Capitulo 11. La reunión.

Y antes de que se dieran cuenta había llegado la noche. Los Tao se encontraban en la sala platicando animadamente con los Furier. Len estaba algo impaciente, por que Bianca aun no aparecía, aunque lo disimulaba muy bien con su cara de seriedad absoluta.

- Esperen un momento por favor – el rey Aoshi se levanto y se dirigió a una de las sirvientas – podrías ir a preguntarle a mi hija si ¿va a tardar mucho en bajar?
La jovencita asintió con la cabeza y subió rápidamente las escaleras y antes de que el Rey Aoshi se diera la vuelta para volver con sus invitados se oyó la respuesta de Bianca desde la parte alta de las escaleras. . .

- Ya iba a bajar en este momento.

- Me asustaste hija, pero no importa, ven.
Bianca estaba sumamente nerviosa, al igual que el chico que se encontraba en la sala con la mirada clavada en la parte que se veía de las escaleras. Primero se vieron un par de sandalias negras muy hermosas, después sus piernas y un vestido negro, pero antes de que pudiera verla bien ella ya estaba abajo, y al pararse para saludarla se quedo embobado, ya que la chica lucia genial con ese vestido algo pegado y que le ayudaba a lucir su hermoso cuerpo. Ella traía su pelo suelto con una que otra trenza pequeña decorándolo.

- Se ve hermosa srta. Bianca – le dijo el Rey Michael al acercarse y besar su mano.

- Muchas gracias – le respondió ella algo apenada por este comentario, y paso a saludar a Rachel. Luego todos voltearon a ver a Len que no se había movido de su lugar.

- Hijo no seas mal educado, saluda a Bianca.

- Ah. . . claro – se acerco un poco, Bianca se puso algo nerviosa hasta que él llego frente a ella, tomo su mano y la beso. Los dos estaban tan rojos que parecía que iban a explotar, aunque nadie lo noto (que observadores padres tienen), después de esto se separaron. Ahora era el turno de ella de quedar embobada, al ver a Len vistiendo unos pantalones formales y una camisa blanca que le quedaba pegada y lo hacia lucir genial, luego de esto lo vio a los ojos y como ya era costumbre se perdió en ellos mientras él la veía fijamente; y así se hubieran quedado de no haber sido interrumpidos por el Rey Aoshi. . . .

- Es verdad hija si te ves hermosa – comento orgulloso.

- Papá ¿puedo ir un momento al jardín?

- ¿A qué? – pregunto su padre algo extrañado.

- A ver a Blacky, ah perdón, a mi caballo ¿si?

- Esta bien, además nosotros tenemos que hablar de algo importante. Así que Len y tu vayan a ver a Blacky – esta propuesta shokeo a ambos.

- Pero. . . – fue interrumpida sutilmente por el Rey Michael.

- Nada de peros, Bianca lleva por favor a Len, necesitamos hablar de una cosa con tus padres – su hijo lo volteo a ver con enojo.

- Mejor di váyanse de aquí –le respondió Len a su padre.

- Esta bien, vamonos Len – Bianca se dio la vuelta y comenzó a caminar hacia la salida, Len se petrifico al ver el último detalle de vestido: 2 lazos que se entrelazaban dejando al descubierto la espalda de la chica. Ella giro la cabeza y se le quedo viendo.

- ¡Len! vamonos – esto hizo que reaccionara y la siguiera.
Y en cuanto sus hijos hubieron desaparecido por la puerta principal. . .
- Entonces creo que es tiempo de aclarar los últimos puntos sobre la razón por la cual esta reunión es tan importante ¿no les parece?

- Claro Aoshi, con gusto – rieron un poco y fueron a sentarse. . .

Todo el camino por el jardín fue silencioso, ya que ninguno de los dos sabia que decir, hasta llegaron a donde se encontraba el caballo. Bianca se acerco a él y comenzó a acariciarlo.

- Hola amor, vine a ver como estabas – le dijo, mientras que Len salio de su embobamiento y de pronto. . .

- ¿Qué¿le pones los cuernos a mi caballo? "espera ¿Por qué dije eso?" – pero ya era tarde para arrepentirse, y ahora Bianca lo volteaba a ver con enfado (bueno ni tanto)

- No, Blacky no es celoso "oye ¿por qué dije eso?" - Len se sorprendió por la respuesta, pero antes de que pudiera decir otra cosa. . .

- Que sorpresa tenerte por aquí preciosa – se escucho la voz de un hombre, al reconocerla Bianca se puso feliz.

- ¡Ian! Pues ya vez – sonrió y se acerco al chico.

- Veo que hoy estas muy hermosa – el chico llamado Ian la tomo de la mano y le dio una vuelta.

- "¿Pero por qué me siento así? No estoy celoso, de ninguna manera. Solo por que el le dijo algo que yo deseaba decirle, o que quisiera tener esa confianza con ella no significa que este celoso o ¿si?" – Len los veía con frialdad y cuando Ian abrazo a Bianca el volteo la cara hacia otro lado.

- Gracias – dijo Bianca sonriente, pero Ian que si se había percatado de la reacción de Len, se acerco a ella y le susurro al oído.

- El es Len ¿cierto? – esto tomo por sorpresa a Bianca, que se alejo de él un poco, se sonrojo y asintió con la cabeza.

- Perdón, mi descortés amiga no nos presento, me llamo Ian y ¿tu eres?
Len lo volteo a ver con frialdad infinita.

- Len – dijo seco, Ian sonrió por que se imaginaba la razón de su enojo.

- Bueno sin molestar pero ¿qué hacen aquí? – pregunto tratando de alivianar el ambiente.

- Pues ya vez, vinimos a ver a Blacky – respondió volviendo a sonreír.

- ¿Vinimos? Me hicieron venir – dijo Len menos seco, pero aun serio.

- ¡Cierto! Perdón vine a ver a Blacky, pero me hicieron traer a este ¡amargado! – recalco ella para defenderse, él ya le iba a contestar algo pero volvió a ser interrumpido.

- Ok calmense, y hablando de otra cosa ¿qué fue eso de que Blacky no es celoso?

- Nada importante, algo loco y disparatado gracias a alguien – dijo viendo a Len, que le sostuvo la mirada un momento y después le dio la espalda, ni Bianca ni Ian lo vieron sonreír. Luego volvió a su seriedad característica, y como Blacky se le acerco empezó a acariciarlo.

- ¿Te echaste desinfectante?, con eso de que me lo puedes contaminar – le dijo la chica que estaba a su espalda, el la escucho y siguió acariciando al hermoso caballo.

- Total como tú dijiste ya estuviste con mi caballo, así que ya no importa ¿cierto? – esta respuesta saco de onda a Bianca, Ian solo sonrió, pero se puso serio después de un golpe en el estomago de parte de la chica.

- Bueno. . . ¿dónde esta Sirak? – vio a Ian y este le señalo una dirección, Len al escucharla los volteo a ver.

- ¿Sirak? – pregunto con curiosidad.

- ¿Te importa? – le contesto ella desafiante.

- No – y volteo a ver nuevamente al caballo, pero luego escucho un rugido y volteo a ver de nuevo a Bianca.

- ¿Qué fue eso?

- Ven Sirak – de repente salio un hermoso tigre de bengala y se acerco a Bianca ella lo acaricio tiernamente y volteo a ver al sorprendido Len con una sonrisa y él reacciono, mientras que Ian estaba que se moría de la risa pero trataba de disimularlo.

- ¿Qué¿te asusto? – se rió un poco y volvió a mirarlo.

- No, pero con esto me confirmas algo – dijo con un tono de seguridad bastante convincente.

- "No respondas Bianca" – pensó Ian, pero ya era demasiado tarde.

- ¿Y qué es? – pregunto confundida.

- Que tu casa si que es un zoológico – dijo cínicamente.
Bianca lo iba a matar, dejo al tigre y se acerco a él con las más negras intenciones, pero Ian la sostuvo de la cintura.

- Calmate, en cierta forma tiene razón.

- Ian ¿de que lado estas¡suéltame! – le grito tratando de safarse pero Ian no la soltaba, Len solo observaba como la tenía sujeta y se¿enojo?. Ian se dio cuenta de esto, así que decidió dejarlo por la paz.- Vamos B calmate – Len los veía fija pero discretamente, ella se tranquilizo y el la soltó.

- Esta bien.

- "¿Quién es ese chico¿quién se cree que es?" – algo así pensaba Len mientras fulminaba a Ian con la mirada.

- "Su mirada es tan intensa que si pudiera me atravesaría con ella, lo peor es que ninguno de los dos es sincero y solo se la pasan peleando" Me encanta que me hagas caso Bianca.

- Si no fueras mi mejor amigo ya estarías muerto – le dijo Bianca y le dio un beso en la mejilla.
Al escuchar "mejor amigo" el alma de Len se tranquilizo un poco (¿su alma o sus celos?), bajo la mirada y volvió a acariciar al caballo.
Bianca lo vio y sonrío.

- ¿Y que, yo me caso con tu caballo y seria doble boda?, ya que irías tu con el mío – Bianca e Ian, al cual también le había causado gracia esto a pesar de no entender en su totalidad la broma, empezaron a reírse y Len se alejo del caballo un poco volteando a verlos.

- Que graciosita, solo veía con quien le ponías el cuerno a mi caballo – contesto tratando de defenderse, pero desde un principio el sabia que esta vez ella le había ganado. En ese momento se acerco a ellos una jovencita de la servidumbre. . .

- Señorita, joven les hablan sus padres que ya se metan.

- Esta bien Estela, diles que ya vamos – le dijo Bianca calmándose.

- Si señorita, con permiso – y se retiro rápidamente.

- Ya me tengo que ir Ian, te cuidas y me cuidas a mis amores – se acerca a él y lo abraza mientras que Len desvía la mirada.

- Si no te preocupes por ellos – y acercándose a Len le extiende la mano – gusto en conocerte – Len lo vio primero a él y luego a Bianca.

- Igual – fue lo único que dijo y estrecho su mano. Ian solo sonrío.

- Adiós pequeño – le dijo Bianca a Sirak que se había acercado, Len también se acerco y lo ¿acaricio?, ella lo volteo a ver extrañada.

- ¿Qué¿tienes algún problema? – se separo de el tigre y acaricio a Blacky, después se alejo un poco.

- Ash, no se puede con tigo. – se acerco a Blacky y se despidió de él.
Se acerco a Len y volteo a ver a Ian, que sonreía y les decía adiós con la mano, ella le devolvió el gesto y ambos comenzaron a caminar de regreso al castillo.

N.A.- Holaaaaa Gomenneeeeee, disculpen en serio la tardanza, Feliz san Valentin, feliz lo q fuera, en serio perdón, es q neta la uni esta de locos, ya entiendo a las escritoras q me dejaban en ascuas prq tenian cosas q hacer de la Uni, perdón en serio, les agradezco sus comentarios, espero sigan leyendo la historia, ahorita ya es algo noche, espero mañana pasar el cap 12 q estara muy, pero muy interesante, asi q por fa no dejen de leer, se les quiere, y de nuevo perdonenme .

Bye, se cuidan, Lizblak .