Ya saben los personajes no son míos son S. Meyer.

Esta historia no esta contada desde la perspectiva de ningún personaje en especial, si no en tercera persona.

.:. DESEO, PECADO Y PELIGRO.:.

-Para mi, el mejor regalo es tu presencia- Le aseguro Carlisle, pero unos pasos en las escaleras obligaron a que el hombre se alejara –Que pases buena noche- le dijo cerrando la puerta mientras salía.

Capitulo 11: La Primera Batalla…

.:. Londres, 5 de junio de 1939 .:.

Bella camino apresuradamente por las calles de Londres para tomar el metro, siempre asegurándose de que nadie la estuviera siguiendo. Entro a la estación y bajo rápidamente las escaleras para esperar la ruta que necesitaba, miro su reloj, las nueve de la mañana, todo iba a tiempo, el tren se detuvo y subió rápidamente, hasta que al final del pasillo vio a Edward, y se sentó al lado del hombre.

Cuidadosamente puso un papel en el bolsillo de la chaqueta del hombre, mientras Edward sostenía el periódico.

-Es el mapa de la casa- Le comenzó hablar entre dientes Bella –Los guardias que habitualmente están en la casa son cinco, aunque cuando esta el general, la fuerza armada se incrementa, y aun no se bien cuanto- le susurro.

-¿Algo más?- Le pregunto Edward levantando el periódico, para fingir que lo leía.

-Siempre hay un hombre muy delgado de barba con el ¿Quién es?- Le pregunto la joven no pudiendo soportar más la curiosidad.

-Es el "Coronel Demetri Watson" la mano derecha de Cullen, lo ha acompañado desde el principio… creo que se conocieron en la guerra, y desde ahí siempre están juntos… y es el que ejecuta las ordenes de Cullen, mantente alejado de el… es muy peligroso, tal vez más peligroso que el mismo Cullen- Le advirtió Edward preocupado.

-No se preocupe solo era una duda- Le aclaro Bella para tranquilizar a Edward.

-¿Y que tal van las cosas con Cullen?- Le pregunto el hombre más por obligación, realmente el no quería saber nada de eso.

-No lo eh visto desde que llegue, siempre sale muy temprano y llega muy tarde- Le dijo la joven bajando la mirada –Antes de que lo olvide… necesito dinero- recordó la castaña.

-No puedo entender, como es que si todos los días juegas a las cartas… no mejoras- Le cuestiono el hombre realmente confundido.

-Tengo demasiadas cosas en mi cabeza para concentrarme- Se justifico la castaña encogiendo los hombros. Edward le paso el periódico.

-Esto es todo lo que hay por ahora- Le susurro muy bajo, la castaña abrió el periódico y tomo el dinero.

-Gracias- Le dijo la castaña, mientras su mirada se perdía por la ventana- ¿Y como están Jasper y los demás?- pregunto repentinamente.

-Bien, preguntando mucho por ti- Le aseguro Edward.

-¿Y Alice?- Pregunto Bella por primera vez desde que había hablado con Jasper.

-Bien, no te preocupes tarde o temprano la veras… estoy seguro- Aseguro Edward sintiéndose repentinamente mal por Alice. Los dos se quedaron el resto del trayecto en silencio hasta que Bella se bajo del tren, aun y a pesar de los años se sentía incomoda con la presencia de Edward.

A la mañana siguiente como siempre Bella bajo para desayunar con Esme, la ventaja de vivir con el poderoso ministro, es que siempre había alguna delicia para el desayuno, y la castaña siempre bajaba muy feliz, ya que le recordaba sus épocas con sus padres.

-Buenos días Esme- Saludo la joven sentándose en el comedor mientras tomaba una tostada.

-Bella, querida ¿Cómo estas hoy?- Le pregunto Esme con una sincera sonrisa.

-Bien ¿y tu?- Le pregunto la joven mordiendo la tostada.

-Muy bien- Le aseguro la mujer, cuando al comedor entro el general, muy arreglado como siempre, incluso más apuesto de lo normal, y la castaña no pudo pasar por alto que llevaba el traje que ella le había guardado los últimos tres años, y el cual le lucia muy bien.

-Buenos días- Saludo el hombre sentándose.

-Que milagro que hoy desayunes con nosotras- Le dijo Esme sorprendida.

-¿Te molesta?- Le cuestiono el hombre mirando rápidamente a Bella.

-No, me extraña, que es diferente- Le aseguro Esme manteniendo su dulce sonrisa -¿Qué vas hacer hoy?- Le pregunto.

-Tengo el día lleno de reuniones, y no es para menos, queremos evitar a toda costa una crisis o peor aun, una guerra, pero claro a ti mi trabajo no te interesa- Le respondió el hombre que aunque mantenía el tono amable, aunque sus palabras habían sonado como un reclamo -¿Y ustedes que van hacer?- pregunto finalmente el general.

-No es que no me interese, es que tu jamás me cuentas- le aclaro Esme tomando más de su café –Y hoy voy a visitar a la condesa, me ha invitado a tomar el té- le informo la mujer.

-¿Y vas a obligar a Bella a que soporte a esa mujer tan pesada?- Le cuestiono el general que conocía desde hacía mucho tiempo a la condesa para saber lo insoportable que podía llegar a ser.

-No, hoy no voy a acompañar a Esme- Intervino Bella con la mirada sobre la mesa- Esme me ha dado permiso para salir al cine hoy- Le informo la castaña.

-Que afortunada, no tienes ni idea de lo que te haz librado- Le aseguro Carlisle con una extraña sonrisa.

Después de esa conversación el desayuno siguió su habitual curso, en completo silencio, y después de unos minutos el general se fue sin decir absolutamente nada. Bella ayudo a que Esme se arreglara para ir a visitar a la dichosa condesa, y es que la castaña se alegraba de que por fin tuviera tiempo de poder escaparse al cine, ya lo extrañaba y había escuchado de una nueva película.

Después de que Esme partió, la joven se puso su abrigo y salió de la casa apresuradamente había olvidado tomar una sombrilla y aunque no estaba lloviendo fuerte, era molestos la góticas de agua. Camino rápidamente para cruzar la calle pero un carro negro se lo impidió.

-Señora Switf- La llamo el chofer, Bella se acerco a la ventanilla del auto.

-¿Qué pasa?- Le pregunto la castaña reconociendo al hombre que era uno de los conductores del general.

-El General me ha ordenado que la lleve al cine- Le explico el hombre tranquilizando a la joven que se subió al auto.

-Que amable es el general- Comento la castaña cerrando la puerta del coche. Hasta que se percato de que el conductor estaba tomando otro camino, uno que ella no conocía -¿Este es otro camino para el cine?- pregunto algo inquietada. Pero el chofer no respondió y siguió conduciendo hasta llevarla a una enorme casona. Cuando el auto se detuvo el chofer se giro y le entro un papel que decía "2B".

-El auto la estará esperando- Le aseguro el hombre mientras Bella algo insegura se bajaba del auto. Entro a la vieja casona que parecía abandonada, aunque solo era la fachada, ya que al entrar, no se podía negar el lujo y el buen gusto que la decoraba, subió cuidadosamente las escaleras hasta que se encontró con la puerta abierta "2B" entre abierta, entro y la cerro a su espalda.

La habitación estaba sobriamente decorada; un pequeño par de sillas a la entrada de color blanco y una mesa en el centro nada ostentoso, pero si muy elegante, continuo caminado y más hacia el fondo había una gran cama de madera y al frente de esta un hermoso balcón, de las cuales las puertas estaban abiertas y el agua se estaba entrando por ellas, así que la castaña se quito el pesado abrigo y el bolso y lo dejo sobre la cama y camino hasta las puertas de cristal para cerrarlas. Cuando las estaba cerrando noto que algo a su espalda se estaba reflejando, dio un gran brinco y se giro bruscamente ahogando un grito, y allí de pie como una estatua se encontraba Carlisle.

-Que susto me ha dado, no lo escuche- Se disculpo la castaña bajando la mirada, mientras Carlisle se acercaba más a la joven.

-No era mi intención- Le aseguro el hombre deteniéndose a unos cuantos centímetros de la castaña.

-¿Por qué me ha atraído acá?- Pregunto la castaña levantando lentamente su mano con mucho cuidado para tocar el rostro de Carlisle, pero este movió su rostro, sorprendiendo a la joven.

-Ten cuidado, no soy de fiar- Le aseguro el hombre cauteloso. Bella simplemente sonrió.

-¿Estoy en peligro?- Le pregunto seductoramente la castaña.

-Aun estas a tiempo de huir- Le aseguro el hombre acercándose más a Bella hasta permitir que la mano de la joven rosara cuidadosamente su mejilla.

-No quiero huir… me cansa la simple idea- Le aseguro la castaña acercando sus labios a los del general, pero sin besarlo, la joven estaba sorprendida por la suavidad de su piel, por la calidez que irradiaba.

Inesperadamente Carlisle tomo fuertemente el rostro de Bella y se apodero pasionalmente de sus labios, prácticamente devorándolos con violencia, mientras una de sus manos abandonaba el rostro de la joven y comenzaba a recorrer la delicada silueta de su pecho.

Bella podía sentir como el fuego rápidamente se esparcía por todo su cuerpo, jamás pensó que los simples roces de las manos de Carlisle pudieran despertar tantos deseos en su propia piel, ni siquiera las veces que había estado con Emmett había experimentado la mitad de las sensaciones que en ese momento la invadían y la embriagaba haciéndola perder la noción de lo que estaba sucediendo a su alrededor.

Lentamente Carlisle la condujo hasta la cama donde la tiro de bruces, mientras se quitaba la chaqueta del traje, y el arma que siempre cargaba con el, por su seguridad, lanzándola a un lado de la cama mientras se arrodillaba frente a Bella, la impaciencia que le invadida por poseerla casi le nublaba toda la razón. Carlisle tomo la pierna derecha de Bella y lentamente comenzó a acariciarla subiendo el vestido con el rose hasta llegar al ligero en la parte superior del muslo que la sostenía y lentamente bajo la suave y delicada tela deshaciéndose de ella y del zapato. Repitió la mecánica con la pierna izquierda, cuando se había deshecho de las pantimedias, Carlisle nuevamente se inclino para besar a la joven que le correspondió ávidamente enredando sus manos en el cabello rubio del general.

La ansiedad de estar juntos los estaba quemando, Carlisle obligo a que Bella se recostara sobre la cama, mientras subía el vestido de la joven hasta su cadera, para comenzar a bajar las delicadas bragas. Por su parte Bella bajó sus manos para abrir el pantalón del general la necesidad de sentirlo la estaba carcomiendo por dentro; el deseo se acrecentaba con el más mínimo roce.

Lentamente Bella sintió como Carlisle entraba en ella, lenta y cuidadosamente, pero la joven no quería dulzura, necesitaba más, así que movió sus caderas para aumentar el ritmo, y un fuerte gemido salió de la garganta de la castaña cuando sintió como Carlisle aumentaba el ritmo salvajemente, jamás se había sentido así en toda su vida, tan satisfecha, ahora sabía que Carlisle era el hombre que buscaba, aunque esa nunca fuera la vida que había buscado, y cuando Carlisle grito el nombre de Bella, ella sabia que había ganado la primera batalla.

.:. CONTINUARA .:.

NA: El próximo capitulo es "Sorpresa", ahora comienza lo interesante, créanme.

Me disculpo por la demora, pero eh estado en parciales, así que comprenderán, ando sin tiempo, pero estoy intentando actualizar por lo menos una vez por semana.

Gracias por sus comentarios son mi razón de continuar la historia!!! Gracias!!!

Hasta el Próximo Capitulo.

¡¡¡No olviden dejar sus glosas, sugerencias, recomendaciones, para mi sus comentarios son mi motivación de seguir!!!