Capítulo X: Explicaciones

ROSALIE'S PoV

Veía el ultrasonido mientras Bella cepillaba mi ya crecido cabello rubio. Solo hace un mes me habían dado esa preciosa imagen que confirmaba que mi bebé era una niña, era mi bebita. Recuerdo que cuando la vi en esa pantalla volví a emocionarme hasta las lágrimas queriendo ya poder sostenerla en mis brazos, luego la técnica del ultrasonido me dijo que era una pequeña niña y las lágrimas corrieron a flor de piel pues esas palabras la hicieron mucho más real ante mí. Mi nueva mejor amiga y Sue me acompañaron ese día, y lloraron junto a mí.

Me vi al espejo enorme de Bella mientras me peinaba y ella me sonrió. Sentí una presión en mi ahora notable vientre: una patadita de mi bebé, y me sobresalté un poco aunque hace unos dos días había comenzado a sentirlas siempre me sorprendía con la venida de otra patadita. Aún era tan pequeñita pero tan fuerte y eso simplemente me hacia feliz pues ella quería vivir y yo ya le hablaba cada vez que hacía eso o me ponía a cantarle como Sue dijo que mamá lo hacía conmigo; ahora me sentía viva y encantada con mi hijita respondiendome con sus pequeñas piernitas.

- Bueno, ya estas lista – dijo ella alejandose de mi, puso el peine en su lugar y se acercó a la puerta – te espero abajo – me sonrió y se fue

Me vi un tiempo más al espejo. Estaba vestida con un jean de color blanco gastado, una camiseta holgada de mangas mínimas de color turquesa eléctrico con rectanculos horizontales a los lados de color azul eléctrico, unas balerinas de color blanco y un collar con forma de sonrisa plateada. Mi cabello estaba atado en una coleta de lado hecha por Bella. Me coloqué una chaqueta delgada florida para que discimulara mi vientre, con las flores la gente se distraía y tenía diferentes formas que alternaban las verdaderas línas de los cuerpos, era una ilusión óptica. Era discreto pero era muy bueno para la primavera.

Me puse de pie, y caminé hasta bajar las escaleras para encontrarme con Bella en la puerta, vestía un vestido blanco dividido en dos capas holgadas con una base de imprentas de mariposas de diferentes tamaños variando entre los colores de azul a naranja, unas sandalias de plataforma revestido en polar azul electrico con líneas divisorias narajas eléctricas; su cabello estaba suelto con ondas. Fuímos hasta el auto donde noté que Nessie ya había entrado, y estaba vestido con una minifalda con bobos de encaje color café, una camiseta apretada color blanco, una chaqueta color crema con rosas, unas sandalias abiertas color negro, un collar delgado dorado y una bracelete café con puas doradas; su cabello estaba totalmente lacio con un gran parecido al peinado de 'Snooki'. Fuímos de camino a la secundaria ya que era viernes, osea que ya no faltaba nada para el fin de semana que me permitiría dormir un poco más de lo acostumbrado y eso me encantaba en grande, aunque debía admitir que ahora me gustaba la escuela un poco más ya que había descubierto que tenía una facinasión por las matemáticas que nunca creí tener pues mis notas revelaban una despreocupación total por lo 'difícil' de las clases.

Llegamos y como siempre Nessie hacía su desfile por entre los chicos que literalmente babeaban por ella, pero ella solo miraba con ojos interesados al hermano de Edward. Luego estaba Bella que llamaba un poco más la atención que su hermana, pero ella solo estaba buscando a que la mano de Edward pasara por su cintura para sentirse lista para un nuevo día, ellos se veían como la pareja perfecta, como 'David y Victoria Beckam' pero con talento, sin hijos ni marcas registradas pero si con humildad.

Caminé hasta mi casillero para sacar algunos libros, cuando por mi mala suerte se me cayó uno con papeles salidos, me agaché para recogerlos y otras manos me ayudaron, levanté la vista para ver que era Emmett sonriendome, me sonrojé y esperaba que no se notara mucho. Al levantarnos no necesitamos palabras pues solo sonreíamos como si así nos comunicaramos mutuamente, entendiendo todo lo que nuestras emociones albergaban, sentía mariposas en el estómago y entonces la bebé pateó a la par con la campana del inicio de la primera hora, así que sin despedirnos nos fuímos cada uno a su primera clase del dia. Caminé hasta el salón de clases con prisa, disculpandome con la Sra. Jones por llegar tarde y ella me dejó pasar con una sonrisa caída; comenzó la clase de filosofía aunque casi siempre hacía dormir hasta a la misma maestra esta vez me parecía muy interesante y entretenida, era sobre el significado de la verdad para el filósofo Kant: El conocimiento «no se recibe pasivamente, ni a través de los sentidos, ni por medio de la comunicación, sino que es construido activamente por el sujeto que conoces». No sé exactamente porque eso retumbaba en mi cabeza pero durante todo el bendito dia se pasó una y otra vez en mi mente con la voz de la maesta agregada, gracias a eso no escuché muy bien lo que me decía Bella sobre su casi perfecta relación con Edward pero al menos hizo sacar de mi juicio las miradas y monosílabos hirientes que me daba Alice, quizá aquel concepto tenía algo de grandioso después de todo. Tenía antojos en la cafetería y comí lo que usualmente comía en un mes: una hamburguesa con queso, un refresco de kiwi, un pudín y una ensalada de fresas; aunque la ensalada era principalmente de Bella pero se la arrebaté y ella me dejó pues era la unica ahí que sabía de mi estado y ella solo rió ante mi nuevo comportamiento como aspiradora de alimentos, Edward estaba realmente confundido, Alice se veía algo sorprendida, Jasper ni me veía pues él también arrasaba con su comida como todo deportista para después volverlo musculo con mucho ejercicio y Emmett también reía al ver que ya ingería proteínas; notaba la mirada de asombro y asco que me dió Kate pues jamás había ingerido comida en esa cantidad pero no me importaba pues era lo que mi bebita me pedía y le daría los gustos que ella quisiera aunque me pusiera como una ballena gigante.

Asi llegué a mi última clase del día que afortunadamente compartía con Emmett, era la clase de ciencias donde haríamos la disección de la pata de un pollo para ver las capas de piel que tenía un ovíparo en sus extremidades, agradecía que las náuseas del emabarazo hubieran desaparecido pues no lo soportaría y delvolvería mi delicioso almuerzo escolar en frente de Emmett. Nos sentamos juntos y comenzamos a trabajar en ello con el bisturí. No podía dejar de mirarlo como si lo conociera desde siempre, y entonces la frase volvió a mi mente mi amistad con él es construida activamente por el sujeto que conoces, Emmett no me conocía realmente y para poder intentar algo debía darle la verdad, era lo mínimo que podía hacer por él y por sus atenciones constantes que me provocaban una satisfacción que nadie más podría darme. Descubrimos todas las capas y nos pusieron una A+.

Salíamos de la clase solo mirandonos como antes sin producir alguna palabra aunque se notaba que él queria decirme algo.

- Quería saber, ¿si querías salir conmigo mañana? – preguntó Emmett muy nervioso saliendo del silencio 'comunicativo' que compartíamos hace unos minutos, sentí otra patadita de la bebé y eso me dió una gran idea – si quieres solo como amigos, no te haré sentir incómoda

- ¿Por qué mejor no nos encontramos en casa de Bella y ahí tenemos una cita? Te explicaré todo ahí, no hagas preguntas ahora, por favor – dije sacando todo de mi ser mientras él sonreía y asentía con la cabeza aunque se notaba un poco su obvia confusión

Al llegar a la casa de Bella, le expliqué lo que había acordado con Emmett para mañana y ella se emocionó mucho por mí. En su habitación medimos mi pancita y decidí que desde el lunes ya no la escondería de nadie, pues no me importaba las opiniones de nadie más que las de mi bebé y ella estaba creciendo, sentí otra patadita en respuesta lo cual nos hizo reir mucho porque Bella había dicho que lo pensara más. Le hablé de como me pateaba cuando veía o hablaba con Emmett, lo cual me dijo que le hizo recordar a la película 'Juno' donde el bebé patea cada vez que la muchacha ve al padre del bebé, pero yo sabía que era imposible aunque una pequeña parte de mi dudaba y se imaginaba cosas con mi bebé y Emmett juntos como padre e hija, pero sabía que no debía ilusionarme con esa bonita imagen pues tenía que estar lista para lo peor que en este caso sería el rechazo de aquel chico que me gustaba en serio.

Anocheció y no podía dormir por la música rock de Nessie quien se negó a bajarle el volumen hasta las once de la noche cuando su mamá le quitó los parlantes de su reproductor de música y ya no cerrabamos los ojos pues pensabamos en la música y diferentes temas rondando nuestras mentes, y sabía de una pregunta indiscreta del año pasado sin respuesta alguna pero que de seguro me permitiría dormir y pensar en otra cosa que no fuera la posible reacción de Emmett ante mi verdad. Prendí la luz de la veladora, mientras Bella me miraba con sorpresa como si hubiera visto un fantasma; me senté en la cama y ella también hizo eso.

- ¿Puedo preguntarte algo pero me juras que no te molestarás o pensarás que la antigua yo volvió? – pregunté algo nerviosa, ella me miró atentamente mientras asentía con la cabeza llena de cabellos despeinados por haber dado vueltas a la cama como intento fallido para poder dormir – ¿por qué estuviste con tu padrastro?

Me quedó mirando por un rato con la cara algo molesta y triste, me arrepentí de haberle preguntado y ya me sentía mal por ello. Comencé a disculparme pero ella me interrumpió con su inesperada y honesta respuesta.

- No era mi padrastro, solo era un joven con el cual mi madre estaba ilusionada, y 'estuve con él' por que quería sentirme libre y una adolescente normal al hacer algo prohibido y 'divertid', pero en vez de sentirme bien por ello terminé sintiendome muy mal pues lastimaba a las personas que me importaban, y terminé lastimandome a mí misma. Fue un terrible error que casi me cuesta la vida, pero aprendí de él ya que descubrí que no queria ser una típica adolescente rebelde sino que solo deseaba ser yo pues esa era mi personalidad verdadera y no me sentía bien renunciando a ella; creo que eso responde a tu pregunta – dijo ella suspirando mientras yo asimilaba todo lo que había oído aunque aún me sentía terrible por haberla hecho revivir sus errores – no te sientas mal por haberme preguntado eso, me hiciste poder hablar de ello como una forma de reflexción y creo que eso es bueno

Ambas sonreímos y pudimos dormir placidamente. Al día siguiente nos despertamos con la luz del débil sol que aún así nos animaba a levantarnos, tuvimos ciertos problemas para levantar a Nessie que a pesar de que eran las 12 del mediodía seguía durmiendo como muerta, se negaba a levantarse pero su hermana hizo algo que considero cruel pues abrió sus cortinas negras dejando entrar la luminosidad del día a su habitación y Nessie se veía como un vampiro huyendo del sol. Bella le informó a su hermana que saldrían con Edward y su hermanito, mientras yo tenía mi cita con Emmett para aclarar algunas cosas, la niña se emocionó y aceptó de inmediato sin preguntar el lugar ni la hora solo saltó y gritó de felicidad.

Desayunamos frutas pues necesitaba comida saludable pero deliciosa, y en unas dos horas las hermanas ya se habían ido a su cita y la Sra. Dwyver a trabajar por el fin de semana así que me quedé sola para prepararme tanto externa como internamente para la hora de la verdad que aproximadamente sería en una hora. Subí a la habitación tomé un baño de burbujas, me vestí con unos leggins negros, una camiseta suelta manga acero color blanco, una chaqueta color rojo que cerré muy bien y unas zapatillas rojas muy deportivas, peiné mi cabello y lo dejé suelto colocandole solo una cinta roja para arreglarlo un poco; bajé las escaleras al oír el timbre que me sobresaltó demasiado pues seguía nerviosa y preparada para todo.

Estábamos sentados en el sofá pero no hablábamos, solo nos mirábamos, bueno él me miraba y yo estaba casi temblando temiendo lo peor. Tenía mucho miedo de que añada otra persona a mi lista de gente que no me quiere en lo más mínimo.

- ¿Estas viviendo aquí? No comprendo porfavor dime que sucede, estas nerviosa lo notó porque evitas mi mirada – dijo él un tanto desesperado y obviamente preocupado, decidí dejar de callar y comenzar a explicar toda una terrible y penosa historia

- Sí, estoy viviendo aquí. Mi papá me botó de su casa porque cree que soy una mentirosa al decir que su hijastro me hizo daño, y Bella fue amable al apiadarse de mí – dije rapidamente pero sentí que él pudo entender todo lo que anuncié, él me miraba aún extrañado pero con un brillo diferente de dolor

- ¿Te lastimó? – dijo con brevedad, mientras yo descubría como explicarselo sin que yo tenga que revivir el momento tan triste de mi vida, que hubiera preferido no contar ya

- Royce, mi hermanastro, me violó cuando mi padre y mi madrastra se fueron de luna de miel; y… – me levanté del sofá para que me pudiera ver, me quité la chaqueta exibiendo mi vientre crecido – estoy embarazada, es una niña

Me senté en el sofá que estaba frente a él. No hablamos ni nos miramos durante minutos que parecían tan largos como las horas o al menos yo los sentía así, pero estaba preparada para su rechazo o su indeferencia que me dolía cuanto más minutos pasaban. Las lágrimas no tardaron en salir de sus cuencas para invadir mis mejillas y no pretendían alejarse de ahí, acaricié mi vientre con suavidad y seguí sollozando por mi desdicha.

Sentí una prescencia al lado mío, volteé y vi que era Emmett mirandome. De pronto, él me abrazó con todas sus fuerzas sin que le incomodara mi vientre, me besó todo el rostro limpiando las lágrimas con sus labios, me sostuvo el rostro con ambas manos para que lo mirara.

- No dejaré que nadie te vuelva a lastimar – dijo antes de besarme con dulzura y mucha ternura, se detuvo y puso su mano en mi vientre con cariño en su cálido tacto, la bebé pateó y el sonrió – no permitiré que nadie 'las' lastime

Me sentía feliz por primera vez desde que mi mamá estaba conmigo; no podía pedir más que sentir el amor de alguien que me quería a mí y a mi bebita. Quería esto, quería esta familia, quería a Emmett para siempre.