Conjunto de drabbles por la semana de la DigiOTPweek. ¡Festejemos el Mimato!

Premisa: Supernatural AU.

Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Summary: Aléjate de los demonios. Son engañosos. En su sangre llevan la astucia de la destrucción. No te dejes engañar por su apariencia, que son tan ruines como la misma muerte.

Cantidad de palabras: 500.


Día 11: Redención.

Aléjate de los demonios. Son engañosos. En su sangre llevan la astucia de la destrucción. No te dejes engañar por su apariencia, que son tan ruines como la misma muerte.

Yamato Ishida nunca podría comprender por qué esas palabras nunca surtieron efecto en él, no cuando la vio.

Ningún ser que no fuese celestial podía ingresar a Assiah, sin embargo una una hija de Lilith se encontraba postrada en los verdes prados, sangrante y delirante. Los celestinos observaban con reticencia al ser oscuro respirar con dificultad mientras su esencia demoniaca se hacía cada vez más débil.

Bajó sus pies hasta sentir el pastizal contra su piel y a paso cauteloso, se acercó a ella. Acalló las órdenes de sus demás hermanos, porque algo en su interior lo llamaba a ella. Cuando su mano tomó el rostro del súcubo, un punzante dolor atravesó su pecho pero fue el contacto entre la materia pura y la oscura, chocando sin barrera alguna. Ella abrió sus ojos rojizos hacia él y pronunció algo que no comprendió, pero de su diestra, sacó una pequeña esfera oscura.

Yamato tomó en su mano la esfera y enseguida, la materia oscura que la rodeaba, comenzó a desaparecer.

─Es una piedra del caos… ─Oyó a Takeru hablar cuando se acercó─. Es la representación del alma de los hijos de Lilith.

─¿Ella mató a uno de los suyos? ─Preguntó otro celestial.

─¡Es una trampa!

─Necesitamos eliminarla.

Más y más pedidos de exterminio para la súcubo que terminó cruzando, por un motivo que todavía no lo tenían claro, de la Gehena a Assiah. Estaba herida y era por cruzar el límite entre ambos mundos. Yamato no encontraba motivo de desconfianza en ella, no creía que alguien pudiese arriesgarse de ese modo sólo para atacarlos, porque las posibilidades de que sobreviviese al cruce eran muy pocas. Por decir, ninguna.

─Nadie hará nada ─Dictaminó el celestial mayor. Miró a sus hermanos con la fuerza que su mirada poseía para que ninguno se impusiese a él─. Curen sus heridas. Cuando recobre la consciencia, sabremos qué hacer.

Nadie se opuso a sus órdenes y él mismo se encargó de velar los cuidados de la súcubo. Tantas preguntas pero ella seguía inconsciente. Los demás celestinos se llevaron la piedra del caos para estudiarla mientras ella era vigilada en aquel letargo onírico.

Hasta que sus ojos se abrieron y una terrible sacudida hizo a todos desestabilizarse. Assiah tembló y un grito salió desbordante de la garganta de la criatura oscura. Yamato trató de resistirse pero su poder era inimaginable para alguien de su apariencia. Se acercó hasta la cama donde yacía y tomando los hombros de la mujer demonio, trató de hacerla entrar en razón. No había caso alguno.

Una última alternativa, pegó su frente a la de la criatura y ante el contacto, la energía oscura que rodeaba a la demonio fue descendiendo hasta regresar a la calma. Ella se desmayó por un momento para regresar a la lucidez sin alteraciones posteriores.

─¿Te encuentras bien? ─Preguntó Yamato y ella tardó un momento en responder─. ¿Cómo te llaman?

─Mimi… ─Dijo en un susurro─. Pudiste matarme. ¿Por qué no lo hiciste?

─En todos los milenios de existencia de Assiah y la Gehena era la primera súcubo que logra transpasar las barreras entre ambos mundos. Traes una piedra del caos contigo… No, no podría matarte. Tengo preguntas y tú respuestas.

La llamada Mimi sonrió al celestino y se trató de reincorporar sobre la cama con su ayuda. Yamato no dejaba de admirar la belleza que envolvía a la hija de Lilith, en cómo sus cuernos de carnero nacían de su cráneo y aún podía poseer un rostro inocente.

Aléjate de los demonios. Son engañosos. En su sangre llevan la astucia de la destrucción. No te dejes engañar por su apariencia, que son tan ruines como la misma muerte.

Volvió a recordar esas palabras. Muchos le catalogaban de idiota, otros de traidor. Ella cargaba una historia que él necesitaba saber. Y ella buscaba algo que sólo él podía brindarle.

Redención.


Notas finales:

No es lo que buscaba pero esto fue lo que surgió Xd

¡Gracias por leer!~