Holaaa! Gracias por esperar pacientemente, subo tan tarde porque se me ha sido imposible poder subir antes. GRACIAS POR LOS REVIEWS! Espero que les guste el capi.

ciao

11- Paréntesis:

El frío había pasado totalmente, las flores comenzaban a florecer y el sol brillaba en lo alto del cielo animándome a salir de las cuatro paredes de mi habitación, pero por primera vez en mucho tiempo me sentía cómoda dentro de la casa, dentro de la cama y rodeada por unos brazos cálidos y llenos de amor. Un amor solo para mi, aunque sabía que ese sentimiento que me circulaba por los nervios era falso. No podía olvidar el amor que sentía por mi marido, por mucho amor que mi cuñado me estuviera ofreciendo.

Giré sobre mi para mirar el rostro relajado de Itachi, los párpados suaves, lisos, mejillas sonrosadas por el calor de la sabana, cabello negro y brillante recorriendole y unos hermosos y finos labios. Sonreí y le besé en los labios para luego salir de la cama y meterme en la ducha. Tenía trabajo a diferencia del médico que estaba acostado en mi cama.

La clínica estaba llena después de mucho tiempo, la sala de espera estaba repleta de madres con niños pequeños y otras con enormes barrigas otras tan sólo con la mirada perdida al techo. Era gracioso observar como los pacientes de Itachi salían de la consulta, la mayoría solía salir con sonrisa de cabo a rabo, pero otras salían llorando o muchas otras totalmente enfadadas con el médico. Él era un doctor ejemplar, bueno en su campo y bastante concienciado en el pudor que sentían las mujeres al tener que abrirse de piernas ante un hombre desconocido. Intenté sentir ese pudor cuando me abrí de piernas a él... en absoluto. Era como acostarme con mi marido, lo único que las manos de Itachi eran mucho más grandes que las de Sasuke. Pero sin ninguna duda ambos eran unos expertos en el sexo, si me tuvieran que pedir que eligiera a uno me vería en un gran aprieto: No podía.

El último paciente entró a la consulta y al cabo de media hora salio con el rostro pálido y los ojos dilatados de la sorpresa, cuando esta cruzo la puerta de la salida entré a la consulta para comprobar el diagnóstico que podría haber dejado a una mujer en semejante estado. Al entrar Itachi estaba con un libro abierto encima de la cara mientras respiraba de forma entrecortada. Varias ideas se me cruzaron en la cabeza, pero preferí escuchar la historia antes de sacar conclusiones precipitadas.

- Esa mujer esta embarazada de cinco niños, tres de ellos no llegaran a la quinto mes y los otros dos están siendo aplastados por el otro... no se que hacer.

- ¿Cuáles son las posibilidades de que salves a alguno?

- El 4 %...

Después de aquello el resto de la tarde Itachi se la paso de forma ausente, como si aquello le perjudicara de muchas formas. Conocía el historial amoroso de Itachi, y jamás había dejado alguna mujer embarazada y eso que era un total playboy. Sabía por amigos que se había acostado con todas las chicas de su facultad y que tenía el número de cada una de ellas, pero desconocía si aun seguía en contacto con alguna de ella. Intente sentir celos pero no llegaba el sentimiento. Observé a Itachi cocinando y sentí mucha pena, no sabía si el de verdad sentía amor por mi, o tan sólo quería pasar un rato agradable junto a mi. Por mi parte sabía que no había mucho amor, le quería como familiar... pero aun así sus feormonas eran algo que me atraían sin yo quererlo, y por mucho que luchara por ello seguiría cayendo como una estúpida. Era una realidad: Entre Itachi y yo había una conexión tan física que era imposible romperla.

Por mucho tiempo que pasara junto a él había algo que me hacía despertarme en la realidad y darme cuenta que me había vuelto una adultera, y no una adultera cualquiera. Una de las peores. Estaba casada y me estaba acostando y viviendo con el hermano de mi marido. ¿En qué momento me había vuelto tan cerda?

No quería ir a la reunión de siempre con ellas, no tenía ganas que me dijeran lo mal que me estaba comportando y tampoco quería escuchar lamentos que no harían cualquier cosa que hacerme sentir peor. Era algo que no quería hacer, pero como tradición había que respetarla.

Hinata estaba más callada de lo normal, no tenía el portátil consigo y tan sólo miraba el horizonte medio perdida, a su lado Temari que más o menos seguía el mismo estilo que ella, y ahí estaba yo intentando encontrar algún tema de conversación que no fuera muy importante y que nos hiciera olvidarnos de nuestra vida...

- Disfruta lo que tienes con Itachi...-susurró Hinata de golpe. Me quedé mirándola sin comprender. Ella era una de las más fieles entre nosotras y buena. Y no es que fuéramos mucho de poner cuernos.- Lo que quiero decir es que... en parte Sasuke tiene la culpa, te ha dejado sola durante mucho tiempo, además estoy segura que el también tendrá alguna asafata por ahi que le ayude a pasar la soledad.

- Yo opino lo mismo que Hinata...-agregó Temari mientras le daba un sorbo a su refresco.- Es verdad que os casasteis por la iglesia y todo eso... pero mirame a mi ¿vez que le haga caso?

- Pero tu aun no le has sido infiel a Shikamaru, y dudo que puedas.

Ella suspiró y cambiamos de tema.

Llegué a la casa de Itachi y estaban las luces apagadas, los zapatos de él tirados en una esquina y parte de su ropa esparcidas por toda la casa. Intenté no pensar en nada y fui siguiendo la guia de ropa hasta encontrarme a Itachi semi desnudo tirado en la cama mirando el techo medio perdido.

- La mujer a decidido abortar...

- ¿Qué?

- No quiere tener a los cinco hijos... dice que no quiere hacerlos sufrir y por eso elige la mejor opción.

Jamás había visto un hombre llorar, así que verlo a él, tan macho, tan duro y llorando fue como si mi instinto maternal saliera. Corrí hasta tirarme en la cama junto a el y abrazarlo mientras derramaba amargas lágrimas. No entendía porque sentía tanto dolor, puesto que esa mujer no tenía lazo familiar con ella. Ya más tarde me enteré que el había seguido durante mucho tiempo la historia de esa mujer, que deseaba quedarse embarazada pero no podía, y cuando pudo le ocurrió esa desgracia. El alma se me partía en trozos al ver como mi fuerte salvados estaba desmoronándoce delante de mi..

En ese momento decidí tomar como algo positivo las palabras de mis amigas, tenía que disfrutar al lado de Itachi y hacerlo sentir mejor... en ese momento y durante todo el que fuera necesario.

...

Lo sé, me quedo realmente corto, intentaré que el próximo sea más largo. ¡Gracias por llegar hasta aquí! =)