Para vos mi amor, si me das un mundo mejor

Todos mis sueños te doy

Mas días pasan y los médicos vuelven, revisan mis parpados, lucen decepcionados, menean su cabeza, hacen anotaciones y se van.

-Debería descansar -sugiere una de las enfermeras-. Debe estar fuerte cuando despierte, ella cambia la bolsa de suero y le ofrece llevarle comida a Hange, entonces la alarma se dispara nuevamente poniendo en alerta a Hange.

-¡Presión sanguínea cayendo! -escucho que grita la mujer y un médico aparece corriendo, descubren mi pecho y comienzan a aplicarme RCP. Mientras esto pasa sacan a Hange a pesar de que ella desea quedarse, ha perdido la serenidad, no desea apartarse de mí, más sin embargo logran sacarla del lugar.

Se acabo nunca veré a mi hija, nunca podre besar a Hange una última vez. Mi hija crecerá sin mi presencia y aprenderá a luchar por su cuenta como lo hice yo. No podre estar presente cuando se enamore o consolarla por un corazón roto ¿si se llega a casar quien la entregara en el altar? No estaré para ella cuando se gradué, tantas cosas que no le podre enseñar.

Y con Hange, no puedo evitar pensar en que será de ella ¿Qué pasará si muero? ¿Quién la cuidara y llevara comida cuando este metida en sus investigaciones?

Perderme será doloroso para ella, será la clase de dolor que te deja sin comer, dormir y respirar, pasara días en los que será una tortura, pero entonces me calmo y pienso que lo superara, sé que seguirá adelante, continuara sus investigaciones y al mando de la legión, tendrá nuevos y viejos amigos que la ayudaran a superarme, quien sabe, quizás vuelva a enamorarse y apuesto lo que sea que se convertirá en una persona más fuerte gracias a mi muerte, de echo, es probable que después de superar algo así se volverá invencible.


Ya estamos acostumbrados a las perdidas, a veces podíamos hacer un funeral digno y otras solo quedaba el recuerdo de esa persona mientras sabíamos que su cadáver se encontraba afuera sobre la tierra en estado de descomposición o en el estómago de un titan.

El de Sasha había sido el más apropiado, pero no sufrí demasiado, era una buena compañera, pero supongo que quienes más perdieron fueron el resto de los mocosos de la 104.

Con Erwin su funeral fue una gran mierda. Su muerte causo un gran revuelo en la ciudad, era alguien conocido y respetado. Muchos lo vieron como una terrible tragedia ya que decían que era el mejor comandante de toda la historia y que era demasiado joven para morir, a mí solo me dieron ganas de decirle a esas personas que no fueran ineptas, personas más jóvenes que Erwin habían muerto en expediciones con anterioridad, pero ese día debía de permanecer sereno, no por mí, sino por Hange.

Como dije el funeral fue una mierda de lo más depresiva y lamentable. Para empezar, carecíamos de poder de decisión sobre el funeral, quienes lo arreglaron todo fueron Zackly y Pixis. Era evidente que el pastor no había conocido a Erwin porque se limitó a generalizar y decir que era un hombre de buen corazón y que su muerte era triste pero que recibiría su recompensa en el cielo. Esto último hizo que contuviera una carcajada y que Hange me diera un codazo en las costillas. Erwin no era un santo, era un ególatra y egoísta que actuaba conforme a su conveniencia, era el amo y nosotros fichas en su juego. Luego el pastor menciono su gran acto de heroísmo, diciendo que murió para recuperar el muro, esto último fue lo peor, como si eso fuera el momento crucial en la vida de Erwin, si solo supieran que ese hijo de perra solo pensaba en llegar al sótano sin importar quienes murieran en el proceso no lo alabarían como un dios. En la actualidad si buscas la biografía de Erwin Smith encuentras una narrativa de como ese hombre de valeroso corazón entrego su vida por la humanidad guiando a un grupo de hombres valientes a la muerte inspirados por el valor de su comandante, así, con esas palabras tan cursis y llenas de mierda.

Hange se comportó durante la ceremonia, pero en cuanto termino salió furiosa y temí que pudiera golpear al pastor o a Zackly, ella era así, se mostraba ferozmente protectora con las personas que quería hasta el punto de tomarse los insultos que les dirigían a ellos como algo personal, ella era la mama osa de toda la legión y ese día hervía en coraje.

-Menos mal que Erwin murió porque este funeral lo hubiera vuelto a matar -dijo Hange-. No pretendía celebrar la vida de Erwin si no modificarla para que fuera una víctima -ella caminaba en círculos furiosa-. Es que… -yo la abrace y soltó a llorar-. Ha sido como si volvieran a matarlo.

-Vamos, solo ha sido una ceremonia -dije para calmarla.

-No es eso, es lo que representaba, toda esa farsa y esas personas… nosotros éramos su familia.

-Sí, pero piensa que la gente necesita un héroe en estos momentos y darle ese papel a Erwin era lo más adecuado.

-¡No tenían derecho! -grito-. Nunca respetaron la vida que eligió y ya ni hablar de brindarle su apoyo.

-Quizás ahora se arrepienten y…

-¡No!, lo que pasa es que tu confundes el hecho de ser comprensivo con ser un reverendo imbécil -me grito, no me moleste, ella cuando estaba furiosa podía sacar un lenguaje demasiado florido-. Lo siento, me he dejado llevar -se disculpó.

-Los funerales son la verdadera muerte -dije-, uno tiene sus deseos y planes, pero al final nada importa, no puedes controlarlos.

-Tonterías -repuso Hange-. No tiene que ser así si das a conocer tus deseos a las personas adecuadas -ella me miro directamente y tomo mis manos-. Así que presta atención, en mi funeral está prohibido vestir de negro y nada de discursos emotivos, quiero que digan cosas divertidas ¿entendido?

-Entendido y registrado -conteste.

-Gracias ¿y tú? -pregunto.

-Solo entiérrame y ya, nada de ceremonias, nada de discursos divertidos, no quiero que los mocosos se enteren de mis momentos más vergonzosos -conteste y Hange me beso.

-Perfecto, tomo nota -sonrió-. Pero si pudiera ser más específica desearía morir al lado de ti sin dolor y a la edad de noventa años, una noche irnos a dormir y ya no despertar.

-No puede ser, si ambos morimos el imbécil de Eren o alguno de los mocosos planearan nuestro funeral -dije y Hange soltó una gran carcajada, aunque la entendía, si pudiera elegir seria morir al lado de Hange, ya que no me imaginaba una vida sin ella a mi lado, pero ahora que yo estoy muriendo ¿Qué será de Hange?


Los médicos han logrado reanimarme, Hange ha salido a ver a los chicos y entonces entra Armin corriendo.

-Comandante -habla agitado-. El comandante Nile Dok esta hablando con los doctores -informa y Hange junto con el resto de mi escuadrón salen deprisa.

Ella entra a la oficina azotando la puerta, esta hecha una furia.

-¿Qué haces aquí? -pregunta mirando a Nile.

-Firmando unos documentos -contesta con su sonrisa santurrona-. Veras como no estuviste presente se llevo a cabo una junta donde se designo al comandante en jefe provisional ya que murió Pixis lamentablemente -dijo fingiendo tristeza-. Y yo gane las elecciones, así que de momento y hasta que se celebre otra reunión soy el comandante en jefe, eso me da poder de decisión sobre ti y sobre todos tus subordinados como el capitán Levi.

-Ve al punto Nile -dice conteniendo su furia.

-El doctor me estaba explicando la condición lamentable en la que se encuentra y que debo firmar unos documentos, ya que él no tiene familia directa.

-Nosotros somos su familia -interviene Armin.

-No ante la ley -dice y luego continua-. Lo primero que debo firmar es un poder de decisión, reside en mi el poder para elegir si reaniman al pobre capitán la próxima vez que su corazón falle y el otro documento es para, ¿Cómo dijo que se llama?

-Desconectar el respirador, en ocasiones los familiares piensan que es mejor dejar descansar a su pariente pues creen que así le ahorran el dolor -hablo el doctor y pude ver que sentía empatía por Hange debido a su expresión lastimera.

-¿Cómo te atreves siquiera en pensar matar a Levi? -contesta furiosa y da unos pasos hacia Nile dispuesta a golpearlo, pero afortunadamente Armin y Jean la contralan deteniéndola.

-No Hange, recuerda que soy tu jefe ahora -dice recobrando la compostura y borrando su expresión de miedo. Claro, ahora se hace el valiente porque sabe que Hange no puede hacer nada-. Estamos en una guerra, tu deberías estar dirigiendo a tus hombres y no llorando por los pasillos por un hombre que ya está muerto.

-¡El capitán no está muerto! -grita Eren furioso.

-Los adultos están hablando mocoso -dice sonriente.

-¿Qué quieres Nile?

-La junta se celebrará en dos meses y muchos piensan por alguna extraña razón, que tu deberías ser la que quede al mando de las tres divisiones militares de Paradai -dice y no logra ocultar una mueca de desagrado-. Quiero que dimitas de tu cargo, renuncia a ser comandante de la legión de exploración.

-Puedo decirle al consejo que no me interesa -contesta Hange.

Se que ni en sus peores pesadillas renunciaría ¡la legión es su vida!

-No, nadie nunca aceptara mi cargo si tu continúas siendo comandante -dice frunciendo el entrecejo y retando a Hange con la mirada, como ve que no está dispuesta a ceder vuelve a hablar-. Pero claro, antes de que tomes una decisión apresurada quiero que leas este documento -dice con una sonrisa y estira el papel para que Hange lo tome.

-Por este medio oficial, yo, Nile Dok, en el cargo de comandante en jefe provisional, cedo desde este momento la capacidad de decisión medica del capitán de la legión de exploración Levi Ackerman al comandante de la legión de exploración en turno, de conformidad con lo dispuesto por la ley en sus artículos… -ella continúo leyendo hasta el final.

-Pero claro Hange, es tu decisión -habla encogiéndose de hombros.

-La reina Historia no lo permitiría -interviene Eren-. Hange no lo hagas.

-Claro, pueden hablar con la reina, por mi pueden ir hasta Paradai para hacerlo -dice despreocupado-. Mientras tanto ¿doctor cuanto vive un paciente después de que es desconectado? -dice mirando al doctor quien hasta el momento había permanecido cayado, por su expresión no parece que Nile le agrade ni un poco.

-Varia -contesta-. Depende de cada paciente.

-Pero la muerte es inminente, la verdad no creo que les dé tiempo, una firma es en segundos, así que Hange -él le extiende una pluma-. Por favor, se buena chica y firma tu renuncia, si lo haces yo firmare ese documento.

Hange mira la pluma.

-No lo hagas Hange -suplico, pero ella toma la pluma decidida. Sacrificios, eso es lo que hacemos por las personas que amamos.

-Eres un ser repugnante -le dice mientras se agacha para firmar.

Todo es mi culpa, Hange está sacrificando su vida entera por mí, de haber sido más decidido, hubiera colocado un anillo en su dedo hace años, entonces ella tendría poder de decisión sobre si vivo o muero y no un puñado de idiotas.

-Aquí tienes Hange -dice contento entregándole el documento y tomando la renuncia de ella-. Por cierto, elige bien a tu sucesor, pues será quien tenga en sus manos la vida de Levi.

-Ya he decidido -contesta furiosa-. Jean -dice mirando al aludido-. Desde este momento te nombro a ti comandante del cuerpo de exploración -dice quitándose la corbata de bolo y se la coloca a Jean alrededor del cuello. El permanece paralizado por la noticia.

-¿No lo dirás en serio Hange? -se burla y suelta una carcajada-. ¿Ese mocoso será contra quien compita por el cargo de comandante en jefe? Bueno pues, buena suerte y que gane el mejor hombre -dice y sale con una gran sonrisa en su rostro.

-Pero comandante -dice Jean mirando la soga símbolo de su nuevo cargo-. Yo no podría…

-Ya no soy tu comandante Jean -dice Hange.

-Armin haría un mejor trabajo -se apresura a decir.

-No me cabe la menor duda de que Armin haría un excelente trabajo, pero tú eres un líder nato, además es más fácil que tú le des una patada en el trasero a Nile. Veras Eren no está en buenos términos con el gobierno por el momento y Armin es asociado como su mejor amigo, en cambio todos saben de tu enemistad con Eren así que no te relacionan con él -ella mira la cara de susto de Jean y continua-. No te agobies, Nile no tiene tampoco muchas esperanzas pues ha sido infectado con el vino cortesía de nuestro amigo Zeke, muchos te elegirán sobre él pues tienes mas experiencia combatiendo contra los de Mare y más si ven que tienes mi apoyo, sin mencionar que cuentas con el respaldo de Historia, así pues, a como veo eras la mejor opción.

-Pero soy muy joven para ser comandante en jefe -dice todavía sin despegar la mirada de la corbata de bolo.

-No creo que seas nombrado comandante en jefe -habla Armin-. Pienso que al ver las dos opciones se decidirán por Rico Brzenska quien es ahora comandante de las tropas de guarnición. Nile quería deshacerse de Hange pues era quien representaba más peligro.

-Nile tiene el cerebro de un primate, piensa que sacándome del juego lograra ganarle a Rico -coincide Hange.

-No te defraudare Hange -dice Jean aportando el saludo de la legión.

-Y ahora tu primera tarea será designar quien cuide de Levi, yo podía permanecer a su lado debido a que era su comandante, ahora soy un simple civil -dice bajando la mirada.

-¡Nada de eso! -grita el medico quien había contemplado en silencio-. Cualquier persona que renuncie a todo por el ser amado merece permanecer a su lado -dice y todos lo miran-. Y yo sería un desgraciado como aquel hombre odioso si los llego a separar y déjeme decirle señorita que no lo soy, así pues, como no lo soy, yo mismo daré la orden a las enfermeras de que le permitan el libre acceso, además este jovencito rubio dijo que ustedes eran su única familia y después de lo que presenciaron mis ojos no me cabe la menor duda de eso.

Hora de la sección datos inútiles:

La corbata de bolo que usan los comandantes en Paradai tiene su origen en nuestro mundo en la década de 1940, pero no fue hasta 1971 que se convirtió en una corbata oficial del estado de Arizona y actualmente muchos políticos y funcionarios las usan.

Otro dato curioso es que entre los años 80 y 90 las corbatas de bolo tuvieron popularidad en Japón.

Ahora en cuanto a cosas clínicas, solo se puede desconectar a un paciente si presenta muerte cerebral, pero quería darle mas emoción al fic.