Meditación.

Volver a Naboo se siente diferente, a pesar de que tan sólo una semana atrás había estado ahí. No llegó a imaginar cómo sería estar ahí con Obi-Wan, al principio pensó que sería más fácil y que tendrían la oportunidad de contar todas las cosas que habían realizado durante los últimos diez años, del cual no había tenido casi comunicación.

El chico que conoció hace mucho tiempo lo habría hecho, esté era un Obi-Wan diferente, más maduro, más centrado en sus actividades.

Únicamente se encontraban durante las tardes, él cada mañana las dedicaba a la meditación, ella sólo lo miraba desde lejos. Él siempre estaba concentrado, tan tranquilo.

Una mañana cansada de no poder hacer mucho, sin hacer ruido fue a hacerle compañía, se sentó a su lado y despejo su mente de todos los acontecimientos que estaban ocurriendo en la Galaxia.