Bueno éste es el capitulo final, no me queda más que agradecerles por sus comentarios, y a todos los que leyeron mi historia.
Que lo disfruten.
DBZ no me pertenece.
CAPITULO 10: REDENCIÓN
- ¡Bra! ¡No luches, es peligroso! – Le gritó su hermano, quien tenía a su lado a su madre.
Bulma le suplicaba que le dijera algo para que no se arriesgue, pero Trunks sabía que nada de lo que le dijera la haría cambiar, pues ella ya había tomado una decisión, lucharía.
- ¡Trunks has algo! ¡Es peligroso para Bra!... Vegeta por favor… – Suplicaba Bulma tanto a su esposo como a su hijo.
- Bulma, ella ya lo ha decidido, solo queda esperar, ella es una Saiyajin – Vegeta estaba tranquilo, él sabía que su hija no perdería, pero aun así, ni él entendía bien la repentina confianza de Bra.
- Goku, yo tampoco quiero que nuestra niña pelee – Le dijo Chichi.
- Tranquila Chichi, Milk es muy fuerte, y esta vez estoy seguro que acabara con él.
- Pero…
- Mamá, confía en papá, lo que te dice es cierto – Le dijo Goten.
- Está bien, tendré que confiar en ustedes, además ella es tu hija Goku, es fuerte y no podría estar más orgullosa de mi niña…de nuestra niña – Dijo mirando a Goku, quien en ningún momento deshizo el abrazo que mantenían. Y no pretendía hacerlo tampoco, la observó sonriente.
- Dime una cosa Goten, ¿por qué Bra se ve tan confiada? Tú debes saber algo ya que estuviste con ella en la habitación de tiempo, además es tu novia, ¿no es así? – Dijo Goku con su típica inocencia.
- ¡¿NOVIA?! – Gritaron Chichi y Bulma, sorprendidas.
- Bueno… yo… – Goten estaba sumamente nervioso, no era la mejor manera de enterarse – "Gracias papá" – Pensó suspirando de la inocencia de su padre, que a veces no media lo que decía.
- ¡Explícate Goten! ¿Cómo es eso de que tú y Bra son novios? – Dijo su madre.
- No es el momento mamá, cuando todo termine, les explicaré todo.
Chichi y Bulma estaban rojas, la vena en la frente se les hinchó, tenían una expresión que daba miedo, hasta al mismísimo Nereo, luego…
- ¡AAHH! ¡Que lindooo! Nuestros hijos son novios, ¡seremos familia! – Gritaron emocionadas a la vez. Todos los presentes cayeron de espalda, estilo anime.
- Que felicidad Bulma, seremos consuegras.
- ¡Siii! ¡Es realmente maravilloso!
- Creo que este no es el momento para eso – Dijo Goten con una gran gota de sudor en su cabeza.
Milk y Bra sonreían divertidas por la escena que estaban viendo.
- Pobre Goten – Dijo su hermana.
- Si… – Dijo Bra, con una sonrisa nerviosa. Luego observó a su amiga, ambas cambiaron su expresión, frunciendo el ceño y miraron al Dios.
- ¿Están listas? – Les dijo este cruzado de brazos.
- Hace rato monstruo, ¿qué esperas? ¡Ven! – Le provocó la princesita.
Ambas tomaron posición de combate, Nereo hizo lo propio.
- Dime papá… ¿Mi tía Milk y Bra pelearan solas? No deberíamos ir a ayudarlas – Dijo Pan.
- No Pan, ésta es la pelea de tu tía, digo, de tus tías, no debes preocuparte, ellas podrán vencerle.
- Eso espero papá.
Las amigas se lanzaron al mismo tiempo contra Nereo, el combate comenzó, pero estaba claramente a favor del Dios. Nereo podía detener los ataques de Milk y Bra con facilidad, ambas coordinaban sus golpes pero nada daba resultado, el Dios bloqueaba cada uno de ellos.
- ¡Maldición! – Gritó Bra.
Nereo reía, tenía la batalla asegurada, el vencería, acabaría con todos, y gobernaría el universo entero, sonrió ante su victoria.
- Bra, si no actuamos rápido, ¡este monstruo nos vencerá!
- No hay nada de que preocuparse, nosotras seremos las que venceremos, ya lo verás.
Milk observó a su amiga, y la gran confianza que poseía, hasta que lo entendió. Su poder, ese poder oculto que ambas poseían, Milk sabía que Bra tenía un inmenso poder el cual liberar, pero como nunca le intereso la lucha, no se daba cuenta, muchas veces pensó que ese poder, era superior al suyo, y al parecer no estaba errada.
- ¡Es hora Bra! – Le gritó y ambas comenzaron a expulsar gran cantidad de energía.
El poder que poseían era aterrador, todo el lugar comenzó a temblar, grandes rocas se desprendían del suelo, haciéndose polvo al contacto con los ki de las semi-saiyan.
- Es… ¡Es increíble! ¡El poder de Bra es impresionante! – Dijo Trunks, cubriéndose el rostro con su brazo, ante las ráfagas de poder.
- ¡HHAAAAA! – Gritaron, una gran explosión las cubrió, cuando el polvo se disipó, ambas jóvenes se dejaron ver listas para continuar la pelea, estaban convertidas en Súper-Saiyajin.
- ¡Es increíble! ¡Bra se puede convertir! ¿Tú lo sabías Vegeta? – Le preguntó su esposa.
- Así es – Dijo Vegeta, con una orgullosa sonrisa.
- ¡Mi niña es una rebelde! – Gritó Chichi.
No importaba los años que pasaran, ella odiaría siempre la transformación de Súper-Saiyajin.
- No digas eso Chichi, Milk no es ninguna rebelde – Le dijo su esposo.
- Sí, lo sé…
- Vaya, ¡¿creen que, por que se transformaron podrán vencerme?!
Las jóvenes sonreían, desaparecieron de donde se encontraban y aparecieron, una enfrente del Dios, y otra detrás. Nereo ni siquiera pudo darse cuenta, cuando Bra golpeó su estomago y Milk le dio una patada por la espalda, lanzándolo al suelo. Nereo no pudo ver ni uno de sus movimientos, se incorporó, dándose cuenta del daño que le habían causado dos simples golpes, a su entender. Milk y Bra descendieron colocándose frente a él, comenzaron a golpearlo violentamente, esta vez no lo dejarían actuar, acabarían con él lo más rápido posible.
Milk golpeó su rostro, Bra pateo sus costillas, ambas dieron una patada a su estomago, Nereo sentía un gran dolor en todo su cuerpo, no podía creer lo que le estaba sucediendo. Pero él no se rendiría, tenía un objetivo por cumplir, el cual ya lo hubiera logrado de no haber sido por esos Supremos que lo encerraron, y de Bela, su amada Bela, quien lo había traicionado, se unió a los Supremos y lo mandaron a esa asquerosa dimensión por años… millones de años. No, su furia era demasiada, la rabia que sintió al saber la traición, su dolor al saber que ella lo había traicionado. Ella, el único ser en el universo en quien confiaba, la amaba con toda el alma, y para que engañarse, la seguía amando, prueba de ello fueron las lágrimas que derramó al asesinarla, pero tuvo que hacerlo…
¿Tuve que hacerlo?... claro que sí, ella me engañó, jugó conmigo, nunca me amó como dijo hacerlo, sino nunca hubiese hecho lo que hizo…
"Es por tu bien, y por el bien de todos los seres vivos del universo, ya no eres el mismo, no eres Nereo, mi Nereo, él justo de corazón tranquilo, ¿qué sucedió? ¿Por qué cambiaste? Tú jamás actuaste así, tu objetivo principal al crear a los Saiyajins era proteger al universo ¿En que momento cambiaste? ¿En que momento... el poder te corrompió Nereo? Lo siento en el alma, me duele tener que hacer esto, pero ya lo dije, es lo mejor…"
El recuerdo de Bela, sus palabras, no sabía por qué vinieron a su mente en ese momento, pero algo era cierto, él no fue el mismo, Bela tenía razón. El poder, la codicia pervirtieron su alma y su corazón, él nunca quiso ser así, en ese momento lo entendió todo, y lo lamentó todo, ya no se defendió, él merecía cada uno de los golpes que recibía, y por alguna extraña razón ya no dolían, cada golpe era como si quebrara esa dura y perversa coraza que se había formado en su ser, para liberarlo. Se dio cuenta al final, que fue un error provocarlos, ya que conocía bien a los Saiyajins cuando se enfurecían, y eso era lógico, él los había creado. Pero, ¿fue un error? Entonces porqué esos golpes no le dolían. Al contrario, lo llenaban de paz, paz que ya no recordaba sentir. Se arrepintió de todo lo que había hecho.
- Lo… Lo siento… – Dijo en un susurro, ya que los golpes que reciba eran fuertes, y aunque a él no le dolieran, le costaba hablar.
- ¡¿Qué has dicho imbécil?! – Le dijo Milk.
- Lo siento – Volvió a repetir.
- Ya es tarde, pagarás todo lo que hiciste – Le gritó Bra.
- Si lo sé, acepto mi destino, no haré nada por defenderme… – El cambio en su voz era abrumador. Era tranquila, pacifica, lejos de la frialdad de antes.
- ¿Cómo? – Dijeron incrédulas las dos.
De repente todo comenzó a temblar, violentas ráfagas de viento soplaban, Chichi y Bulma se aferraron con fuerza a sus esposos, ya que sino corrían el riesgo de salir volando, la tierra temblaba sin parar, comenzando a dividirse.
- ¡¿Qué sucede?! – Gritó Gohan, protegiendo a su esposa e hija.
- ¡Goku, Goku!, ¿me escuchas?
- ¡Kaiosama! Si, ¿qué sucede?
- El universo entero entro en una catástrofe, el Dios Nereo está muy débil, y la Diosa Bela está muerta, esto es terrible.
- ¡Explícate Kaiosama! – Le gritó Goku.
- Nereo ya les había dicho, debe haber equilibrio entre las dos partes del universo, la profundidad esta colapsando y eso significa que la otra parte también lo hará, ¡el universo puede desaparecer!
- ¡¿Qué?! ¡No puede ser! – Gritaron todos.
- ¡¿Ahora qué haremos?! – Dijo Milk.
Todos miraron a Nereo. El Dios se incorporó con dificultad, pero mantenía una sonrisa en su rostro.
- ¡Eres un maldito! De todas formas si morías o no, el universo desaparecería, ¿no? – Dijo Bra.
El Dios no dijo nada, levantó sus brazos, todos se colocaron en defensa, una luz apareció, de la cual se materializo un cuerpo delgado, su rostro pacifico y de finas facciones, el largo y ondulado cabello dorado, le daban una belleza sin igual. Era Bela.
- ¿Quién es ella? – Preguntó Goku.
- Bela… – Susurró Nereo sin prestarle atención a todos los presentes – He comprendido todo, sé que lo que hiciste fue para el bien de todos, sé que fue lo mejor y hasta ahora lo entendí, ya no quiero ni tengo deseos de destrucción… solo quiero vivir en paz – Todos miraban y escuchaban con asombro, lo dicho por Nereo – Pero lo mejor es que yo no este, tú has sabido gobernar con justicia, mantuviste el equilibrio durante tantos años, lograste hacer lo que yo no pude y sé también que lo seguirás haciendo. Te amo Bela… Siempre lo hice…
Nereo besó los fríos labios de la Diosa, tomó su mano y un brillo los cubrió. Bela comenzó a abrir lentamente sus ojos de un celeste cielo, viendo a su lado el cuerpo de Nereo.
- Él… él dio su vida por ella… – Dijo sin poder creerlo Milk. Todos estaban atónitos.
- Nereo… – La Diosa susurró su nombre mientras acariciaba su rostro.
Se incorporó de su lecho, tocó el cuerpo de Nereo y éste en una intensa luz desapareció. Luego se volteó y observó a todos los presentes, quienes no entendían bien lo que acababa de suceder.
- Gracias – Les dijo.
- No entiendo por qué nos das las gracias – Le respondió Goku.
- Nereo era un Dios justo, siempre gobernó con justicia, pero algo sucedió y corrompió su corazón, y ya nunca fue el mismo, nunca entendí su repentino cambio, comenzó a mostrarse como un ser frío, despiadado y lleno de rencor, dijo nunca haber perdonado que solo le permitieran crear un planeta, "podría hacer del universo un lugar justo", eran siempre sus palabras, pero no fue así, creo a los Saiyajins ya no para protección del universo, sino para conquistarlo.
- ¿Quieres decir que originalmente los Saiyajins no seriamos lo que fuimos? – Le preguntó Vegeta.
- Así es Príncipe, los Saiyajins tendrían el deber de proteger al universo de todo mal.
- Es increíble – Dijo Gohan.
- Pero al final Nereo volvió a ser el mismo – Dijo la Diosa con un dejo de tristeza.
- ¿Qué sucederá con el universo ahora? – Preguntó Milk.
- Yo me encargaré de establecer de nuevo el equilibrio con la ayuda del Supremo Kaioshin, es lo menos que puedo hacer.
- Lo siento mucho – Dijeron Bra y Milk a la vez.
- No lo lamenten, ustedes fueron las que hicieron que Nereo volviera a la normalidad.
- ¿Nosotras? ¿Cómo? – Volvieron a preguntar las jóvenes.
- Gracias a sus corazones puros, pelearon por un objetivo, y ese era el proteger a su gente, a su planeta y al universo mismo, esa nobleza hizo regresar a Nereo, gracias a que en sus corazones no existe maldad.
- Vaya, eso es increíble – Dijo Bra.
- Es hora de que regresen a su mundo.
- Gracias Bela – Dijo Milk y la Diosa le sonrió, levantó sus brazos y los guerreros fueron transportados hacia la Tierra.
- Adiós y gracias… – Susurró Bela con lágrimas en sus ojos.
Todos aterrizaron en el patio de la casa de Bulma, quedaron en silencio un buen rato.
- Al fin todo acabo… – Dijo Milk, mirando al cielo que tenía un tono rojizo, ya que comenzaba a atardecer. Goku posó una mano sobre el hombro de su hija.
- Así es Milk, luchaste muy bien y estoy orgulloso de ti.
- Papá… – Milk lo abrazó.
- Bueno, ya que todo salió bien, que les parece si entramos, preparare algo de comer – Dijo Bulma.
- ¡Sii! ¡Muero de hambre! – Dijeron tanto Goku como Goten con brillo en sus ojos.
- ¿Me ayudas Chichi?
- Por supuesto Bulma, vamos – Le dijo la esposa de Goku.
Las mujeres entraron seguidas de las demás, Vegeta antes de entrar llamó a sus hijos.
- Trunks, Bra, vengan aquí – Les ordenó.
- ¿Qué sucede papá? – Dijo el mayor.
- Sólo lo diré esta vez, pero jamás duden de su veracidad – Sus hijos se miraron confundidos – Sólo quiero decirles que los quiero más que a mi propia vida, a ustedes y a su madre, y que estoy muy orgulloso de ambos, son mis dignos herederos.
- ¡Ay papá! – Bra abrazó a su padre emocionada, y le dio un gran beso en la mejilla – También te queremos mucho – La joven se separó de su padre y se encaminó dentro de la casa.
Trunks le sonrió, su padre, era una persona admirable, lo conocía a la perfección, sabía que aunque jamás lo demostrara, él los quería, tenía distintas formas de demostrarlo, pero no por eso menos verdaderas. Ese gran guerrero orgulloso, era su padre, y se sentía afortunado de tenerlo. Le extendió la mano, Vegeta lo observó y sonrió, tomó la mano de su hijo, tironeando para poder abrazarlo, el peli lila correspondió el gesto.
- Entremos antes de que Kakarotto termine con toda la comida – Dijo Vegeta.
- De acuerdo – Ambos ingresaron a la casa.
Bra entró a la cocina, donde estaba su madre junto a Chichi cocinando, y los demás conversando animadamente, corrió al lado de Goten y lo abrazó.
- Qué bueno que todo terminó bien, ¿no lo crees Goten?
- He… ¡Si, claro que lo creo! – La observó embelesado con esos ojos azules que tanto adoraba.
- Te amo – Le dijo la princesita en el oído, para que nadie escuchara.
- No más que yo – Le respondió con una sonrisa. Se quedaron observándose un buen rato.
- Ahora que lo recuerdo…creo que nos deben una explicación – Les dijo Bulma, sacándolos de su pequeño mundo, en ese momento, entraron Vegeta y Trunks.
Goten observó a Bra, la tomó de la mano y miró a los presentes.
- Bulma, señor Vegeta, también ustedes papá y mamá… sólo quiero decirles que amo a Bra, la amo con todo mi corazón y deseo que acepten nuestra relación, yo sé que ella es joven, se los iba a decir cuando Bra cumpliera dieciocho, pero las cosas se adelantaron un poco, por eso quiero pedirles la mano de Bra en matrimonio.
- ¿Cómo que las cosas se adelantaron? ¿Qué quieres decir con eso Goten? ¡No me digas que Bra está embarazada! ¡Pero en qué estabas pensando! – Le gritó su madre.
- ¡Embarazada! – Gritaron Bulma y Vegeta, quien agarró a Goten del cuello.
- ¡Explícate insecto! Y más te vale que no sea cierto o te haré polvo – Lo amenazó.
- No…no es nada de eso – Decía Goten como podía, pues el agarre de Vegeta le cortaba la respiración.
- ¡Papá suelta a Goten! ¡Yo no estoy embarazada! – Gritó furiosa Bra, Vegeta soltó, no muy amable al pobre de Goten quien se sujetaba el cuello aliviado. Bra lo ayudo a levantarse.
- ¿No sé en qué están pensando? Yo voy a respetar a Bra – Les dijo muy serio, Goten.
- Lo siento Goten, déjame decirte que estoy muy contenta, sé que eres un joven bueno y honesto, y que respetarás a Bra y además estoy muy contenta porque se lo mucho que te ama mi hija – Le dijo bulma.
- Yo opino igual que Bulma hijo, sé que Bra te hará feliz, es la indicada para ti, es dulce pero tiene carácter, lo principal para convivir con un Saiyajin – Dijo Chichi mirando a su esposo, quien se sonrojó – Además de que también eres Saiyajin.
- Gracias tía Chichi, y gracias a todos por su aprobación, eso me hace muy feliz – Dijo Bra abrazándose a Goten.
- ¡Ay Bra! Ahora además de ser amigas seremos cuñadas, ¡estoy tan feliz! ¡Más vale que la cuides Goten! – Dijo Milk.
- Claro hermanita – Dijo riendo el Son.
- ¡Aaahh! ¡Que bien, Bra va a ser mi tía! – Dijo Pan – Eso es muy bueno, porque recuerdo cuando hablabas con mi tía Milk ¡Por horas y horas! Y decías que amabas a mi tío Goten y que no sabías que hacer para que se fije en ti y que aunque sea medio tonto lo querías igual y que querías casarte con él y tener un millón de hijos y que… – Pan dejó de hablar, ya que Bra le tapó la boca, se encontraba toda roja. Todos rieron (a excepción de Vegeta, claro).
- No sé si un millón de hijos, pero estoy seguro de que tendremos muchos – Le dijo Goten con amor, dándole un beso en la mejilla (Sí la besaba en los labios frente a Vegeta corría el riesgo de no ver otro día).
- ¡Ay goku! Nuestro niños crecen, primero Gohan, ahora Goten, pronto Milk también se casará, ¡y todos se irán de casa y me dejarán sola! – Le decía Chichi a su esposo, abrazándose a él y llorando.
- Ya cálmate Chichi, no estarás sola, me tienes a mí, yo no te dejaré sola nunca – Le decía con su infinita paciencia y ternura.
- Si mamá, no exageres que Goten aun no se ira e casa, ni yo tampoco – Le dijo su hija menor.
- Así es madre, yo me iré de casa cuando me case con Bra – Le dijo goten.
- Además abuelita, papá no vive lejos y te visita siempre – Le dijo su nieta.
- Bueno creo que exageré un poco – Dijo apenada Chichi.
- Es hora de regresar a casa – Dijo Goku.
- Está bien – Chichi saludó a Bulma y su familia, así como también lo hicieron los demás. Goku se acerca a Vegeta.
- ¿Quién lo diría Vegeta? Al final terminaremos siendo familia.
Vegeta dio un gran suspiro y se dirigió a su adorada cámara de gravedad, antes de cerrar la puerta se pudo ver una sonrisa en su rostro, aunque eso nadie lo notó.
FIN.
Gracias a todos por su tiempo en leer mi historia.
¿Qué les pareció el final? Pues a mí me gustó como quedó pero eso lo decidirán ustedes.
Nos estaremos leyendo pronto. Muchas gracias.
