Aqui un nnuevoo capitulo habra lagrimas, sorpresas y risas para los cullen, supongo que ya se deben estar dando una idea por el titulo de esta parte, Saludooss y prontoo actualizoo¡
Rosalie Pov.
Ya habían pasado 3 días desde que Romina implanto los embriones en mí, las cosas no estaban normales yo ya era de nuevo humana, y en lugar de que me hiciera muy feliz porque siempre fue lo que desee… era todo lo contrario… ya no me veía tan hermosa y perfecta como me había acostumbrado, a la familia le incomodaba estar cerca de mí y lo más importante Emmett y yo no podíamos demostrarnos nuestro amor.
Y aunque me costara trabajo… reconozco que quería regresar a ser una vampira como antes y quién lo diría por mucho tiempo lo odie.
Ya me mejor, la fatiga y el vértigo se me pasaron al día siguiente de mi des transformación, pero por primera vez me sentía intimidada en una casa llena de vampiros pues ya no poseía la misma fuerza, habilidad y destreza. Pero aun así no me consideraba igual a otros humanos, dormía alrededor de 4 horas, comía poco y tenía sed en exceso.
Era de mañana desperté y Emmett se encontraba parado junto al marco de la puerta sosteniendo mi desayuno.
-Buenos días preciosa- Me saludo mientras se acercaba a nuestra cama donde yo me encontraba.
-Hola amor- Le respondí aun algo risueña.
-Aquí tiene su desayuno señorita- Dijo mientras depositaba la bandeja con unos hot cakes y vaso enorme de jugo de naranja recién exprimido, adornado con una rosa.
-Muchísimas gracias caballero, como podría agradecerle- Le pregunte.
-Con un beso basta- Me dijo el pícaramente.
-Me parece bien- Conteste, mientras nos dábamos un dulce beso en los labios.
-Cómo te sientes Rose- Me pregunto tocando mis mejillas.
-Como una humana común y corriente- Le dije mientras comenzaba a probar mi comida.
-Claro, es de esperarse, iré al supermercado ¿me acompañas?- Pregunto tocando mi mano.
-Sí, quiero despejarme un poco, me daré un baño y me cambio rápido- Le dije mientras me acababa muy rápido el litro de jugo que me había dado y aun así sin quedar satisfecha.
Me bañe rápido y pensaba estrenar una blusa preciosa que Alice me había comprado en Londres y unos pantalones entallados que me encantaban… pero… mientras me cambiaba… los jeans no me cerraban¡ el botón no cerraba, me vi de perfil en el espejo y ¡sorpresa¡ mi vientre había crecido uno centímetros.
-Emmett- Grite a mi marido que se encontraba en la sala.
-Que pasa- Pregunto al subir rápidamente.
-El pantalón no me cierra- Le dije en tono serio.
-¿Qué? Tan pronto se te está inflamando el vientre, que bueno- Me dijo tranquilamente.
-No, esto no es normal, cuando Bella se embarazo, su vientre comenzó a crecer exageradamente hasta la semana y media y yo solo llevo 3 días- Le comente mientras seguía viéndome en el espejo y de repente sentí un gran golpe dentro de mí.
-Wau… EMMETT… SENTI UNA PATADA, PODRIAS LLAMAR A ROMINA- Le exigí.
-Claro, Romina puedes venir- Grito mi oso.
-Que pasa chicos- Dijo Romina mientras entraba a la habitación velozmente.
-Mi vientre ya está comenzando a crecer pero creo que es muy pronto ¿no crees?- Le explique.
-Sí, creo que sí, lo mejor será examinarte, vamos al estudio- Me comento.
-Claro- Acepte.
Entramos al estudio los 3, y me puse una de las batas de Romina, me recosté en la camilla que había y procedió a encender un ultrasonido.
-Si se supone que el vientre ya está inflamado, entonces él bebe ya debe estar en su desarrollo, así que veré como está avanzando, porque tal vez sea más acelerado que el de Bella- Me dijo aquella.
Romina destapo mi vientre y puso una especie de gel frio en mi estómago, encendió el ultrasonido y comenzó a revisar con la maquina suavemente mi vientre mientras veíamos las imágenes en un monitor.
Romina comenzó a revisar y anotar cosas en su libreta y de repente puso una cara de impresión combinada de susto y comencé a exaltarme un poco.
-¿Qué pasa?, ¿Tiene algo mi bebe?, ¿Romina que está pasando?- Le pregunte ofuscada.
-Perdón… tranquila Rose todo está perfecto- Dijo mientras mostraba gran entusiasmo.
-¿Entonces qué sucede?-
-Tu vientre está creciendo más de lo normal porque… ¡TENDRAS GEMELOS¡ Rosalie estas doblemente embarazada- Dijo muy alegremente.
-¿Qué?, ESTAS JUGANDO- Le respondí muy confundida, impresionada, ofuscada y feliz no podía describirlo.
-NO, te juro que no, miren en el monitor podemos ver 2 pequeños circulitos ósea 2 embriones, eso significa que son 2 bebes y que están en proceso de gestación, ¡FELICIDADES, TENDRAN 2 HIJOS¡-
-Emmett ¡AAAAAAAAA¡, NO PUEDO CREERLO- Le dije a mi esposo gritando de emoción.
-Rose, hahahaha estoy muy muy feliz, ahora no solo tendremos 1 bebe sino 2- Me dijo mi esposo felizmente.
-Amor, no sabes cuanta felicidad hay dentro de mí- Le dije mientras lo abrazaba fuertemente.
-¿Pero Romina como fue eso posible?- Pregunto Emmett.
-Bueno pues se supone que implante los óvulos en tu vientre, yo tenía entendido que solo llegaría a penetrar una sola esperma de Emmett porque el embrión era muy grueso y resistente pero los espermatozoides de Emm, fueron más poderosos y fuertes y lograron entrar- Explico la científica.
-Huuuuu¡ ¡Oh yeha baby¡, soy genial- Grito mi marido varias veces con emoción, supongo que era algo de machismo.
-Jajajaja- Rio Romina.
-Emm, ya entendimos- Le dije para que se callara.
-Por favor mi vida déjame celebrar un poco mi potencialidad- Me dijo con orgullo.
-Y entonces crees que haya problema con que sean 2 bebes- Le pregunte a la doctora.
-Posiblemente, tendré que estudiarlos más a fondo pues ahora no sé qué reacciones tan graves pueda tener tu cuerpo, así que hay que estar alerta-
-Entonces supongo que tendré que estar en reposo- Le comente.
-No aun no, continua normal, pero apenas sientas dolores o síntomas fuertes tomaremos medidas drástica… ya en la noche te tendré una respuesta, por el momento no tienes de que preocuparte, pero usa ropa más cómoda pues tu cuerpo ya está experimentando el embarazo-
-Si, en este momento me cambio, corazón podrías ir a buscar un conjunto de la ropa de maternidad que compramos en Londres -
-Si, por supuesto iré a buscarla- Me contesto mientras salía por la puerta directo a buscarla.
Regreso rápidamente con una caja
-Gracias Emm-
Me puse los jeans que Alice me compro y fui con mi esposo al supermercado de port angeles, me sentía como una tonta pues hace mucho que no visitaba el supermercado y cuando lo hacía iba con Esme, nuestra familia no come absolutamente nada, así que no tenía idea de que comprar o que marcas escoger.
-Hahahaha, Rose tranquila, yo tampoco sé que hacer-
-Me siento como una tonta ¿Qué escojo?-
- No eres tonta, escoge lo básico y lo que se te antoje pues la comida es para ti-
Comencé a tomar las cosas básicas, leche, pan, huevo, filetes, pollo y algo de fruta pero apenas llegamos a la sección de dulcería… tenía ganas de comerme todo tome un pastel de chocolate, manzanas agridulces, bombones, paletas, helado y mucho regaliz.
-Sí que estas de antojo amor- Dijo mi marido en tono irónico.
-No tienes idea de cuánto-
-Toma lo que gustes princesa- Me dijo, pues le gustaba consentirme.
Fuimos a las cajas registradoras, pagamos los artículos que compramos y regresamos a casa, al momento de llegar destape el pastel y arrebate una gran rebanada, subí a mi habitación… al comerlo sentí la magia en mi boca del chocolate sabia delicioso y fue un gran placer comerlo.
-Está bueno- Me pregunto Emmett mientras entraba a nuestra habitación.
-Aaam delicioso- Dije con mucha éxtasis.
-Tengo que bañarme Rose-
-Claro-
Termine de comerme el pastel y de repente me éxito demasiado ver a mi marido sin camisa, me levante de la cama y lo abrase fuertemente mientras comenzaba a besar su cuello.
-Haay Rosalie... no no no sabes que no podemos mi amor- Dijo soltando una risa picara y tomando mi cara en sus manos.
-Ya lo sé osito pero es que de verdad te extraño mucho, no creí que fuera tan difícil la abstinencia- Dije haciendo un berrinche.
-Yo también te extraño ángel pero es por el bien de los bebes acuérdate-
-Si Emm perdón, supongo que las endorfinas del pastel me afectaron un poco-
-Jajajaja, iré a bañarme Rose, te veo en unos minutos- Dijo agarrando su toalla para bañarse.
-Sí, iré abajo a acomodar todo lo que compramos- Le dije mientras salía de nuestra habitación.
-Ángel- Me llamo
-¿Qué?- Le dije dándome la vuelta para verlo.
-Te amo- Dijo con mucho cariño.
-Yo mucho más corazón-
Fui abajo y acomode toda la despensa, después de eso Bella llego junto con Nessie y Edward al parecer habían ido a la cabaña que mis padres les habían regalado-
-Hola Rose- Dijo Bella entrando a la cocina donde me encontraba.
-Hola- Dije saludándolos a ambos.
-TIA- Grito Nessie mientras corría a abrazarme
-Hola preciosa- Dije mientras le devolvía el abrazo y un beso en su mejilla.
-Vine a ver como estabas o si necesitabas de mi ayuda- Me pregunto Bella.
-Estoy bien gracias y por el momento las cosas están yendo bien… hay una sorpresa- Le dije mostrándole una gran sonrisa.
-No digan la sorpresa sin mí- Aporto Edward acercándose a nosotras.
-¿Qué sucede?- Pregunto Bella impaciente por saber.
-TENDRE GEMELOS- Les grite saltando de emoción
-¿Qué? FELICIDADES- Dijeron los 2
-GRACIAS-
Nos sentamos en la sala y comencé a explicarles todo lo que me había dicho Romina sobre mis futuros bebes, de repente bajo Emmett y se acomodó a mi lado al igual que Jasper y Alice.
-Alice que crees…-Le dije con felicidad
-Lo sé, serán doblemente papas- Me completo.
-Hay duendecilla tú y tus visiones- Menciono Emmett.
-Así es, apenas ayer me entere y no les quise decir nada para no arruinar la sorpresa-
Nos dispusimos a ver la televisión pues esta noche pasarían un partido importante de los Lakers y los chicos estaban emocionados yo fui a la cocina y comí un par de paletas… a Nessie también le di y me asegure esta vez que fueran bajas en azúcar.
El partido estaba finalizando y Emmett y mis hermanos estaban muy entusiasmados cuando de repente entro Romina e interrumpió.
-Emmett, Rose ya tengo información sobre los bebes- Dijo Romina entrando a la habitación con un tono serio y apagado ya sabía que eran malas noticias por la expresión en su rostro.
Apagaron el televisor y mis padres también se incorporaron a los sillones.
-Bueno después de observar bien las muestras y todas las anotaciones, esta mañana fui al laboratorio de un amigo en Vancouver y lamentablemente tu embarazo será igual de delicado que el de Bella con mucho dolor y síntomas pesados porque no será 1 bebe sino 2… y ahora si hay riesgo de muerte ya que no sé si aguantes 2 partos seguidos-
-Entonces no se podrá hacer nada- Pregunto mi oso muy asustado.
-No… a menos que… interrumpamos tu embarazo y saquemos a uno de los bebes- Aporto la vampira inglesa y enseguida me levante y dije con voz fuerte y autoritaria.
-NO, no pienso hacer eso, el destino decidió que sería serán… por ningún motivo voy a permitir que maten a alguno de mis bebes, así tenga que sufrir al doble y morirme de dolor-
-Rosalie, deberías pensarlo mejor mira…- Dijo Carlisle mientras lo interrumpía.
-No he dicho que no y no voy a cambiar de opinión- Dije mientras subía a mi cuarto sin importarme lo que los demás pensaran.
-Ángel no estás pensando bien las cosas- Me dijo Emmett que había llegado a nuestra habitación antes que yo.
-EMMETT YA TE DIJE QUE NO PIENSO INTERRUMPIR MI EMBARAZO Y DECIDIR A ABORTAR A UNO DE NUESTROS BEBES- Le grite fuerte y comenzando a soltar lágrimas de impotencia.
-ENTIENDE QUE CON UN SOLO BEBE SEREMOS MAS QUE FELICES, ENTIENDE QUE PODRIAS MORIR- Dijo también gritando y furioso.
-NO VA A PASARME NADA, ESTARE BIEN- Le conteste muy decidida y sin retractarme de nada.
-¿YO NO TE IMPORTO? ¿ACASO NO HAS PENSADO EN NOSOTROS? ¿ME DEJARAS SOLO?- Me reclamo hecho una fiera.
-ME IMPORTAS DEMASIADO ERES MI VIDA ENTERA PERO COMO ES POSIBLE QUE TENGAS SUFIENTE CORAZON PARA QUITARLE LA VIDA A UNO DE NUESTROS HIJOS- Dije en un llanto ahogado y enojado.
-ROSALIE NO QUIERO PERDERTE...- Me dijo con la voz fuerte y zangoloteándome un poco de los hombros y después comenzó con voz entrecortada y débil agachando la mirada –No quiero, no lo resistiría-
-Te juro que por nada del mundo me perderás, siempre estaré a tu lado, no va a pasarme nada pero por favor… apóyame en esto y no me obligues a hacerle daño a uno de nuestros hijos- Dije secándome las lágrimas y sosteniendo su rostro helado en mis manos.
-Me prometes que estarás bien- Dijo clavándome su triste mirada en la mía.
-Te lo prometo- Le conteste mientras lo abrazaba fuerte y nos tirábamos a la cama.
Inmediatamente inicié tema de conversación para distraernos.
-Has pensado en los nombres- Le pregunte para ablandar las cosas.
-Pues si hay uno que me gusta- Dijo soltando un suspiro un poco más calmado.
-¿Cuál es?- Le cuestione para animarlo.
-Si es niño… Nathan- Me dijo.
-Es lindo me gusta- Le dije con felicidad.
-Supongo que tú también has pensado en algunos- Me comentó un poco intrigoso.
-En realidad si son 2 de niña… sabes que eso de combinar los nombres está de moda… entonces pensé en combinar los nuestros que te parecería… Emmalie y Rosemery- Le solté como sugerencia pues esos nombres me encantaban.
-Son perfectos, me gustan- Me respondió con agrado.
Nos quedamos toda la noche así sin movernos solo sintiendo el afecto uno del otro, yo perdí la conciencia pues el cansancio me venció. De algo estaba segura, primero me mataban a mí antes de tocar a uno de mis hijos.
