¿Amor por internet?

Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto. yo solo la adapto con el permiso de Agatha Miller.

Capitulo 11: Karaoke

La semana había sido mas que espectacular, nada de trabajos y tareas era la forma en que Hinata apostaba para salir bien librada de sus obligaciones estudiantiles, a su lado, Sakura solo meneaba su cabeza; a ella también le gustaba no tener que hacer deberes, pero era el colmo que su amiga la llevara al cine casi a rastra ese sábado, argumentando que Sasuke se la quitaba todas las tardes y se la llevaba a Dios sabe donde...

Aun tenia grabada la mirada atónita y triste de su novio al verse alejado de ella por su furiosa amiga. Y eso hizo que una risilla se escuchase en la sala del cine. Los chicos de la fila de adelante la volvieron a ver con una mirada de 'esta es una película de terror, no de comedia'. Se hizo la desentendida y sorbió un poco de su soda. Tomar unas palomitas, cuando una escena en la pantalla hizo saltar a las chicas que ahí se encontraban.

"Cada día hacen las películas de terror más tontas, eso no dio miedo" – pensó en su fuero interno.

- Oye, Saku... – Hinata se acerco al oído de su amiga y le siguió susurrando - ...esa no es Ino y su novio

La chica señalaba tres filas mas abajo, cerca de la pared; un chico se disculpaba al tiempo que se tocaba la mejilla, mientras que la muchacha lo miraba furiosa. En efecto, era Ino, la cual se estaba levantando de su asiento rumbo a la salida de la sala, seguida muy de cerca por Itachi.

- Puede que se haya propasado de nuevo y le dio su merecido – contesto una sonriente Sakura.

- Salgamos y veamos en que termina todo… -

- Hinata... -

No era que no le importase su prima, pero se lo había dejado bien claro, Itachi no era un chico normal que se conformaba con unos cuantos besitos. Por eso tenia la fama de ser un casa-novas y Ino tomo el riesgo como una aventura y se planto un lema: " Haré que Itachi deje de ser mujeriego", cosa que aun no lograba.

Al ver que el asiento que antes ocupaba Hinata se encontraba vacio, agarro su refresco y su bote de palomitas y salió detrás de su alocada amiga. No tuvieron que caminar mucho, ya que frente a la salida estaba la pareja que buscaban.

- Ino, mi amor; tu sabes que te quiero mucho – decía el muchacho al momento en que tenía las manos de ella sobre las suyas intentando calmar a su enfurecida novia.

- Ah, ¿sí? ¿Y crees que con quererme, tienes derecho a tocarme? – retiró sus manos del agarre de él y las cruzo sobre su pecho

- De eso no tengo la culpa, se me resbalo la mano cuando te asustaste, además, dime: ¿cuándo más te he tocado? – colocando una carita de total inocencia.

- Veamos, en el centro comercial la semana pasada, en la feria. En...-

- Ya entendí, ¿sí? …Te prometo no volver a hacerlo.-

- Que le cuesta decirle que lo perdona y ya... – susurro Hinata, que se encontraba sentada en una banca y tapándose con un periódico.

- De donde... ¿de donde sacaste eso? – ahora Sakura era la sorprendida, el periódico era lo suficientemente amplio como para taparla a ambas.

- Siempre tienes que estar lista y preparada para todo momento -

- Hinata eres rara, además Ino siempre usa la táctica de hacerse la ofendida y así mantener a raya al pervertido de Itachi – bajaron el periódico a la vez, sin fijarse que en ese instante, la pareja veía a esa dirección

- ¿Sakura… Hinata? ¿Qué rayos hacen aquí? -

Ya no había salvación, Ino las había descubierto espiándola.

Después de una charla breve con sus espías, Ino las tomo de excusa y se fue, dejando a Itachi sin una respuesta de ella. En realidad, hoy si se propaso. Tendría que buscarla y pedirle perdón por su falta. En esos momentos la vocecilla de Sasuke llego a su mente.

"Cuando realmente te enamores, veras que no estoy tan loco como dices"

Como odiaba que su amigo tuviese la razón. Lo que sentía por Ino era muy extraño para él. Quería decirle que la quería, pero su ego de conquistador; le impedía reconocer esto ultimo. Tomo su móvil y llamo a Sasuke.

- Si te ves metido en un lió de faldas, sabes que no cuentas conmigo – le dijo el de mirada azabache sin esperar un saludo de su interlocutor.

- Eres perverso amigo, sabes que tenia la intención de conversar contigo; tenemos mucho de que no salimos a un bar los dos solos -

- Desde que establecí mi relación con Sakura, te dije que ya no sería participe de tus salidas; además, si cierta amiga tuya te escuchase decir esas cosas... te mandaría al infierno con paliza incluida – A Sasuke le encantaba molestarlo con ese tema.

- Eso fue un golpe bajo, que cruel eres… y cambiando de tema, supongo que Sakura no esta contigo ¿Podría llegar a tu departamento? -

- Si prometes no traer alguna de esas cosas raras que compras... puedes venir -

- ¡Oye!, 'Esas cosas raras' son mis instrumentos para ser un buen seductor. Llegare dentro de 20 minutos – y colgó.

Primero le arrebataron a Sakura y ahora tendría que soportar a Itachi, aunque su amigo le animaría la tarde con cada cosa que su retorcida mente creaba.

"Aun no puedo creer como es mi amigo" – pensó

Y como no iba a ser su amigo, si lo conocía desde la primaria y antes de enmendar su camino, con la llegada de su amada Sakura, se la pasaban de fiesta en fiesta y claro de mujer en mujer. Y había sido esta forma de vida la que le había llevado a conocer a cierta… mujer.

-.-

En un pequeño café situado en un centro comercial, se encontraban Ino, Hinata y Sakura; disfrutando cada una de sus capuchinos. Un silencio ensordecedor opacaba a las chicas, ya que desde que caminaron del cine hasta ese lugar; no se habían dirigido la palabra, por miedo a la reacción de Ino.

- Que hacían ustedes espiándome, ¿eh? – reclamo la rubia a las chicas que tenia enfrente, mirándolas detenidamente.

- Pues… después del escándalo en la sala del cine, no podíamos perdernos una pelea entre tú y Itachi – contesto una Hinata muy serena

- Admítelo Ino, fuiste un poco obvia, todos en la sala te vieron y nosotras también – concluyo Sakura.

- Bien... han dado una buena explicación; Con eso me conformo – tapando su rostro con la copa del humeante y espumoso café. Le apenaba el hecho que la viesen en plena pelea con su novio – A veces creo que no se toma en serio nuestra relación... ¿qué me aconsejan chicas? -

- Piensa primero que él no esta muy acostumbrado a estar tanto tiempo con alguien, dime ¿cuánto tienen que están juntos? – cuestiono su prima

- Pues cerca de los tres meses... -

- Ahí esta la respuesta a tus dudas, ha de estar inseguro de lo que hace. Dale un tiempo para que se acople a esto, ya que a un conquistador como él no ha de ser sencillo cambiar eso por ti, ¿no lo crees? -

- Si, tienes razón Hinata, gracias.-

Después de esto, la plática se desvió al típico de cualquier grupo de mujeres: ropa y chismes de la farándula. Al lugar llegaba gente y se iban, pero ellas no lo abandonaron hasta que las primeras luces iluminaron las calles.

Como Hinata no llevaba el auto, les toco ir caminando hasta llegar a su destino, que no estaba muy lejos de ahí. Después de acompañar a la chica a su casa, Sakura e Ino siguieron su camino hasta el su morada, acortando por la vereda que pasaba por el parque.

A dos cuadras del parque se encontraba el 'Bar Akatsuuki', conocido por ser uno de los más exclusivos de la ciudad y a la que ya tenían el lujo de conocer por sus novios. En las afueras de este ya aguardaban un numeroso grupo de jóvenes a que abrieran el establecimiento. Querían evitar el bullicio que estos creaban, pero un cartel colocado en un lugar muy iluminado hizo que la rubia se regresase a leerlo.

- Saku, ven, tienes que ver esto – le grito su prima, ya que la aludida se encontraba ya del otro lado de la calle. La ojijade volvió a ver y cruzo de nuevo la calle.

- Que pasa Ino... – contesto con voz apagada, no quería llegar tarde a su casa. No había visto ni sabido nada de Sasuke en casi todo el día, lo que la tenia ansiosa por llamarlo, y poder escuchar su voz.

- La próxima semana habrá un concurso de canto en el karaoke del bar... la inscripción vale 100 dólares y el premio para el primer lugar es de 1000 dólares, ¿Te imaginas la cantidad de ropa que podrías comprar con eso? -

-Y la razón de que alguien se gane todo ese dinero, ¿te alegra? – pregunto confundida la muchacha.

- Sip, ya que la que se lo ganara... serías tú, primita. -

- ¿Yo…? – Pregunto asombrada - De donde sacas la idea de que cantaría frente a tanta gente... -

- De que la próxima semana es el cumpleaños de tu querido Sasukito... ¿Qué mejor regalo que tú, cantándole?

- Yo... -

Ahora recordaba, la canción que cada vez que escuchaba le recordaba a su querido Sasuke. Aunque por otro lado también le recordaba a Lion y eso causaba una punzada muy dolorosa en su corazón. Desde su última conversación, solo se habían dejado correos que distaban mucho de lo que ella creyó en un inicio.

Se contaban escuetamente sobre sus vidas y nada más. Alguna asesoría que le pedía a él que quedaba entre ellos y esto. Dolía y mucho. Ahora mas que nunca tendría que sacarse a Lion de la cabeza, a como diera lugar.

Si la canción fue bien recibida por un extraño, tal vez... podría obsequiársela a Sasuke, ya que la búsqueda del regalo perfecto para él había sido en vano. Quería comprarle algo especial, ni muy caro ni barato; pero que le diese a entender lo mucho que lo amaba... y ahora podía decirse que la canción también era de ella ya que le había cambiado el tono, ahora era más suave, más intima.

"Era extraño confesar que lo amo, sin decírselo"

- No lo se… Ino – suspiro indecisa – y si no le gusta… -

- Pues… si la letra te inspira totalmente el amor que sientes por tu querido Sasuke ¿Por qué no darle el gusto de decirle todo de una solo vez, expresándolo frente a un escenario? Mostrándole lo hermosamente bien que cantas y tu talento innato con el piano. -

- La cuota de inscripción es de 100 dólares... ¿Por qué no intentarlo? -

- Eso quiere decir que... -

- Que acepto el reto, además, si no gano; Se lo podre dar como regalo a Sasuke, ¿verdad? -

- Así se habla Saku – una Ino emocionada por ver a su prima cantando en un concurso, la tomo de una de sus muñecas y se dirigieron a la parte trasera, en donde se hacían las inscripciones.

Después de la cena, ambas muchachas decidieron encerrarse en el cuarto de Sakura para ensayar la canción. Cuando Ino escucho la melodía que le había dado Sakura se emociono mucho, en cada nota los sentimientos eran prácticamente palpables, habían sido pocas las ocasiones en las que había visto a Sakura tocar ese hermoso teclado que le había regalado su abuelita antes de morir, por lo que se sorprendió un poco… pero estuvo mas que segura que ella seria la ganadora. Luego de horas de ensayo decidieron irse a descansar para estar totalmente frescas al día siguiente.

Aunque Sakura no pudo, un sentimiento contradictorio no la dejaba descansar en paz. Las mismas emociones que le despertaba Sasuke, eran exactamente iguales a las que Lion le producían...

¿Puede esto ser posible?

Era la única interrogante que se cruzaba por su mente.

Se mantuvo en la misma posición hasta el alba, cuando la melodía de su móvil se dejo escuchar de repente y despertando de su ensoñación a la chica.

Conocía perfectamente el dueño de esa melodía y con una cara de culpabilidad por sus anteriores pensamientos, le contesto.

- ¿Sasuke? ¿Qué pasa? ¿Estas bien? – sabia que él vivía solo y tal vez la estuviese necesitando...

- Si, perfectamente, disculpa por llamarte a esta hora, pero como no te vi hoy... no podía dormir tranquilo sin antes escuchar tu voz. – contesto con ese tono de voz que le hacia imaginar que incluso tenia un pequeño puchero en el rostro.

- Con respecto a eso, quiero que disculpes a Hinata; creo que la he dejado mucho tiempo sola y se quiso desquitar contigo. -

- Vaya, y de que manera... ¿estabas dormida? -

- No, tengo muchas cosas en que pensar para poder conciliar el sueño -

- Muchas cosas, ¿eh? ¿Y será que un guapo chico como yo le este robando el sueño a la princesa? -

- La verdad... si, además aprovecho para contarte que me inscribí en el concurso de canto que hará el Bar Akatsuki la próxima semana. -

- ¿Concurso? – ya recordaba, esa tarde Itachi le comento sobre ese tema y de las posibilidades de llevar a las chicas esa noche – Es que acaso mi Julieta piensa cantarle a toda esa gente, sin siquiera yo haberla escuchado antes…

- Aja y lo mejor es que quiero que mi Romeo me escuche cantar, por que me inspire en él para darme valor. -

- Suena interesante, aunque sería una mejor idea que me la cantaras al oído antes de irme a dormir, anda, canta un poquito -

- No, no, no mi estimado Sasukito, será una sorpresa para ti -

- ¡Hey! No es justo... – momento en que inflo las mejillas como niño chiquito.

- Si lo es, ya que quiero que sea una sorpresa para ti... -

- Entonces... – no termino la frase en espera de la reacción de ella

- ¿Entonces que? -

- Tendrás que hacer algo para apagar mi curiosidad... -

- Algo como que... -

- Que tal si me vienes a hacer compañía un día de estos a mi departamento... estoy muy solo y contigo aquí, ya no lo estaría, ¿qué te parece? -

- ¡Sasuke! – los colores se subieron de golpe a su rostro. Eso era mas que una invitación a estar... – no digas esas cosas -

- ¿Qué? Lo único que quería era invitarte a ver el atardecer mañana aquí, ¿En qué estabas pensando, picarona? – su insinuación fue perfecta y casi podía ver a Sakura hecha un tomate.

- Creo que la falta de descanso me esta afectando, ya debo dormirme o no me levantare mañana par ir a clases -

- ¿Aceptaras? – ella estaba ahuyentando el tema de la invitación y no le dejaría que se saliera con la suya.

- Sí, después de clases. Ahora vete a dormir y nos vemos en la mañana, ¿vale? -

- Vale. Buenas noches Princesa -

- Buenas noches, mi príncipe azul... – y la conversación se corto.

Ahora miraba su móvil como si fuese la cosa más maravillosa del mundo. Su cerebro trabajó a mil por hora al escuchar su invitación y la interpretación que le dio a esta.

- Tonta, tonta… eres una tonta Sakura. – murmuro tapándose con las cobijas, sintiendo sus mejillas arder.

Meneo la cabeza para disipar las escenas que su mente trataba de recrear para ella. En las cuales se encontraba con Sasuke en unas posiciones no muy decorosas.

Imaginarse a un Sasuke sobre ella, diciéndole cosas bonitas mientras acariciaba su cuerpo...

¡Ya basta Sakura!

Tendría que dejar de pensar en eso. Esa no era la primera vez que lo hacía, pero cada vez que lo pensaba; las escenas eran más graficas y su cuerpo resentía que no fueran reales. Un fuego dentro de ella se encendía cada vez que tenía esos pensamientos.

Se puso mejor a cantar para quitarse las ideas morbosas de su cabeza y lentamente se dejo llevar por los brazos de Morfeo, mientras su reloj despertador marcaba las tres de la madrugada.

-.-

La idea de que su amiga Sakura cantara, fue muy bien recibida por Hinata, la cual la respaldo en todo para la noche especial. Se pusieron de acuerdo con Ino para ir de compras y buscarle el mejor atuendo a la chica. Tal vez no ganase, pero le daría una buena sorpresa a su Romeo...

-.-

Tal como lo planearon, después de clases, Sasuke y su novia fueron al departamento, tomaron un poco de champán mientras veían la hermosa vista que tenían frente a ellos. Se encontraban sentados en el piso, con un Sasuke rodeándola por detrás y que apoyaba su mentón sobre su hombro derecho.

- Hueles delicioso – fue lo primero que dijo, aspirando un poco más el perfume de ella: fresas. Ante esto, la chica solo soltó una risilla nerviosa - ¿Te hago cosquillas? -

- Un poco... – giro su rostro y lo miro directamente a los ojos. Le gustaba como sus miradas se dulcificaban y más la de él. Era como si quisiese transmitirle todo lo que sentía por ella – Sasuke... – paso su mano sobre su mejilla y la acaricio – no sabes lo feliz que me haces, te amo… -

- Yo también Sakura, yo también – y sello sus palabras con un beso que se fue convirtiendo cada vez en uno apasionado. Enrolló sus dedos en su sedosa cabellera y la recostó sobre la alfombra peluda que cubría el piso.

Sakura solo obedeció a sus impulsos y lo acerco más a ella. Una de sus manos masajeaba su espalda y la otra paseaba sobre su lóbulo. Este solo soltó un gruñido ante la osadía de ella. Tendría que separarse o cometería un error. Se alejo un poco de su rostro y la miro detenidamente, mientras ella aun seguía con sus ojos cerrados, las mejillas muy encendidas y sus labios hincados por sus besos.

- Muy bien podríamos alimentar una fragua eternamente, princesa -

- Sas... uke... – sus ojos destellaban una pasión inconclusa y su respiración, entrecortada.

- Shhh... Deberíamos dejar esto para otro momento, ¿sí? – quería por lo menos hacer algo bien para ella. Lo dejaría para otra ocasión mucho más especial – y ahora que recuerdo, ¿Qué me darás de regalo de cumpleaños? -

- Mmmm... Veamos – acomodándose en el sofá y acurrucándose en él, prosiguió - ¿Qué te gustaría que te regale? -

- El mejor regalo sería que nunca te separes de mí, o hacer alguna travesurilla... -

- ¡Sasuke! No me insinúes tanto... -

- Y como no, si tengo a la mujer más bella del mundo aquí, ¿Para qué desaprovechar los pocos ratos que estamos juntos? -

-.-

La semana pasó rápidamente y esa era la última noche para ensayar. Su atuendo estaba mas que listo y también su voz, que mejoro notablemente al sentirse más segura de lo que haría frente a tanta gente.

Al día siguiente también sería el cumpleaños de Sasuke y ya le había preparado una torta de chocolate oscuro, del cual se enorgullecía por haberlo hecho sola, aunque claro Tsunade no estaba tan feliz por haber arruinado su pulcra cocina, pero detalles. Además estaba radiante de felicidad por que había logrado conseguir el disco de Debussy que le faltaba a Sasuke para completar su colección y todo gracias a Fugaku.

Si, realmente mañana sería un gran día.

Ahora solo le quedaba descansar bien y abrigarse, ya que aunque el clima era cálido incluso ahora en invierno, durante las noches los grados disminuían un poco y lo que menos ansiaba era tener un resfriado a solo horas de entregarle su regalo a su amado Romeo.

- Mañana podré cantarle a Sasuke, lo mucho que ha hecho por mí... -

Continuara...