta la lejana Alemania.

Era un evento muy importante y nunca faltaba pues era un evento que beneficiaba a su marca y le daba notoriedad. No hubiera dudado ni dos segundos en asistir si no fuera porque tiene a un niño secuestrado en su sótano.


Levi visitaba tantas veces podía a su amigo Grisha. Justo ahora se dirigía a casa de este.

—Todo esto es una mierda—Levi hablaba por teléfono con desanimo notable mientras manejaba su auto.

— ¡Por supuesto! Pobre pequeño, no quisiera imaginar que pudo haberle sucedido, pero me sorprende que seas tan benevolente con el padre. —dijo quien se encontraba del otro lado de la línea.

—Por favor Hanji, el hombre está hecho un desastre y aunque no lo creas yo tengo corazón. Eran buenas personas y pasaron por cosas terribles como para que la vida se vuelva a cagar en sus cara. Ya es momento para que yo haga algo bueno, ayudar a alguien…-Levi se puso pensativo por un momento. Hanji estaba al tanto del sentir de su amigo pero no podía creer que…

-oh, Levi, no seas tan duro contigo mismo. Apuesto a que seguramente habrás hecho algo bueno en tu vida ¿verdad?—

—La verdad es que no…Me voy—Levi colgó y le subió el volumen al radio.

— ¡Ya la escucharon! La ganadora del boleto con todo pagado para la feria del juguete está muy emocionada. Muchas felicidades, estará 7 días en Alemania disfru—Levi apago y bajo de su auto para entrar a la casa de los jeager.


Espero les haya gustado. Dejen review maldita sea xD

Trato de hacer esta historia sin detenerme en detalles y tal vez por eso se me escapen cosas pero lo esencial me parece que si está plasmado. Espero disfruten y no sea una tortura leer esto (: Nunca había escrito pero creo que es un buen inicio, la verdad ya tengo idea para otra historia pero antes terminare con esta.

He leído muchas historias con temas muy mmm controversiales y fuertes como las que contienen violencia, violación, muerte y muchas mas cosas. Quería hacer algo asi pero es muy difícil y no quisiera lastimar a nadie (Eren), pero lo tomare como un reto y espero poder hacer algo no muy denso pero si entretenido.

Dasvidaniya.