Disclaimer: Los personajes de Naruto no me pertenecen.

N/A: Lo que estaban esperando...

Advertencias: Contiene sexo oral, convencional, lemon apto para mayores de 15 más menos, no muy salvaje ni tan grosero, pero suficiente como para que desagrade a alguien con mente pura e inocente y también conservadora. Ya lo dije, así que a partir de ahora es responsabilidad de ustedes continuar leyendo.

-Bla bla – Diálogo.

-Bla bla – Pensamientos.

Disfruten la lectura...


~oO:: Falta de Expresión ::Oo~

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Capítulo XI

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~oOoOoOo~


Después de aquel altercado en la sede Anbu, hace ya cuatro días todo había funcionado relativamente normal.

Se había enterado de que Temari se había ido a Suna luego de terminar sus asuntos diplomáticos con Konoha… Y también luego de un reproche de parte de la Hokage.

Había pasado mucho tiempo con Ino desde aquel día, sólo para protegerla. Sabía que ella podía defenderse sola, pero en el estado vulnerable en el que se encontraba era difícil.

Sabía por qué la protegía harto últimamente, y era por lo que había empezado a sentir por la rubia, que a cada instante el vínculo se hacía más fuerte.

Era evidente lo que sentía por ella e incluso se sorprendía por lo que era capaz de hacer por ella para que no sufriera. Si hasta cuidaba y cambiaba sus turnos para que coincidieran con los de ella para no perderla de vista.

Era un sentimiento extraño, pero acogedor. Bastante agradable para una persona cómo él que no tenía grandes experiencias con mujeres en ese tipo de asuntos.

Pues sólo era experimentado en el ámbito sexual, pero hasta ciertos límites. Él había sido un hombre caracterizado por su frialdad y egoísmo. Y lo había demostrado así las veces que estuvo con un par de mujeres, que para su suerte no eran de la aldea. Un par de mujeres de otros lugares que sólo se encargaban de sus necesidades, nada más.

Pero ahora, el sentir algo más por una mujer era algo nuevo. Más aún porque se trataba de Ino Yamanaka, la mujer que jamás imaginó que lograría magnetizarlo con sus encantos.

La vida era graciosa e inesperada, pues nunca imaginó que de todas las mujeres de la aldea precisamente Ino fuera quién ocupara sus pensamientos y sentimientos.

Y no sólo superficiales, pues sabía que lo que sentía por ella era algo intenso. Si no fuera así, jamás sentiría la necesidad de tenerla cerca de él. De querer estar a cada momento junto a ella y tratar de no verla mal porque eso también lo afectaba.

Aún no podía creer lo estúpido que había sido el Nara. Desperdiciar a una mujer como ella era para calificarlo como un completo idiota.

Si él hubiera tenido la oportunidad del Nara, él no hubiera dudado en estar con Ino. No desecharía la oportunidad de estar con una mujer única, bella e increíblemente perfecta ante sus ojos.

Bueno, ahora la consideraba perfecta, pues antes no la soportaba, de hecho sólo la creía una vanidosa, chillona, e insoportable mujer. Lo cual era más adorable actualmente, pues su error al creerla de otra manera más superficial, había sido un golpe bajo.

Ino era más de lo que esperaba, incluso sabiendo que ella no tenía interés en él, pues era lógico que aún amaba al perezoso.

-¿Pasa algo? – Preguntó una voz femenina a su lado.

Él la miró y negó con la cabeza.

-Estaba pensando – informó, sin dejar de mirarla.

Ella sonrió.

Kami... Cómo le gustaba verla sonreír…

-¿Y en qué si se puede saber?

-Nada importante. – Ella frunció el ceño.

-Mientes. – Él rió de medio lado.

-Tienes razón, miento.

-¿Y mientes en…?

-Estaba pensando en algo importante.

-¿En qué? – Preguntó curiosa.

-En ti –. Respondió con sinceridad.

Ino lo miró confundida, con un ligero rubor en aumento reflejado en su rostro pálido.

-¿Q-Qué?

-Pensaba en ti. En lo equivocado que estaba antes de conocerte. Realmente tenía una errada versión de ti. – Confesó desviando su mirada. – Pero ha cambiado considerablemente… Eres más de lo que esperaba.

Ino esbozó una sonrisa genuina y radiante que no pasó desapercibida por el Hyuuga, pese a que no la estaba mirando.

– Estoy de acuerdo contigo. Yo también tenía una mal impresión de ti, pero estaba equivocada. Y sin duda, también eres más de lo que esperaba... mucho más de lo que creí y eso me encanta – anunció de una manera bastante coqueta, sobre todo en la última palabra que articuló.

Neji sintió latir su corazón con rapidez. Aunque no haya demostrado absolutamente a través de su rostro estoico, se sintió aliviado. Ahora tenía una pequeña esperanza de que ella olvidara al Nara (o así lo quería creer), y de lo que sintiera por él fuera más que simple amistad y agradecimiento.

-Eso es bueno. – Replicó volviendo su ojos blanco hacía los azules que buscaban su contacto hace unos instantes, con bastante insistencia.

-Lo es. – Ella sonrió.

Y sin saber en qué momento maravilloso se produjo tal acción, ella lo estaba besando.

Ni siquiera supo cómo fue que ella se trasladó de cerca de unos 2 metros de distancia que mantenían hasta quedar frente a él.

Pero que más daba… sólo se dejó llevar.

Sus labios eran suaves, cremosos y dulces, riquísimos de besar.

Aquel beso fue tímido y duró solo unos segundos, pero pudo degustar el sabor delicioso de la rubia.

Una vez más, Ino fue más de lo que esperaba.

Con su corazón aún latiendo a mil por hora, abrió sus ojos y miró a Ino que aún permanecía con sus ojos cerrados.

Antes de que ella los volviera a abrir, fue él quien ahora la besó, pero de diferente manera. Esta vez él quiso explorar más su interior, degustar más el sabor de la ojiazul que cada vez se hacia más adictivo.

Recorrió con su lengua su cálido interior, su boca hambrienta pronto pidió más, y el beso se transformó en una guerra de lenguas desesperadas que sólo tenía un ganador.

Él, sólo él.

Llevó sus manos a la cabeza de la rubia y la obligó a acercarse para así profundizar más el beso.

No supo cuanto tiempo estuvo perdido en su interior, sólo la necesidad de oxígeno procuró que ambos se separaran para recaudar el tan preciado aire para sus cuerpos.

Miró a la rubia que lucía bella con los labios hinchados y su rostro ruborizado a sólo unos centímetros de su rostro. No podía creer que ella fuera la encargada de las desencadenantes emociones que recorrían sus venas de manera desenfrenada.

Besó su mejilla y lo mismo hizo ella.

-Hazme olvidarlo… - pidió ella en un susurró sensual que le erizó la piel.

Aquellas palabras implicaban mucho y él era consciente del significado que ella procuró dar.

Neji no pudo negarse, no a aquella oferta, no ahora que estaba atrapado en el ambiente espeso y cargado de tensión seductora que había alrededor de ellos.

Si tenía que hacerlo para que ella olvidara al Nara, lo haría, porque él más que nadie quería que ella sintiera y cambiara sus sentimientos hacia él, independiente si él tenía o no que acceder a su petición tan tentadora.

La volvió a besar, pero no duró mucho al darse cuenta en el lugar en el que estaban. Si el quería ayudarla a que olvidara (y de paso ayudarse a si mismo para conquistarla), al menos tenía que hacerlo en un lugar en dónde ella se sintiera cómoda y confortable.

Aunque sin duda, estuvieran donde estuvieran el se encargaría de que así fuera.

Pero, no era el lugar correcto, definitivamente no.

-Ino… - le susurró casi en un gemido, cuando ella lamió su cuello, y lo abrazaba por la cintura. –Ino aquí no… - pidió esta vez estremeciéndose por el calor que desprendía el cuerpo de ella tan apegado al suyo.

Ella se separó de él y asintió avergonzada por su actuar.

– Tienes razón.

Claro, el lugar en dónde estaban no era el adecuado. La sala de interrogación no era de ninguna manera el lugar para terminar lo que estaban apunto de comenzar.

-Vamos a mi departamento – ella propuso mirándolo con los ojos brillantes.

Pudo deducir por su mirada, que la lujuria no era sólo por su parte, sino que de ambos.


~oOo~

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Ni se dio por enterado cuando ya estaba donde la Yamanaka.

Ella lo lanzó sobre el sofá y sentó en su regazo, dejando ambas piernas a los lados de las caderas de él.

Su corazón latía veloz, cada vez más rápido de lo que jamás creyó que latería, ni siquiera en situaciones de peligro había palpitado tan rápido.

Era increíble lo que ella le hacía sentir.

Buscó sus labios que se empeñaban en besarle el cuello. Inclinó su rostro hacia abajo, hasta que ella se percató de lo que quería.

El beso fue caliente, plasmado de deseo insaciable y deseoso de más.

Sus manos recorrieron su delgada cintura y descendieron por sus firmes muslos. La posición era la precisa, podía palpar claramente cada espacio de piel de la rubia y disfrutar de su cuerpo sin ataduras.

Agradeció que ella llevara sólo una corta falda, ya que de lo contrario no habría podido realizar el contacto deseado con sus dígitos por sus caderas.

El deseo era tan desesperante, que el sólo hecho de que ella hubiera estado más cubierta hubieran frustrado sus acciones ya descontroladas.

Ino dejó sus labios y lo agarró por el cuello, para poder besar y descender con su lengua por su pecho, que ya prácticamente estaba desnudo.

La quema de los cuerpos era cada vez más imperiosa, era un hecho en ambos.

Entonces hizo lo mismo que ella, besó su cuello y luego descendió por el escote de la ojiazul, dejando un camino húmedo con su lengua.

Llevó sus manos hacia los pechos cubiertos de ella y los agarró con fuerza, mientras no dejaba de besar el horizonte de los mismos.

Sin aguantar más las manifestaciones de éxtasis, sacó la ropa que cubría a la rubia en su parte superior, quedando expuesta ante él sólo con un pequeño corpiño de encajes.

Abrazó a Ino y desabrochó el sujetador púrpura que aún cubría su belleza aprisionada.

Lanzó lejos la prenda y se concentró en besar los pezones endurecidos frente a él que clamaban saborearlos. Los lamió como si su vida dependiera de ello. Mordió los pequeños botones rosa y los succionó con augurio cuando ella gimió sensualmente en su oído.

Cuando ella comenzó a balancearse en él, la sangre se acumuló en su masculinidad, dejándola más rígida y anhelante, de manera casi insoportable por querer introducirse en ella.

Masajeó rítmicamente sus muslos y volvió a besar su boca mientras que ella no dejaba de frotarse en su contra. Palpó con fuerza sus muslos y recorrió hasta sus caderas con sus manos hasta encontrarse con la prenda que interfería con el contacto de sentirla en él.

La miró directamente a sus ojos, dejando a su visión lo increíblemente bella que era la rubia.

Ino mordió su labio inferior y sonrió maliciosa.

Ella se levantó de golpe y lo miró coqueta. Luego sonrió y empezó a bajar sus pantaletas seductoramente y sin dejar de verlo, dejando sólo la corta falda que la cubría.

Neji no podía pedir más. La vista frente a él era indescriptible, simplemente maravillosa.

Cuando ella se deshizo de sus pantaletas, él la tomó de la mano y la acercó a él.

Ino sabiendo sus intenciones, se sentó en su regazo, rodeando la cadera del Hyuuga con sus piernas.

Lo besó y comenzó a mecerse una vez más en él, más aún después de sentir el gran y duro bulto en contacto con su feminidad.

Soltó un quejido de insatisfacción y volvió a levantarse.

Esta vez ella se arrodilló y separó sus piernas, sin dejar de mirarlo en ningún momento. Desabrochó los pantalones del genio y los bajó junto con sus bóxers, revelando la gran masculinidad erguida frente a sus ojos.

Sonrió seductora y agarró con fuerza la virilidad excitada. Se agachó e inmediatamente llevó su miembro erecto a su boca.

Lamió y succionó la virilidad del genio, disfrutando de la gruesa y rígida carne en su boca. Recorrió con su lengua, toda la longitud y diámetro de él, saboreando cada parte de él.

Succionó con más fuerza, y acompañó sus lamidas con pequeños mordiscos indoloros, provocando que el prodigio gimiera ronco cada vez que ella recorría su membrecía caliente y palpitante.

Sin estar conforme aún, introdujo todo la virilidad en su boca, volviendo a introducirse una y otra vez, alentada por el deseo de Neji que se manifestaba a través de sus manos que estaban en su cabeza, obligándola a que continuase con su labor oral.

Luego de unos placenteros minutos para los dos, Ino sintió el sabor del interior de él, cuando la espesa leche comenzó a brotar lentamente por la estimulación provocada.

Las preliminares ya estaban casi culminando.

Pero antes de que pudiera terminar, él la levantó fácilmente y la sentó a su lado. Ahora intercambiarían roles, ahora era su tiempo de saborearla completamente.

Ya era difícil e insoportable el ardor, de no satisfacer ya su necesidad de poseerla en gran magnitud en su cuerpo, por querer estar dentro de ella.

Eliminó la falda que aún llevaba la rubia, dejándola completamente desnuda, ella separó sus piernas y él sonrió al ver la humedad que salía de su cavidad.

Desesperado por degustar su sabor, lamió cada uno de sus pliegues y saboreó la dulce miel que desprendía de su interior.

Succionó toda la feminidad de la rubia, provocando que ella gimiera descontrolada.

-¡Oh… Maldición Neji!

Sonrió de medio lado y se concentró en recorrer con su lengua, el botón de carne sensible de la rubia. Lo succionó suavemente y luego comenzó a hacerlo con más rapidez, logrando que ella tuviera espasmos involuntarios por cada roce que él le propiciaba.

-¡Ahhh! – Gritó ella, balanceando sus caderas y arqueando su espalda, cosa que favoreció al Hyuuga, que introdujo su lengua flexible en la cavidad de ella.

Una, dos, y tres veces seguidas de arremetidas con su lengua y jadeos sofocantes que soltaba Ino cada vez que profundizaba su exploración.

No suficiente con sus actos, dejó de lado su boca, y la reemplazó por sus dedos que recorrieron cada pared de ella, con movimientos más veloces y placenteros.

-¡Oh Kami…! – Ese fue el sonido más sexy y placentero que jamás escuchó. Fue increíble y alentador para sus acciones, que no dejaban de trabajar en el interior de la rubia.

La miró y notó las miles de gotitas que humedecían su rostro y cuerpo, dejándola más bella para él.

-Neji… necesito… te necesito dentro de mí… - pidió ella sin cordura, casi perdiendo el control de sí misma, con la sensación quemante de los nervios recorriendo su cuerpo.

Como buen hombre, obedeció. Pero antes de hacerlo, volvió a beber todo el néctar cálido que desprendió la rubia.

Una vez saciada su sed, se levantó y lo mismo hizo ella. Él se sentó y ella sobre él, dejando sus piernas a cada lado de su cadera, e introduciendo su miembro en ella.

Neji se consideró en el cielo una vez que se sintió en fusión con ella.

Ino se meció en él, moviéndose ágilmente, aumentado la frecuencia del vaivén de sus caderas en cada movimiento que él acompañaba.

Ahogó un suspiro en el cuello terso de la rubia y lo mordisqueó.

La fricción de los pezones de ella lo excitaron más a querer saciar la lujuria de su cuerpo que recorría desesperantemente su organismo.

Se encontraron sus labios y se besaron sin dejar sus movimientos eróticos en completa sincronía y armonización.

Se aferró a su cintura, y la recostó en el sofá para así quedar encima de ella.

Ahora era su turno.

La embistió con fuerza, tomándola por la cintura y levantándola ligeramente para acceder más profundo.

La ola de calor asfixiante en la atmosfera se volvió más espesa en cada jadeo que ambos dejaban salir por las sensaciones de placer que afloraban sus cuerpos sudorosos.

La embistió con más frecuencia e intensidad, dejando en cada arremetida ferviente la pasión acumulada en su interior.

Masajeó los pechos de la rubia, apretando los pezones de ella al momento que Ino arqueaba su espalda.

-¡Ah… ah… ahhhh!

Los quejido de ella eran tan sensuales que le era imposible no dejar de moverse en su interior, además que su cuerpo palpitante lo obligaba a saciar pronto su hambre desenfrenado.

Continuó con sus embestidas, profundizándolas cada vez más y pudo sentir pronto la llegada del clímax cuando su piel se erizó por completo.

La arremetió con más energías contenidas, posándose sobre ella para besarla una vez más.

Un grito estridente dejó escapar Ino, cuando los movimientos propiciados por el Hyuuga se hicieron más exasperantes.

Su mente estaba en blanco, sólo podía dejarse llevar por la adrenalina que recorría sus venas en una quema latente en cada espacio de su organismo.

Ella lo abrazó fuertemente y jadeó en su oído.

Ese jadeo fue suficiente para considerarse un demente, aquel estímulo fue único.

La euforia era tan grande, que su deseo era máximo. Casi enloquecedor y sin juicio razonable..., estaba perdiendo la cordura.

Y el calor era intolerante, más aún agregado a la ardiente sensación de introducirse profundamente y mecerse en ella.

-¡Oh… AHHHH! – Gritó de placer la rubia una vez que miles de sensaciones comenzaron a erupcionar por sus poros por la llegada del orgasmo, recorriendo su cuerpo completo de manera electrizante.

Neji la embistió sin parar, acelerando sus movimientos, sintiendo que ya no quedaba absolutamente nada de auto-control en su cuerpo, que se movía sólo para acabar en ella.

Las uñas que se encarnaban en su espalda eran una señal de que ella pronto acabaría al igual que él.

Cerró sus ojos y se dejó impulsar por los quejidos sin descanso que escuchaba de la ojiazul.

¡Kami! Era demasiado desesperante, casi insoportable, pero tan placentero que continuaba las arremetidas, no podía detenerse.

Y continuó más, y más, y más, y más, y más, y más…, hasta que otorgó una última embestida severa, y un beso apasionado, que ambos compartieron con la llegada en conjunto de aquella deliciosa sensación provocada solo a través de los que sus cuerpos eran capaces de hacer.

La culminación a par y maravillosa que acompañaron con un sonoro gemido de satisfacción a través de aquel beso fogoso que hizo eco en todas las paredes de la sala.

Pudo sentir la salida del placer a través de su interior, impregnarse en ella, todo de él, en ella.

Fue un momento tan embriagante para él, que estaría dispuesto a perderse en ella por el resto de su vida si tuviera la oportunidad de elección y correspondencia a su corazón. Y deseaba que fuera así, porque era un hecho que desde ese momento en adelante estaba sentenciado a ser prisionero de Ino.

La abrazó y descansó su rostro entre el cuello y hombro de la rubia que aún trataba de regularizar su respiración, al igual que él.

Abrió sus ojos.

Sin duda alguna había sido espectacular, delicioso... y tan íntimo, que casi ni pareció sólo sexo de satisfacción personal como una necesidad fisiológica, sino que fue algo más.

Se quedaron en silencio un rato hasta que ella rió.

La miró confundido sin saber por qué ella reía. ¿Quizás era su actuar post relaciones sexuales?...

-¿De qué… de qué te ríes? – Preguntó en un aliento casi entrecortado.

-Esto… fue increíble. – Ella confesó, juntando sus labios con los de él, mientras jugaba con sus largos cabellos castaños.

-Eres realmente hermosa –. Él susurró en sus labios.

Ella sonrió.

-Muy hermosa…- volvió a susurrar.

Ino lo abrazó y acarició la espalda ancha del genio, palpando con sus dedos suaves movimientos circulares en cada músculo bien marcado de él.

-Quiero más Hyuuga… - le susurró al oído, casi cómo un niño pide, mejor dicho implora un dulce a su padre diabético.

Él sonrió y un ligero destello de lascivia se reflejó en sus ojos blancos.

-Como tú digas Yamanaka…

¿Cómo decirle que no?

Y sin esperar más la besó con desenfreno.


~oOo~

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Ni siquiera alcanzó a cerrar la puerta de su departamento cuando salió nuevamente para ir a verla.

Acababa de llegar de una misión en solitario, y necesitaba con urgencia ver a Ino.

Tenía que hacerlo, y lo haría, no dejaría ahora que estaba solo -y luego de que su relación con Temari se frustró- pasar la oportunidad de estar con la mujer que más necesitaba en el mundo.

Ese era el momento adecuado para confesarle lo que sentía, que la amaba con todas sus fuerzas, y que no había podido dejar de pensar en ella ni un sólo segundo desde la primera vez que la besó.

Que se había impregnado de tal forma bajo su piel, que se había adueñado de su cuerpo y alma. Y que la necesidad quemante que sentía sólo la quería compartir con ella, porque la amaba como jamás había amado a nadie.

Estaba decidido, iría a decirle todo lo que tenía ahogado en su pecho.

Pero…

No caminó ni dos pasos y se detuvo cuando la puerta de la Yamanaka se abrió, revelando a quién jamás se imaginó en ese lugar.

Miró sorprendido al Hyuuga que iba saliendo del departamento de la rubia, con su cabello húmedo y a esa hora… ¡Eran las 7 de la mañana!

¿Qué se supone estaba haciendo el Hyuuga a esa hora saliendo de la casa de Ino?

A menos que ella y él… ¡Oh Mierda!

Su mirada cambió a una de ira. Frunció ligeramente el ceño al Hyuuga e hizo contacto con él cuando el genio poseedor del byakugan se dio cuenta de su presencia.

Su ritmo cardiaco aumentó cuando miles de situaciones vinculadas entre Ino y Neji se le fueron a la cabeza, no eran situaciones livianas de tono, al contrario.

¡Maldición! ¡Se había olvidado completamente del prodigio!

-¡Ejem!... ¿Pasa algo Nara? – Le preguntó mirándolo con indiferencia.

Pudo notar la sonrisa que escondía él, al momento que le preguntó qué le pasaba.

Cuán irónico.

-Nada que te concierna Hyuuga – replicó ignorándolo y volviendo a entrar a su departamento.

Ni siquiera se dio cuenta de que había cerrado tan fuerte su puerta, demasiado fuerte a decir verdad, que tembló la pared.

Se podía vislumbrar en su rostro, el malestar y rabia que sentía.

Primero había querido ir dónde Ino, hablar con ella, pero al parecer era demasiado tarde.

Él Hyuuga había usurpado su lugar, su oportunidad de ser feliz con la mujer que amaba.

Y todo por haber sido un cobarde con todas sus letras. Pues, si tan sólo él hubiera tenido un poco más de valentía e iniciativa, el prodigio del clan Hyuuga jamás se habría vinculado con Ino, jamás.

Ahora ya todo era demasiado tarde…

-¡Maldición Ino! –. Gruñó golpeando la pared con su puño, descargando toda la impotencia provocada única y exclusivamente por su culpa.


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TO BE CONTINUED…

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¡Ayy! Pobrecito Shikamaru… me dio pena, pero se lo tiene merecido.

¿Qué tal les pareció el chap? Tiene bastante miel jaja, hice un gran esfuerzo para no borrar las partes más jugosas, aunque igual edité algunas. (No quiero que me eliminen el fic por perver, además no quise cambiarle el rating, aunque eventualmente tendré que hacerlo, pues creo que más de alguna queja recibiré xD)

Les confesaré que cuando repasé hoy el chap, me abochorné xD. Sé que es estúpido, pero no sé… me dio vergüenza ajena. (ayy! parezco cartucha!)

Así que ruego no les pase eso a ustedes, o sino obligada a borrar el capítulo.

El próximo capítulo, bueno... a mi me gusta, y la reacción que tendrá Shikamaru luego de que vio al Hyuuga con Ino, créanme que será la típica reacción masculina esperada, con muchos celos y todas esas cosas raras, porque para qué andamos con cosas... Los hombres son como las w*$ a veces xD. Por tanto, debe ser creíble jaja. Además es súper extenso, así que prepárense para leer bastante ^^

Gracias a todos lo que han pasado por acá. Y gracias especiales a:

Redii: ¡Hola! Bueno, creo que ya sabes algunas respuestas luego de este chap, porque la reacción de Shikamaru es evidente. Y si los hombres pueden ser muy cobardes a veces. Muchas gracias por pasarte por acá, cuídate muchos y besos.

AisakaTaiga: ¡Hola! Qué emoción saber que hay más gente que sigue mi fic U.U . Sí, es difícil, pero bueno habrá que esperar a ver qué pasa. Respecto a la pelea... honestamente, para los duelos soy ¡Horrible! no sirvo para escribir escenas de peleas, aunque si hay un par de enfrentamiento entre ambos. Por supuesto que los hay, así se hace más interesante la cosa. Muchas gracias, y cuídate mucho.

anni fer: Sí, a mi también me estresa, pero créeme que al escribir así de ella, libera tensiones acumuladas. xD Ojala te guste este capítulo dedicado, y muchas gracias. (Estaré esperando la dedicación Shikaino, eh) jaja. ¡Besos!

akane0arwen5: jajaja, que bueno. A veces escribo sin pensar y pronto no entiendo qué diablos quise expresar xD. Bueno, no puedo ni confirmar ni deshechar tu sospecha, pero ya falta poco que termine el fic. jaja, no, nunca tanto, falta sólo la mitad. ¡Saludos y besitos!

Eiko Hiwatari: Sí, fue lindo Neji... *.* y también me da pena, aunque no se sabe qué pasará al final... (bueno si sé, pero no puedo decir nada) Ojala pasara algo cómo tu dices, pero falta historia, y es muy probable que en un par de capítulos más, todos se inclinen hacia uno en partícular. (creo que dije mucho xD) jaja. Nos vemos, besos.

Edison: ¡Un nuevo lector (a)! ¡Qué mono! Muchas gracias por tus gratas letras :D. Sí, es un triángulo amoroso bastante intenso, y gira mucho la historia, pues tiene muchas vueltas sobretodo después de este capítulo. Sé que puede ser algo cruel, pero la confusión es una buena arma de sorpresa xD jajaja, es por eso que aquí todo queda en tela de juicio, nada es 100 por ciento seguro. Ap, se me olvidaba... ¿sasusaku? bueno, no te mato por eso, pero Sakura no es de mi agrado, de hecho soy ASH (Anti-Sakura-Haruno) pues, ella solo me inspira violencia, aunque últimamente en el manga, está algo más agradable. Y Sasuke... ¡No! Lo odio y re odio por arrebatarle la vida a mi amado Itachi. jaja. Bueno, podría considerar la posibilidad, pero preferiría una historia original para ellos, y sería algo complicado, pues manejar a Sasuke, la veo casi como una tarea imposible, pero quién sabe, quizás algún día. Y de Temari, bueno tenía que descargar las tensiones de la U con alguien xD jajaja. Yap, no te aburro más, suerte y besos.

Ya saben, críticas, tomatazos, amenazas de muerte, sugerencias, reclamos y demás ya saben como hacerlo.

Si se me pasó alguna falta, discúlpenme, si?

¡Besos a todos y paz!