Descarga de responsabilidad: HQ! no es mío, si lo fuera hubiera apresurado el encuentro carnal entre Kuroo y Oikawa SE AMAN aunque no se conozcan xD (?
Cronopios del autor: Me estoy poniendo al corriente pero dios~ que parejas tan difíciles, me cuesta tanto captar a Tsukishima. Se me es más fácil que sea Yamaguchi pero esto tenía que ser desde el punto de vista de la papa grita hehehe, no soy fan de la pareja pero tampoco me desagrada. Bueno me gusta más que el KuroTsuki, lo siento chicas, aunque por ahí tengo un drabble de ellos dos, puf... no me quedo mejor que este, ay que tristeza. Mejor vayan a leer.
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Oktober sweet drabbles~
por St. Yukiona
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11.- TsukkiYama. Viaje.
El juego extra de gafas. Dos sudaderas. Cuatro pares de calzoncillos. Cinco de bóxers. Tres pantalones. Dos pares de zapatillas deportivas. Un par de zapatos para volley. Seis rameras. Desodorante, aunque es posible que se acabe. ¿Pijama? No, eso no es necesario. Las veces que dormirán lo harán con la misma ropa con la que anduvieron todo el día, y si hace calor pueden dormir en calzoncillos. Las facilidades de ser hombre, y aunque fuera mujer, Tsukki piensa que sería de esas que tachan de liberales: quitarse la camisa si está sudada o subirse la falda para orinar si le dan ganas. No es que sea inmoral es que sólo serían un par de senos, una vulva ¿quién no ha visto una en su vida? No se escandaliza, pocas cosas lo escandalizan en realidad.
Lo escandaliza, por ejemplo, ver como Tadashi se toca inconscientemente el rostro cada vez que está frente al espejo y cree que nadie lo ve. Él sí lo ve, Tsukki siempre lo está viendo. Pero se toca de tal manera que seguro piensa alguna forma para arrancarse esas bellas constelaciones. Por suerte no ha notado aún el número incontable de fragmentos lunares y asteroides que orbitan alrededor de su espina dorsal que tan bien se marca y que a él le gusta besar religiosamente después de acabar con sus asuntos. Sí, eso le escandaliza a Tsukishima.
Le escandaliza también el modo en que el cuerpo de Tadashi ha cambiado. Su espalda se ha vuelto más ancha, y sus piernas más firmes. Debería enviarle una tarjeta de felicitación en navidad a Makoto como agradecimiento por el entrenamiento que ha dejado a su paso un cuerpo trabajado. Gracias, Makoto-san. Y en realidad no es el cuerpo de Tadashi lo que le escandaliza en sí, es su forma de ser con las chicas que se acercan a él atraído por esa forma introvertida de ser. Es como si fuera un imán para las mujeres dominantes que buscan pollos como Yamaguchi. Largo, perras, en este mar de constelaciones sólo hay un navegante.
Durante un tiempo le escandalizó que un día Tadashi despertara con la idea de tener una novia. Dejarlo de lado y pasar a lo siguiente. Porque así es la amistad entre hombres: un día hacen juego de palabras aseverando una posible homosexualidad y al día siguiente se conceden el derecho de tener una linda novia, ahí todo pasa rápido: casa, hijos, hipoteca, dos perros, más hijos, problemas y calvicie. Lo había visto con Sawamura cuando inesperadamente anunció su boda con Michimiya y al siguiente años Sugawara estaba posando con rostro de funeral forzando una sonrisa y cargando a los gemelos hijos de su mejor amigo. Él no quería que eso ocurriera con ellos. Sin embargo, tras esa pequeña proposición, se disiparon todas las dudas.
"Salgamos de viaje, Tadashi"
El dinosaurio de peluche. Cintas para los dedos. Kit de primeros auxilios. Los viajes de Gulliver. Traje de baño ¿Traje de baño? No. No le gusta el mar, y si de casualidad les toca dormir en la arena pues ya se arrepentirá en ese momento mientras que Yamaguchi se ríe de él. Sí, una situación perfecta para ver la sonrisa espontanea del pecoso. Billetera con los ahorros que llevaba haciendo desde segundo año de preparatoria cuando se dio cuenta que no quería una vida ahí en Miyagi, que quería irse lo más lejos posible, pero no se iría sólo. No señor. Se llevaría con él al único ser humano capaz de aguantarle.
La puerta suena con timidez, hasta para tocar una puerta es tímido. Y escucha como su madre la abre. Él le da una última mirada a su pieza y echa su mochila al hombro. Baja las escaleras y se despide de su madre y su hermano quienes agitan enérgicos las manos.
—Oye, Tsukki.
—¿Hmp?
—¿Les has dicho que…
—No, sólo saben que es un viaje…
A Tadashi el corazón se le descompone mientras desbocado late sin remedio, un viaje que esperan dure toda la vida.
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Gracias por leer.
St. Yukionna.
Quien los ama de corazón, costilla y pulmón.
