Disclaimer: Los Juegos del Hambre y todos sus personajes no me pertenecen, son propiedad de Suzanne Collins.


Kamikazes

La noche es fría en el Distrito Cinco. La oscuridad es tan espesa que el grupo rebelde apenas puede ver algo. Todos son conscientes de que los Agentes de la Paz sospechan que algo va a pasar y por primera vez los rebeldes no se ocultan. Quieren ser vistos, quieren dejar de ser esclavos.

—¡Ya es hora! —grita uno de ellos.

—¡Hoy serémos libres! —exclama otro.

Un grito de victoria se alza entre todos ellos y emprenden la marcha. No tienen armas ni nada con lo que defenderse que no sea su rabia, su desconformidad y sus bombas.

Mientras marchan a efrentar su destino, una voz se alza entonando la canción que el Sinsajo cantó junto al río. Es su himno de guerra ahora.

A lo lejos divisan la presa de su distrito y sonríen. No hay arrepentimientos ni lamentos, solo la convicción de que su sacrificio es por un Panem libre. Bienvenida sea la muerte.


En la película, la escena de la presa en el D5 me impresionó y de ahí salió este drabble. Por aquellos que se sacrificaron por la causa.