CAPITULO 11

Último capítulo de esta semana, continuaré en el próximo fin de semana, gracias por leer.

ADVERTENCIA: EL CONTENIDO DE ESTE CAPITULO PUEDE SER POCO PERTURBADOR PARA LOS FANS DE VENTUS, LÉANLO BAJO SU PROPIA RESPONSABILIDAD.

¡Día de feria!

Las luces se apagaron, Ven y su madre todavía estaban en la sala, fue cuando Lorian se dejó ver por la luz de su cigarrillo.

-¿Alguna vez te dijeron que los niños cobardes siempre reciben su lección?- le preguntó sentándose a su lado, Nancy siguió en silencio mientras el chico volvía a temblar.

-¿Dijiste algo en la escuela… algo sobre tus castigos?

El tragó saliva, estaba demasiado asustado como para poder hablar…

-¡CONTESTAME BASURA!- sintió el tirón en su brazo y el rodillazo en su estómago, Ven cayó en el suelo luchando por tomar aire, tosió descontroladamente.

-¡¿NO VAS A CONTESTARME?!- lo siguió pateando sin control, sobre todo su cuerpo.

-¡NOOOO! ¡NOOOOOO!- Soltó el chico, pero Lorian lo sintió como un reto, así que tomó una larga vara de metal, uno de esos golpes lo recibió la cabeza y el chico cayó semi inconsciente, todavía escuchó los golpes de ese odioso hombre, pero no sintió dolor… se desmayó al último, arrullado por su debilidad…

Despertó sobre su cama, sintiendo lo calientito de los primeros rayos de sol, era sábado…

RING!

Tomó el celular que estaba en el suelo:

-¿Hola?

-¿Sora?- adivinó el rubio, todavía le costaba algo de trabajo hablar.

-¡Ven! Que bueno que contestas, ¿sabes? Ayer te estuve hablando pero para nada que contestaste.

-Sí. Es que me quedé dormido desde temprano.- le contestó con amargura, poco quería recordar de la paliza de ayer.

-¿Y cómo estas?

-Bien, todavía un poco adormilado…

Se escuchó un suspiro aliviado del otro lado, -Roxas me habló ayer, dijo que estaba preocupado porque no te veías muy tranquilo cuando te dejo en tu casa.

-¿Ah, si? ¡para nada! estoy bien, no se preocupen por nada.

-Entonces…- aún así el castaño no se oía muy convencido, -le voy a llamar para decirle.

Escuchó a su mamá llamándolo.

-¡Ya voy! Nos vemos luego, Ven.

-Adiós.

Ayer había recibido la llamada de Sora, invitándolo a la feria, pero tras recibir la paliza de Lorian, advirtiéndole que no volviera a salir, se la pasó decidiéndolo toda la madrugada, ese día hasta su madre se había puesto en su contra y ambos había discutido muy fuerte, seguramente ella no le dirigiría la palabra en semanas…

Así que lo decidió, se puso una gorra para ocultar el golpe de cabeza, una playera blanca de manga larga y un pantalón negro. Y se escapó por la ventana… como a eso de la cuatro de la tarde ya estaba en la parada de autobús para esperar a sus amigos, él nunca había estado en una feria, por lo que se imaginaba hasta las cosas más disparatadas que habría en ese lugar, algo como un circo de pulgas ó una montaña rusa que llegaba hasta las nubes…

-Hola!- el castaño llegó vistiendo una gabardina negra con amarillo y una playera azul marino, a su lado caminaban Kairi, que usaba un vestido rosa, y Riku usando un pantalón de mezclilla y una playera tipo polo.

-Hola.- les sonrió él.

A los pocos minutos llegó Roxas y Pence, el rubio usando una playera sin mangas color negro y un pantalón gris, su amigo usaban un pantalón de mezclilla y una playera roja con blanco. Después llegaron Naminé, usando un vestido blanco y Xion con una falda de mezclilla y una blusa azul.

Hayner y Olette fueron los últimos en llegar.

-¡Roxas!- llevó una mano al hombro del rubio, sonriéndole.

-¿Qué?- le preguntó desde el otro lado, Hayner se sobresaltó al ver que no era Roxas al que saludaba si no Ven.

-¿Qué demo…? ¡no puedo distinguirlo!

-¿De qué estás hablando? Ni siquiera están usando la misma ropa como para que digas eso.- lo regañó su novia.

-¡Está bien! No me van a volver a engañar otra vez… que les quede claro ¿eh?

Ventus lo miró algo confundido mientras que Roxas se cruzaba de brazos.

-¡Roxas te voy a distinguir por la gorra!

-Ese es Ven.- le indicó Sora, su amigo volvió a enfurecer.

-¡Esta bien! ¡está bien! ¡Ven es el de la gorra, no lo olvido!

-Podría golpearte para recordártelo.- le dijo Roxas en burla.

-¡Vámonos ya!- sopló Sora, el autobús ya había llegado.

Se subieron y platicaron un montón de tonterías en el camino, Sora bromeaba imitando a un guía turístico mientras Ven y Kairi eran los únicos que lo escuchaban.

Llegaron como media hora después, Sora y Hayner eran los más descontrolados, se peleaban entre ellos por cual juego subirse primero…

Al final tomaron uno de esos que daban vuelta entre un espectáculo de luces y música, después a la montaña rusa "splash" que tenía agua, y siguieron con los carros chocones. Para luego subirse a uno más extremo que se llamaba martillo.

Iban caminando y recuperándose de toda esa adrenalina cuando una espectacular rueda de luces atrajo a Kairi y Naminé.

-¡Mira eso, Sora!- dijo la chica.

-¡Guau! ¡vamos a subirnos!- la jaló como niño emocionado.

Naminé hizo lo mismo con Roxas.

-¿Deberíamos seguirlos?- preguntó Pence al grupo.

-Yo creo que no.- Riku les señaló a la fila de parejas que querían pasar.

-Riku tiene razón, ese juego es para niños enamorados.

-Tienes razón Hayner, ¡mejor vamos a ese!- Olette le señaló uno repleto de luces rosas con el dibujo de dos flamencos, en el letrero decía a letras grandes: "El Paseo del amor"

-¡No! Espera Olette.- lo detuvo su amigo el gordito, su amigo suspiró aliviado.

-¿Cómo nos vamos a reunir todos después?

-Podríamos reunirnos todos en la plaza de baile que marca el punto intermedio de la feria.- sugirió Xion.

-En dos horas máximo.- la siguió Pence, Hayner les hacía señas para que se callaran pero ni lo notaron.

-¡Entonces nos vemos!- la castaña se fue arrastrando al pobre de su novio directo al juego, mientras sus amigos siguieron su camino.

Al poco rato Pence se detuvo frente a una enorme puesto de comida que anunciaba la gran competición del año, era algo así como un torneo de fuerza y el ganador se llevaba…

-¡Un cupón de comida gratis por dos meses en tacos! ¡no lo creo!- se llevó a empujones a su amigo Riku quedando solos Xion y Ventus, ellos ni siquiera se dieron cuenta en que momento los perdieron.

Fue hasta que el chico se encontró frente a una competición de encestar balones.

-¡Adelante, chico! No hay trucos- le indicó el hombre que anunciaba.

-Está bien.- le pagó al hombre con un dólar y comenzó a jugar, ni uno solo fallo, mucha gente se entretuvo con el espectáculo, aplaudían y otros se animaron a competir.

Al final el hombre estuvo tan agradecido que le ofreció el mejor de sus premios, todos eran peluches, pero a el no le importaba si no el hecho de lo divertido que había sido…

-¡Y este premio para la linda de su novia!

Xion se señaló a sí misma con confusión, aceptando el regalo entre tantas miradas. Ambos se sonrojaron y se dieron cuenta que había estado solos desde quien sabe cuándo…

Después caminaron en silencio, todavía afectados por lo que había dicho ese hombre, ella le ofreció el regalo:

-Toma, es tuyo.

El rubio negó con una ligera sonrisa, -Puedes quedártelo, ambos parecen estar muy cómodos con el otro.

Xion volvió a sonrojarse ligeramente, no era la primera vez que alguien le había regalado algo, su amigo Roxas le solía regalar muchas cosas cuando eran sus cumpleaños, pero esta vez ella se sentía diferente, a pesar de su parecido las cosas no eran igual, con él sentía un ligero cosquilleo en su estómago…

Asintió abrazando al hermoso elefante de ojitos adorables.

Se sentaron a descansar enfrente de la plaza de baile, donde había quedado de reunirse, todavía no llegaba nadie…

-Ven?

-Hm?

Ella tenía una cara muy pensativa

-¿Alguna vez te has sentido… como en un sueño?

El miró hacia el cielo, esta vez no había nubes, todo era un hermoso mural de estrellas y luces de colores, la oscuridad se había opacado con la felicidad de muchos corazones, el aire era tan cálido, ciertamente muchos dormirían placidamente el día de hoy… todo era perfecto, todo era… ¿Cómo un sueño?

-Muchas veces- le contestó con una sonrisa.

-¿Te gustaría despertar?- le inquirió mirándolo con curiosidad, el negó con la cabeza…

-No te vayas a burlar, pero yo he tenido un sueño, uno que se ha estado repitiendo todas las noches recientemente…- la chica también miró al cielo, era como si estuviera visualizándolo en sus propios recuerdos…

-estoy sentada en la playa con mis amigos, comiendo un helado de sal marina, pero de repente corre un ventonazo que comienza a borrarme… aún cuando desaparezco puedo verlos y escucharlos, pero ellos a mí no, se olvidan de mi y se van muy lejos, bastante lejos de mí… y yo me quedo ahí, sin nada… ¿crees que algo así pueda pasar?

-No hay manera de que puedan olvidarte, yo tampoco Xion… tú estás aquí.- le indicó a su pecho, ella le sonrió algo más tranquila.

-Te escuchaste como Sora y Roxas… ellos dijeron algo parecido.

-Es porque todos lo sabemos.

Guardaron otro pequeño silencio, escuchando como los cientos de vendedores invitaban a la gente con sus mejores ofertas.

-¿Has tenido un sueño?

-¿Hm?- el rubio volvió a salir de sus pensamientos sorprendido con la pregunta.

-¿Alguna vez has tenido un sueño que se repita así?

"Un sueño estoy soñando el mismo sueño de todos los días. Un sueño sin final."

-No puedo recordarlo.- le sonrió, era la verdad, seguramente tuvo algún sueño de esos que se repetían por días, pero ya lo había olvidado… últimamente dormía de cansancio, su mente no podía darse el lujo de trabajar bien…

Roxas logró liberarse de la pareja de Sora y Kairi luego de la rueda de la fortuna, Naminé lo acompañaba entretenida con una pintura que había comprado, se encontraron al comelón de Pence, echándole porras a Riku en una competición de fuerza de brazo…

-No se donde están los demás… ¡dale duro!… todos quedamos en reunirnos en dos horas en la plaza de baile, seguramente ya estarán ahí… -¡eso es trampa!

-Entonces vamos.- le sugirió el rubio.

-Neh, luego los alcanzamos ¡necesito esos cupones y Riku su dinero!

-Nosotros vamos a adelantarnos, entonces.- sugirió Naminé.

Casi estaban llegando a mitad de la feria cuando Roxas visualizó una figura conocida, era Xion, estaba de espaldas compitiendo en un juego de pesca, a su lado estaba Ventus animándola, se les veía muy felices ¿desde cuándo eran tan unidos en primer lugar?

-¿Estás molesto?- le preguntó la rubia, ella que siempre parecía adivinar sus pensamientos.

Claro que no. Solo me sorprendió un poco…- dejó la explicación a un lado cuando notó al molesto de Seifer y su pandilla, estaba tirando piedras y comenzaron a señalar directo a Ventus.

"Seguro algo planean"

Tomó el primer objeto que tuvo a la mano, a pesar de las protestas del tipo del puesto, y le lanzó justo en la cabeza una pelota, Seifer como que lo tomó por sorpresa porque soltó la piedra y comenzó a sobarse, Roxas contuvo una risa intentando esconderse, pero fue muy tarde porque Rai lo señaló gritando: ¡Ahí esta!

-¡Rayos! ¡corre!- tomo a Naminé y comenzó la persecución, entre empujones y pisotones escuchaba a Seifer gritándole no muy atrás.

-¡Roxas! Por aquí- le señaló la casa de espantos, se metieron entre la fila y pasaron casi de inmediato.

Por lo visto funcionó porque el despistado de Seifer se siguió de largo.

Era pasado de las ocho cuando se reunieron todos.

-¡Hola, hola! Mis queridos compañeros, quiero avisarles que he roto el record de subir a 15 juegos en una noche.- anunció el triunfante de Hayner.

-Yo solo te vi repetir ese "paseo del amor"- se burló Sora, estaba atragantándose con un par de algodones de azúcar, mientras Kairi le sonreía con el suyo en la mano.

-Dame los mapas.- le extendió la mano con severidad.

-No los tengo.-suspiró el castaño.

-¿Planeando quedarse al baile? Empieza en unos minutos.- preguntó Olette.

-Lo que pasa es que mañana ya es lunes, y yo no he hecho mi tarea.- explicó Pence.

-¿Qué hay de ustedes chicos?

-Mi mamá solo me dejó hasta las nueve.- dijo Kairi algo desilusionada.

-Igual.- intervino Naminé.

-No me gustan los bailes.- opinó Xion.

-Yo tengo que acompañar a Kairi a su casa, se lo prometí a sus papás.- dijo Sora.

-No tengo tiempo.- dijo casi de inmediato Riku.

-Pues yo no quiero.- susurró Roxas, a pesar de la severa mirada de su amiga.

-¿Qué hay de ti, Ven?

-Lo siento, también me tengo que ir.

-Uff… chicos… pero bueno, ¡somos tu y yo solos!

Se jaloneo a Hayner directo a la pista de baile.

Los chicos se despidieron en la parada de autobús, ahí cada quien agarró para su casa, todos estaba cansados de tanto haber caminado…

Ventus siguió divagando con las palabras de Xion, por alguna razón no dejaban de zumbar dentro de su cabeza… sabía que algo estaba olvidando ¿pero qué?

Sintió las luces de un auto sobre él, se orillo pero siguió escuchando los silbidos, así que se viró tapándose un poco para no deslumbrarse con tanta luz… ¡eran Lorian y su madre!

El hombre le sonreía maliciosamente -¡¿Qué haces aquí afuera, niño malagradecido?!- le gritó abriendo la ventanilla.

Ventus intentó ignorarlo, siguió caminando como si nada, no quería echar a perder su fin de semana con lo mismo.

Lorian se acercó más y comenzó a dar acelerones, el chico lo sentía a unos centímetros de él, mientras el viejo reía divertido con todo lo que hacía

-¿Qué estás haciendo? ¡deja de jugar así, es peligroso!- le gritó Nancy pero el no hizo caso y dio los acelerones más seguidos.

-¡Detente!

En eso Ventus sintió la punzada de peligro, no por nada su mamá le gritaba, se echó a correr como rayo, a todo lo que daban sus propios músculos. Escuchó el acelerón del auto detrás, sabía que en cualquier momento lo alcanzaría, así que se valió de los obstáculos como botes de basura y buzones, en la esquina por poco se embiste con otro carro, que se dio el frenon y le gritó que tuviera cuidado, Ven pudo ver como Lorian se detuvo también para no chocar, aprovechando esa distracción dobló por la esquina para correr aún más rápido, sentía sus pulmones casi estallar por tanta adrenalina, sus músculos se comenzaban a acalambrar.

-¡ESO QUIERES?!- Lorian piso el acelerador a fondo en cuanto el carro se fue, parecía una bestia al volante, botando cada cosa a su camino, mientras Nancy lloraba y le suplicaba.

A lo lejos pudo ver la silueta del chico, sonrió para sí mismo y metió segunda pisando a fondo.

Ven escuchó el carro a tan solo unos metros de él, sabía que a esa velocidad no tenía oportunidad ¿Qué podría hacer? ¿en verdad Lorian estaba pensando en hacerle eso…?

Escuchó el sonido del tren aproximandose en la vía que cruzaba la calle de enfrente, se topo con él ya muy tarde, impidiéndole todo paso.

Se quedó ahí congelado, mirando hacia donde se acercaba el carro de Lorian, pudo visualizar la cara aterrada de su mamá y la enorme sonrisa del tipo a su lado.

Ven quedó ciego con las luces que apuntaban hacia él, solo se cubrió la cara con ambos brazos… esperando el terrible desenlace…

Un final de mucho suspenso.

¿Qué pasará con Ven? ¿será su final? ¿Por qué Lorian lo odia tanto? ¡Roxas, ¿dónde estás?!