Digimon no es mío. ¿Saben si lo fuera? Me encerraría en una habitación con TK a hacerle cosas que solo Dios sabría :D

Advertencias: Universo Alterno

Mejor que las drogas

Explicaciones innecesarias

No sabía cuánto tiempo había llorado. Tampoco sabía si todavía era de noche o la luz del sol ya había inundado la inmensidad de Odaiba. Poco le importaba. Bueno… eran pocas las cosas que podía considerar como importantes en esos momentos.

El teléfono no había parado de sonar desde que se había perdido en la oscuridad de su cuarto pero sus ánimos no eran los indicados como para siquiera levantarse e ir a ponerlo en modo silencioso o vibrador… o apagarlo… o tirarlo por la ventana.

Para ese entonces, enterrar el rostro en la almohada y descargar su dolor era más indispensable que ver quien la molestaba con las constantes llamadas, si Tai o TK, porque estaba más que segura que era alguno de ellos dos.

No quería escucharlos, no quería verlos, no quería hablarles, no quería… nada con ellos.

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- ¿¡QUE HICIERON QUÉ? – gritó TK sujetando a su hermano por la camisa y golpeándolo con violencia contra la pared de la habitación de su cuarto.

- Eso. Le dijimos a Hikari que, tanto como tú, Tai y yo, nos drogamos. – respondió el rubio mayor con total naturalidad. Huir de los problemas nunca había sido su fuerte así que prefería enfrentarlos y soportar todo lo que esto conllevara. Aunque, en esta ocasión, también había implicado arrastrar a su hermano con ellos.

- ¿¡Eres idiota o qué! ¡Ahora Kari me debe odiar! ¡¿Para qué mierda dijiste eso? No era necesario!

- ¡Claro que lo era, no puedes continuar fingiendo que no tienes todos esos problemas solo porque no quieres que Kari sepa que te drogas!

- ¡Pero…! – TK estaba muy alterado. Demasiado para el gusto de Matt, quien simplemente se soltó del agarre de su hermano y se alejó caminando a paso tranquilo.

- Si tanto te preocupa lo que ella piense, va y habla con ella. O intenta dejar de darte por un tiempo…

- ¡Lo estaba intentando, maldición, pero hoy llegaron ustedes y no me insistieron!

- Oh guau, que fuerza de voluntad – se burló Matt desde la puerta, cruzado de brazos – Así no llegarás muy lejos.

- ¿Por qué mejor no intentas de dejar de drogarte tú? Ya que tanto dices, dame el ejemplo.

- No, gracias. Yo soy feliz como estoy – replicó el rubio mayor – A parte, a las mujeres que quieren estar conmigo no les importa. Y tampoco me importa a mí que les importe a ellas. Pero parece que tú sí tomas en cuenta a Kari…

TK observó a su hermano sintiendo que estaba listo para matarlo. No podía haber arruinado así su vida. ¿Ahora que haría?

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La puerta del cuarto de Kari se abrió para dar paso a un Tai que entró lentamente en el cuarto.

Se había preguntado durante más de dos horas qué le diría a su hermana cuando volvieran a estar frente a frente pero no se le ocurría nada sensato. ¿Drogarse? Eso no tenía justificación. ¿Cómo le explicaba -con la cabeza erguida- que su grupo de amigos lo había hecho probar y que le había gustado aún sabiendo que era veneno para él mismo?

El cuerpo de su hermana yacía acostado sobre la cama, sus brazos se enrollaban en la almohada y su cabeza no se dejaba ver a causa de que la escondía en la suave tela blanca.

Taichi se acercó lentamente a la figura sobre el colchón y cuidadosamente se sentó a su lado. ¿Estaría despierta? Tres meses atrás, cuando todo era normal, lo más peligroso que podría considerar de hacer sería despertar a su hermana de una siesta. Ella odiaba que hiciera eso, más si había estado llorando por algo.

Estiró su mano para acariciar el cabello de su Kari y, ni bien lo hizo, la muchacha levantó la cabeza y lo observó con sus ojos hinchados de tanto llorar.

- Lo siento – se disculpó Tai inmediatamente, alejando su mano. – No quise despertarte…

Los ojos enrojecidos de Hikari lo escanearon por unos segundos para luego volver a apoyar su rostro en la almohada. Él suspiró sonoramente.

- Kari, ¿podemos…?

- No. – respondió la chica con voz fuerte y cortante. Acto seguido, volvió a levantar el rostro y clavar su mirada en él – No podemos.

- Ni siquiera saber lo que iba a decir – se justificó el mayor haciéndole frente a su miramiento.

- No me interesa tampoco. Lo único que quiero es que te largues de mi cuarto en este instante. – la voz de Hikari sonaba más firme que nunca.

- No me iré y no me hables así, soy tu hermano mayor – respondió Tai enfadándose un poco.

- Ja, ¿Mi hermano mayor? – inquirió la Yagami, cambiando su posición y acostándose de lado para darle la espalda. – Se supone que un hermano mayor da el ejemplo, ¿y que haces tú?...

Taichi cerró los ojos y apretó las sabanas entre sus dedos.

- …Te drogas – escupió Kari con asco mezclado con dolor.

El moreno volvió su rostro hacia la espalda de su hermana, sin saber muy bien qué decir… más bien, sin saber qué decir primero. Conocía muy bien a esa persona y sabía que no era fácil lidiar con ella. Representada un enorme problema entender qué pasaba por la mente de Hikari Yagami pero siempre había pensado que eso era algo que le gustaba de su hermana.

- No quiero que pienses… que, en algún sentido, pudo haber sido tu culpa… porque no lo es. – comenzó a explicar. – Simplemente… Matt… TK… bueno, ellos me…

- …obligaron? – rió Kari irónicamente sintiendo las lágrimas quemarle los ojos nuevamente.

Otra vez, el chico pasó saliva.

- No, no lo hicieron-

- Entonces no continúes dando explicaciones innecesarias – dijo Kari, sentándose en la orilla del colchón, aún dándole la espalda a Tai – Eso no quitará la decepción que siento por ti.

Esas pocas palabras fueron suficientes para destrozar de un solo golpe el corazón de Tai. Era… era demasiado escuchar eso.

- K-Kari… oye, no digas e-eso…

- ¿Por qué no? Es la verdad. Sabes que no soy de esas que van y dicen que todo está bien cuando en realidad no lo está.

- Kari…

- ¿¡Que! ¡Ya deja de justificarte! No quiero que sigas hablando, ni tampoco quiero seguir hablando contigo. Vete ya de mi cuarto y no vuelvas a dirigirme la palabra hasta que olvides toda esa idiotez de drogarte. ¿Entendiste?

Taichi no se movió ni un centímetro del lugar en donde estaba sentado. No podía evitar pensar que los retos de su hermana sonaban como los de su madre cuando eran pequeños y eso le causaba un poco de gracia, pero la situación no era como para reírse ni mucho menos para comparar a sus familiares. Estaba seguro que su madre moriría de angustia si se enterara que su sano y alegre Tai ingería drogas ilegales.

- ¿Qué estas esperando? Vete – volvió a ordenar Kari, ahora con tono de voz tranquilo.

- No iré a ningún lado hasta que resolvamos este problema. – respondió él sin exaltarse.

Hikari respiró hondo y sacó las dos lágrimas rebeldes que cayeron por sus mejillas.

- Bien. Entonces me voy yo. – respondió ella avanzando hacia la puerta.

- ¡No, no irás a ningún lado! – expresó Tai sujetándola por la cintura y deteniéndola.

- ¡Suéltame!

- ¡No lo haré!

- ¡Ya déjame en paz! – gritó Kari fuera de sí, hundiendo su mano en el cabello de su hermano y tirándolo para alejarse. Al hacer esto, las manos de Tai viajaron hacia su cabeza dejándole el camino libre a las de Kari quienes no tardaron en reaccionar. Ni bien se soltó, giró su cuerpo y empujó el de su hermano con bronca - ¡Ya déjame sola!

Tras eso Kari salió corriendo de su propia habitación, decidida a largarse de ese lugar hacia cualquier parte. Lo único que quería era perderse y olvidar a su hermano por un rato. Era todo lo que pedía.

Pero al abrir la puerta delantera de su casa encontró a la segunda persona que, por ningún motivo, quería ver.

- Hola – saludó TK precavidamente, esperando cualquier parte de reacción.

Kari se detuvo en seco y abrió la boca, sorprendida. Luego… sintió que su sangre hervía.

Ir a visitarla en el estado en el que ella estaba era la decisión más peligrosa que TK podría haber tomado.

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Ú.Ù Mil disculpas, queridos lectores. En esta ultima semana, la facultad me tuvo como loca. Y no pude escribir demasiado :(

Pero aquí estoy con un nuevo capítulo y espero que les guste :D

En un review me preguntaron qué era verdad de esta historia y qué era ficticio. Bueno, preferiría guardarme esos pensamientos para mí. Simplemente decirles que la idea en sí es verdad y que me pasó hace dos años.

Como leí algo en un review me gustaría aclararlo: TK no será el típico chico bueno al final de la historia. En realidad, el muchacho fue bueno por un tiempo y también haré que TK lo sea en algunos capítulos, pero no crean que todo será rosa al final. Nada es lo que parece.

Tras decir eso, me despido amigos:) Tengo que ir de parranda, ya no puedo esperar :D

Dejen reviews, cualquier comentario es aceptado :)

¡Besos enormes!

Hikari x Takeru