—¿Están seguros de que no fue nada? —preguntó por enésima vez el lanzador ojos azules, viendo a Quentin, Gisell, Katherine y Tobías con preocupación. Estos asintieron.
Después de que Blakk se enteró de su estado consciente, se fue a preparar un baile para el siguiente día, en la noche, puesto que necesitaba negociar con un hombre para que le diera dinero, y así llevarse al muchacho fuera de su vista, a alguna caverna muy remota donde él no tuviera ninguna escapatoria para volver, ni tampoco acceso a algún medio que le permitiera ir en busca de sus amigos. Quería mantener separados a esos dos jóvenes, que por nada del mundo parecían olvidarse.
¡Olvidarse! ¡Claro! Debía mantenerlos cautivos, pero sin necesitarse el uno a otro. ¡Qué tonto! Tenía que hacer que la joven sí lo olvidara. Lo haría. ¿Cómo? Trixie trabajaría para él, ya se sabe, pero además, pensó y se dijo a así mismo "¿Y si emparejo a Twist y a la chica?". No era mala idea, pues si ella formaba una relación estable con él, entonces la tendría más asegurada y cerca de Industrias Blakk, y ¡bom! Banda de Shane deshecha. Se adueñaría de cuantas cavernas pudiera, de la mayoría de BajoTerra, y ¿quién sabe? Si Eli no era tan fuerte como antes, podría convencerlo fácilmente de irse por donde vino: el mundo ardiente.
Devuelta al laboratorio, Eli insistía en haber escuchado a Trixie, en haberla oído gritar su nombre. Estaba seguro de que había sido así. Pero por ordenes de Blakk, los científicos tenían que tratar de convencerlo de no haber escuchado nada, sino solo que alucinó y ya. Claro, este trabajo parecía imposible.
—Pero, ¿entonces dónde está? —touché. ¿Ahora qué? Mentir, ya está. Quentin se encaminó cerca de la camilla, donde estaba sentado, dispuesto a soltar un pequeño pero doloroso engaño.
—¿Trixie? Murió —contestó, secante. Todos le dirigieron la mirada, sus colegas con sorpresa e indignación, Eli, con dolor. Este último, derramó un par de lágrimas, aun sin creer lo que el rubio dijo.
—Es mentira, ¿verdad? —el responsable de su sufrimiento negó, tan seguro de sí, que parecía convincente. El indefenso lanzador volteó a ver a los demás, en busca de una respuesta, ya que le inspiraban más confianza. Por supuesto, tuvieron que limitarse a negar con la cabeza, todos, puesto que tenían que obedecer ordenes.
Katherine y Tobías quedaron devastados: no querían que su amigo sufriera. Pero ahora, las cosas habían cambiado, tenían que hacer que la olvidara, así Blakk no los aniquilaría o algo peor, ni a ellos, ni al chico.
El peliazul solo lloró, bajando sus hombros y dándose por vencido. Todos salieron del lugar, creyendo que necesitaba algo de espacio. Apenas lo hicieron, Tobías y Gisell fueron a avisarle a su jefe que ya el chico había aceptado su "pérdida" y que Trixie estaba muerta para él, de lo contrario, las cosas serían un verdadero desastre. ¿Qué pensaría el Shane si de repente Blakk le pegaba un grito donde dijera que no podía ver a Trixie porque ella ya no lo quería o algo por el estilo? Eso sí sería peligroso.
En cuanto a Katherine y Quentin quedaron solos, la joven le dirigió una mirada de furia, frunciendo el ceño. Estaba realmente enojada con él por haber hecho sufrir a su amigo, y más con esa gran mentira.
—No me mires así —pidió, algo intimidado por como le observaba—, tenía que hacer algo. El chico debe olvidarla.
—¿Pero a qué costo? —preguntó, tratado de no gritar, porque, como ya se dijo antes, las paredes no eran a prueba de ruidos— El pobre está ahí llorando por alguien a quien puede ver con tan solo unos pasos. ¿Crees que es divertido?
—Claro que no, pero, ¿qué querías que hiciera?
—¡No lo sé! Decir que se fue al refugio, y que estaba enojada con él —propuso. Pero ya era tarde.
—Eso hubiera causado que el Shane huyera, seguro, y se diera cuenta de la mentira. Así, con el pensar que está muerta, podremos mantenerlo bajo nuestro control hasta que Blakk dé la siguiente orden.
—Eres un insensible —afirmó, con lágrimas en los ojos. Por alguna razón, estaba decepcionada de él. Y no debería estarlo, pues ese era su comportamiento habitual. Quién sabe que pensaba ella que era ese chico.
Quentin bajó sus hombros, con algo de tristeza en su mirada. Parecía que ver el sufrimiento le gustaba, el de todos, menos el de Katherine. Así que solo la abrazó, haciendo que ella se estremeciera, pero aceptó el abrazo.
—Si tan solo te dieras cuenta de que sí siento, Kathe, si tan solo pudieras ver todo lo que yo siento, te darías cuenta de que no soy insensible. Ni mucho menos —susurró nervioso a su oído. La pelimorada solo suspiró y deshizo su tacto con el científico, y observando como sus ojos estaban igual de cristalinos como los de ella, se fue alejando lentamente, ambos mirando los irises del otro, sin decir nada, hasta que la chica cruzó por un pasillo, aún en su aparente shock, y sintiendo un tipo de mezcla entre la emoción y la alegría. Sonrió inconsciente, creyendo no haber sido vista. Dio un saltito, corriendo alegre hacia su alcoba.
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El rubio y la Sting elevaron una ceja, incrédulos. Podían haberles pedido un millón de cosas, muchas de las cuales tal vez les desagrade; pero ninguna tanto como colocarse un vestido de gala, lo cual les acababan de ordenar. Sí, un traje y un vestido. ¿Por qué? ¿Por qué a ellos? ¿Por qué ahora? Por caprichos del Dr. Blakk, claro. ¿Pero por qué invita a Trixie? Simple: quería que se sintiera cómoda con él, sin que le faltara nada, para que no se sintiera forzada a escapar. Además, un baile parecía un evento bastante romántico donde podría emparejar a su aprendiz y a la chica. ¡Decidido! ¡Ellos irían!
—Jefe —llamó Twist, después de escuchar la petición del nombrado. Juntó las palmas de sus manos y se las colocó entre la nariz y el mentón, como si fuera a orar o algo así. Respiró hondo y cerró sus ojos. ¿Era en serio lo que quería?—, disculpe el atrevimiento, pero, ¿por qué a mí? Yo puedo quedarme vigilando en la entrada así, informal. No sé, no quiero ahorcarme con esas cosas llamadas "corbatas" —señaló, haciendo comillas en el aire. La pelirroja rió levemente, causando que el rubio la viera de reojo. El Empresario solo negó, recto en su decisión. No le harían cambiar de opinión.
—¿Y yo por qué? —preguntó la chica, notando como el joven ojos aqua le miraba, causando un leve ardor en sus mejillas. Blakk suspiró, tratando de buscar una excusa.
—Pues, porque tú... pues, quiero que te... es decir, te sientas, eh, cómoda... sí —respondió, con dificultad. Ella volvió a elevar una ceja. El ojos verdes se estampó un golpe en la cara con la palma de su mano—. Me explico: quiero que te sientas como parte de la Industria, como una empleada más, y no una esclava. ¿Entiendes? Que tú, Trixie, seas parte de Industrias Blakk. —a la chica se le cristalizaron los ojos: no se había percatado de eso. ¿Ser parte de lo que antes luchaba en su contra? Era como si estuviera traicionando a Eli. ¡Eli! Parecía que lo había olvidado de un momento a otro. Ahora que estaba con Twist más tiempo, su vacío empezó a rellenarse, y eso le parecía, en cierto modo, algo malo.
¿Malo? Pero si hace menos de una semana quería olvidarlo, y ahora que lo lograba ¿no quería dejarlo ir? ¿Será por eso que lo oyó esa tarde? No, no podía ser, porque sus amigos también lo escucharon. ¿Entonces qué?
—Blakk —llamó, esta vez, la lanzadora. El señor volteó a verle—, voy a cambiar de tema —carraspeó, acomodando las palabras que diría. Sí, le mencionaría el suceso de esa tarde, le diría que escuchó a Eli, y si le decía que alucinaba, ahí tenía a Twist como testigo—: sé que sonará loco, pero en estos días, Twist, Kord, Pronto y yo escuchamos a Eli llamar mi nombre. Era su voz, y se sintió real. Juraría que estaba vivo. ¿Usted también lo oyó? ¿Sabe de qué trata? —Blakk se recostó en su escritorio de espaldas, como si le hubieran dado un golpe tremendo, y sí que lo era. Le empezaron a sudar las manos, no sabiendo que contestar. La chica sí que lo ponía en situaciones desesperadas.
Mientras planeaba su próxima mentira, a Twist también se le tensó el cuerpo. Apretó sus puños, viendo como la joven esperaba una respuesta, con la mirada fija en aquel hombre, una mirada seria y hasta acosadora. ¿Ahora qué haría? ¿Le sería fiel a su jefe o diría la verdad y afirmaría que también lo oyó? Muchas preguntas en las cabezas de aquellas personas, a mi parecer. Y así es la vida: llena de preguntas.
Devuelta en la mente de Blakk, este no dejaba de temblar. Pero decidió decirle lo típico, pero no lo razonable. ¿Por qué? Su respuesta fue contradictoria con la explicación que dio la joven ojos esmeraldas.
—Estás alucinando —afirmó, cruzando sus bazos, para mostrar algo de seguridad. Al escuchar esa respuesta, la chica elevó las manos, en forma de defensa, arrugando el entrecejo, molesta e indignada.
—¡Disculpe! No estoy alucinando, ¿sabe por qué? —tomó a su compañero de la manga de su camisa, atrayéndola a sí— ¡Él también lo oyó! Ya le dije, que tengo testigos. —lo señaló, haciendo que el chico se sintiera más nervioso que Blakk.
¿Ahora qué?
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Okay, creo que no fui clara:
El fic "Impossible" tiene EliXie, jamás dije lo contrario, solo me refería a que no serían la parejita sin problemas de siempre, no más x3
Aun así, gracias por comentar, Burpi Sting xD (se arregló el problema de reviews anónimos *O* comenten, son libres). Me alegra que te gusten mis historias. I lofiu :3
Yyyy... un apapachote a Cadence que por fin actualizó (y tiene un crush 7w7), y está cumpliendo años (y tiene un crush 7w7).
Saludos, y espero les haya gustado el cap :D
Punto, final.
