Disclaimer: Ningún personaje, marca o editoriales que vean y reconozcan me pertenecen. No soy Stephanie Meyer y bla bla bla…

Aclaración con las edades para que nadie se confunda.

- Jasper: 26 - Edward: 25

- Emmet, Rosalie: 24 - Alice, Bella: 23

Capítulo once: Un simple café

¡El bendito clima de Nueva York! Mientras en los Hamptons hacía calor en Mahattan la llovía azotaba los cristales.

Una hora después de haber salido de la mansión Cullen las dos amigas estaban estancadas entre el agua y el tráfico.

-En el café esquina con la quinta.- Bella hablaba por teléfono con Seth.-Perfecto.- Un silencio algo largo.- Te veo en tres minutos.

-¿Jacob irá?- Alice inquirió algo amenazante. Por una cosa o por otra Jacob no le agradaba, no era malo, pero no lo sentía como el indicado.

-No lo sé.- Bella jugaba con los dedos de sus manos.- Igualmente, no me importa; vine por Seth.

-Claro.-Alice sonrió. Ya estaban enfrente del lugar.- Pero Jake no quería que todo terminara tan de repente, aunque si te molesta podríamos decirle a Edward.

Bella se bajo del carro irritada.

Jacob, ¿qué tal? La noche que terminamos me acosté con el hermano de mi jefa. ¿Te parece bien?

Por supuesto que no mencionaría a Edward, ni que estuviese loca.

-Estaré en la oficina, ¿pasó por ti?- Alice bajo la ventanilla ignorando el berrinche de Bella.

-Tomaré un taxi.- Bella se estaba mojando y aún así tenía las mejillas encendidas por la rabia.

-Vengo por ti en una hora.- Alice arrancó y se fue.

. . .

¿Qué se supone que las mujeres debemos hacer para reconocer el amor? ¿Realmente existe a 'primera vista'? ¿Puede Cupido equivocarse?

Alice veía su libreta de diseño y por su mente pasaban todas estas interrogantes.

¡Era injusto!

Quería a John, pero no lo amaba, a pesar de conocerlo y encontrarlo encantador. Pero por otro lado, sin conocer al hermano de su enemiga, sin saber casi nada de el no dejaba de pensarlo.

-Esto ya se está poniendo pesado.- Alice observó su vestido y reconoció que ya tenía muchos colores.- Extravagante, pero nunca ridículo.- Se tallo los ojos pesadamente y bostezo.

Necesitaba un café, y cerca de ahí había una cafetería, además del lugar dónde se encontraba su amiga. Lo que sobra en Nueva York son cafés.

No lo pensó mucho y tomo un abrigo azulado del pequeño clóset de su estudio, por el clima consideró que también ocuparía la sombrilla y mojarse los tenis sería inevitable. Mujer precavida vale por dos.

Cinco minutos más tarde entraba en una pequeña cafetería. Era acogedora y al estilo vintage, tenía grandes puertas de madera oscura con ventanales cristalinos y decoración en tonos pasteles. La vajilla que utilizaba era grande y de cerámica, con cubiertos dorados y casi de otra época.

Alice adoraba ese lugar para pensar o leer un rato, desde que su madre lo conoció y la llevo se encontraba entre sus sitios favoritos.

Se resguardo de la lluvia y cerro la sombrilla, se sentó y al poco rato ordeno un cappuccino grande bien batido y con canela extra. Mientras se lo tomaba pensaba que debía ver a Jasper, al menos una vez más para convencerse que el no era su destino y contra eso no se podía luchar; aunque si por el otro lado descubría que si era él.

Sacudió la cabeza y bufó. Eso no estaba funcionando.

-No acabo de entenderlo, María. El propósito es hacer una donación, no promocionar mi apellido o anunciar un compromiso.

El corazón de Alice se aceleró.

Era imposible.

Al girar se dio cuenta que tal vez no tanto.

Ella en un sitio, él en el suyo y lo irónico es que era el mismo.

Alice se quiso hacer aún más pequeñita cuando vio que elegía una mesa cercana a su derecha.

-No estoy listo para tanto, compromiso.-Jasper hizo una pausa.- Un cappuccino de vainilla francesa. Sin canela.

Si no le gustaba la canela no era el indicado.

Decidir entre una sombrilla y abrir la boca esta subestimado, era más fácil decidir entre unos Manolo o unos Prada, y para ella eso era imposible.

Era valiente, había montado su empresa sola ¿eso no valía?

-Hale.- Finalmente decidió ir y aclarar su cabeza de una buena vez.

Jasper dejo de hablar.- ¿Señorita?- Inhaló y se quedo paralizado observándola.- María luego hablamos.- ¿Alice, qué haces aquí?

-Tengo que aclarar algo.- Alice frunció su naricita. Eso no había sonado muy bien.- Tenemos que aclarar algo. Los dos.

-Opinó lo mismo.- Jasper se levantó y recorrió la silla para que se sentará.

Estaba feliz de verla, no la felicidad que se espera de alguien que acaba de colgar con su novia, pero no siempre se pueden llenar las expectativas de todos.

No comprendía que hacía vestida como golfista pero era una de las mil cosas que le intrigaban de ella.

-¿A sí?- Alice se sorprendió de la buena respuesta.

-Si.- Jasper se sentó frente a ella y la observó fijamente. Tenía las puntas de su cabello húmedas y los labios humedecidos con el café. Se veía adorable.-No veo porque debe afectar lo que hagan nuestros hermanos en nuestra amistad, o lo que podría ser una.

Alice frunció el seño. Si fuera más formal pensaría que tiene setenta años. Era sexy su acento y sus modales, todo él en sí.- Resulta que yo…-¿Odio a tu hermana? No, eso no sonaría muy bien.-Pienso lo mismo, pero si no le agrado a tu hermana no creo que sea tan sencillo no causar problemas.

-Afortunadamente soy mayor que ella y no le pediré permiso.- Jasper le guiño un ojo. Tenía tanto de no hacerlo que hasta el mismo se sorprendió.

Los momentos que te agarran desprevenido son los que más te cambian el día, una sonrisa de un niño pequeño, una llamada de un viejo amigo, un mensaje en la contestadora, o una nueva amistad en medio de un café.

-Acepto.-Alice sonrió. ¿Estaba coqueteándole o solo la veía como a una chiquilla?-Soy Alice Cullen, mucho gusto.

Jasper rió suavemente.- Jasper Hale. Es un placer conocerla.

Alice se sonrojó levemente, pero no por eso paso desapercibido a los ojos de Jasper.

-Así que… ¿Quién es, María?- Alice sonrió triunfante. Sabía quién era pero no por eso se perdería la oportunidad de conocer que tan formal era la cosa.

-Mi futura ex novia.-Jasper le dio un sorbo a su café.

Definitivamente le estaba coqueteando.

¡Ten cuidado, Jasper! Quien juega con fuego se quema, pero quien juega con Alice Cullen se enamora.

. . . . .

Es increíble como una persona te puede alejar de tus problemas, como una inocente sonrisa y un abrazo te hacen sentir en casa aunque estés a miles de kilómetros de distancia. Es increíble pero no falso.

Bella entro a la cafetería abochornada por el comentario de Alice acerca de su hermano, algo enojada por como la dejo hablando solo y por encima de eso, empapada por la maldita lluvia que azotaba a la ciudad.

-¡Bella!-Su 'sobrino' se abalanzo sobre ella y todos los enfados absurdos se le olvidaron.

-Seth, estas aquí.-Bella lo alejo para no mojarlo pero se lo pensó dos veces y le importo un comino.

-Y tú estas mojada.- Seth estornudó.- Existen las sombrillas.

-Alice me hizo enfadar y me salí del carro antes de que me la diera.- Bella se sonrojó.- Pero ¡mírate! ¡Vaya que has crecido!

-Igualmente.- Seth sonrió.- Dejas una camioneta del siglo pasado para pasearte en un deportivo. Eso si es crecer.

Bella le golpeo la cabeza suavemente.-Mi padre me regaló esa camioneta.- Se defendió pero solo consiguió la risa de Seth.

-¡Cuando tenías dieciséis! Jake debió arreglártela al menos ocho veces.- Seth se frenó al ver la mueca de Bella.

-Jake…- A penas fue un susurro, pero Seth se dio cuenta que era un tema difícil.

-¿Todo bien entre ustedes?- Seth se golpeo la cabeza, como auto regañándose.- Digo, entre su amistad.

-Está todo en orden.- Bella sonrió a medias. No era problema de Seth y no lo convertiría en su problema.- ¿Quieres tomar algo?

-¿Quieres la verdad?- Seth se rasco la cabeza incomodo.

Bella rió, ya estaba regresando el niño indeciso que dejo en Forks.- Ante todo.

-Jake dijo que te viera aquí, porque a ti te gusta el café.- Seth hizo una mueca.- Pero yo preferiría una hamburguesa.

-Entonces eso comeremos.- Bella sonrió.- Solo debo avisarle a Alice.- Bella comenzó a buscar en su bolsa su celular.

-¿Alice?- Seth levantó una ceja. Como cualquier adolescente era muy curioso, tal vez demasiado.

-La dueña del deportivo.- Bella le sonrió y comenzó a marcar.

-Me agrada entonces. Tiene buen gusto.- Seth la espero.

Bella colgó de mala gana.- Genial, la enfadada debería ser yo.

Seth se rió.- Es tan fácil que te enfades que no estoy seguro.

-Más respeto niño.- Bella le alborotó el cabello cariñosamente.-Y ella tuvo la culpa.

-Como ordenes, capitana. ¿Nos vamos?

Bella asintió pero una vez en la puerta se quedo parada.-¿Planeas salir en medio de esta tormenta?

-Por favor.- Seth la observó suplicante.

Bella negó con la cabeza y después se rió.- ¡Qué más da!

-Solo procura no matarte.- Seth se carcajeó y para cuando Bella reaccionó el ya estaba afuera mojándose.

Terminaron empapados a mitad de un McDonald's neoyorkino que tenía bastantes clientes a pesar de la torrencial lluvia.

-¿Dónde estudiarás?- Bella comía papas fritas y lo observó fijamente.

-Te lo dije en el mensaje.- Seth sonrió.- En Saint Charles.

-¡¿Qué?- Bella abrió la boca sorprendida. Ese instituto era extremadamente caro, de ahí se graduaron Alice y sus hermanos según le había contado.- Es increíble.

-Lo sé, ni yo me creía tanta maravilla por un proyecto de ciencias.- Seth se encogió de hombros pero se veía bastante feliz.

-Ahí estudió Alice.-'…y Edward' pero eso no le importaba a Seth, y no quería delatarse.- ¿Qué hiciste de proyecto?

-Cree algo así como un róbot a control remoto.- Seth le dio una mordida a su hamburguesa.

Bella lo observó incrédula.- ¿Qué tiene de grandioso? Ya lo han hecho antes.

-Puedes controlar lo que hace a través de cualquier computadora, tan solo necesitas un chip con el programa.- Seth rió inocentemente. Era un genio pero estaba muy perdido en sus ideas que ni siquiera lo notaba.

-Eres todo un mini-Einstein.- Bella lo observaba sorprendida.

-Un juez daba becas a los de último año, se intereso y me lo compro.- Seth explico.- Después me ofreció la beca y, aquí estoy.

Bella sonrió orgullosa. Lo conocía desde que nació, cuando ella contaba apenas con dieciséis años. Sus logros eran tan aplaudidos por ella como por su madre, Jacob era como el hermano que nunca tuvo y ella era como su segunda hermana, aunque la prefería sobre Leah por el mal genio que se cargaba.

-¿Tu familia como se lo tomo?- Bella preguntó más por Leah que por nadie.

-Leah no me habla.- Seth agachó la cabeza.- Dice que la abandonaré como Jake, y que prefiero verte a ti que a ella. El mismo rollo de siempre.- Seth hizo una mueca de pesadez.- Mis papás dicen que están orgullosos y confían en Jake.

-Te lo mereces.- Bella le sonrió.-Y Jake te cuidará, aunque yo me encargaré que comas algo además de comida rápida. ¿Tienes mi dirección?

-Jake la sabe y podrías pasarte por ahí de vez en cuando.- Seth le sonrió.- ¿O Brooklyn es muy poco para la empresaria?

Bella negó con la cabeza.- Ya veremos.

Terminaron de comer y ante la falta de respuesta de Alice, Bella decidió tomar un taxi a penas Jake paso por Seth a la cafetería. No hablaron pero las miradas dicen más que mil palabras: Jake aún la quería y ella se dio cuenta de eso.

El problema de los ex es que hay historia, en algún momento dejas de descubrir cosas y si lo que descubriste no es lo suficiente para enamorarte ahí esta el fin.

. . . . .

Una vez que alguien toca el corazón el cerebro deja de hacer contacto.

Emmet estaba tirado en su sillón de piel negro con una pantalla de plasma y un montón de cervezas como compañía. Veía sin observar y tomaba sin sentir el líquido.

Se aburrió de la película que lo entretenía y comenzó a pasar los canales sin sentido alguno, hasta que una rubia en un vestido blanco lo impacto.

"…La Editora de la revista Vogue, Rosalie Hale apareció acompañada de dos de sus mejores amigas al desfile de Chanel que se llevo a cabo en…" Una voz en fondo hablaba al tiempo que aparecían imágenes de Rosalie, Tanya y una tercera desconocida. Si Edward se casaba tendría que verla en la boda y Alice olvidaría perdonarlo.

¡Maldita sea! Tenía que aparecérsele en la televisión, arruinar su perfecta relación con Alice, y ahora, meterse hasta en una boda ficticia. ¿Por qué? Verla en la sopa ya no le sorprendería.

Le gustaba y mucho.

Sí, Rosalie Hale sería una berrinchuda rubia, tal vez habría pasado por muchas manos y además de prepotente era más vanidosa que la propia Marilyn Monroe…pero con todo eso le gustaba de manera enfermiza.

Su carácter tan altanero y fuerte lo atrajo desde la primera vez que hablo con ella, la forma en que lo provocaba lo excitaba y por último, la forma en la que trato a su hermana hacía que lo irritará, pero no lograba odiarla.

-¿En qué piensas?- Jane lo abrazo por la espalda sobresaltándolo.

-En que demonios estabas haciendo en la cocina.- Emmet le sonrió y la atrajo hasta sentarla a su lado.- Sabías que eres una mojigata.

Jane rió seductoramente en su oído.-Me lo han dicho.

Emmet la conocía bien antes de llevarla a casa de sus padres, pero después de salir de ahí e invitarle unas copas en su departamento, la conoció a la perfección. Justo en ese momento llevaba una de sus camisas.

-¿Cenamos?- Jane se levantó del sofá.

-¿Cocinas?- Emmet enarcó una ceja.

-Se hacer muchas cosas.- Jane se levantó y camino al comedor.

Emmet rió estridentemente y la siguió, todo iba perfecto hasta que ella le quito la cerveza y le puso una copa de vino en la mano.- ¡¿Qué?

-La cerveza es muy,-Jane se remojó los labios.-corriente para mi gusto.

Y ahí Emmet recordó porque no era su novia. Estaba buenísima pero era demasiado remilgosa y el muy sencillo a pesar de su dinero.

'Seguramente Rosalie es peor'. Ese pensamiento en vez de conseguir detestarla consiguió que se intrigará en como sería la rubia.

-Emmet.-Jane habló dudosa.

-¿Si?- Emmet le puso toda su atención. El tonito de voz no le gustó para nada.

-¿Qué somos?-Jane lo observó fijamente. Eran algo amenazantes esos ojos.

Dos cosas arruinan una aventura:

Que aparezca tu novia.

Que la aventura busqué algo más que eso.

Emmet tragó saliva. Bonita aventura se había conseguido, una Volturi con un padre despiadado y todopoderoso, además de senador y un hermano despectivo y en campaña.- ¿Podemos discutirlo en la cena?

. . . . .

Hola corazones! :D

Capítulo dedicado a Gabrielle 1789 y a Arizbe Hilka! Me encantaron sus reviews y aunque a ti Gabrielle no te lo pude contestar porque tienes los PM desactivados, igual mil gracias.

¿Qué tal Seth? Si a alguien no le gusta, perdón pero es uno de mis personajes favoritos y lo amo mucho, será importante pero no protagonista ni para nada. Planeo hacer un Seth&OC como one-shot que salga de este fic…pero no es seguro.

Bueno de las demás parejitas:

ALICE&JASPER 3 Si aquí todos los adoramos. Se conocieron en un café en el libro así que dije ¿Por qué aquí no van a un café y se encuentran? Espero que les allá gustado.

BELLA&EDWARD: No se que haremos para quitar a Tanya, pero ya saldrá algo.

EMMET&JANE: Pareja definitivamente rara. Si lo sé, pero me llamo la atención. Totalmente EMMET&ROSE, esto en el fic es solo transición.

Ya saben el trato: REVIEW= Mi cariño + respuesta + avance.

1, 2, 3…GO!

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