Disclamer: One Piece y todos sus personajes pertenecen a Eiichiro Oda.
Mi OC es producto de desvaríos míos.
Lost in the Sea
11. Surnburn
Luffy, Robin, Brook y Chopper estaban de pie al borde del muelle. Era mediodía. Durante el desayuno, Kat les había propuesto entrenarse con Marlon y el capitán había aceptado de inmediato, seguido de Robin. Brook y Chopper se lo pensaron un poco más, pero al final se decidieron.
Los chicos llevaban un flotador. Robin, simplemente su bañador y una falda pareo sedosa que danzaba con el viento.
Kat llegó enseguida, equipada con el neopreno short y una nevera portátil en los brazos. Los miró de arriba abajo y sonrió.
-¿Qué lleváis puesto?
-Hola, Kat-chan-saludó Robin-¿No vamos a entrar en el agua?
La chica negó con la cabeza.
-¿Hoy? Ni mucho menos. Con el tiempo.
Dejó la nevera en el suelo y se sentó en el borde, inclinándose hacia el agua para golpear la superficie con la palma de la mano. Con la marea alta, el agua estaba un par de centímetros por debajo de la madera. En unos segundos, Marlon emergió enérgico, con la boca abierta, salpicando pasivamente a los Mugiwara. Kat lo recibió con los brazos abiertos, abrazando su enorme cabeza y besándolo en el morro.
-¡Te estás poniendo gordo!-le recriminó al animal en tono de broma-¡Hay que hacer más ejercicio! ¡Te he visto hartarte de comer rayas en la orilla! ¡Sí, sí!
Marlon sacó la lengua y sacudió la cabeza con simpatía. Luego se acercó a la arashinoko hasta quedar frente con frente. Los Mugiwara observaron en silencio. La chica había cerrado los ojos y ambos estaban estáticos.
-A partir de hoy-comenzó Kat sin recobrar la vista-somos todos una única tripulación. Quiero que entendáis que necesitáis un nexo intenso para que Marlon os haga caso. Y no podéis crear un nexo en un día.
Levantó la cabeza y la criatura se retiró suavemente, dirigiendo su mirada a la tripulación de Sombrero de Paja.
-En esta fase, de poco puedo ayudaros-explicó-. Hoy sólo quiero que empecéis a… Bueno, a haceros amigos de él-sonrió.
La chica se retiró del agua hasta que los Mugiwara quedaron más cerca de Marlon que ella. El animal parecía estudiarlos con la mirada uno a uno.
-¿Cómo nos acercamos a él?-preguntó Chopper-Es tan grande y tan…
-Diferente-completó Robin.
Kat se llevó la mano al pecho.
-Con el corazón.
Brook pareció confiado. Había traído su violín, y nada más sacarlo, Marlon se acercó a él gorjeando.
-¡Yohohohó!-exclamó el esqueleto-A todas las ballenas les gusta la música, ¿verdad?
Kat lo observó tocar melodías para Marlon, que trataba de seguirlo animosamente y sacaba la cabeza del agua en su dirección. Tras un par de canciones sencillas, Brook bajó el arco satisfecho y tarareó más canciones para la criatura.
-No sabía que tocaras el violín-comentó la arashinoko.
-¡Puedo tocar cualquier instrumento!-explicó Brook-Yo también tengo por amiga un gran cetáceo, enorme y azul-pareció entristecerse.
Kat levantó la cabeza, interesada.
-¿Una ballena?
-Un cachalote-aclaró el esqueleto-Laboon. Algún día…
-¡Algún día volverán a encontrarse!-exclamó Luffy-Es una promesa.
La chica sonrió ampliamente. Aquel grupo de piratas la hacían sentirse bien. Eran el tipo de gente que le hubiera gustado tener por amigos de toda la vida. Por familia.
-¿Puedo tocarlo?-preguntó Brook, refiriéndose a Marlon.
Kat se encogió de brazos.
-Decídelo tú.
La criatura estaba al alcance de la mano, desde luego. Había apoyado la cabeza en el muelle para escuchar las melodías y ahora parecía impaciente por escuchar otra. Brook se acercó con cautela, estirando la mano, y entonces el odontoceto se retiró, volviendo al agua.
-Oh.
La joven lo animó.
-No te preocupes, es solo el primer día. Creo que le has caído bien.
El crujido de la madera delató al impuntual doctor.
-Lo siento, he estado ocupado con el preso.
Kat se giró entonces. Law también había optado por la ropa de baño (amarilla y negra, cómo no) y una enorme toalla que llevaba bajo el brazo con ademán casi protector. Observó que el capitán de los Heart Pirates estaba cubierto de tatuajes. Algo de todo aquello la obligó a sonreír.
-¿Saeglopur-ya?-Law levantó una ceja.
Ella salió de sus pensamientos nebulosos.
-Otro idiota en bañador-miró a los Mugiwara-. Sin ofender. Era para
meterme con él.
Law suspiró.
-¿Qué se supone que tenía que ponerme? ¿Traje y corbata?
La chica se giró, acercándose a los Sombrero de Paja.
-Es igual. Hoy me basta con que acabe el día y todos hayáis dado un paso con Marlon.
El doctor se quedó al margen cuando observó a Luffy acercarse al borde con decisión. Marlon emergió de lado, golpeando la superficie del agua con la aleta de forma sonora. Luffy rió y agitó la mano en el aire, como saludándolo. Entonces Marlon se ajustó a su ritmo y lo imitó, agitando la aleta sin dar contra la superfice.
Kat sonrió. El resto los miraron boquiabiertos, con alguna que otra carcajada de júbilo. Marlon se acercó un poco. El alocado capitán se sentó con las piernas cruzadas al borde del muelle y rozó el agua con la yema de los dedos.
Marlon burbujeó por el espiráculo, el agujero de su cabeza por donde respiraba. Emitió un ruido parecido a una flatulencia que los hizo reír a todos. Luffy enseguida se emocionó.
-¡Oh! ¡Yo también sé hacer eso!
Infló los mofletes con todo el aire que pudo (que, siendo un hombre de goma, era mucho) y luego apretó los labios, imitando el ruido. Aquello, como era de esperar, desembocó en un concurso de flatulencias entre la orca y el chico. Casi todos se estaban riendo, pero Law sentía una ligera vergüenza ajena que le impedía unirse. Cuando la risa le impidió seguir, Luffy se retiró unos pasos.
Entonces Marlon se acercó hasta él, sacando sus enormes aletas sobre el muelle, que crujió bajo el peso. Luffy se volvió, sonriendo. Al igual que Brook, se sintió confiado y se acuclilló junto al animal, estirando la mano para acariciarle el morro. Pero la criatura estaba más que lista para humillarlo, y sacudió la cabeza, abriendo la boca llena de agua y salpicándolo de arriba abajo. Por un segundo, Kat sintió apuro, al fin y al cabo, Luffy era un usuario. Pero el chico simplemente se rió y se movió hacia atrás sin levantarse.
-No puedo esperar a que se deje tocar-lo miró sin dejar de sonreír.
Kat se giró hacia Chopper, Robin y Law.
-¿Siguiente?
El reno y la arqueóloga dieron un paso atrás. El cirujano acababa de "ofrecerse voluntario". Cuando se dio cuenta, Kat ya tenía una afilada sonrisa pintada en la cara y había retrocedido para dejar que Marlon lo viera claramente.
Una vez la criatura lo identificó, pareció desinteresado y se sumergió, con la intención de alejarse del muelle. Law se arrodilló rápidamente junto al borde e hizo lo primero que se le ocurrió.
Golpear la superficie, tal y como hacía Saeglopur para llamarlo.
Los dos primeros segundos le pareció una idea formidable. Cuando la única parte del cuerpo de Marlon que emergió fue la cola, lista para batir el agua salada hacia él y salpicarlo, no tanto.
-¡Cuidado!-exclamó Kat riendo.
Aun un no usuario habría caído de espaldas ante la fuerza del agua, mucho más Law que además estaba más cerca. Los Mugiwara se apartaron a tiempo. Se quedó tumbado bocarriba, sin moverse, hasta que el animal decidió parar. Kat se acercó a él y le ofreció ayuda para levantarse, pero éste lo hizo por sí mismo y volvió a mirar al agua. Ahora Marlon lo observaba a unos veinte metros de distancia, con la cabeza fuera del agua y gorjeando.
Chopper rió por lo bajini. El cirujano decidió no hacerle caso. Volvió a inclinarse y a repetir la operación, decidido. Esta vez la criatura hizo caso, aunque se lo tomó con calma, avanzando mientras giraba sobre sí mismo, danzante, describiendo espirales. Al fin llegó junto al muelle, abriendo la boca ampliamente sin dejar de hacer ruido.
Y ahora, ¿qué?
Estaba seguro de que no lo dejaría tocarlo, y menos sin un incentivo previo, algo como lo que había intentado hacer Mugiwara.
Trató de recordar alguna de las señales que había visto hacer a Saeglopur. Toscamente, imitó lo que creía que era un comando para un simple salto, pero el cetáceo no se inmutó. Los demás observaban atentamente.
Trafalgar Law suspiró y miró a la criatura directamente a los ojos. Empezaba a sentirse horriblemente ridículo, el corazón le iba a mil. Fue entonces cuando se dio cuenta de que tenía el iris azul y realmente había algo de chispa en ellos. Había un alma inteligente detrás.
Se quedaron así unos segundos, hasta que Marlon se retiró de pronto, volviendo a emitir sus clásicas vocalizaciones y nadando hacia un lado. Law sintió un cosquilleo en el estómago y lo siguió, caminando lateralmente para seguirlo. Cuando se detuvo, sacó la cabeza del agua para volver a observarlo y cambió de sentido, volviendo junto al grupo. El cirujano lo siguió, en parte desconcertado y en parte maravillado.
Miró a Kat buscando una explicación al comportamiento del animal, pero olvidó lo que quería preguntarle cuando la vio sonreír deslumbrantemente. Entonces las palabras se desordenaron y la sensación horripilante se marchó de su estómago.
-Sae… Yo… ¿qué?
-Te está entrenando-respondió ella-. Él te está entrenando a ti.
Law se volvió hacia Marlon con cara de reproche. No estaba seguro de que aquello fuese algo malo, pero ¿era bueno? La criatura emitió un gorjeo que hizo que Chopper riera de nuevo.
-Muy bien-respondió el doctor, alejándose de espaldas sin perder el contacto visual con el odontoceto.
Marlon tomó impulso enseguida y lo siguió, nadando de espaldas también. Kat los contempló boquiabierta. Era muy parecido a lo que había pasado con Luffy, pero Marlon había decidido jugar con él antes. Ahora se imitaban el uno al otro con cambios de velocidad, giros como de un tosco baile y movimientos de cabeza. Por primera vez en mucho tiempo, no podía contener la sonrisa, pero ni siquiera era consciente de ello.
Al final de aquel día, el único que había logrado acariciar a Marlon fue Chopper. Robin, que decidió no particiar en la sesión, decidió jugar con la criatura en una de las cristaleras del submarino más tarde, enseñándole dibujos de runas y mapas que él miraba atentamente. Cualquier cosa que dibujara parecía fascinarlo enormemente.
Law llegó a su camarote, agotado de dar carreras con el amigable bichejo. Pasó de largo junto al espejo, pero volvió sobre sus pasos para colocarse frente a él.
-¿Me he quemado…?
Yeeeeeeeeeeeeaaaaaaaaaaaaah se acabaron los exámenes! Y aquí está la prometida actualización. Parece que Law y Kat se van llevando un poco mejor, ¿no? :P
La canción es Sunburn de Owl City. Me encanta este chico, sí señor.
Muchisísimas gracias a KawaiLove por el doble fav+follow, y a Hannahzepeda y Nei8 por sus reviews! Gracias también a Jomagaher por sus completísimas reviews.
Actualizaré pronto esta vez, lo prometo.
Have a whale day!
