Estaba tan entretenida con la armadura de Vegeta, hacía pruebas de resistencia de materiales y los sometía a trabajos extremos, eleve presión, temperaturas, evalué deformaciones, choques con otros materiales. Me imaginaba que era como Edna moda, haciendo un traje para un súper héroe. En realidad no era un héroe, para mi es como Batman.

De pronto entró Yamcha a criticarme, le dije que si no podía decir cosas lindas, no dijera nada. En realidad no había tenido el valor suficiente para terminar la relación de manera definitiva.

El tal vez creía que como siempre, era pasajero y que nada más era un break por unos días, tal vez un mes y todo sería normal. Y a ciencia cierta así era; pero ahora existía la variable Vegeta en la ecuación.

Si bien, aún no estoy segura de lo que el sentía por mi, si estoy segura de mis sentimientos por el.

Escuche un semejante berrinche en el laboratorio de papá, al parecer Vegeta tendría que esperar unos días más para salir a su entrenamiento espacial. Me acerqué y vi el PLC, de inmediato identificamos la falla.

El material se deformó por la cantidad de presión ejercida por tiempo tan prolongado, creó una micro fractura que dejó la nave útil para la tierra pero inútil para alzar el vuelo. Explotaría al despreaurizarse. Le comenté que habría que poner una buena soldadura tig de carburo de tungsteno, es fácil hacerlo pero el material para hacerlo tardaría al menos una semana en llegar. Que como lo sé? Había comentado que soy ingeniera? Pobre Vegeta, su cara de estrés.

Me invito a comer algo fuera, quería desestresarse. Yo salí encantada y tenía antojo de pizza, el no la había probado y era tiempo de que probara el manjar de los dioses Italianos. Al llegar ordene una de cada cosa grande y dos cervezas jumbo.

Puso su cara de "que vulgar" pero no dijo nada. Yo lo conozco así que espere a que diera el primer bocado. Y como fue, devoró todas y cada una de las pizzas en la mesa.

Al parecer le gustó, yo sonreía con la mirada, le dije que si me llevaba a volar. Hace mucho que no lo hacía y el aceptó.

Me llevó por el cielo y a través de las nubes, yo gritaba de alegría, era algo que me gustaba hacer. Se detuvo en medio del océano, se me quedó viendo y yo juré que me besaría apasionadamente, me declararía su amor y yo aceptaría ser su novia.

Pero en cambio el muy ladino me soltó. Me caí al agua y arruinó mi permanente, ese día me lo habían retocado y no podía mojar mi cabello por 36 horas. El idiota debió haberme escuchado cuando le contaba a mi madre y decidió hacerme esta jugarreta. Me enoje tanto con el que lo obligue a que me llevara de compras.

Entre mis planes malévolos era comprar y hacerlo cargar todas mis compras, para que se le quite lo grosero. Pero no cargó nada, solo se quejaba por el tiempo de espera y se iba tan tranquilo, sin cargar nada.

Pasamos frente a la tienda de lencería, le pregunté de manera coqueta que le gustaría quitarme? Y el muy tratado dijo que la lengua. Me estaba volviendo loca. Está totalmente demente. Le dije que se aguantara con lo que yo eligiera entonces. Y me puse a buscar lo más provocativo que encontrara.

Ya en casa lo invité a pasar a mi cuarto, entramos por el balcón y se echó cuál vaca en mi cama, mirando a la ventana mientras yo le hacía un desfile de modas.

Hacía como que me veía, al principio me costó trabajo darme cuenta, hasta que noté que me ignoraba, a todo decía, si, ajá, si, bien, si,... le pregunté si era gay y dijo que si. Ahí corroboré que estaba en automático.

Este hombre no me va a ignorar. Entré al baño y me quité todo, salí completamente desnuda y le grité. Me reí mucho porque se sorprendió, abrió sus ojos como platos y se puso completamente rojo. Luego salió con el cuento de las reglas de la casa. Por favor Vegeta, tu no sigues ninguna regla.

Me acerqué y al verlo completamente desarmado le di un beso tierno en la boca, no se iba a resistir a mis encantos. El por fin cedió, respiro y me tomó de la cintura. Yo le quite toda la ropa hasta poder disfrutar de su cuerpo por completo.

Lo sentía respirar a mi ritmo, era sumamente delicado. Yo imaginaría que sería un salvaje, pero me tocaba hasta con miedo de romperme. Me trató como si fuera una princesa. Tiene lógica, es un príncipe.

Se dejó llevar por mi, al parecer quería dejar que yo le enseñara lo que me gusta. Nadie me había tratado así jamás. Tome la iniciativa besándolo completamente, tome sus muñecas y puse sus manos en mis pechos, los masajeó suavemente, los besó con ternura y luego jugamos con las manos y luego me subí en el y nos fundimos como si nos conociéramos de toda la vida. Comenzamos lento y luego aceleré.

Sentía como si volara, su olor era embriagante, su cara, sus besos, su tacto delicado hacía mi, todo era perfecto. Le dije que lo hiciera el ahora. Se posicionó sobre mi y sentía cada vez que entraba en mi cuerpo, todo encajaba a la perfección. Lo tocaba y me pidió que le enterrara un poco las uñas. Lo hice y lo excitó más, me besaba a veces con pasión y a veces delicado.

Yo tocaba el cielo y al parecer el lo hacía conmigo. Tuvimos un gran orgasmo sincronizado, nunca lo había experimentado, nunca había hecho el amor. Estaba segura de que así era, de otra manera, que es? Amo a ese hombre y estoy segura de que mis sentimientos son correspondidos. No creo que si fuera solo pasión, sería así.

Nuevamente lo besé, estábamos alistando otra ronda cuando entró el idiota de Yamcha sin tocar. Me enfurecí, arruino mi primera vez con Vegeta, en ese momento lo corrí y el me discutió. Ay por Dios, tu me hiciste la más cornuda de toda la capital del oeste. En ese momento le dije que terminábamos, no hacía falta decirlo. Era u hecho que la relación había acabado hacía tiempo.

Vegeta salió del cuarto tan tranquilo, yo me quede discutiendo.

Al anochecer fui a verlo, sentía una sensación de vacío y quería sentir a ese hombre malo entre mis muslos otra y otra vez.

Fue la primera vez que dormimos juntos y despertamos juntos. Me sentí tan completa, jamás me había sentido así. Sabía que Vegeta se iría pronto a ser ese gran súper saiyan y yo estaba determinada ayudarlo. Le di un beso tierno y me fui a trabajar en su armadura.

Papá reparó la falla y yo acabé la armadura, prepare cápsulas con alimento y ropa. Sabía que llegaría a ser el súper saiyan más poderoso.

Lo vi salir al espacio y esperaba que regresara pronto. Mientras yo sabría cómo lidiar con los tabloides la ruptura con Yamcha.