Katrina caminaba en dirección a la casa de Shachi, aquel sol de invierno golpeaba su rostro haciéndola entrecerrar los ojos, con un suspiro molesto decidió apurar el paso. La joven tenía clara la oleada de preguntas que le esperaban en aquella casa, pero no le importaba en lo más mínimo, Ella era una mujer adulta, no tenía que darle explicaciones a nadie de sus actos, sonrió involuntariamente.

Cuando llegó al centro del pueblo se encontró con varias personas que la saludaban alegremente, ella les devolvió los saludos radiante, sin embargo al llegar al bar de Francis, este se encontraba afuera barriendo la calle con una mirada seria.

-Buenos días Francis- Saludó la joven alegremente.

-Serán buenas tardes- dijo el hombre molesto.

Katrina lo miró con una ceja alzada, ante la actitud del viejo.

-¿Pasa algo?

-Humm, anoche me llamó Kara, preguntando por ti.-

Una sensación de vértigo invadió el estómago de la joven.

-¿ Y… cuál es el problema?- dijo la chica fingiendo inocencia.

-No hay problemas hasta ahora Katrina, tu sabrás muy bien lo que haces- escupió el anciano antes de entrar nuevamente en su bar, dejando a la chica perpleja y sintiéndose culpable de algo que no sabía muy bien qué era.

Iba repasando mentalmente uno a uno los eventos de esas últimas semanas hasta esa mañana, de hecho sus pensamientos se remontaron hasta un poco antes de la llegada del pirata. Mentalmente aún no mencionaba su nombre.

Suspiró hondamente tres veces antes de acercarse a la casa, podía ver de lejos, como Shachi estaba trabajando con Bepo… ¡Bepo!.

Bepo vivía con Trafalgar, ¿cómo era posible que hubiera olvidado eso?, Katrina se detuvo en seco .¿por qué no fue al hotel? ¿donde durmió? ¿ y si fue al hotel y se tuvo que devolver? Habría sido el acto mas desubicado y egoísta que Katrina habría hecho en los últimos días, quizás a eso se refería Francis.

La joven se maldijo internamente y avergonzada comenzó a avanzar sigilosamente para que no la descubrieran.

Era buena para eso, una extraña y útil habilidad que le permitía escabullirse siempre, era sencillo, tenía que calmar su respiración e incluso sus propios latidos y cual zorro lograba moverse sin que nadie notara su presencia.

En unos pocos segundos cruzó todo el terreno hasta llegar a la parte trasera de la casa, abrió la ventana y se metió en su interior, de reojo vio la silueta de Kara y esperó a que esta desapareciera para correr sigilosamente hacia en interior de su habitación, cerró la puerta y se recargó de espaldas a ella lanzando un enorme suspiro y desparramándose en el piso.

Se quedó ahí desparramada con las cabeza en las rodillas pensando en una manera de salir lo mas digna posible de todo este embrollo, tenía tres opciones, una de ellas, salir con la cabeza en alto, actuar como si nada y fingir inocencia, dos: encerrarse en su pieza hasta que alguien fuera a buscarla, fingir demencia y amnesia ambas a la vez y la otra era ponerse violenta frente a cualquier mención del tema, para que quedara claro que ella no tenía que darle explicaciones a nadie o se enfrentarían a su furia.

Pffff- bufó por su estupidez, se levantó de su lugar y camino hacia el ropero donde se cambió de ropa, hizo mas ruido que de costumbre, para que así Kara supiera que estaba ahí, algo que dio resultado cuando los tres golpes típicos de Kara sonaron en su puerta.

-Pasa- habló Katrina.

-¿Se puede saber donde te metiste?- dijo Kara a modo de saludo.

-Buenas tardes Kara- dijo mientras se terminaba de vestir.

La mujer se quedó de brazos cruzados en el dintel de la puerta esperando una respuesta, Katrina se dio media vuelta y la miró con una sonrisa ladeada y altanera.

-¿Qué es lo que te preocupa Kara?- preguntó la joven

La mujer la mira incrédula, pero luego de unos segundos respira profundo y su semblante cambia drásticamente a uno mas calmado, mira a los ojos a Katrina y sin avisar toma asiento al borde de la cama

-No quiero que vuelvas a recaer Kat- le dijo la mujer mirándola con tristeza y con el apodo con la que la llamaba su madre.

Katrina no se esperaba eso y tomó asiento al lado de Kara.

-Lo sé, no pienso hacerlo Kara-

-Te pareces mucho a tu madre- dijo la mujer después de unos segundos de silencio.

-Gracias-

-No lo dije como un halago, son quizás demasiado intensas- reflexionó la mujer, causando una carcajada a Katrina.

-Si, puede que tengas razón, menos mal que te tengo a ti para ahogar todas las pasiones- se burló Katrina.

Kara la miro con una cara de desaprobación antes de volver a hablar.

-¿Lo pasaste bien?- pregunta sarcásticamente.

-¿Y Bepo?- pregunta Katrina

-Sé quedó hasta muy tarde trabajando con Shachi, incluso nos costó convencerlo de que su capitán no iba a regañarlo por no llegar-

Sus palabras tranquilizaron a Katrina, acto que Kara notó de inmediato.

-¿Comiste algo?- pregunta la mujer

-No- admitió la chica.

Kara se levanta en dirección a la cocina y antes de salir del dormitorio voltea a ver a la joven.

-Anda a saludar a Shachi, estaba preocupado- dice Kara, dejando a la chica sentada en el borde de la cama.

Katrina se desparramó suspirando en su cama con sus manos en el rostro

Contó unos cuantos segundos antes de salir en dirección al patio

.-. -.-

.-. -.-

Trafalgar intentaba desperezarse con mucho esfuerzo, más de lo que alguna vez en su vida le había costado, lentamente logró sentarse en la orilla de la cama, masajeándose la cabeza con la mano derecha y dispuesto a dirigirse a la ducha.

La sensación de debilidad que le provocaba el agua era odiosa, sin embargo, solía quedarse mas del tiempo habitual en el agua, para que su cuerpo fuera capaz de aguantar con la mayor dignidad aquella desagradable consecuencia.

Mientras el agua caía por su cuerpo, una puntada en su cabeza lo hizo recordad algo…¡Bepo!

Rápidamente salió de la ducha y se vistió para dirigirse a la casa de Shachi.

Cuando salió del hotel, se detuvo en seco y se quedó pensando en como tenía que actuar, Katrina le había dicho claramente que todo iba a quedar ahí y esa extraña sensación de sentirse usado volvió.

Con un gruñido molesto Trafalgar siguió su camino, no iba a dejar que algo así lo molestara, no se dejaría amedrentar por algo como eso.

A medida que cruzaba el centro del pueblo, miraba esa ya tan común escena de la gente haciendo sus cosas cotidianas, una sensación de nostalgia cruzó por su pecho una milésima de segundos antes de desecharla por completo.

Apurando el paso, se acercaba cada vez mas a la casa de Shachi y al legar observó la silueta de Katrina conversando animadamente con Bepo y Shachi mientras cargaban materiales para su submarino.

Sin poder evitarlo, una sensación de nerviosismo cruzó por su espina dorsal.


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Queridos lectores muchas gracias por su paciencia y por todos su hermosos comentarios, me encantaría ser una mejor persona y subir a cada rato capítulos, pero no puedo, lo intento, de verdad lo intento, pero me resulta muy complicado.

Con respecto a este capítulo, sé que es una falta de respeto no avanzar nada después de tanto, tanto, tanto tiempo. pero con esto quiero que sepan, que no abandonaré la historia, aunque las ideas me abandonen a mí.

Además un dato importante que creo que no he aclarado, esta historia está ubicada aprox, 7 años antes de la línea temporal actual, es decir, cuando Trafalgar tendría 19 años, creo que eso es relevante para justificar ciertas conductas.

y bueno:

Quiero agradecer en esta ocasión a. RenTheKiller, muchas gracias por comentar, me alegra que te haya gustado la historia. miles de cariños y lamento mucho la demora :C

Warrior in the Flames: Gracias por el apoyo! y espero que la historia siga siendo de tu agrado.

Susakibo21: Muchas gracias siempre, me alegra que te haya gustado el capítulo anterior, pués si, no quería ser tan detallada mientras exista la imaginación, n.n, y como siempre gracias por seguir la historia a pesar de mis demoras y desapariciones.

Monkey D Ivy: Lo lamento tanto, disculpa la demora, de verdad. sabes que amo tus comentarioa y me encanta que aún sigas la historia. eres lo máximo.

Lady Jupiter: como siempre un agrado leerte y saber que te gusta la historia, muchas gracias por tu incondicionalidad, muchos besos.

Ahora me despido, hasta el siguiente capítulo. muchas gracias por leer.