Los personajes de BLEACH NO ME PERTENECEN, fueron creados por Tite Kubo, pero pronto me voy a Japón a secuestrar a Tite y aplicarle el teguacanazo para que me escriba un buen final U.U, aun así la historia me pertenece así que no sean malvados y respétenmela.
Negritas = personajes
"comillas"=pensamientos
Normal = narración
(Paréntesis) = notas, comentarios, etc. de la autora.
Flashback = sucesos del pasado.
¿IchiRuki? No, yo creo que hice algo así como un… ¿anti IchiRuki? Que los dioses me perdonen.
ADVERTENCIAS: Exceso de lenguaje prosaico y posible OoC aunque traté con todo mi ser respetar las conductas de cada personaje (dioses por favor no me maten que no soy Tite).
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Bien, estaba jodidamente enamorado, lo aceptaba pero ¿y ahora qué? ¿Iba y confesaba sus sentimientos esperando una escandalosa carcajada por parte de ella y un golpe en la cara o se los guardaba para autodestruirse poco a poco? o mejor aun a velocidad vertiginosa.
-"Esto es una jodida mierda"
Si, así era, una jodida mierda y una mal pasada del destino que siempre se aplicaba en hacerle difícil la vida a él, a ella, es mas a los dos desde que nacieron, claro había cosas geniales por las que no podía ni debía ponerse a patalear por su destino, pero había veces como últimamente que deseaba encontrar a ese tal destino y lanzarle un buen Getsuga Tenshō.
Pensaba, pensaba, pensaba… Las presentaciones para él pasaron por alto después de la de Rukia, sabía que se estaba comportando como un patán y que en definitiva ese no era él, bueno si era él pero… todo era ahora muy difícil, muy confuso y aquella mujer se comportaba tan fría o incluso más que Sode no Shirayuki incluso compararla con Hyōrimaru seria algo acertado.
-Renji… –Llamó él sustituto bastante serio.
-¿Qué pasa? –Tenía un rostro de total aburrimiento igual que todos.
-¿Qué clase de relación tiene Rukia con Byakuya? –Típico de él… directo y sin pensar. Se reprimió por ello y trató de tapar sus celos. –Digo… se miran diferente.
El semblante de Renji cambió a uno idéntico al de su amigo. – ¿Por qué lo preguntas?
Arqueó una ceja –"¿Qué es estúpido o no entendió mi pregunta?" Es extraño ver que Byakuya tenga tantas atenciones con ella.
-Se han vuelto más unidos –Una pequeña sonrisa se asomó en su rostro. –desde que la nombró heredera, incluso podría decir que es cariñoso cuando están solos.
Y como si una sirena roja se hubiera encendido – ¿Cariñoso? –volteó sorprendido a Renji. –No estarás diciendo…
-Para eso, dudo mucho que él capitán pueda ver a Rukia de esa manera a pesar del parecido con Hisana-dono. Ichigo ¿recuerdas lo que te dije esa tarde en el sótano de Urahara?
-… – (Crep, crep)–Cantó un grillo por su ausencia.
-Oe Ichigo. –Volteó a todos lados en su asiento. –Tsk… ese idiota. –Ichigo desapareció con shunpo del lugar.
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Con el kimono a medio poner y su shinobue[1] en mano Kuchiki Rukia veía dos obis[2] colgando del biombo[3] de su habitación, los miraba detenida y fijamente, era una decisión difícil también representaban un reto pues no tenia idea de como diablos atar tal cosa y así con una mirada asesina estuvo debatiendo en su mente ¿cual usar? Tenía alrededor de media hora así absorta en la difícil decisión, tenía 15 minutos siendo observada y hubieran podido seguir así ambos si no fuera porque Ichigo decidió interrumpir la ensoñación de ambos, la de ella en las largas telas y la de él en su delicada figura.
-Quien te viera así pensaría que estas a punto de lanzar un Sōkatsui. –Habló recargado en la shōji[4] cerrada de su habitación. –Deberías trabar las shōji, –Le reprendió suavemente mostrándose serio. –podría entrar cualquiera y verte en una situación incomoda como esta.
Era cierto, tenía esa mala costumbre de nunca trabar las puertas pero ¿qué diablos? si nunca entraban a su habitación sin tocar ¿Por qué tenia que hacerlo? ¡Oh… si! Porque su adorado hermano y anaranjado amigo se comportaban como unos imbéciles últimamente, misterio aclarado lección aprendida, tarde pero aprendida y gracias a ello se encontraba nuevamente medio vestida expuesta ante el shinigami daikō que le miraba intensamente pero con la diferencia de que esta vez sus ojos no parecían ser los de alguien que reclamaban con fuego, si no todo lo contrario, parecían melancólicos y necesitados.
Parecía que situaciones de esa índole se hacían mas frecuentes entre ellos y eso no solo le incitaba también le molestaba de sobremanera pues así como ella podía comportarse con él bien podría hacerlo con cualquier otro, todos tenían razón "su Rukia" había cambiado y ¿Qué esperaba? Que ella siguiera igual de inalcanzable que siempre para todos, claramente eso parecía ya no ser, si, seguía lejos pero ahora tenerla era algo un poco mas tangible y realmente le hacia hervir la sangre que cualquiera pudiera llegar a ella de la manera en la que él lo había hecho, sabía que no era suya y no tenia derecho a reclamar absolutamente nada. –"El único que realmente merece ser dueño de ella sería Renji, él fue el primero que sacrifico todo por ella incluso su felicidad." –No dejaba de mirarla a pesar de que tenia un mundo de pensamientos y preguntas en su cabeza, podía ver el delicado nacimiento de sus pechos en ese estrecho camino de piel que dejaba ver los pliegues separados del kimono pero aun así no se sentía invadido por el deseo que había sentido por ella en días anteriores, si la deseaba y eso era un hecho pero en esos momentos ¿Qué era diferente? Sus ojos queriendo hablarle quizá o su delicada imagen llena de inocencia que solo le hacia querer tenerla a su lado. Quería hablar con ella como hasta sus últimos momentos juntos antes de marcharse nuevamente a SS. tras la batalla con Ginjo, ese poco tiempo en el que su amistad parecía ser lo único irrompible y trascendental, sin duda ese corto tiempo lo había sentido como si fueran mas que amigos casi un noviazgo ¿entonces porque últimamente sus momentos juntos eran un desastre? ¿Por qué no podían hablar de sentimientos civilizadamente? Orgullo… esa era la simple respuesta.
Rukia giro para verlo completamente sorprendida y furiosa cerró su kimono cubriéndose, estaba avergonzada y repentinamente le huyó la mirada, volteó digna para verle a los ojos. –Idiota ¿Por qué no llamas a la puerta antes de entrar?
-Lo lamento. –Se acercaba a ella a pasos lentos. – ¿Qué era lo que mirabas con tanta atención? –Una vez más prefirió guardarse sus sentimientos y tratar de actuar como un caballero.
-Los obi, no sé cual usar. –Giró su cuerpo para retomar su labor.
-¿Con ese hikizuri[5]? –Se mostró confuso mirándole la espalda.
Había cambiado de hikizuri para su próxima presentación llevando ahora uno color negro con diseños de flores higan[6] rojas y copos de nieve dorados que estaban estampados al final de las mangas y largo del kimono, también había cambiado su peinado dejando nuevamente suelta su melena.
-¿Acaso tiene algo malo? –Le miró molesta por su confusión la cual no entendía.
-Bueno… –Levantó la vista y revolvió su cabello algo incomodo. –en mi mundo ese estilo de hikizuri solo lo usan las geishas mayores o mujeres que se han casado, pensaba que era igual aquí.
-¡Idiota! ¿Cómo te atreves a compararme con una geisha? Solo uso este tipo de ropas cuando bailo o en eventos de la nobleza, además Nii-sama prefiere que use colores sobrios, creo que le molesta que los otros clanes se interesen en mí.
-"Al menos la cuida de esos buitres" Ningún hermano mayor desearía dar en matrimonio a su pequeña hermana.
Suspiró pesadamente. –"Realmente debo de escoger un obi o me retrasare" Oye Ichigo…
El chico volteó a verle. – ¿Qué pasa?
Rukia desvió su rostro avergonzada por la situación. – ¿Sabes atar kimonos? –Incluso su voz sonaba apenada.
El muchacho sonrió y giró rumbo al biombo para tomar el largo trozo de tela. –Tengo dos hermanas pequeñas, claro que se atar un kimono. ¿Ya te has decidido por uno?
-No, supongo que cualquiera estará bien. –Le sonrió viéndolo de espalda a ella.
-Bien, será el rojo. –Se volteó y caminó a ella mirándole a los ojos. – ¿Volverás a bailar?
-No, tocare el shinobue. –Sentía los jalones de Ichigo sujetándole el ancho cinto.
-No pensé que fueras de las que toca algún instrumento, aunque tampoco sabía que bailabas tan bien. –Ataviaba ágilmente a la shinigami.
-Es parte de la educación que recibes como mujer noble y futuro heredero, te disciplinan en varias artes y arquería, a Nii-sama le gusta que aprenda de ello.
-Se han vuelto muy unidos ¿no es así?
-Ha[7].
-Los chicos me contaron que has estado entrenando con él.
-Un poco, aunque realmente parece que esta supervisándome, pienso que algo trama.
-¿Byakuya? –Ahora si que estaba extrañado. –Eso es algo raro en él, aunque creo recordar que no suele hablar de lo que pasa por su cabeza. Aquella vez cuando peleábamos contra Muramasa guardo sus planes de los otros y se lanzó a la batalla sin decirnos nada.
-Es verdad, en ese entonces era difícil leer sus acciones.
-Ja, creo que solo tú y Renji pueden saber lo que pasa por la cabeza de Byakuya.
-Puede ser. –Volvió a sonreír. – ¿Ya has terminado?
-Esta listo.
-Ichigo… –Mantenía sus ojos cerrados.
-Dime…
-Sal de aquí.
-¿Ah?
-Que te largues. –Y así como si nada se lo pedía.
-"¿Es qué acaso esta loca, ni siquiera me dará las gracias?" Oye enana… –Su paciencia estaba por quebrarse ¡y todavía lo interrumpe!
-Si Nii-sama te ve aquí te matará.
-Qué me mate si puede, además tú te la pasas metida en mi habitación así que no hay diferencia.
-¿Seguro? –Se giró a verle cruzando los brazos y regalándole una sonrisa llena de burla.
-... –Miró el kanzashi[8] que le había regalado a Rukia sobre un pequeño tocador, lo tomó entre sus manos y se volvió donde estaba la shinigami y lo colocó con cuidado en el cabello del lado derecho de su cabeza. –Ya estás lista. –Le miró dulcemente.
-Rukia... –Llamó detrás de la shōji su hermano. –Kurosaki, no se demoren.
Ambos chicos se miraron de reojo. –No parece molesto.
-Eres un idiota Kurosaki-kun, tienes años siendo shinigami y aun no puedes detectar el reiatsu de un capitán. –Usó el tono que tanto molestaba a Ichigo.
-¡Tú tienes toda tu vida siendo mujer y no sabes atarte un obi! –Claro que sabía que él capitán había elevado su reiatsu como advertencia.
-¡Es vital aprender a sentir esas cosas siendo shinigami no atar fajas! –Ahora gritaban importándoles poco que Byakuya siguiera afuera.
-¡Pues es vital aprender a atar un obi si no quieres andar semidesnuda por ahí como hace rato!
-¡¿Qué demonios has dicho pervertido?! –Rukia estaba roja como tomate de la vergüenza y furia acumulada.
-¡¿Pervertido? Ni quien diablos deseé ver a una horrenda enana plana como tú! –Le señaló riéndose con maldad.
-¡Pues eso no parecía ser un impedimento para tratar de seducirme en las termales!
-¡¿De qué diablos estas hablando?! Yo… yo no estaba… ¡OLVÍDALO! –Estaba ruborizado hasta las manos.
En eso el sonido hueco de una shōji abriéndose golpeando fuerte se hizo presente haciendo voltear a la curiosa pareja con sus rostros rojos. –Rukia… –Byakuya notó que la chica abrió sus ojos más de lo normal temiendo por lo que él interpretaría por los gritos anteriores. Entró en la habitación acercándose a su hermana, tomó con su mano la sonrojada mejilla y la acercó a su cuerpo. –Sal, te están esperando. –Soltó su rostro y se hizo a un lado para que saliera de la habitación, la vio salir e inmediatamente volteó para encarar al sustituto, solo había unos centímetros de espacio entre esos dos.
-No había podido agradecerte por invitarnos. –Hablaba serio plantándose firme frente a Byakuya.
-Lo hice por Rukia. –Llevaba el mismo frío semblante y voz dictaminante que caracteriza al noble.
-Ya veo… si me disculpas debo volver con mis amigos. –Parecía que tenían un duelo y no una conversación.
-¿Qué intensiones tienes con mi hermana? –Al demonio, quería aclarar las cosas en ese instante.
-¿Para qué me has traído si no deseas que esté cerca de ella?
-Te necesito a su lado, eso es todo.
Sonrió arrogante. –Entonces puedo acercarme tanto como guste.
Byakuya desenfundó su zanpakutō tan rápido que incluso Ichigo no pudo ver su movimiento que ahora amenazaba con cortar su cabeza. –No provoques mi ira Kurosaki.
-Me sorprende que él gran Kuchiki Byakuya necesite cerca de su preciosa hermana a un sucio humano. –Volvió a sonreírle arrogante inclinando su cabeza mostrando su cuello retándole a cortarle.
-Maldito… –Apretó con molestia la empuñadura de su katana y frunció notoriamente el ceño, verdaderamente odiaba a ese chico. –Toca mi orgullo y…
Ichigo tomó con su mano derecha la hoja de la espada retirándola de su cuello haciendo su mano sangrar, le vio cara a cara, sus ojos parecían próximos a entrar en batalla. – ¿Por qué necesitas que la proteja Byakuya?
-No es tu asunto. –Cada palabra destilaba el aborrecimiento que sentía por él muchacho en ese momento.
-Desde que se volvió mi más preciada nakama es mi asunto. –Apartó con fuerza la espada lejos de su cuello y elevó su reiatsu viendo la impresión en los ojos de Byakuya.
-"Maldito bastardo" –Le siguió con la vista, el chico salía de la habitación dejando un camino de sangre. –Vigilare cada movimiento Kurosaki.
-Has lo que quieras. –Salió de ahí con su shunpo.
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-¡ICHIGO! –Tras usar el shunpo Rukia corría hasta donde estaba su amigo bajo un árbol. – ¿Qué a pasado? –Miró la mano herida y la tomó entre las suyas revisándola, volteó a mirarle a los ojos. –Sentí tu reiatsu y el de Nii-sama elevándose. ¿Por qué estas herido? –Comenzó a sanar la herida con Kidō.
-Déjalo, es solo un rasguño.
-¿Qué diablos dices? –Le miró molesta. –Reconozco bien una herida de Senbonzakura.
-¿Aun sin liberar el shikai? –Se sorprendió por su habilidad para detectar el Reiryoku en su herida.
-Baka… Claro que puedo reconocerlo, su energía es tan clara para mí como la de tu zanpakutō o la mía.
-Sugoi… no sabía que podías hacer eso.
-Eh aprendido muchas cosas desde aquella vez en que nos despedimos. –Rukia miraba la mano de Ichigo y éste la cabellera de ella. –Y tú también has aprendido varias. Te has vuelto fuerte…
-Are are[9]… te estas ablandando Kuchiki Hime.
Rukia se sonrojó y subió su rostro. –Pero que cosas dices, yo no…
-Que Kuchiki Rukia salga corriendo por una herida como esta sin reprenderme es bastante extraño –Cambiaba su semblante a uno mas relajado tratando de burlarse de ella. –y ¿hacer cumplidos de la nada? ¿Qué te pasa enana? ¿Te sientes bien? –Guio su mano a su cabeza y despeino su cabello.
-Para ya. –Golpeó con el dorso de su mano el brazo de Ichigo exigiendo detener aquel gesto. –Tú también has estado extraño, últimamente te comportas como… –Algo llamo su atención a lo lejos volteando a ver a su derecha.
-¿Pasa algo?
-Sentí como si alguien nos observara. –Entrecerró sus ojos intentando reconocer el reiatsu de aquella presencia.
-No sentí nada. –Se colocó frente a ella cubriéndola con su espalda. – ¿Pudiste identificar su reiatsu?
Afilo más sus ojos y sentidos, podía notarlo pero muy levemente aun así prefirió no decirle. –No ha dejado ningún rastro.
-¿No será tu imaginación enana? –Llevó su mano a su nunca dudando de la percepción de su shinigami favorito.
-Ha… –Se quedó pensativa unos segundos. –Vayamos con los demás, seguro que Nii-sama debe de esperarnos en el bosque de los cerezos.
-¡¿Ti… ti… tienen UN BOSQUE?! –Gritó no creyendo lo que había escuchado. – ¿Pero qué tan ricos son ustedes? –Y seguía gritando pero ahora también le apuntaba como si hubiera cometido un crimen.
-Deja de hacer tanto escandalo –Cerró sus ojos y cruzó sus brazos indignada por la escena. –sabes bien que la familia Kuchiki es actualmente la más importante dentro del Seireitei, no es sorprendente que Nii-sama sea el hombre más pudiente de todo Soul Society.
-Cielos, aun así tener un bosque de cerezos es demasiado. –Empezaron a caminar rumbo a donde se encontraban los invitados.
-Ni que lo digas, pueden haber pasado más de 50 años pero aun no puedo acostumbrarme a las excentricidades de los nobles o al menos no del todo.
Ichigo sonrió discretamente volteando a verla, era cierto, puede que haya cambiado físicamente, que usara un uniforme nuevo e incluso que se pudiera estar ablandando, pero en momentos como ese en el que podía disfrutar de ella para si solo volvía a ser la misma enana mandona que tanto gustaba de molestar, volvía a ser la mujer que le daba calidez a su vida manteniendo alejadas las nubes de su mundo interno o bueno al menos así era cuando no le atormentaba carnalmente dulce o lejanamente fría.
Definitivamente estar a su lado una vez más era cómodo, podía sentir como si una calidez le rodease y bajo esa circunstancia dejaría llevarse a donde él quisiera, momento… ¿desde cuando ella permitiría dejarse arrastrar por alguien bajo cualquier capricho? ¡Eso jamás! Ella misma se había prometido dejar esas sensaciones a un lado, así estaba bien, no había necesidad de sentir esos tormentosos impulsos de arrojarse a los brazos de alguien y sentirse protegida, no, ella era una shinigami y no cualquiera, ella era la fría Kuchiki Rukia, la distante mujer del Inuzuri, un responsable teniente del Gotei 13, bien… si seguía así y se lo repetía un millón de veces estaba segura de poder lograrlo, no importa que tanta calidez pudiera emanar ese mocoso, no importaba si fuera el mismo sol, si para protegerlo tendría que encerrarse en una columna de hielo de su Tsukishiro lo haría porque lamentablemente sentimientos como esos solo podían entorpecer su trabajo y para mantener a raya a Ichigo se necesitaba una voluntad de hierro y carácter frio, cuan difícil se volvería seguir así…
-Oye enana… –Llamo su atención, al ver que lo había logrado siguió hablando. – ¿Participaras mañana en el entrenamiento con capitanes?
-Ha, es una buena oportunidad para aprender de ellos y otros tenientes.
-¿Quieres practicar un poco antes? –Estaba nervioso, llevó su mano a la nuca para revolver su cabello. –"Esto se esta volviendo un tic como sus patadas" –Pensaba con sus ojos cerrados. –"Es tan solo una invitación de camaradas, no tiene por qué suponer algo más"
-"Admite que lo deseas Rey, estar a solas una vez más con ella, si no lo haces" –Sonrió desde los adentros de Ichigo con pura malicia. –"la frustración te hará perder el control y entonces seré yo quien la tome."
-"Mi frustración sexual no hará que pierda el control" –Le contestó tan serio y calmado como le era posible pero ambos sabían que quería destrozarlo a golpes por "esas" palabras.
-"Puede que tengas razón, pero será un detonante tarde o temprano, piénsalo socio… recuerda… cuando menos lo esperes… seré yo quien la tome por las piernas violentamente…" –Se marchó no sin antes dejarle una imagen de su resurrección penetrando y lamiendo el cuerpo desnudo de Rukia bañado en sangre.
-"Tsk… hijo de puta…"
-Oe… ¡Ichigo hazme caso! –Le gritó tratando de sacarlo de su trance.
Se había quedado rígido durante la conversación con su hollow. –Lo siento ¿decías? –Volteó a verla intentando ocultar su incomodidad.
-¿Decía? –Una vena broto en su sien. –Yo no estaba diciendo nada, eras tu él que hablaba y de pronto se quedó inmóvil como estatua.
-Disculpa. Entonces esta noche ¿Qué opinas?
-Veré si puedo escapar de Nii-sama y los guardias.
-Bien, conozco el lugar perfecto, ahora que recuerdo creo que nunca te he llevado ahí.
-No entiendo ¿Cómo podrías llevarme a un lugar en SS. que no conozca?
-Ya lo verás. –Le sonrió apresurando su paso.
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-¡Ichigo, Kuchiki! –Avisaba Tatsuki a lo lejos.
-Yo[10] minna[11]… –Saludó el colorín a lo lejos a los chicos.
-Este lugar es genial Kuchiki-san.
-Ha... –Sonrió, debía aceptar que el lugar era hermoso.
-¿Bueno qué esperamos? Vayamos a buscar un lugar donde tendernos a observar las flores. –Inoue estaba ansiosa por sentarse y convivir con sus amigos.
-Lo siento Inoue pero tengo que estar con Nii-sama y otros invitados, si me disculpan. –Hizo una leve reverencia y se apartó a pasos lentos para llegar hasta su hermano.
-¡Orihime aquí… aquí! –Gritaba a lo lejos Rangiku agitando su mano junto a varios tenientes y capitanes.
Momo corrió a ellos y tomó las manos de Tatsuki y Michiru jalándolas con ella para que los acompañaran. –Vamos Ichigo-kun, todos por favor acompáñenos. –Sonrió dulcemente.
Los chicos la siguieron un poco apenados dado que no tenían la suficiente confianza a pesar de haber compartido hace unas horas.
Al llegar al lugar apartado con anticipación por los shinigamis notaron que se encontraban bajo uno de los pocos cerezos que se encontraban en el claro del bosque, las flores abrían lentamente y otras premiaban a unos cuantos desprendiendo sus delicados pétalos de la flor, sobre la gran alfombra se encontraban varios tenientes bebiendo sake[12] de varias jarras de las que disponían, había varios platones con coloridos dangos[14], albóndigas de pulpo, sushi, onigiris y distintos alimentos en forma de flor(+), bebidas de crisantemo bien heladas y diferentes tipos de té. El lugar estaba concurrido pero no como lo estaba la sección donde había varios puestos y el escenario donde solo podrían convivir las almas del Rukongai con los otros invitados, después de los espectáculos se reunieron en los terrenos internos de los Kuchiki donde el acceso era exclusivo, también había varias familias nobles a su alrededor y altos oficiales del Gotei 13, en ocasiones el capitán Kyōraku y Ukitake dejaban el lugar para pasar un momento con sus familias al igual que Kira, los Shihōin y Shiba estaban juntos y Rukia estaba con su familia y siendo parte de una de las familias anfitrionas tenia que pasearse de un lado a otro asegurándose de que todos estén cómodos.
-Kuchiki-san parece contenta. –Comenzó una platica Orihime.
-Hai, parece que lo esta disfrutando Orihime. –La ahora pelicorta rubia habló observando el comportamiento de su compañera.
-Oye Kuchiki –Le llamo Hisagi a la teniente que pasaba cerca de ahí. – ¿por qué no descansas un momento?
-Hisagi tiene razón, siéntate un momento Kuchiki. –Tōshirō le sonrió am… entre ¿frío y amable?
Rukia se sentó tranquila con su característica elegancia en posición seiza[15] entre Hisagi y Renji y tomo una pequeña taza de té que él capitán de la novena 8va división le ofrecía amablemente, todos convivían de manera amable, incluso Kenpachi estaba ahí sin querer asesinar a Ichigo y prestando la mayor parte de su atención a su pequeña Yachiru que sonreía infantilmente sobre él gran hombre tratando de alcanzar flores para decorar el extraño cabello del sanguinario capitán y claro le ponía coronas de sakuras[16] a la lindura de Yumichika y se abrazaba del cuello de Ikkaku que agradecía y casi ponía en un pedestal a Byakuya por hacer algo en lo cual su teniente no le mordiera la calva, digo el foco, digo el huevo cocido…
–(¡Ay al infierno Ikkaku YA admite que eres calvo y déjame trabajar…!)–
–(¡NUNCA…! No es mi culpa que no sepas hacer bien tu trabajo mujer. ¡Además no soy calvo YO ME "AFEITO" LA CABEZA!…)–
–(¡A mi ningún calvo me va a gritar!)–
–(…)–
–(Lo lamento Saya tomó su espada de Kendo y esta machacando a Ikkaku, así que supongo que la conciencia tendrá que narrar)–
–(Narras madres conciencia que ya regrese ¬¬)–
–(¡En su madre…! Esta chica si que da miedo O.O…)–
–(¿Decías conciencia ¬¬?)–
–(No no…, continua por favor U.U)–
Continuamos… el tercero al mando del decimo primer escuadrón se encontraba satisfecho con su sake, sus compañeros y su seca cabeza "afeitada" –(¿Alguno de ustedes se a preguntado o sabe quien demonios es el 4to. al mando de la 11va. división?)– y al igual que él muchos se encontraban pasando un grato y relajante momento de paz, incluso Ichigo se encontraba tranquilo tras el encuentro con Byakuya y por la preferencia de Rukia de tomar asiento entre los tenientes que con él y sus amigos humanos, al parecer las cosas volvían de cierta forma a la normalidad…
Un momento de paz al fin, un momento relajante que hacía mucho tiempo no podía tener, cuando se quedó unos días con Ichigo para vigilar que no tuviera problemas con el regreso de sus poderes en su forma espiritual y humana fue grato y de cierta forma hasta intimo ya que prácticamente solo eran ellos dos la mayor parte del tiempo pero el constante ajetreo de cuidar de él cuando saltaba emocionado como perrito a atacar hollow tras hollow era agotador en momentos y ahora sumando sus cotidianas discusiones y el estar mandando informes a cada momento con Urahara no le permitía disfrutar plenamente del mundo humano como hacía mucho tiempo atrás y ahora que volvía a la SS. el ajetreo de ser teniente, noble, heredera también complicaban su vida y ahora de nuevo a cargo de una importante misión y un montón de líos sentimentales que ni ella misma entendía le asaltaban de pronto tras su llegada al mundo humano "otra vez" y tras su vuelta a SS. "otra vez" definitivamente si de algo no podía disfrutar esa joven mujer era de tranquilidad, así que aunque durara solo unos minutos atesoraría esa sensación. Observaba a sus amigos a detalle, se fundía entre el panorama sin darse cuenta y disfrutaba de la brisa primaveral que mecía sus cabellos y acariciaba fresco su rostro, el olor de los cerezos era tan reconfortante como la mismísima taza de té que seguramente su capitán había aportado a la reunión, levantó su vista queriendo buscar a su hermano y por accidente se encontró con unos ámbar tan cálidos que creyó dejaría caer su taza, siempre era lo mismo, siempre quedaba absorta en esa mirada que le hablaba constantemente y que ella gustosa le entregaba las respuestas exactas ¿Cómo habían aprendido a hacer eso? Quien sabe, simplemente lo sabían, sabían calmarse el uno al otro, comprenderse aunque resultara difícil en ocasiones, apoyarse a pesar de estar en contra de la determinación del otro, un lazo mas fuerte que el de los amigos, una dulce sonrisa difícil de percibir fue su recompensa por como siempre darle respuestas y ella sin darse cuenta respondió con un brillo lleno de sentimiento que solo se le obsequia a aquel que se ama.
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En medio de un bosque tan tenebroso como peligroso estaban dos entes preparándose para partir.
-Está todo listo para partir, tu laboratorio, los gigai e incluso puse varias barreras para que no sean detectados.
-Danke[17]. –Sonrió galante ofreciéndole una reverencia pues realmente estaba agradecido.
-Hmm… realmente fue un trabajo duro así que no dejes que lo arruinen con sus arranques Aribert.
-No te preocupes, al parecer algunos de ellos prefieren moverse entre el infierno y Hueco Mundo además le haremos una visita a Soul Society pronto.
-Se cuidadoso con eso ya que pronto se darán cuenta de las grietas que dejamos bajo la cámara de los 46. ¿Dime qué es lo que ha pasado con Arturo? Ya tiene tiempo alejado de nuestros asuntos en los cuales debería de meterse aunque sea para saber que aun está de nuestro lado.
-Ha decidido quedarse en Hueco Mundo, en cuanto la situación empiece a desarrollarse a nuestro favor saldará las cuentas pendientes, mientras tanto solo quiere disfrutar un poco de su libertad, no lo culpo.
-Mmm… es una lastima, sería un magnífico amante.
-Koi debo recordarte acaso que tus amantes nos ponen en bastante peligro.
-Ya lo pillo, si lo dices por Satsujin pierde cuidado no haré nada que hiera su orgullo.
-Lo digo por Kuchiki Byakuya, no solo nosotros debemos ser cuidadosos.
-Tengo derecho a llevar mi venganza como me plazca ¿no lo crees?
-Tsk… aun no sé que es lo que hizo Aizen para traerte de regreso.
-Es muy sencillo, fue la voluntad del hōgyoku.
-Ya veo… –Sonrió siniestro tal como lo hiciera el loco de Kurotsuchi Mayuri. –entonces uno de los dueños es el causante de la aberración que representas.
-¿Quien sabe? Un ente como yo realmente no debería de existir es por eso que mi lealtad está con Aizen-sama y no con los shinigamis. Debo irme, dile a Satsujin que me pondré en contacto y que por absolutamente nada se le ocurra buscarme o tendrá que follarse mi cabeza tras ser cortada por alta traición.
Ambos desaparecieron sin dejar rastro, el shinigami con shunpo y el Espada con su sonido.
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-¿Pasa algo? –Una áspera y delicada voz femenina le llamo desde lo que parecía una casa.
-Han empezado a moverse. –Miraba la luna con su cabeza alzada pisando la arena de Las Noches.
-¿Qué has decidido?
-Protegerte, cómo lo hare aun no lo decido. –Se giró en su eje para volver a la casa.
-Recuerda que yo también tengo a quien proteger aun a costa de mi propia vida.
-Lo sé. –Aparto un poco del largo cabello en su mejilla y la besó en los labios con ternura haciendo sonreír a la curvilínea mujer. –Entra.
-Solo prométeme una cosa.
-¿Qué?
Los labios de la mujer se movieron pausadamente y su voz era tan débil que solo un murciélago podría escuchar claramente lo que había pronunciado, para su suerte aquel hombre tenia un oído excepcional que logró entender claramente los deseos de esa boca.
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De vuelta en los jardines de la casa Kuchiki tururú…
Estaban sentados en una extensa alfombra bajo una extraña carpa ¡Si una carpa para ver el Hanami[18]! Los nobles en Soul Society son extraños ¿de qué diablos te sirve una "carpa" con tremendo agujero en el techo para observar las flores si ni siquiera pueden permitirse el placer de recostarse y ver los cerezos florecer? Byakuya no lo entendía, Rukia tampoco e Ichigo y los demás mucho menos, pero los caprichos de la familia debían cumplirse. Su familia realmente no era grande solo él y su hermana los demás solo eran parientes lejanos y personas adoptadas a conveniencia, ningún lazo que verdaderamente valiera la pena salvo algún que otro consejero y primo lejano como Senosuke que quien sabe donde estaba en ese momento.
Volvió su mente al pensamiento de que tenía a su hermana al lado y que la sentía alejada de él, quería abrazarla y tumbarla sobre esos finos almohadones y llenarla de cosquillas molestas para hacerle reír y enojar, quería observar los cerezos tumbado ahí con ella y hablar de todo y nada, hablar de Hisana, preguntarle sobre su vida con Renji en el Rukongai y sobre todo quería saber de sus sentimientos actuales, sus pensamientos a los que no le dejaba acceder, sentía unas inmensas ganas de protegerla ¿pero cómo? ¿Cómo romper con las reglas y estereotipos de pronto y frente a todos? ¿Cómo podría proteger su corazón ahora que estaba rodeada de personas ofreciéndole cariño?
-Rukia. –Le llamó su hermano con voz profunda. – ¿Pasa algo?
-Nada importante. –Salió de su ensoñación y volteo a ver a su hermano. –A ti… ¿te sucede algo?
Sonrió mirándola cálidamente. –Nada que tenga importancia. –Mintió, tenía mil y un cosas que pensar. –Si lo deseas puedes ir con nuestros invitados y oficiales del Gotei. –Dio un sorbo a su té.
-No es necesario, los chicos están felices con los oficiales y capitanes preguntando de todo, además pasaré mucho tiempo con ellos en el mundo humano, prefiero pasar este tiempo a tu lado ya que no sé cuanto tiempo me demore esta nueva misión. Mañana compensaré a Renji y los otros tenientes. –Sonrió dulce para él.
-Debiste sentirte muy sola cuando te alejamos de él. –Ambos miraban los cerezos a lo lejos.
-Hmm… –afirmó. –aunque después de un tiempo ni yo misma sabía mis sentimientos, todo fue muy rápido y confuso, de un día a otro cambie de hogar, familia y entorno. –Dio otro sorbo a la taza.
-Debió ser difícil… para Hisana también fue complicado ser aceptada por los demás miembros de la familia.
-No puedo imaginar cuan difícil debió ser para ella, aun así ¡haré mi mejor esfuerzo Nii-sama! –Hizo una reverencia.
Sonrió y acaricio su cabello. –Sé que sabrás enorgullecer nuestro apellido.
-Byakuya-dono –Se acercó a él su anciano y fiel sirviente. –oscurecerá pronto y algunas familias nobles quieren despedirse de ustedes.
-No tardaremos. –Dio un último sorbo a su té y tomó la mano de Rukia que se encontraba en el regazo de ésta. –Vayamos Rukia.
-Hai. –Siguió a su hermano que le soltó la mano sutilmente y camino a su par. –Nii-sama –le llamó suave y amable como comúnmente hacia. –yo… me ausentare un momento por la noche.
-¿Por qué?
-Bueno… estaré con Ichigo entrenando –Respondió nerviosa. –Necesito saber que es lo que provoca esas explosiones de reiatsu. –Lo ultimó lo susurro de manera inaudible.
-Lo lamento, no eh entendido bien –Rukia había susurrado muy bajo y la cabeza de Byakuya empezaba a ver rojo. – ¿podrías repetirlo Rukia? –Se toparon con unos nobles e hicieron una reverencia en despedida, de hecho pasaban por todos los invitados importantes para despedirse correctamente, eso era solo 3 familias.
-No eh dicho nada. –Se apresuró a contestar, su hermano ni nadie en SS. debía de enterarse del problema de Ichigo. –Nii-sama ¿Por qué levantaste tu espada contra Ichigo?
-¿Así que te lo dijo?
-No. –Habló decidida haciendo que su hermano volteara a verla a los ojos. –Sentí el Reiryoku de Senbonzakura en su herida.
-… –Le sostuvo la mirada mas no tenía intensión de responder su pregunta.
-Responde Nii-sama.
-Tan solo eh marcado mis límites.
-Si no es de tu agrado ¿Por qué haces esto?
-¿Hacer qué?
-Fingir que lo aceptas, acogerlo en la mansión, otorgarle parte de tu reiatsu para recuperar sus poderes.
-¿Fingir? –Dio un paso cerrando la distancia entre ellos. –Jamás eh fingido nada hacia él y respecto a lo de esa katana lo hice para saldar mi deuda hacia los Kurosaki.
-¿Deuda? –Estaba intrigada ¿de qué diablos hablaba? Pero como siempre su hermano no le aclararía nada y eso la enfureció importándole poco todo y todos. – ¡Nii-sama! –Le gritó a su querido hermano arrepintiéndose por dentro y de cierta manera asustada pero verdaderamente estaba cansada de su bipolaridad.
Se molestó, se molestó terriblemente ¿Por qué era tan difícil hablar con ella, por qué era tan difícil abrirse mutuamente? Se acercó tan veloz a Rukia que ella ni lo notó, sujeto su muñeca izquierda con fuerza y la aló fuertemente hacia a él y simplemente la estrecho con fuerza entre sus brazos, era un abrazo demandante, exigente, reclamaba que dejara todo ese asunto del shinigami daikō en paz, que se quedara a su lado, que no se metiera en problemas, que jamás volvieran a separarse, la necesitaba, jamás en su vida había sentido celos de tal manera, ira, amor, devoción, jamás había sentido tanto miedo de perder a alguien, de perder su única conexión en ese mundo y los otros con su amada Hisana.
Inclinó su espalda y habló a su oído cubierto por los rebeldes cabellos negros tan parecidos a los suyos. –Discúlpame nuevamente Rukia –Sintió las pequeñas manos deslizarse por su espalda respondiendo a su abrazo provocando que él la estrechara con mas fuerza. –llega a la hora que desees pero no aceptare ninguna imprudencia tuya o de Kurosaki ¿lo entiendes Imōto[19]?
-Hai, Nii-sama. – ¿Confundida? Que va… ahora si todas las personas alrededor suyo actuaban como unos locos.
Su abrazo no duro un instante y tampoco su discusión, en realidad todos se dieron cuenta de ello, había cotilleos por aquí y por allá, había miradas absortas de curiosidad, reprobación, pocas eran de dulzura y comprensión y había otra que estaba a punto de matar tras ver el espectáculo, en ese instante cuando vio la rudeza con la que era tomada de la muñeca y las voces levantarse quizá tener a Zangetsu en su mano para ir y cortarle la mano con la que había tomado a Rukia pero a falta de su zanpakutō se levanto presuroso para ir y romperle la cara como mínimo a Kuchiki Byakuya, ok sabemos bien que él no es precisamente un amable caballero, pero tampoco podía quedarse así viendo como maltrataban a la enana aunque él mismo en algún que otro momento la había tratado peor, pero no era él ¿o si?, tras sus rápidos pensamientos una mano tan rápida como ellos le detuvo por el hombro sentándolo con fuerza, se volteó para golpear al cabrón que le detenía y su sorpresa fue encontrarse con Hirako Shinji.
-Déjalos Ichigo, esto no es nuestro asunto. –Le habló serio. – ¿Te gustaría que nosotros nos metiéramos en los asuntos de tu loca familia? –Y se fue la seriedad ja ja.
-Tsk… –Chasqueó la lengua levantando una ceja.
Hirako tenia razón y lo aceptaba, no debía de meterse en los asuntos de su familia pero no podía evitarlo, ella también era parte de la suya y eso era algo que Byakuya ya no podía evitar mas sí oponerse, lo mejor era llevar la fiesta en paz con él y ahora que lo pensaba ¿Qué demonios estaba pasando con Byakuya? Esos hermanos causarían su muerte algún día; aun así dejo de darle demasiada importancia a todo ese asunto de la discusión igual se lo sacaría a la enana más tarde.
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Se habían retirado todos a sus respectivos hogares, escuadrones y habitaciones, los Kuchiki junto con algunos familiares, sirvientes e invitados humanos dormirían en la mansión de campo. Todos se encontraban en sus habitaciones correspondientes, las chicas disponían de una enorme habitación con baño privado al igual que los chicos, Byakuya tenía la idea de disponer una habitación para cada quien pero Rukia le hizo ver que estarían mas cómodos si las chicas durmieran juntas en una amplia recamara al igual que los chicos pues siendo su primera vez en SS. seguramente querrían hablar toda la noche y además tampoco se sentirían de cierta manera solitarios en una enorme casa ajena dentro de una habitación individual.
Paso por la habitación de las chicas y notó que aun estaban despiertas, al parecer estaban cotilleando quien sabe que cosa y por las sobras parecía que todas ellas estaban despiertas, siguió su camino saliendo de los pasillos de la casona, llegó a los jardines quien saber como pues caminaba sin rumbo fijo haciendo algo de tiempo en lo que Rukia escapaba y se reunía con él, se sentó en una roca observando el cielo sin nada en la cabeza, tan solo se tiró ahí sintiendo la brisa primaveral, hacía un poco de frío aun y de cierta manera sentía un poco agobiante estar bajo ese cielo tan pesado, sintió la presencia de Rukia acercarse a él y salió de su trance.
-Pensé que tardarías más. –No se levanto, seguía tirado ahí pero con los ojos abiertos sin voltear a verla.
-Avisé a Nii-sama que estrenaríamos, no fue necesario escapar. –Ella sí le veía.
-¿Por eso discutían? –Volteó a verla.
-No realmente. –Parpadeó lento y con elegancia. –Vamos… no quiero regresar al amanecer.
-Hmm. –Afirmó tomando la delantera a saltos veloces, después usaron el shunpo.
Pasaron entre los bosques, observaba a Rukia por lapsos cortos cuando quedaba detrás de ella.
-"Se ha vuelto rápida, aunque no es que fuera lenta antes, su shunpo se a vuelto más veloz."
-¿Pasa algo Ichigo? –Se detuvo un momento al notar que él no le daba alcance.
-No es nada. –La alcanzo de un saltó. –Iré delante.
-Te sigo.
Y de saltito en saltito llegaron a los terrenos del Sōkyoku, Rukia no entendía nada ¿pretendía practicar en ese lugar que le traía recuerdos tan confusos y desastrosos? Bueno tampoco era para tanto, ya había superado todas esas situaciones de cierta manera pero en veces tenía horribles pesadillas siendo calcinada o atrapada una y mil veces más por Aizen o Ichimaru Gin, aunque supuestamente él hombre zorro no era tan malo ¿o si?, al demonios claro que sí, esos ojos horribles atravesaban en ella como afiladas espadas, por más que la teniente Matsumoto hubiera compartido con él los recuerdos de ese hombre le generaban terror, ni siquiera Aizen le asustaba tanto.
-¡Oye enana! –Le golpeó suave con su dedo índice en la frente.
-¿Hmm…? –Reaccionó medianamente, seguía perdida en sus recuerdos.
-¡Ahh! –Hizo una enorme mueca de molestia. – ¿Cómo que hmm? Ya llegamos enana. –Se cruzó de brazos haciendo más notoria su indignación. –Andas muy distraída ¿Qué diablos te pasa?
-No es nada. –Tenía la cabeza un poco inclinada viendo el suelo. –Oye… habías dicho que iríamos a un lugar que no conozco.
-Ha. –Caminó y pasó a lado de ella dirigiéndose a la entrada del área de juegos de Urahara y Yoruichi.
-¡Oye idiota te estoy hablando! Este lugar lo conozco perfectamente y está prohibido provocar una batalla en este lugar. –Gritó con fuerza a la espalda de Ichigo que se alejaba, tenía el cuerpo tenso y sus brazos a los costados con los puños apretados por la falta de cordura de su compañero.
-¡Urusai[20]! –Alzó ligeramente la voz, lo suficiente para que le escuchara a esa distancia y le siguiera. –Llamaremos más la atención si seguimos gritando.
-Tsk… zanahoria idiota. –Habló por lo bajo mientras caminaba para alcanzarlo.
Le había llevado hasta una extraña cueva, a cada metro que avanzaban bajaban más hasta que vio un enorme espacio iluminado, estaba en el corazón del Sōkyoku, el lugar era enorme y estaba muy bien iluminado, había unos cuantos monolitos[21] de arenisca que daban la apariencia de encontrarse dentro de un pequeño cañón.
Miraba atenta e impresionada el lugar. –Este lugar…
-Yoruichi-san me dijo que este lugar era como un patio de juegos para ella y Urahara-san. –Le vio la impresión en la cara y automáticamente sonrió, era fácil sorprenderla.
Vio a Ichigo dar un salto y caer flexionado en el cañón artificial, entendiendo y conectando los cables necesarios le siguió de la misma manera.
-Aquí fue donde Yoruichi-san me entreno para alcanzar el bankai.
-¿Bankai? –Dijo en apenas un susurro. –"Este idiota habla como si fuera la cosa mas sencilla del mundo" Se dice que tardaste tan solo 3 días.
-Hmm… –Afirmo mientras seguía adentrándose en el lugar relajadamente. –no es la gran cosa.
-Idiota, claro que es la gran cosa, hay quienes nunca logran llegar al Bankai.
-Supongo que es porque no tienen buena relación con su zanpakutō.
-Quien sabe, solo conozco a unos cuantos que lo han alcanzado fuera de los capitanes. –En ese momento sin esperarlo una onda de energía se dirigía a ella con gran velocidad, con maestría logró esquivarla con un salto apoyándose con su mano en el aire. – ¡¿Qué demonios crees que haces Ichigo?!
-Ya te lo había dicho Rukia –Tenía a Zangetsu apuntándole con su brazo derecho recto y una enorme sonrisa burlona. –estas demasiado distraída, si peleas en esas condiciones contra capitanes terminaras bastante lesionada. –Lo último lo gritó disparándose para cortarla.
Abrió los ojos al ver como Ichigo se impulsaba contra ella a gran velocidad, no alcanzaría a desenfundar a Sode no Shirayuki pero tampoco planeaba huir de un mocoso que le atacaba con la guardia baja y menos por uno tan idiota como lo era Ichigo.
En un rápido movimiento Rukia juntó sus brazos estirándolos mostrándole las palmas de sus manos a Ichigo. –Bakudō 8: ¡Seki! [22]
Ichigo vio como una pequeña esfera de energía blanquecina se formaba con la energía de Rukia pero al ver que la esfera era tan pequeña sonrió confiado y blandió a Zangetsu para hacerle una herida con la punta de esta –(Digo es entrenamiento, tampoco quería matarla, por ahora ^.^)– pero al chocar con la esfera se formó un escudo circular que lo repelió dejándolo inmóvil por un momento y lanzándolo lejos.
-¡¿Pero qué demonios es eso?! –Gritoneó desde su posición en el suelo quitándose algunas piedras de encima, estaba graciosamente molesto.
Rukia desenfundo su zanpakutō y corrió rápidamente hasta él shinigami para poder cortarle y de ser posible congelarle hasta el ego. – ¡Urusai! ¿Acaso piensas que con eso podrás vencer a un teniente? –Golpeó el suelo congelando buena parte a su alrededor.
Ichigo logró esquivar la arremetida de la morena dando un salto, se detuvo y llevó a Zangetsu a los hombros. –"¿Lo ha congelado sin el shikai?" –Arqueó una ceja interesado. – ¡Ja, si recuerdo que eras una debilucha!
-Repite lo que acabas de decir cabeza de zanahoria. –Miraba el suelo y sus músculos estaban tensos, aquel hijo de… ok Masaki no tenia la culpa por el patán de su hijo, pero ese cabrón pelos naranjas pagaría, y sin poder controlar su furia empezó a elevar su reiatsu con ciertos tintes violáceos.
Ichigo jamás la había visto elevar su reiatsu así y de ser sinceros tampoco recordaba haberla visto pelear con su máximo poder. –Oh… ¿te has molestado Kuchiki Ōjo[23]-sama? –Sonrió de oreja a oreja. –"Veamos de qué eres capaz"
-Tú… pedazo de… –Sus dientes rechinaban conteniendo los gritos e insultos que deseaba lanzarle a todo pulmón, pero era mejor hacerlo pagar con dolor y sangre. – ¡Mae, Sode no Shirayuki!
Una ventisca helada rodeo el lugar propagando una ligera niebla por el suelo dejando en las bases de los muros y monolitos un poco de delicada nieve. Saltó hacia donde estaba él shinigami y chocaron espadas haciendo llorar el metal, se quedaron prendidos en ese agarre y Rukia aprovechó para patearle fuerte el estomago a Ichigo lanzándolo al suelo.
La patada le desconcertó, sabía que sus golpes eran fuertes pero no pensó que ella fuera tan endemoniadamente ruda al pelear, definitivamente esa mujer era el demonio, se levantó tosiendo un poco y con su orgullo herido se impulsó con su mano y pies y se lanzó a la caza de la morena en el aire, tomó a Zangetsu con ambas manos y la llevó detrás de su cabeza para asentarle un buen golpe a la chica, sabía que lo bloquearía pero seguro se iba trasero abajo haciéndola temer por su cadera.
Logró bloquear a Ichigo, él muchacho era rápido "muy rápido" lo sabía pero una cosa es observarlo y saberlo y otra muy diferente pelear contra él, dioses agradecía que no lo tuviera de enemigo o muy seguramente ya estaría muerta, no peleaba con todas sus fuerzas ella lo sabía y aun así era absurda la fuerza que tenía, se sostuvo con dificultad reteniendo la maniobra de Ichigo, sus rodillas empezaban a flanquear y sabía que ni teniendo sujeta su espada con ambas manos podría hacerlo retroceder, entonces ¿Qué debía de hacer? Simple, otro buen golpe para quitarle lo alarde aunque dudaba que funcionara dos veces, tendría que idear una estrategia.
Ichigo soltó su mano izquierda de Zangetsu y bloqueó una patada de la morena que iba nuevamente a sus costillas, sonrió satisfecho por haber leído su movimiento, pero lo que no leyó es que era una palanca para que ella pudiera girar su cuerpo y asentarle una patada en la cara con su otra pierna. –"Maldición no puedo detenerme" –Había salido disparado estrellándose contra una gran roca de lleno, quedando casi como Patricio estrella (+). –Maldita… –Masculló zafando su brazo izquierdo de la roca para llevarlo a su rostro, bien pudo haberle roto la quijada. –"Tsk… tantos años de batallas a hecho que mis huesos se vuelvan duros" "¿De dónde diablos saca tanta fuerza?" "Maldición" –Sus ojos se abrieron a punto de salírsele, Rukia había llegado a gran velocidad e iba a hacerle un corte de hombro a ombligo si no se movía. Con fuerza saco su brazo y a Zangetsu de esa roca haciéndola pedazos en el intento, colocó la espada de manera horizontal. –Hadō 32: ¡Okasen![24]
-"Maldición" –No pudo esquivar el haz de luz dorado y terminó incrustada en uno de lo monolitos. –Mierda… –Habló entrecortado, su respiración estaba agitada y tenía rasguños y ligeras quemaduras por todo el cuerpo, las medias rasgadas y un poco abierto el qípáo[25] del pecho. –Tsk… ¿Por qué no pueden hacer uniformes a prueba de Kidō? –Se incorporaba lentamente.
-¿Qué, ya te deje fuera de combate? –Gritaba Ichigo mientras veía la pequeña cueva que su amiga había creado. – ¡Vamos Rukia pensé que serias capaz de hacer esto más divertido!
-¡Ichigo Idiota! –Se levantó de golpe y se dejó ver en la entrada de su ahora nuevo espacio de meditación. – ¡Se supone que esto es un entrenamiento!
-¡Se supone que eres un teniente, Ja… hasta Ōmaeda me podría seguir el paso! –Seguía en el aire hablando a gritos indiferente.
-¡Te voy a matar maldito imbécil! –Salió de nuevo disparada pero esta vez para en verdad cortarle y dejarle al menos 5 días inconsciente. – ¡Hakuren!
La avalancha se disparó con gran potencia haciendo que Ichigo la esquivara con su shunpo pero a pesar de que el ataque fuera bastante imponente no fue lo suficientemente rápido para congelar a Ichigo quien sin esfuerzo volvió al suelo del lugar pero esta vez bien plantado, vio como la avalancha caía dejando gran parte del lugar cubierto en hielo, realmente ver a Sode no Shirayuki en acción era un espectáculo, la elegancia que requería para realizar los comandos, la forma que tomaban los ataques mientras se ejecutaban y la misma culminación de ellos rebosaba en gracia incluso podría decir que eran delicados al darle muerte al enemigo, una muerte hermosa sin duda alguna, seguro que alguien como Yumichika preferiría morir por un Tsukishiro antes que bañado en sangre por una batalla.
Mientras Ichigo estaba absorto en sus pensamientos y analogías Rukia aprovechó ese momento para posicionarse detrás de su contrincante dejando que el filo de su espada trazara un camino arrastrándola por el suelo, el sonido de la espada en la tierra hizo reaccionar al Kurosaki. –Some no Mai… –Su voz era un susurro. –Tsukishiro. –Movió su espada delicadamente Ichigo volteó sorprendido al verla tras de él.
Sintió sus pies congelarse, no logró sentirla y de no ser por el sonido que generaba su espada con el suelo nunca se hubiera dado cuenta de la presencia de la morena tras su espalda. –"Mierda no sentí su reiatsu." –Dio un salto tratando de huir de la columna de hielo pero quedo congelado de la cintura a los pies quedando atrapado en esta. –Tsk… Demonios me congelo el trasero. –Golpeaba con Zangetsu el hielo tratando de zafarse. –Brr… me dará una neumonía llegando a casa. –Empezó a desesperarse por el frío, movía los brazos graciosamente hasta que sintió el reiatsu de Rukia agitarse.
Rukia hizo pedazos la columna creada por su espada dejando caer de trasero al sustituto. –Ah Kurosaki-kun parece que sin tu Bankai solo eres un niñato lento y de gran boca. –Hablaba con el tono que tanto lo desesperaba.
-Tsk… Perra.
Rukia se posiciono frente al él poniendo el filo de su zanpakutō del lado derecho al cuello del sustituto que no podía mover sus piernas aun congeladas. –Es Kuchiki "ōjo-sama" para ti, Kurosaki Ichigo. –Ordenó con su cabeza en alto llena de orgullo.
Ichigo tomó con su mano derecha la hoja de la katana. –Deja ya esa actitud que no te queda. –Miraba a Rukia de manera juiciosa y su tono era bastante rudo. –Tan solo me estaba divirtiendo un poco.
-Déjate ya de juegos y dime ¿qué diablos es lo que pasa contigo? –Le miró con el ceño tan contraído que podría competir con el de él.
-¿Lo que pasa conmigo? –Se levanto al fin del suelo y bajo la mirada para verle a los ojos, empezaba a molestarse. –Pensé que era tu trabajo averiguarlo, es por eso que te han enviado de vuelta a Karakura.
-¡Eso no es verdad! –Empezaban una discusión, una bastante fuerte.
-¡Entonces ya dime de una jodida vez a que has vuelto Rukia! –Golpeó con Zangetsu la espada de la menuda mujer.
-Ya te he explicado cual es mi misión. –Tenía la cabeza gacha, sentía como si estuviera traicionando a su amigo.
-Entonces solo es eso… una misión más como siempre. –Sus palabras eran entrecortadas y bajas de volumen, desvió su rostro sabiendo que ella podría leer perfectamente la decepción y tristeza en sus ojos.
-A esto es precisamente a lo que me refiero Ichigo. –Levantó su mirada y sus palabras llamaron la atención de él haciendo que la mirara. –Estas estúpidas actitudes tuyas… tú no…
-Todos cambiamos Rukia. –Le interrumpió y dejo ver claramente el rencor en sus ojos, el reclamo que venia guardando desde hace meses.
-Eso es cierto, pero yo esperaba ver a un Ichigo mucho más fuerte.
-¡Oh…! –Sonrió sombrío haciendo que Rukia sintiera temor por ello. –Si lo que querías es que fuera contra ti con todo lo que tengo tan solo tenías que pedirlo.
-Yo no estoy…
– ¡Si quieres que te rebane por mi esta bien Rukia! –Volvió a interrumpirla, alzo su brazo derecho con Zangetsu a la altura de su pecho y coloco su mano izquierda en este.
-¡Matte… Ichigo yo no…! –Esquivó el filo de Tensa Zangetsu arqueando su espalda, la espada tan solo alcanzo a rozarle la mejilla haciéndola sangrar un poco. –Tsk… jamás sabrás como controlarte. –Dio unos pasos rápidos para chocar su espada con la de él, blanco y negro se blandían haciendo retroceder solo unos pasos a sus dueños en veces lo hacía Rukia y en otros quien retrocedía era Ichigo.
-Me sorprende que no estés de rodillas pidiéndome que pare. –Escupió sus palabras como si no le importara la seguridad de ella y haciendo caso omiso de lo que su katana quería transmitirle.
-Lo siento Ichigo pero resulta que no eres tan fuerte e invencible como te piensas. –Sostenía a duras penas su cuerpo pero no le daría el gusto de aceptar la superioridad en fuerza de él, no después de todas esas discusiones.
-No me provoques enana.
-Ha… se bien lo que puede pasar si pierdes el control Ichigo. –Le sonrío sínica, aun furiosos no dejaría de molestarle. –Pero también se bien como controlarte.
Ichigo abrió los ojos impresionado ¿no lo había dicho o si? Esa enana tonta pensaba que podía tenerlo en sus manos cuando quisiera, pues no, no le dejaría, él era un hombre y por su maldito orgullo esta vez no le ganaría ni en una pelea verbal ni mucho menos en una de fuerza donde él era claramente un maestro. Una vez mas malinterpreto todo.
-Getsuga… –Su espada empezó a emanar energía negro/rojiza.
-"Mierda." –Su voz era tan ronca que casi derrite a Rukia pero contrario a eso solo la tenso más.– "Estoy muerta" –Miraba con terror como el ataque tomaba forma para explotarle de lleno, no podía creer que realmente Ichigo le hiciera algo así. – ¿Realmente quieres matarme no? –Le habló sutilmente.
-Tenshō… –El agarre de ambas espadas seguía, el ataque daría directamente contra Rukia dejándola fuera de batalla.
– ¡Pues te va a costar mucho más que esto… Dankū[26]! –La pared de Kidō invocada se rompió al instante en que el ataque golpeó en ella logrando darle a Rukia pero con una intensidad mucho menor.
-¡Vaya, invocar un Kidō sin recitar el conjuro, nada mal Kuchiki! –Le sonrió desde lo lejos llevando su zanpakutō a los hombros.
¡No podía ser! Estaba ahí tirada a lo lejos en cuatro puntos respirando agitada, tenía el uniforme dañado y estaba cubierta de raspones y él hacia eso… le hablaba como "ÉL" con su postura relajada y sonrisa sínica, con la zanpakutō al hombro, con el cabello revuelto cayendo sobre su rostro.
-Nunca… ¡Jamás vuelvas a hablarme como Kaien-dono lo hacía! –Tomó a Sode no Shirayuki y corrió furiosa a él.
Ichigo se quedó helado, esas palabras habían roto absolutamente todo lo que había podido rescatar de él cuando llego a Karakura, era una batalla perdida, acercarse a ella, llegar a su gélido y herido corazón, su semblante cambio a uno que ni él mismo podría reconocer, blandió su espada deteniendo sin esfuerzo algunos de los ataques de Rukia que le miraba llena de furia, de dolor y… ¿y qué más?
-"¿Por qué no puedo escuchar ese nombre?" "¿Por qué sus ojos se ven tan vacíos?" –Fue entonces inmerso en esos pensamientos que puso atención al sonido de sus espadas. – ¿Por qué tu espada llora Rukia?
Sus ojos se abrieron por la sorpresa. – ¿De qué diablos estas hablando? –Entrecerró sus ojos mirándolo con desdén.
-Tu espada… ¿estás tan molesta que no puedes escucharla? –Habló calmado y terriblemente frío, empezó a bloquear aplicando fuerza haciendo retroceder a Rukia con cada ataque que le paraba. –No me sorprende que no puedas llegar al bankai, ni siquiera puedes entenderla cuando te llama.
-¡Joder, te eh dicho que pares ya ese juego ICHIGO! –Giró su torso hacia la izquierda para volverse dando un fuerte ataque con su espada acomodándola horizontalmente lanzando una ventisca con afilados cristales de hielo, lo hizo retroceder a un metro de ella con un salto.
-No estuvo mal pero aun no es suficiente. –Sostuvo a Zangetsu con sus dos manos lento meditando como atacarla. –"Tensa Zangetsu."–Llamó esperando una respuesta desde su interior.
-"¿Qué pasa Ichigo?" –La joven voz de su espada le respondió.
-"Contrólate un poco, no quiero matarla."–Hablaba con su espada en desde su posición pendiente de algún ataque que pudiera hacer Rukia.
-"Jamás lastimaríamos a la reina, pero…"
-"No importa, lo arreglare, sea como sea prometo que lo arreglare."
-"Has lo que quieras, pero recuerda que este lugar sigue inundándose Ichigo."
-"Ha."
Rukia veía intrigada a su sustituto, no daba señales de querer atacar. –Bien, entonces lo haré yo. –Apuntó a Ichigo con su brazo izquierdo extendido junto con sus dos dedos principales. – ¡Hado 4: Byakurai! [27]
Vio el potente rayo salir de los finos dedos de Rukia, era impresionante, fuerte y mortal pero no lo suficientemente rápido para él, tan solo arqueó un poco de lado su torso para esquivarlo como si hubiera sido lanzado por Hanataro. –Necesitas mucho más que eso para siquiera detenerme.
Se lanzó a ella para pelear cuerpo a cuerpo, aun no estaba acostumbrado a pelear combinando las otras artes con el Zanjutsu[28] y el Hohō[29] por lo que intentarlo no era precisamente una buena idea, aun así con todo y su furia quería saber… no, necesitaba saber que era "eso" que no podía leer en los ojos de Rukia, la única forma que conocía era chocando sus espadas, tal vez de esa manera podría comprender un poco mas de ella y él.
El sonido del metal inundaba el lugar, él arremetía contra ella sin mucho esfuerzo haciéndola retroceder ligeramente y ella parecía danzar con su arma, los ataques eran fuertes y bien planteados, ningún movimiento inútil, la técnica de Rukia con la espada era impecable, sin duda era un peligroso enemigo si se combatía sin cuidado, el chirrido de ambas katanas anunciando la igualdad del duelo se hizo presente, sus rostros estaba tan cerca que podían sentir el aliento del otro, jadeaban, aquella enana del demonio era tan rápida y ágil que podría hacer jadear a cualquiera y en mas de mil aspectos, sus miradas estaban enlazadas de una forma tan similar a sus espadas que hasta daban ganas de reír pero no sería así, esa era una verdadera pelea de orgullos, ambos estaban heridos, se habían herido mutuamente en cuestión de minutos, sus ya desgarrados corazones estaban más atormentados que antes, Ichigo lo había entendido, Sode no Shirayuki de alguna manera intentaba hablarle no solo a su dueña sino también al muchacho presente pero su llanto solo fue escuchado por un shinigami y ese no era su dueña ya sea para bien o mal. Empezó a cansarse de la situación, ella estaba ahí furiosa sin querer dar marcha atrás, aceptaba que era su culpa, el inició todo con sus comentarios, perdiendo la paciencia y quizá malinterpretando algunas palabras pero ella también tenía algo de culpabilidad no siendo sincera con él, en realidad desde un principio, desde que la conoció no fue completamente sincera con él, se lo guardaba todo, absolutamente todo lo que pasaba por su corazón, no solo era una enana del demonio si no que también era una egoísta por tenerlo al hilo preocupado y haciéndole perder la cabeza, entonces ¿realmente serviría de algo poder leer lo que guarda por medio de sus espadas? Lo más probable es que no, lo más probable es que le pateara furiosa por hurgar en su corazón sin su consentimiento y después le mataría fría y cruelmente… bueno si lo que quería era que se mataran ahí mismo entonces cumpliría su deseo, al menos era mejor morir junto a ella que solo.
Soltaron el agarre y volvieron a arremeter uno contra el otro varias veces. –"Dolor…" "¿Por qué solo puedo sentir dolor en ella?" ¿Qué ocultas Rukia?
-No sé de que hablas.
-¿Tanto me parezco a él? ¿Tanto te duele haberlo perdido?
-Te dije que dejaras de jugar conmigo. –Le escupió, soltándose una vez más y retrocediendo unos pasos.
-¿Jugar…? Si quisiera jugar contigo ya me hubiera teñido el cabello de negro.
-Tsk… Ichigo… –Apretaba los dientes y su espada con furia, esa ya era la última ofensa que le permitiría. –No solo te has vuelto débil sino que también te has vuelto un maldito patán idiota. –Ni siquiera podía alzar la voz, era eso o sus lágrimas llenas de rencor y tristeza se desbordarían. –En verdad has conseguido que quiera matarte.
-¿Entonces eso quieres? ¿Qué nos matemos en este maldito lugar? –Seguía bloqueando ataques pero ninguno retrocedía. – ¿todo por el recuerdo de ese hombre? –Dejó caer su mano izquierda de su espada dejando su brazo al lado de su cuerpo y estiro el derecho apuntándola con el arma.
-… –Verdaderamente quería matarlo.
-Bien… será mejor que uses tu Shunkō[30] o el único muerto aquí serás tú.
-¡Que te den por culo Kurosaki…! –Entrecerró los ojos, ahora toda su atención debía de estar en los últimos ataques. – ¡No eres ni la mitad de lo que fue Kaien-dono! ¡Así que jódete si piensas que usare alguna de las técnicas que me enseño para matarte!
De nuevo volvieron a atacarse pero esta vez no esquivarían tan fácilmente ninguno de los dos, sería una pelea limpia, sin Kidō, sin ataques propios de una zanpakutō, solo sería su fuerza y habilidad con el zanjutsu, eso era lo que habían acordado con sus miradas. Ichigo hizo un movimiento horizontal de derecha izquierda para cortar en el abdomen de Rukia pero esta ágilmente salto recogiendo sus pies y llevando por lo alto su katana para golpear con ella a Ichigo dejándole un corte profundo en el hombro izquierdo, aun así Ichigo aprovechó ese momento en el que se incrustaba la espada en su piel cambiando a Zangetsu de mano para cortarle a ella en diagonal desde el muslo derecho hasta la clavícula, no fue profundo pues no era su intención pero si era jodidamente doloroso y un problema durante la batalla algo que sabía por experiencia propia, se maldijo internamente por dañar de esa manera tan bello cuerpo pero si quería que su plan funcionara debía hacerlo.
Rukia retrocedió al sentir el corte, era doloroso y sangraba bastante a pesar de no ser profundo, dio bastantes pasos más y revisó nuevamente de reojo su vestimenta, al parecer todavía podía quedarse en su lugar un rato pero si recibía otro corte seguro quedaba en pantaloncillos y vendas, maldijo por lo bajo, amaba su nuevo uniforme pues era increíblemente ligero y cómodo pero sin duda en esos momentos extrañaba horrores su viejo Shihakushō[31], de nuevo volvió a tomar posición de batalla, esta vez llevo su espada a la altura de su mejilla encogiendo sus brazos sobre el hombro izquierdo y esperó a que Ichigo se moviera.
No importaba la situación, no importaba como diablos estuviera vestida, simplemente era hermosa como fuera incluso manchada de sangre y con mirada asesina, podría quedársele viendo por horas y aun así nada cambiaría en su corazón, la amaba estúpidamente, la deseaba como loco, y si para protegerla tendría que hacerla pasar por ese absurdo lo haría, ella era su mundo, ella era lo único que podía llevarlo a situaciones como esas, podía con él a pesar de su orgullo, estaba profundamente herido pero realmente ya no le importaba, las últimas estocadas interrumpidas por su espada le habían mostrado parte de su corazón y esa herida ahora le punzaba haciéndole sentir la melancolía que guardaba junto a otras sensaciones que no alcanzó a distinguir, quizá era extremo pero era lo correcto y si hacerse picadillo era la única manera de desnudar sus corazones entonces que así fuese. Tomó la espada con ambas manos y corrió hacia ella, la vio hacer lo mismo un segundo después que él, gritaron como si fueran dos samuráis en duelo defendiendo los intereses de su amo, se sostuvieron en un agarre momentáneamente y sin separarse más de un metro chocaron sus espadas una… dos… tres veces.
-"Esta enojada…" –Volvieron a atacarse. –"esta dolida…" –Nuevamente el metal choco, una… dos… varias veces… en cada una pudo sentir algo diferente. –"confusión, arrepentimiento, soledad, miedo, incluso se siente inferior."–Logró lo que se había planteado desde un principio, ahora tenía que solucionar la situación a causa de su falta de tacto pero de pronto sintió algo que le helo la sangre. –"Esto es…" "Imposible..." –Tenía que serlo, una sensación como esa no podría venir del interior de Rukia, algo como eso, algo así solo lo había sentido con una persona una a la cual deseaba no volver a tener que escucharle nombrar y no era precisamente Shiba Kaien. Decidido tomó con su mano izquierda la muñeca de Rukia y con fuerza alzó su mano retirando su espada y enterrándola en el suelo. –Es suficiente. –Mandó tranquilo viéndola a los ojos y quitándole de su mano la blanca arma para enterrarla junto a Tensa Zangetsu.
-¿Qué diablos crees que haces? –No gritaba pero su voz, toda ella emanaba furia.
-Intento entenderte.
-Solo dices idioteces. –Se soltó del agarre que tenía en su muñeca de forma brusca.
-Tal vez… pero por si no te diste cuenta estábamos a punto de matarnos por solo tonterías. –Vio a Rukia retroceder incomoda.
-Fue tu idiotez la que ha provocado todo esto.
-Jamás eres sincera conmigo.
-Tú tampoco lo eres Ichigo, intento entender que es lo que pasa contigo pero tú…
-¡URUSAI! Te dije que ya fue suficiente… estoy tragándome el maldito orgullo y tú lo haces mas difícil.
-… –Bajó la mirada, era verdad, estaba poniendo una barrera, ambos lo hacían.
Suspiró cansado, estaba preocupado y peor que eso, algo no iba bien con ellos y no solo emocionalmente pero prefirió dejar ese tema para después. –Sígueme.
No lo entendía pero hizo lo que le pidió, caminaron por el lugar varios metros hasta que llegaron a una extraña roca.
-El agua tiene propiedades curativas, entra ahí, cuando te hayas recuperado volveremos a la mansión. –Se cruzó de brazos recargándose en la pared de piedra.
-¿Qué hay de tus heridas?
-¿Puedes curarlas con Kidō no? –Cerró sus ojos, necesitaba descansar.
-Hmm… –Asintió. –Pero tomara algo de tiempo, tu herida del hombro es profunda. –Se sintió culpable.
-Tus heridas son peores que las mías, no te sientas culpable de algo como esto.
-Pero… –Ichigo la tomó en brazos y saltó hasta la termal.
Dejó con cuidado a Rukia pies al suelo. –Necesitaras desvestirte o no funcionara adecuadamente el tratamiento. –Deshizo su bankai. –Te dejaré mi kosode[32] para que lo uses cuando termines.
-Entra conmigo. –Habló decidida espalda a él desabotonando su uniforme.
-¿Qué diablos dices enana? –Los colores se le fueron al rostro y hasta vapor salió por sus oídos y nariz.
-Que entres conmigo. –Le miró sobre el hombro. –Solo no mires o te matare. –Desato la bufanda de su hermano que parecía hecha contra ataques nucleares puesto que ni polvo tenía.
-No puedes esperar que un hombre obedezca eso cuando eres tú quien lo invita. –Habló despreocupado volteándose para dejar que ella se desvistiera y entrara al agua, realmente estaba nervioso.
-Bien, pero hazlo sin que me de cuenta. –Terminó de desvestirse y entró en el agua soltando un quejido de dolor.
Volteó por instinto, el comentario lo había sorprendido y dejando anonadado, seguro que la morena estaba jugando con él y de cierta forma eso le reconfortaba aunque su hombría parecía estar algo agitada tras ese comentario y la visión de la blanca espalda. Bien era un maldito pervertido pero tenía el permiso de ella ¿no?, Se desvistió y entró al agua, estaban de extremo a extremo completamente alejados, Rukia recargaba sus brazos en el filo del estanque, parecía pensativa y él estaba ahí viendo sus hombros y cuello desnudos, muy seguramente en otra situación ya estuviera prendido de su estrecha cintura aspirando el aroma de su cuello, pero realmente necesitaba pensar en otras cosas y hablar muy seriamente con ella.
-¿Por qué todo tiene que ser siempre tan complicado?
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(+)Tradicionalmente en Japón la gente se tira en el césped sobre mantas para observar el abrir de las flores como ya e hecho énfasis anteriormente, pero no solo eso, también beben y comen, y como buenos y curiosos japonesitos muchas veces o en su mayoría las personas llevan alimentos con motivos florales que van desde comprar un refresco de crisantemo hasta comer flores y cortar sus vegetales con motivos de éstas, también se suelen consumir alimentos típicos de los festivales como son (el sushi lo metí porque es algo que se consume solo en restaurantes y los onigiris porque son fáciles, deliciosos y súper portátiles) las albóndigas de pulpo y los dangos, estos últimos tienen diferentes variedades para cada ocasión, para el Hanami se consumen dangos tricolores (verde, blanco y rosa).
(+)Patricio estrella, es un personaje de la caricatura "Bob Esponja" que a mi gusto me es bastante estúpida pero la expresión de… "Quede como Patricio Estrella" me ata de la risa.
[1]Shinobue, también llamado takebue (en el contexto de las artes tradicionales japonesas), es una flauta japonesa transversal o FUE que tiene un sonido de tono alto.
[2]Obi, faja ancha de tela fuerte que se lleva sobre el kimono, se ata a la espalda de distintas formas. Existen muchos tipos de obis y formas de atarlos, cada una se usa para ocasiones distintas.
[3]Biombo, del japonés Byōbu – Byō "protección"+ bu "viento"). El término significa, en sentido figurado, la "pantallas de protección contra el viento" que se refiere a que el propósito original del biombo evitaba que el viento soplara dentro de las habitaciones. El biombo es un conjunto de pantallas japonesas —varios paneles unidos, — que se doblan, usados para separar interiores, y espacios privados del recinto, en medio de otras aplicaciones; están animados por pinturas decorativas y caligrafía, principalmente oriental.
[4]Shōji, puerta tradicional en la arquitectura japonesa. Funciona como divisor de habitaciones y consiste en papel washi traslúcido con un marco de madera.
[5]Hikizuri, También llamado Susohiki es principalmente usado por geishas o por los intérpretes de escenario de la danza tradicional japonesa. Es bastante largo, en comparación con kimono regular porque la falda se supone un camino por el suelo. Susohiki literalmente significa "sendero de la falda". Cuando un kimono normal para las mujeres es normalmente 1,5-1,6 m (4.7 a 5.2 pies) de largo, un susohiki puede ser de hasta 2 m (6,3 pies) de largo.
[6]Higan, Lycoris radiata (conocida vulgarmente como flor del infierno) es una especie herbácea, perenne y bulbosa nativa de Asia y perteneciente a la familia de las Amarilidáceas. En Japón se le conoce tradicionalmente como "higanbana" (o "higan bana"), o sea, "flor del higan", nombre que alude al hecho de que florece para el otoño, conjuntamente con el momento de la celebración de la fiesta budista Higan.
[7]Ha, forma cool o burda de afirmar algo o decir "si". Ichigo y Rukia lo usan frecuentemente.
[8]Kanzashi, son ornamentos para el pelo utilizados en peinados tradicionales japoneses. Sus orígenes se remontan al momento en que la mujer japonesa abandona el típico estilo taregami en donde el pelo era mantenido lacio y largo, y se adopta el corte de estilo nigongami. Se hicieron populares en el período Edo cuando los artesanos comenzaron a crear productos de manufactura más refinada.
Hoy en día, los kanzashi son utilizados generalmente en la ornamentación de novias o mujeres que hacen del vestir un kimono una profesión, como geishas, tayu y yujo o adeptas a la ceremonia del té e ikebana. De todas formas, el uso de estos accesorios sobrevive en aquellas mujeres japonesas que desean arreglarse y agregar un toque elegante a su atuendo.
Los kanzashi son fabricados con una amplia gama de materiales como madera laqueada, oro, metales plateados, carey y seda, y últimamente, plástico.
[9]Are are, lit. aquello, aquella, aquel. También suele usarse para mostrar confusión o hacer referencia a algo obvio, dos ejemplos de como usarlo:¿no me digas es enserio? ¡Vaya, vaya…!
[10]Yo, forma informal de saludo, Ichigo lo usa cotidianamente.
[11]Minna, literalmente "todos" suele emplearse para dirigirse a un grupo especifico de personas.
[12]Sake, es una palabra japonesa que significa "bebida alcohólica", sin embargo en los países occidentales se refiere a un tipo de bebida alcohólica japonesa
[13]Dango, es un dumpling japonés elaborado con mochiko (harina de arroz), y relacionado por tanto con el mochi (pastel de arroz glutinoso). Se sirve a menudo con té verde.
El dango se consume todo el año, pero las diversas variedades se comen tradicionalmente en temporadas concretas. Tres o cuatro dango se sirven a menudo en un pincho. Una variedad originaria de Hokkaidō se elabora con harina de patata y se cocina con shoyu (salsa de soja).
[14]Onigiri, también conocido como Omusubi es un plato japonés que consiste en una bola de arroz rellena o mezclada con otros ingredientes. Suele tener forma triangular u oval, y a veces está envuelta en una pequeña tira de alga nori.
[15]Seiza, lit. "correcto sentar" es la traducción fonética en japonés de la palabra china zhèngzuò (en pinyin) y describe la forma tradicional de sentarse de rodillas.
[16]Sakura, o flor delcerezo japonés es uno de los símbolos más conocidos de la cultura japonesa. También se nombra sakura a tres especies de plantas del género Prunus.
[17]Danke, (Alemán) gracias, dar las gracias.
[18]Hanami, es la tradición japonesa de observar la belleza de las flores, pero por lo general se asocia esta palabra al período en que florecen los cerezos y en el que los japoneses acuden en masa a parques y jardines a contemplar sus flores (sakura).
[19]Imōto, honorífico japonés que significa hermana menor.
[20]Urusai, el significado literal es "ruidoso" pero suele utilizarse más bien para exigir silencio, por ejemplo como en "Cállate, tonto".
[21]Monolitos, (derivado del latín, monolithus, a su vez procedente del griego, μόνος monos, «uno solo» y λίθος lithos, «piedra») es un bloque de piedra de gran tamaño, compuesto de un solo elemento. Por extensión, se utiliza este término para referirse tanto a los monolitos de origen natural —un accidente o rasgo geomorfológico, similar a una montaña— o a los realizados por el hombre, que los ha tallado y extraído como monumentos de las canteras desde la antigüedad.
Los monolitos naturales están formados por una única roca individual, que la erosión normalmente ha dejado expuesta y que en su mayoría es una roca metamórfica dura y sólida.
[22]Bakudō 8: Seki, "hachi" (Repulsión) Crea un escudo redondo delante del usuario que repele y paraliza temporalmente al atacante. El encantamiento es desconocido.
[23]Ōjo, Literalmente, hija del rey.
[24]Hadō 32: Okasen, "san-ju ni" (Disparo de Fuego Dorado) Lanzamiento de un haz de energía espiritual encantamiento es desconocido
[25]Quípáo, (pinyin: qípáo, Wade-Giles: ch'i-p'ao) o qipaor (qípáor, ch'i-p'aor), es un tipo de vestido utilizado en China.
[26]Dankū:(Bakudō 81, División del Vacío) Crea una barrera de energía en forma de pared rectangular capaz de parar cualquier Hadō hasta el número 89. Encantamiento: Desconocido
[27]Hado 4: Byakurai, "yon" (Rayo Blanco) El usuario lanza un potente rayo de luz de su dedo índice. Encantamiento: Desconocido.
[28]Zanjutsu, literalmente, Arte de la espada") es el estilo de lucha de Shinigamis con Zanpakutō. Es muy vergonzoso para un shinigami no dominar esta técnica. Es la especialidad de Kenpachi Zaraki el Capitán de la 11ª división.
[29]Hohō, (literalmente Movimiento rápido o Paso del rayo) es el nombre dado a una de las cuatro habilidades de combate de los Shinigami y se refiere al trabajo de pies.
[30]Shunkō, (Grito Instantáneo) es una habilidad digna de competir con los poderes desplegados por una Zanpakutō. Se basa en combinar la lucha cuerpo a cuerpo con el Kidō, concentrando enormes cantidades de energía espiritual en la espalda y los hombros del usuario.
[31]Shihakushō, uniforme propio de los Shinigamis, compuesto por un shitagi blanco interior, kosode y hakama de color negro.
[32]Kosode, es una túnica japonesa de básica, tanto para hombres como para mujeres. El significado literal de la kosode es "pequeño departamento", lo que se refiere a la apertura de la manga.
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NOTAS DE LA AUTORA:
Ahora si que nuestra pareja favorita se esta desmoronando pero es que es culpa de los dos, no es posible que tanto por orgullo como por no querer preocupar a nadie se guarden todo lo que sienten, tan fácil como decir las cosas como son y darnos tórridos lemmons en cada capítulo, ha ha ha ok exageré, pero sí, de aquí en delante las discusiones entre ellos serán cada vez más serias y fuertes pero confío en que lo solucionaran.
–(No los jodas obvio que sabes lo que pasara es tu historia ¬¬)–
–(¡Bótate lejos conciencia …!)–
…
Después de tantísimo tiempo logre terminar el mugroso capitulo, realmente me cuesta horrores empezar los capítulos, el nudo siempre se me da fácil y el final me cuesta concluirlo adecuadamente, pero en fin tarde demasiado pero aquí esta para ustedes.
¿Qué les a ha parecido? ¿Interesante, caótico, enervante, ridículo, un completo OoC? ¿Aburrido?
Espero ansiosa sus respuestas y reviews, recuerden que soy abierta y adoro todos y cada uno de sus comentarios.
El próximo capítulo será en su mayoría sobre los antagonistas, sus planes, pasados, la lista completa de los mas buscados ha ha o bueno algo así.
MUCHAS GRACIAS A TODOS POR TOMARSE SU TIEMPO DE LEER A ESTA LOCA, LOS AMO HORRORES…!
RECOMENDACIONES:
Los tres han publicado su primera historia, son buenos con todo y sus errores así que dejo aquí mi granito de arena…
Corazones cautivos – SHIRAYUKI14
Tan solo por ti – amelie-ruk14ku13
1 Línvasion des destination – Don Cocono
