Esta es la traducción oficial de la historia "We Are All Mad Here", de President Laura Roslin Id.5802279. Alicia y los demás personajes son de Lewis Carroll ambiente Tim Burton. El personaje de Caroline es de President Laura Roslin

Les dejo el link de la historia original: .net/s/5802279/1/Were_All_Mad_Here

Notas de la Autora: Se los pongo tal cual lo dijo President Laura Roslin: "Ok, Yo se que en la versión de Burton, la Reina Roja y la Reina de Corazones es la misma persona, pero aquí lo voy a cambiar". Ella las maneja como diferentes personas.

11. Final. –

N/A: Por favor tomen nota que algo ha cambiado en el último capítulo, sobre el final, sobre el anillo. Es importante en este capítulo, por favor vuélvanlo a leer.

……

La mano de Alicia temblaba alrededor del mango de la espada mientras caminaba hacia adelante, con la capa cubriendo su cabeza para poder ocultarse. Chessur cabalgó majestuosamente su caballo al hacerse pasar por ella mientras se dirigían hacia el centro de la batalla. La Reina Roja y la Reina de Corazones guiaban a sus soldados hacia adelante y por último, ambos lados se pararon.

"Esto se pondrá feo". Chessur murmuró mirando hacia Mirana, Iracebeth y Galarie se colocaron en la parte trasera del campo de batalla, lejos de donde la lucha se llevaría a cabo. Un silencio sepulcral llenaba el aíre, el viento soplaba, levantando así, nubes de polvo y arena.

"¡Mirana, creo que tenemos que hacer esto de acuerdo a las viejas reglas!" le dijo Galarie, cuya voz se la llevaba el viento. Hubo un momento de pausa. ¿Viejas reglas? ¿Qué viejas reglas? ¿De qué estaba hablando?

"Está bien. Marca el tablero y selecciona a tus jugadores". Le contesto Mirana. Luego se dirigió a sus soldados. "Mantengan su posición, Tarrant y la verdadera Alicia serán el Rey y la Reina, Robert te quiero como la torre del lado de la reina. Chessur estará conmigo para ayudarme con las estrategias. El resto de ustedes, sabe cada quien cual es su lugar". Mirana les ordenó. Alicia miró a su alrededor, quitándose la capa y dejando caer la espada.

"¿Qué? Tarrant había saltado de su caballo y asintió moviendo la cabeza hacia donde sería el campo de batalla. Ahí, se encontraba marcado un tablero de ajedrez un poco más pequeño con espacios rojos y blancos. Los soldados de Galarie fueron acomodándose poco a poco en sus respectivos lugares, y como rey y reina, estaban la Sota e Iracebeth, dispuestos a luchar. Tarrant entrelazo sus dedos con los de Alicia y la llevó para colocarse en sus espacios correspondientes.

Iban a jugar un juego de ajedrez real.

Aunque Alicia tenía una extraña sensación en el estómago, de que este no iba a ser un juego de ajedrez normal.

Si pierdes, te mueres.

Tarrant envolvió su mano con la de ella, mientras se colocaban en sus lugares, el Rey y la Reina. Las demás piezas se colocaron alrededor de ellos, Alicia miró hacia el final de la hilera y vio a Robert parado. Galarie lo había visto y sonreía con malicia.

"Blanco mueve primero". Tarrant murmuró.

Alicia no oyó nada, solo el sonido que hacia el peón que se encontraba delante de Tarrant, el cual había avanzado un espacio. ¿Es que acaso podían oír los pensamientos de Mirana?

Miró a través del tablero, el peón negro en el otro borde del tablero se movió dos casillas hacia adelante.

Como si de repente alguien la impulsara, Alicia se encontró caminando a través del tablero, pasando el pesado peón blanco que se acababa de mover, soltando así la mano de Tarrant. Se movió diagonalmente hacia donde ella se encontraba actualmente, frente a un peón negro del otro lado del tablero. Ella frunció el ceño, ella nunca había visto a la reina ser movida tan temprano en el juego. Se paró en el cuadro temblando por un buen rato mientras otro peón negro se movía directamente hacia el alfil de Mirana, al cual le había ordenado que se moviera tres espacios.

El alfil tomó su espada y cortó al peón por la mitad. Dos peones negros que no habían estado jugando, corrieron al tablero y quitaron el cuerpo para que el alfil se pudiera colocar ahí.

Hubo una larga pausa y Alicia miró a su alrededor, no se había movido el peón negro. Galarie miraba a Mirana, la cual sonreía ampliamente.

"Nunca me tome la molestia de recordar el movimiento de nuestra madre. Parece que tu si". Galarie dijo en un tono normal, pero siendo llevada por el viento. "Muy bien".

Su caballero se movió y Alicia sentía la necesidad de moverse una vez más para superarlo. Ella se acercaba a un peón cerca del rey y la reina, así que sacó su espada y cortó al peón con facilidad. Los dos peones negros de antes se adelantaron y cogieron las piezas, dejándola de pie en un espacio rodeado de dos peones y alfil del lado del rey. Ahora estaba en diagonal a la Sota, quien la miraba ferozmente.

"Jaque mate". La suave voz de Mirana decía felizmente. "Ustedes pierden, hermanas. Las tácticas de nuestra madre fueron siempre muy maravillosas, es una pena que nunca aprendieron detenerlas". Ella suspiró. "Ahora, ustedes serán detenidos y esperaran sus juicios".

"En el infierno". Galarie dijo y galopó a través del tablero en su caballo, en dirección a Alicia. La cogió de los cabellos y ella grito, dejando caer su espada, mientras Galarie buscaba la suya propia. "¡Despídete pequeña poca cosa!" Ella siseó. Alicia hizo una mueca de dolor cuando tiró de su cabello una vez más, la hoja de la espada se dirigía directamente a su cuello.

De pronto, se oyó un disparo de arma de fuego, generando un eco a su alrededor. Alicia saltó y le costó un buen rato saber que no había sido ella la que le habían disparado. La mano que sujetaba su cabello la soltó y ella miró hacia arriba, vio caer el cuerpo inerte de Galarie a lado de su caballo, golpeando la arena. El caballo, asustado, salió corriendo lejos del ruido. Alice miró el cuerpo caído, una herida de bala en el pecho, la sangre salía de la parte delantera de su vestido.

Cuando Alicia lo miró, Robert se deslizaba su pistola en el cinto.

Los peones se encargaron de someter Iracebeth y a la Sota, tirándolos hacia la arena. El corazón de Alicia latía con mucha fuerza en alguna parte de su pecho, generando la sensación de que de un momento a otro, esté se le saliera del pecho. Trató de calmarse, de repente sintió unos brazos alrededor de ella, jalándola hacia un apretado abrazo. Hundió la cara en el pecho de Tarrant, temblando.

"Está bien. Todo ha terminado".

……

Alicia despertó con el sonido de las aves que se encontraban a las afueras de su ventana y un brazo caliente que la envolvía alrededor de la cintura. Ella se dio vuelta y hundió la cara en el pecho de Tarrant, ignorando la tela áspera de su camisa. Su vestido estaba enredado alrededor de sus piernas con las mantas, pero los echó fuera.

"¿Dormiste bien?" Preguntó, pasando suavemente sus dedos por su cabello, mientras ella apoyaba la cabeza sobre el pecho.

"Podría haber dormido tres años más, pero me las arreglaré".

"Bien. Tenemos la ejecución después de té de la mañana".

Mirana había decidido, en vez del destierro, la ejecución de la Sota y de su hermana. Ella no tendría oportunidad. Alicia pensó que era un buen plan, ya que nunca más tendrían que preocuparse por las dos malvadas hermanas de nuevo.

"Voy a bajar y decirle que bajaras en un rato". Tarrant la besó en la frente y la soltó, agarrando su abrigo que estaba frente a la cama, junto con su sombrero. Alicia sonrió, mientras lo veía marcharse. Ella levantó su mano, el anillo que le había dado brillaba en un color rosa pálido, brillaba con el sol de la mañana, el cual entraba por su ventana.

Ella escogió otro de los viejos vestidos de Mirana, seleccionó uno de color rosa pálido, cepilló su cabello, dejándolo suelto. Caminaba por los blancos y brillantes pasillos del palacio. De repente escuchó voces que venían de la sala, mientras ella volteaba hacia abajo, así que se dirigió hacia allá, no se sorprendió al encontrarlos a todos tomando una taza de té mañanero.

"Buenos días Alicia". Saludo Robert desde donde estaba sentado al lado de Mirana. Se dio cuenta de que sus manos estaban juntas en la parte superior de la mesa.

"Buenos días". Contestó Alicia tratando de ahogar un bostezo, mientras se sentaba entre Tarrant y Thackery, los cuales estaban tirando azúcar por todos lados. Bayard gruñó en voz baja mientras dormía junto a la chimenea y ella sonrió con cariño. Mallymkun se sentó en la parte superior de una taza volteada, sosteniendo la suya y Chessur perezosamente descansaban sobre la araña del techo.

Todo parecía estar en orden.

Se sirvió una taza de té mientras Robert le daba un codazo a Mirana, al parecer, estaban tratando de ocultar algo. Mirana a Robert y Alicia. Finalmente soltó un profundo suspiro, las manos acomodando la tela de su vestido.

"Vamos, Mirana. Dile". Robert instó. "De todos modos, ella ya lo sabe. Es demasiado observadora para su propio bien".

Mirana cerró los ojos durante un buen rato, antes de levantarse. "Alicia, ¿Quieres dar un paseo por los jardines?"

"Por supuesto"

Hubo un incómodo silencio entre las dos mientras se dirigían juntas hacia los jardines. Había llovido durante la noche, así que todo estaba levemente húmedo y brillante en la luz del sol. Olía a fresco, el aroma floral llenaba el aire por todas partes.

"Voy a renunciar, Alicia". Mirana finalmente se sentó, las manos entrelazadas detrás de su espalda mientras miraba a Alicia. "Quiero que seas mi sucesora. Tú gobernarías Wonderland como su reina, sin más amenazas, no debería ser demasiado difícil. Serías una reina maravillosa, Alicia. Yo creo que dejar Wonderland en tus manos es lo mejor que puedo hacer. Tarrant estará aquí para ayudarte, al igual que los demás".

"¿A dónde vas?"

Levantó la vista hacia el cielo durante un buen rato, con una pequeña sonrisa en su rostro.

"Regresaré con Robert a su mundo pasado mañana. Primero que nada, voy a dejar todo en orden aquí primero, después me iré. Pero me aseguraré de venir a visitar". Le aseguró. Alicia asintió. Ella sería reina mañana. No fue mucho shock para ella en ese preciso momento, pero suponía que la realidad le pegaría en algún momento.

"Quisiera saber el momento en que tu y Tarrant decidan la fecha, para que pueda arreglarlo todo y estar de vuelta aquí"

Alicia frunció el ceño. "¿Fecha de qué?"

"De la boda, por supuesto".

Alicia la miró, deteniéndose por un largo rato. "¿Perdón?"

Mirana se detuvo y la miro con una sonrisa. Ella movió la cabeza hacia el anillo que adornaba el dedo de Alicia. "Estas usando su anillo".

"Él me lo dio para la buena suerte".

"Nosotros tenemos tradiciones diferentes aquí Alicia. Mientras tú lleves ese anillo en tu dedo, él y tú están comprometidos en matrimonio. No es requisito preguntarlo".

Ella iba a tener una pequeña charla con Tarrant Hightopp.

Mirana sonrió torpemente.

"Bueno, podemos preocuparnos de eso más tarde. Creo que tenemos una ejecución a cual asistir".

La mayor parte de Wonderland tuvo que ser colocada en un amplio campo que se encontraba detrás del palacio. Esta no sería una ejecución normal, el cuerpo de Galarie había sido colocado sobre las llamas, al igual que la Sota, quien había sido decapitada por la mañana. Iracebeth estaba encadenada a un mástil que se encontraba sobre la hoguera, sería quemada viva.

A Alicia no le gustaba la muerte. Pero ver morir a una persona era una cosa menos de que preocuparse.

"Enciéndelo". Mirana ordenó desde donde se encontraba, al frente de la multitud, con Alicia, Tarrant y Robert. Alicia miró de reojo a Tarrant, quien se encontraba mirando fijamente las crecientes llamas.

"Usted y yo tenemos que hablar, señor." Ella murmuró en voz baja.

Tarrant sólo le dio una media sonrisa, sin apartar los ojos lejos del fuego.

Los gritos de Iracebeth llenaban el aire y Alicia tuvo que apartar la mirada.

La fiesta comenzó una vez que el cuerpo Iracebeth había sido quemado hasta las cenizas. La música venía de alguna parte y la gente empezó a bailar alegremente alrededor del fuego. Las mesas fueron dispuestas y los alimentos y las bebidas fueron servidas. La gente celebraba la muerte de los dos que había aterrorizado a su país.

En medio del caos, Mirana logro calmarlos lo suficiente como para anunciar que Alicia sería la nueva reina y puso su propia corona sobre la cabeza de la niña, antes de que se tambaleaba hacia atrás sobre Robert, medio borracho. Alicia lo encontró bastante divertido.

"¿Qué era eso de lo que teníamos que hablar?" Tarrant le preguntó, acercándose a ella con una copa de champán que ella tomó con alegría.

Ella lo arrastró lejos del ruido para poder hablar con él.

"Mirana dijo que tú y yo estamos comprometidos".

"Lo estamos". Él respondió con un encogimiento de hombros.

"¿Tú no me dijiste eso?"

"Estabas a punto de ir a la batalla. Yo no creo que fuera el mejor momento para decírtelo".

"¿Y porque no me lo dijiste antes?"

"¿No quieres casarte conmigo, Alicia? ¿Por eso estás tan preocupada?" Le preguntó, con el ánimo un poco decaído. Alicia tomó un trago de su copa antes de colocarla en un costado, en busca de sus manos, entrelazando sus dedos con los de él.

"No digas eso Tarrant. Por supuesto que quiero. Es sólo que no estoy acostumbrado a no estar informada de que estoy comprometida". Ella le dijo lentamente, acercándose a él para darle un beso. "No podía pensar en nada mejor que casarme contigo, ¿de acuerdo? Así que ni siquiera pienses ni por un momento que yo no quiero."

Él sonrió y tiró de ella para darle un abrazo muy apretado.

"Reina Alicia. Vamos a bailar."

……

Aquí les dejo el último capítulo que ha publicado la autora. Espero que actualice pronto para poder continuar con esta excelente historia.

¡¿Qué tal la sorpresa que se llevó Alicia al saberse comprometida con Tarrant?

¡Qué les pareció la decisión de Mirana de dejar Wonderland para irse con Robert al mundo de arriba!

Reviews:

MarianHightopp: Muchas gracias por tu apoyo, la verdad si es un poco complicado darte el tiempo necesario para poder traducir y actualizar pronto pero espero que les este gustando la historia que está a punto de llegar a su fin.

Silvia_hightopp: La verdad si, esa escena es de las más románticas y divertidas de la historia, ya me imagino la cara de diablillo de Tarrant! XD

Lucia-nami 14: Vaya sorpresa que se llevó Alicia con ese anillo de la buena suerte! XD

Gravity: Ya se, imagina que hubieran fallado en la puerta, otra cosa hubiera sido. Cierto, lo de la fuente me imagino a Tarrant como un niño pequeño haciendo travesuras. Pues vaya sorpresa que se llevó Alicia con el anillo de la buena suerte! XD Pues no andas tan perdida con lo de las fiestas! Muchas gracias y Saludos! =)

Ahora;

¡¿Qué dirán los demás cuando se enteren del compromiso de Tarrant y Alicia?

¡¿Podrán ser "felices para siempre" después de que la Sota y las malvadas Reinas fueron eliminadas?

Nos vemos en el siguiente capítulo con más locuras y enredos!