9. Lágrimas doradas

Días después, en el Despacho del Ministro de Magia, Hermione Weasley y Harry Potter se encontraban sentados en un sofá, a un costado de la mesa del escritorio, en silencio, como meditando las palabras que emplearían en la reunión que se llevaría a cabo en dicho despacho, hasta que la puerta se abrió, entrando el Ministro Shaklebolt, seguido por un hombre de barbilla puntiaguda resaltada por su pelo dorado peinado hacia atrás, Draco Malfoy y su esposa Astoria, una hermosa mujer de rasgos delicados, cabello rubio oscuro y ojos chocolates, vestida con el uniforme auror. Ambos responden con una leve reverencia de cabeza al saludo mudo de Harry y Hermione. El Ministro Shaklebolt, sentado en su lugar tras el escritorio, con una señal de manos, indica a los Malfoy, sentarse en un sofá, enfrentados a Harry y Hermione, al otro costado del despacho. Finalmente Harry es quien inicia la reunión.

- bien, mmm, como han estado, supongo que vuestros negocios han vuelto a prosperar, según escuché… - el moreno Jefe de los aurors comienza con un tema aleatorio para romper la tensión producida en ver a su antiguo rival de colegio

- sr. Potter, por favor, sin rodeos, que los ha hecho pedir nuestra presencia en el Ministerio… - el tono de voz de Draco Malfoy, con fuerte cortesía forzada, indica claramente su aborrecimiento.

- sr. Malfoy, me permite recordarle, que a pesar de haber cumplido al haber pagado la multa y prestado servicios comunitarios para evitar Azkaban, aún están bajo vigilancia, por sus contribuciones con el desaparecido Lord Voldemort, por lo tanto…

- sra. Weasley, no es necesario recordarnos que… - antes de una acalorada discusión, Astoria posa su mano en el brazo de su marido logrando calmarlo mientras el Ministro Shaklebolt intervino con su voz grave barítono.

- bien señores, aquí no estamos para discutir asuntos del pasado, mas bien, estamos aquí para evitar catástrofes en el futuro…

- entonces el ataque en Madam Beaulevard, es un indicio de… - las palabras de Draco Malfoy dieron la oportunidad de insertar el tema de conversación, siendo Harry quien lo introduce.

- si sr. Malfoy, posiblemente, un nuevo grupo de magos tenebrosos se está formando, precisamente… - explica con tono profesional la situación, ganandose una tenue sonrisa de Hermione

- lo que el sr. Potter, intenta explicar… - sigue la castaña lo planeado

- Hermione, puedo perfectamente informar que hemos atrapado a un sospechoso… - completa el argumento hecho dias atrás para convencer el ex slytherin

- en serio, han atrapado a un sospechoso… - pregunta impresionado el rubio

- así es sr. Malfoy, la oficina de aurores que el sr. Potter maneja ha atrapado a un sospechoso que podría estar conectado a tal fatídico hecho…

- el punto que el Ministro Shaklebolt desea llegar, es que el sospechoso, digamos de manera practica, no puede ser afectado por hechizos de tortura… - completa Hermione

- dices que es… - francamente sorprendido musita Draco

- así es, sr. Malfoy, no le afecta el maleficio Cruciatus… - explica el moreno auror

- disculpe sr. Potter, eso es imposible, nadie puede resistir a las imperdonables… - habia interferido por primera vez Astoria, francamente incredula por la información, incredulidad compartida con su marido

- ella si… - murmuro Hermione, pero que aun asi fue escuchada por la pareja Malfoy

- perdón, ella? – nuevamente interfirió la mujer de Draco Malfoy

- la sospechosa, como Hermione dejó en claro, posee… - Harry intentaba mantener una postura profesional, pero es interrumpido bruscamente por Hermione

- vamos Harry, debemos ir directo al asunto…

- bien, lo que necesitamos… - mostrandose muy incomodo, logrando la completa atención de su antiguo rival - en especial de ti Draco… - solo mencionar su nombre de pila, logro completamente el interes del antiguo slytherin - son tus habilidades en Legilimencia, creemos que es la única forma…

- Legilimencia, eh… - musito interesada Astoria

- supongo que el Jefe de la Oficina de Aurores tenga dificultades con esa rama en particular… - Draco esbozo una discreta sonrisa burlona, ganándose una mueca nada comoda del Jefe de los Auror

- Así es sr. Malfoy, no estoy apto para tal misión, soy pésimo, por esa razón… - pero antes de argumentar, Draco volvió a hablar.

- bien, estoy de acuerdo en colaborar, es una forma… de, digamos, mostrar al Ministerio la lealtad de la familia Malfoy…

- bien dicho, sr. Malfoy, esta colaboración no será olvidada… - sonrio complacido el Ministro Shaklebolt

- así esperamos… - tras un largo silencio, el Ministro Shaklebolt se adelanta a romperla.

- bien, cuando desean que empiece…

- ah, claro, Harry cuando podríamos disponer de la sospechosa… - reanudo Hermione con un entusiasmo mal disimulado

- ah, si, Hermione, la sospechosa, temo que, si, mañana podría ser perfecto…

- bien, mañana, en el Departamento de Misterios, Sala del Tribunal 7… - fijo la castaña anotando en un pergamino con su pluma

- Sala de Tribunal? – pregunto extrañada Astoria Malfoy

- porque la pregunta, sra. Malfoy… - comenta el Ministro intercambiando una discreta mirada con el auror y la sra. Weasley

- sr. Ministro, porque usan esas salas, a no ser… - pondera la auror Malfoy

- es de Confidencialidad Máxima, por lo tanto, urjo vuestra mayor discreción posible… - observa detenidamente a la auror y su esposo

- este asunto es muy delicado… - continua Hermione con voz indiferente

- y necesitamos evitar el escándalo de la prensa sensacionalista… - termina advirtiendo el Capitán Jefe de los Aurors

- sr. Potter, temes que Rita Skeeter pueda difamarlo o algo parecido… - pregunta maliciosamente Draco Malfoy, ganándose un codazo discreto de Astoria

- sr. Malfoy, te aseguro, que la srta. Skeeter es el menor de nuestros males… - interviene una poco paciente Hermione

- porqué tan segura sra. Weasley… - nuevamente ataca el ex slytherin ganandose una mirada de advertencia de su esposa

- bien, estamos aquí por el asunto de la sospechosa y la colaboración del sr. Draco Malfoy en Legilimencia, asuntos personales deben tratarse fuera del Ministerio, podría ser… - el silencio reinó bruscamente el lugar por las palabras de Kingsley Shaklebolt, hasta que Draco volvió a hablar.

- muy bien, mañana, para las 9 de la mañana, estaré aquí… podría acompañarme Astoria?

Harry y Hermione intercambian miradas dubitativas hacia Kingsley, quien asiente el pedido.

- supongo que dos expertos legilimentes es mucho mejor que uno, no lo crees, Harry… - observando al moreno y a la castaña quienes aprueban las palabras del ministro

- confío en la discreción de la sra. Malfoy, es una de mis mejores elementos entre mis aurores… - dio su voto de confianza el moreno auror, lo que genero una sonrisa grata de la auror, y una mirada de orgullo del rubio Malfoy

- está acordado, la pareja Malfoy, bien, lo esperaremos… - palmeó el ministro la mesa al tiempo que se paraba para acompañar a la pareja Malfoy fuera del escritorio

- será para beneficio de todos… - concluyo Hermione con una sonrisa, correspondida por Astoria, asi como Draco estrecha la mano del Ministro Shaklebolt, para inclinar su cabeza en ton de despedida hacia el auror y su mejor amiga

- así esperemos, sr. Ministro… sra. Weasley… sr. Potter…

- lo será sr. Malfoy…

Mientras Astoria y Draco Malfoy abandonan el despacho, Harry y Hermione permanecen con Kingsley, sonriendo por el logro y planeando el día siguiente, era la última esperanza en obtener esas misteriosas lágrimas doradas.

*****

Tal como fue dicho, puntualmente, Draco Malfoy, junto de su esposa, Astoria Malfoy, se encontraban frente a la Sala de Tribunal número 7 a las 9 de la mañana, golpeando en la puerta antes de entrar. La escena los aturde unos momentos, una niña de pelo azabache de casi 10 años, sentada y amarrada a una gran silla en medio de la sala, el ministro Shaklebolt sentado en la tarima que le corresponde, mientras Harry Potter se mantiene a una distancia prudente, observando fijamente la niña, a su lado, Hermione Weasley, con un leve gesto de manos, le indica para acercarse.

- bien, aquí estoy, vaya, vaya, así que esta es la sospechosa, tan solo una niña… - el ex slytherin no despegaba su mirada en la niña, como si le fuera su rostro le perteneciera a alguien muy familiar, de una infancia distante

- no dejes que la inocente te engañe, Draco… - le había advertido Harry - buen día Malfoy… - saludando a su subordinada con el debido hábito de un jefe con su agente de campo

- buen día, Potter… - respondiendo a su jefe como corresponde - buen día Hermione… - le sonrie a su amiga quien corresponde el saludo con una sonrisa similar - buen día sr. Ministro… - termina los saludos con el debido respeto al que representa la cabeza del Ministerio

- buen día Astoria – le saludaba con un abrazo la castaña

- buen día sra. Malfoy… - saludara cortésmente el ministro de tez morena

- Potter, jamás pensé que permitieras esto… - Draco se acercó donde harry se mantenia cerca de la niña, quien no quitaba su mirada en el auror, como si intentara calmarlo

- los tiempos cambian… - murmura quedamente el moreno. Justo en el momento que la niña posara su mirada penetrante de ojos azules en el rubio ex slytherin, este sintio un extraño escalofrio de familiaridad, sentimiento que hace años no sentia y no lograba determinar donde ni cuando fue la ultima vez que lo habia sentido. La voz grave y barítono del ministro lo trajo de regreso a la realidad

- señores, por favor, concéntrense…

- claro sr. Ministro, sólo debemos entrar en su mente… - con voz cansina el rubio Malfoy repetia la petición del Ministro

- y asegurarte de… - continuó el ministro

- torturarla… - termino diciendo Hermione

- torturarla, eh? – Draco levanto una de sus cejas en interrogación al extraño pedido

- pero… - la auror no estaba segura en seguir la petición, a pesar de ser una sospechosa, aun seguia siendo una niña, muy tierna y con un aura que te impedia hacerle daño

- por favor Astoria, debemos hacerlo… - por alguna razon, Draco se mostraba decidido a cumplir la petición, sin explicarse el motivo en querer continuar con aquello que estiraba a ser una locura

- claro, Draco, listo… - mirando fijamente en la niña, quien se mostraba imperturbable

- si mi vida… - respondio afectuosamente Draco a su esposa - a su señal sr. Ministro… - levanto su varita como Astoria en dirección a la niña

- empecemos señores… - el Ministro se acerco a Hermione y a Harry, quienes se mantenían listos por cualquier reacción fuera del estándar planeado

- usted asistirá, sr. Ministro? – Astoria musito quedamente hacia el ministro moreno

- por supuesto sra. Malfoy, es un asunto de extrema Seguridad Ministerial…

- ya veo… - fijando su atención en la pequeña - bien niña…

- cuando ustedes deseen, podrían comenzar, estoy lista…

- eh?

- como? - obviamente las palabras de Mai aturdieron a Draco y Astoria, quienes jamás imaginaron la serenidad ártica de la niña, hasta Harry y Hermione se mostraban incómodos. Mai permanecía con una leve sonrisa, cuando la pareja Malfoy nuevamente levantaron sus varitas.

- 'Legilimens'

Al unísono sucedió a continuación, algo bizarro de verse, en lugar del grito de Mai torturada, era Draco y también Astoria quienes reclamaban un dolor inhumano, alarmando a Harry, Kingsley y Hermione, apresuradamente, Harry y Kingsley socorren a Draco y su esposa mientras Mai es atendida por Hermione, pero la niña no aparentaba perturbación.

- no tía, estoy bien, creo que dos no son suficiente, los que me torturaron fueron entre cinco…

- cinco ataques simultáneos, creo que esa es la clave… - Hermione consideró esa información en un susurro, susurro pasado por alto por la voz amplificada y furiosa de Draco Malfoy.

- me pueden explicar como permitiste Potter que torturara a tu ahijada! – finalmente habia sido descubierto la treta de harry y Hermione, sabiendo que Astoria sabia por la castaña la descripción de la ahijada del auror, habian decidido alterar los principales rasgos de la niña, como ser su cabellera castaña dorada por una azabache y sus ojos castaños oscuros por azules, pero corrian el riesgo de ser descubiertos al emplear la Legilimancia.

- Cálmate Draco, yo… - habia intentado justificar el auror pero las palabras dichas con furia del rubio lo estaba dejando impaciente y frustrado

- es tu protegida! Vi sus recuerdos! Y…

- lo sabíamos, y si te lo dijéramos, apuesto a que no colaborarías… ambos… - terminó bastante cabreado el moreno, ganandose una mirada fulminante de la auror y una mirada incredula de Draco

- por supuesto que no… - se giro hacia su amiga, quien sonrio pidiendo disculpas - Hermione! – intento buscar una salida, no podía seguir, pero los pensamientos que hacian eco en su mente la estaba trastornando

- Es, es, es solo una niña y… - como si supiera lo que su esposa intentaba argumentar

- había olvidado que no tienes malas intenciones en… - murmuro quedamente el auror

- Potter! Jamás podría haber imaginado… - la voz indignada de Astoria finalmente hizo que Mai interviniera, mientras su tia Hermione con unos sencillos hechizos le devolvia su verdadera apariencia

- Sra. Malfoy, por favor, escúchame, esto va en contra lo que mi padrino me prometió pero acepté porque solo bajo tortura se obtiene unas lágrimas doradas que podrían ser la clave de todos los males que amenazan la comunidad mágica, por esa razón, necesito ser torturada, acepto por el bien de todos, por favor…

- yo… - tanto Astoria como Draco no encontraban palabras para expresar su aturdimiento a lo dicho por Mai, así como Harry, Hermione y Kingsley. Por su parte, para Draco, al ver la verdadera apariencia de la niña, su mente intentaba recordar esa sensación familiar, no por su rostro, pero su cabellera, de algún lado había visto esa tonalidad.

- tía Hermione, tía, creo que sería prudente si los cinco, creo que son suficientes, para que apliquen esa, la Legilimencia, si, los cinco al mismo tiempo, si, así cuanto más rápido… - habia retomado la atención hacia el objetivo de la reunión a esa sala del tribunal, espabilando a la mujer castaña de pelo esponjoso

- eh? Ah, sí claro, ¿al mismo tiempo? – un tanto insegura por tal metodo

- fue así como obtenían, bueno, eran cinco los que me atacaron la última vez y como ahora también son cinco… - ponderó pensativa la niña

- porque? Porqué ahora revelas eso? – el moreno reclamó algo molesto con la niña por no haber advertido antes

- lamento padrino, no creí que fuera relevante, además… - pero fue interrumpida por un indignado Draco Malfoy

- espera! Aún pretenden continuar con esta locura, es demente, es solo, es solo una niña…

- que amable, sr. Malfoy por preocuparse por mi, pero créeme cuando le digo, que he superado, digamos, situaciones peores…

- yo… - aun se estaba recuperando por el shock de contemplar tanta sensatez en una niña pequeña, mientras Astoria no podia dejar de admirar la madurez con que la niña lidiaba esta situación

- hija, yo… - aun estaba algo indeciso el auror en atacar a su pequeña

- padrino, es la única salida… - Harry no quitaba su mirada de angustia en su ahijada; Hermione se dispone a esgrimir su varita en dirección de Mai, así también Kingsley, quien se encontraba al lado de Astoria, delante de la niña, Draco mantenía su varita en la mano en dirección de Mai, como su esposa, hasta que finalmente Harry se mueve para colocarse finalmente delante de su ahijada - por favor, no tengan piedad por ser una niña, es necesario… - las últimas palabras estaban dirigidas a su padrino, Mai estaba segura que Harry sentía repulsión por aquello que estaba a punto de hacer. Draco, al mismo tiempo que Astoria, Harry, Kingsley y Hermione gritan…

- 'Legilimens'

Los cinco invadieron la mente de Mai, aportando cada uno escenas cargadas de extremo dolor, que han presenciado en sus vidas. La nueva carga de memorias hacen efecto en Mai, quien chilla de angustia y tristeza, en especial al distinguir las propias memorias de su padrino. Y justo dichas imágenes producen aquello que esperaban ansiosamente, Mai deja escapar lágrimas cristalinas, el primer paso, cuando la carga emocional de la niña finalmente estaba fuera de control, las memorias finalmente hacen el efecto, se activan las alas translúcidas, ahora el grito de dolor de la niña es el anuncio que finalmente lágrimas doradas surgían en su rostro.

- aún no corten el contacto, me encargo de recolectar las muestras.

Hermione, quitando un frasco pequeño del tamaño de su pulgar, se dirige a Mai, con paciencia, va secando las lágrimas para almacenarlas en el frasco, mientras la niña continuaba chillando ante el ataque a su mente por parte de los otros. Cuando finalmente ha alcanzado un límite, Hermione hace una señal con su pulgar indicando que fue suficiente. De inmediato cesaron de atacarla y la niña, desmayada, se le desaparecía sus alas translúcidas. Harry de inmediato se abalanza sobre Mai, liberarla de sus ataduras para alzarla entre sus brazos y acunarla, mientras Draco se hincaba en el suelo, exhausto, Astoria se apoya en su marido, no quitando su mirada en la niña. Kingsley se acerca a Hermione quien admira las doradas lágrimas de Mai.

- es sencillamente extraordinario, de verdad poseen un brillo peculiar…

- con ello, cuanto tiempo demorará para ser analizado…

- justamente he pedido al Profesor Slughorn que me diera algunos nombres para enviárselos, sabes, análisis y…

- y porqué no se lo pediste que… - pregunta extrañado el ministro

- oh, si lo hice, señor, pero, no supo contestarme y… - pero son interrumpidos por un angustiado Harry

- Kingsley, puedo llevarla a casa… - dispuesto ya a salir de allí con la niña en brazos

- claro Harry, llévala… - sonrie el moreno ministro al tiempo que Hermione le dirige una mirada diciendo que a partir de allí ella se encargaría

- eh, sr. Malfoy… - la castaña de pelo esponjoso se dirige a la pareja Malfoy, quienes se incorporaban con cierta dificultad, la descarga de emociones los habia dejado un poco exhaustos, principalmente debido al primer ataque que habian realizado en la niña - gracias por la ayuda… - hacia la auror - a ti también Astoria, tienes el día libre… - termino con una sonrisa hacia su amiga, quien solo esbozo una tenue sonrisa pero tanto Astoria como Draco no contestaban, en especial Draco, quien estaba sumamente aturdido por la niña, por alguna extraña razón, el rostro sereno de esa bruja le recordaba alguien familiar, así, con los ojos cerrados.

- Potter, dime, no es una bruja convencional…

Los presentes intercambiaban miradas de complicidad, hasta que el Ministro Shaklebolt intervino.

- Sr. Malfoy, cómo previamente habíamos advertido…

- sr. Ministro, recuerdo perfectamente y como se lo dijimos mi esposa y yo, no revelaremos nada… - hablo con firmeza, pero Draco sentia que debía algo a la niña, solo que no lograba discernir el motivo - solo que…

- lo único que podemos confesar, es que ella no es una bruja convencional, posee habilidades… - habia confesado con voz queda, siendo interrumpida bruscamente por el auror con firmeza

- Hermione, es suficiente…

- pero Harry… - intento defenderse la castaña de pelo esponjoso

- sr. Malfoy, agradecemos la colaboración, pero este asunto está mas allá de… - el moreno estaba impaciente por abandonar el lugar pero una fuerza desconocida lo mantenía aun en esa conversación

- Sr. Malfoy, por favor, mantenga esto en sigilo… - las palabras del Ministro Shaklebolt dieron fin a una peligrosa discusión. Sin opción, Draco se dirige hacia la puerta, Astoria con él en silencio y ambos se disponen a salir, sin antes revelar lo que le inquietaba.

- No estoy seguro si es de vuestro conocimiento, pero un antepasado mío ha tenido la fortuna de haber sido beneficiado con la benevolencia de una extraordinaria bruja que, si no me engaña la memoria, poseía alas translúcidas como esta niña… - finalmente parecia que su memoria le estaba ofreciendo un dato de importancia. Su revelación aturde a los presentes, la primera en reaccionar es Hermione.

- espera! Dices que tu antepasado, cuando sucedió? – la mujer estaba dispuesta a realizar el interrogatorio

- ya veo, lo que tengo es relevante… - el rubio ex slytherin esboza una sonrisa de victoria con una ceja levantada en señal de burla

- Draco, querido, estás seguro… - le presiona el brazo su esposa, lanzandole una mirada interrogativa

- Sr. Draco Malfoy, si posee evidencia de sus declaraciones… - habia intentado mantener la charla el ministro pero el ex slytherin estaba musitando pensativo

- evidencia, puede ser, mas bien es una historia contada generación tras generación, hace aproximadamente un milenio, la familia Malfoy se convirtió en lo que es ahora, san… de noble estirpe, gracias a Iris Drakena, el Ángel Dorado… - y el brillo de sus ojos se vuelven calidos a la mención de ese nombre, esn especial al posar su mirada en la niña, quien estaba inconsciente en brazos de su antiguo rival del colegio

- la historia que siempre cuentas a Scorpius, la misma que has dicho que ha pasado de generación en generación… - murmura Astoria impresionada por lo dicho por su marido

- has dicho Iris Drakena? – profundamente sorprendido el auror, quien abraza con mas fuerza a su hija, no es la primera vez que ese nombre es mencionado

- así es sr. Potter… - Draco le dirige una mirada evaluativo hacia el auror

- Draco, si tienes evidencia de esta historia, podrías pasármela… - habia iniciado la castaña de pelo esponjoso

- quizás sra. Weasley…- le respondió evasivo Draco, no por molestar a la amiga de su esposa, mas bien por no estar seguro de poseer a mano las informaciones acerca de Iris Drakena

- Draco, querido... – Astoria le dirige una mirada intensa a su esposo como intentando descubrir los pensamientos del rubio, pero éste mantenía su mente cerrada

- sr. Malfoy, no sé si comprende, pero el futuro del estilo de vida mágico, suponemos, corre gran peligro… - había argumentado el ministro, ganandose las miradas incredulas de la pareja Malfoy

- por esta niña? – pregunto preocupada la auror

- no exactamente… - contesto el ministro, dejando incomodos al Jefe de los aurors y a su mejor amiga

- por aquellos que la buscan, tememos que mi hija esté en gran peligro por su singular naturaleza mágica… - habia revelado el mayor temor de los circulos mas cercanos del ministro y del clan Weasley

- la seguridad de esta niña depende de las informaciones que obtengan… - habia acertado Draco tras el silencio que se habia seguido por las palabras del moreno auror

- así es Draco, por ese motivo… - habia intentado argumentar Hermione pero fue interrumpido por Draco

- basta, es suficiente, buscaré cualquier rastro de Iris Drakena en las reliquias de mi familia y te las pasaré sra. Weasley por Astoria, eso sí, que la contribución de la familia Malfoy sea recordada…

- no se preocupe, sr. Malfoy… - le aseguro el ministro con una sonrisa

- bien, me disculpan, debo atender otros asuntos… ven Astoria, te han dado el día libre, mi madre estará complacida… - tomaba la mano de su esposa, a punto de salir del lugar

- claro, nos vemos Potter, Hermione, sr. Ministro – se despidió la auror

- gracias sr. Malfoy por tu ayuda… - agradecio el moreno jefe de los aurors, y con una sonrisa a su subordinada - gracias Malfoy, a ti también…

- gracias y espero cualquier evidencia… - tambien habia agradecido Hermione por las palabras de la pareja Malfoy - te espero Astoria…

- Potter, cuídala, supongo que será la próxima esperanza de la comunidad mágica como Iris Drakena…

- si, supongo que si… nos vemos…

Draco Malfoy, lanzando una mirada cálida hacia la niña, se retira del salón junto de su esposa Astoria, mientras Harry se disponía a seguirlos con Mai en sus brazos. Pero Hermione tenia una cosa en mente y necesitaba contárselo a su mejor amigo.

- Oye Harry…

- Después Hermione, debo cuidarla, dejé una advertencia a mi secretaria que estaré…

- Harry, no te preocupes, Mai es la prioridad… - sonrio el ministro, haciendo que Hermione suspirara

- es que Harry, ahora que ya hemos obtenido las doradas lágrimas, sólo pensaba que… - intento justificarse la mujer

- que Hermione… - musito cauteloso el auror

- discutiré primero con Kingsley y mañana te lo haremos saber… - termino con voz cansina la castaña de pelo esponjoso

- está bien, nos vemos mañana en todo caso, adiós! - Harry salió con una debilitada Mai en sus brazos, dejando a Hermione y Kingsley en el salón.

- que sucede Hermione… - pregunto sin rodeos el ministro

- primero, vayamos a su despacho.

Mientras Harry regresaba a Grimmauld Place con Mai, Hermione discute con Kingsley en el despacho del Ministro.

- estoy segura que Harry estará más tranquilo si ella aprende Oclumencia… - termino confiando su idea al ministro

- eso no lo niego, pero, no es peligroso, digo, apenas es una niña…

- comprendo tu punto, pero sería aún más peligroso si, si esos individuos sin corazón, esos que torturaron a Mai, volvieran a colocar sus manos en ella… - argumento sabiamente Hermione, a lo que el ministro acepto impresionado

- eso, eso tiene sentido, creo que Harry podría integrarlo en su régimen de entrenamientos, si… - concluyo el ministro astutamente

- así estará mas aliviado, últimamente ha estado muy alterado… - musito quedamente la mujer

- también, dejar que su ahijada sea torturada delante de sus propios ojos… - defendio a su jefe de aurors el ministro

- no debió ser nada fácil atacar la mente de Mai, ni me imagino… - y temblo por la situación en que su mejor amigo fue obligado a superar

- no lo sé, no sería capaz de atacar la mente de Kirsten o de Kyle, no tendría el valor, ni aunque eso dependiera sus vidas, no me veo capaz… - confeso el ministro - tuvo que haber superado, obstáculos…

- Harry, tantas tragedia que ha sido testigo y… - con una mirada pensativa - creo que fueron los recuerdos de Harry que activaron las doradas lágrimas, estoy casi segura… - suspiró por los recuerdos de la sesión recién superada

- eso tendría mucho sentido…

- es impresionante, Mai me había dicho que esos individuos, entre cinco la atacaron, pero apuesto a lo que sea, si solo hubiera sido Harry, equivaldrían a diez ataques simultáneos…

- si tú lo dices… - se habia servido un poco de vino de elfo, mientras Hermione acomodaba sus papeles

- es solo una teoría… - se levanta con intensiones de abandonar el despacho del ministro

- tiene sentido, si lo consideras, obvio…

- solo Mai sabrá que fue aquello que la llevó a traspasar su límite…

- en fin, diremos a Harry…

- si, que enseñe Oclumencia a Mai cuando ella haya logrado avanzar su entrenamiento… - termina declarando la mujer de pelo esponjoso

- me parece justo…

- bueno, me retiro…

- claro, y espero el informe de los análisis de las doradas lágrimas…

- haré todo lo posible que lo tengamos lo más breve posible…

Hermione se retira con un adiós gesticulado con su mano, para luego cerrar la puerta del despacho detrás de ella. Kingsley, quien sentado en su sillón, se mantiene en profunda meditación, el asunto de Mai es muy delicado, es la última esperanza de protección contra la violencia muggle que ha crecido incontrolablemente en los últimos años.

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besos, Raluxna Miramai