CAPÍTULO XI – Alma Mater.

El regreso en el avión de nuevo fue emocionante para Ted, por un momento llegó a pensar que saliendo de Hogwarts estudiaría en una academia muggle para pilotos. El tan esperado regreso de los viajeros se festejó con una comida en Valle Godric donde le platicaron a la familia sus aventuras, lo que conocieron, entregaron todos los obsequios (suerte que sus maletas tenían encantamientos de extensión indetectable porque las regresaron repletas de regalos) y disfrutaron de estar por fin nuevamente en casa.

Tanto Harry como Ted estuvieron repartiendo recuerditos y regalos a toda la familia, desde góndolas y Coliseos en miniatura, hasta hermosos cortes de seda italiana que Harry compró para su suegra, Andrómeda y las esposas de sus cuñados. Cuando tocó el turno de entregarle a Vicky su regalo, el chico sacó "como si nada", el costurero que tenía en su interior las flores perfectamente conservadas y el origami del avión y también había colocado en su interior una nota que decía: - No pude decidir cuál era la flor más bonita, así que opté por traerte una de cada lugar – Cuando Victoire abrió el bonetero y leyó la nota, sintió que el estómago se le reducía al 50 por la emoción, el detalle era simplemente maravilloso. Cada flor conservaba un pedazo corto de su tallo y cada tallo tenía una cinta con el nombre de la ciudad en la que el chico la había recolectado. El regalo había requerido invertirle tiempo, lo que significaba que, a pesar de estar de vacaciones paseando, conociendo y con los tiempos muy justos, Ted había pensado en ella en cada uno de los lugares visitados y dedicó varios momentos para seleccionar la flor, aplicarle el encantamiento, ponerle la cintilla y finalmente, adquirir el costurero para juntarlas todas, incluida la del avión que le parecía el perfecto detalle final. Prácticamente sin poder articular palabra, Vicky logró expresar un - ¡Oh Ted esto es tan… hermoso, gracias! – Y con el rostro ruborizado y el corazón acelerado, le dio un beso en la mejilla y salió corriendo con su regalo en las manos. El chico supo en ese momento que su idea había resultado mucho mejor de lo que en realidad esperaba y se auto-anotó varios puntos a su favor.

Los chicos regresaron al colegio unos días antes del 30 de abril, por lo que la fecha exacta de su cumpleaños 16 la pasó con sus amigos en Hogwarts, celebrando en la sala común de Hufflepuff con cervezas de mantequilla y varios kilos de costillitas BBQ que Kreacher se había encargado de llevarle a su querido Teddy.

Fuera del Castillo las familias de los chicos llevaban una vida mucho más tranquila y siempre los tenían presentes. Reunidos una tarde en casa de George y Angelina, Harry, Ginny, Bill, Fleur, Ron y Hermione conversaban sobre el viaje con Ted, el colegio y fiestas de los niños, los negocios de George y Ron y la idea de Angelina de poner un negocio de ropa y artículos para niños, entre otras cosas.

- Es que me pasa lo mismo que a ustedes chicas, aunque tengo que dedicarle mucho tiempo a mi bebita, eso de ser ama de casa no va conmigo, George lo sabe. Ginny tú le dedicas una buena parte del día a tu trabajo en El Profeta, Fleur regresaste a Gringotts desde hace años y tú Hermione, ni qué decir con tu trabajo en el Ministerio. Yo desde que me embaracé con Roxanne dejé de trabajar y la verdad ya empiezo a enloquecer.

- Pues cuñada tu idea del negocio de cosas para niños puede funcionar muy bien, tienes un gusto exquisito para los detalles infantiles, hasta podrías incluir servicios de decoración de cuartos o de fiestas, algo muy completo y Audrey podría trabajar contigo, ella está en la misma situación desde que salió del Ministerio hace tres años.

- Pues sí chaparra pero ya ves cómo es Percy, la verdad es que mi hermano es medio machista en ese sentido, aunque tratándose de un negocio con Angelina puede que acepte sin tanto show para que Audrey se integre a la vida laboral de nuevo.

- Pues voy a platicarlo con ella para ponernos de acuerdo y ojalá resulte.

- Oigan, cambiando de tema, hermanita ¿cómo está eso que me dijo Hermione? Que se te ha metido en la cabeza viajar a Canadá en verano…

- Pues Ron, el ver a este par organizando su viaje a Italia me despertó el antojo de conocer Canadá, siempre he tenido ese deseo y ahora que Lily ya no está tan pequeña y puede disfrutar de un viaje en familia, se me ha ocurrido que podemos ir los 6.

- O sea que a Lupin le vuelve a tocar, mira que chico con suerte.

- Y le tocará de todo siempre Ron, ya sabes que no hacemos distinciones cuando se trata de incluir a toda la familia, simplemente Ted es el mayor.

- La verdad Harry es que han hecho un buen trabajo Andrómeda y ustedes, ese chico es genial, hasta raro se me hace ver a un joven de su edad que no cause problemas. Recuerdo que nosotros…

- Bueno hermano nosotros fuimos una generación problemáticamente especial, pero las circunstancias eran diferentes.

- Bueno George queguido, tú y Fred hubiegan sido pobemagticos aunque los hubiegan mantenido en una bugbuja de crigsstal.

- ¡Ah! Pero enmendé el camino cuñada, soy un respetable y productivo hombre de negocios, padre responsable de dos hermosos críos, ferviente amante y FIEL esposo, sin mencionar que ya no causo dolores de cabeza a mis adorados padres.

- Amor pareciera que te estás promocionando para Rey de Carnaval, campaña política o algo similar.

- No la política déjasela a Percy y a Hermione, la administración de valores a los Weasley Delacour, los negocios al Ronie y a mí y la parte de acción y vida pública a la popular parejita Potter.

-¡Ja, ja! Pues lo dirás de broma pero no ha sido fácil vivir bajo la lupa. Yo pensé el día que me retiré de las Holyhead y entré a trabajar a El Profeta que me dejarían en paz por ser "de casa" pero no, resultó peor porque me tienen más a la mano. Y a Harry, bueno, siempre será Harry Potter pasen los años que pasen.

- Pero no podemos negar que se han calmado bastante, por lo menos ya podemos ir y venir libremente al Callejón Diagon, a King's Cross, ya no me abordan cada que se enteran que salgo de viaje por trabajo, ni cuando vamos a algún lugar muggle en Londres con los niños, creo que desde que nació Lily nos han dado ya el descanso que merece una familia normal.

- Y hablando de una familia normal, ¿saben a quiénes me encontré el otro día en el recibidor de Gringotts mientras espera a Fleur?

- No le pongas misterio Hermione ¿a quiénes?

- A Draco Malfoy y su familia, es escalofriante lo mucho que se parece a Lucius y su pequeño, que debe ser de la edad de mi Rosie, también es igualito. Su hija mayor se parece a su esposa.

- ¿Qué tan cierto es que la pequeña es squib? Eso escuché que comentaban unos sujetos el otro día en Sortilegios y yo paré bien la oreja, parece que uno de ellos era vecino de Malfoy y le decía al otro que la niña nomás no ha desarrollado nada de magia.

- Pues yo había escuchado algo así en el Ministerio George, pero en realidad la niña debe tener como 10 años, así que hasta que tenga edad de ir a Hogwarts sabremos si la mandan o no…

- Todo se paga en esta vida ¿no? Tanto problema por cosas de linaje, sangre, apellidos y mafufada y media, para que su primogénita no pueda hacer reaccionar una varita.

- Sin embargo Draco ha cambiado un poco Bill, en verdad se comportaba con sus hijos como un padre normal, tan distinto a como Lucius era con él.

- Y por eso Lucius sigue encerrado pagando por sus errores, pero a Draco ¿tú lo frecuentas no Harry?

- No es que lo frecuente, llevamos algo parecido a una relación de trabajo. En realidad a veces requiero de cierta información que él me provee, recuerda Angelina que parte de la "eterna sentencia" de Draco es colaborar con el Ministerio, le guste o no y como él es parte de la Sociedad de Relaciones Internacionales con Magos de Asia, a veces necesito datos, nombres, ubicaciones y él me los pasa. Así conocí su casa y a su esposa, pero no conozco a sus pequeños.

- La que debe estar bien enterada de la situación es Andrómeda, ya ven que su relación con su hermana Narcisa es bastante diplomática y correcta, así que algo le debe haber contado de la familia de su hijo ¿no? Un día de estos le voy a preguntar.

- Ginny como siempre tras la noticia.

- Bueno, es la tendencia inevitable de todo buen periodista, je, je, pero si no quieres me quedo con la información y no te cuento nada Ronie…

- ¡No! Si yo siempre he dicho que eres excelente periodista, tus artículos y entrevistas siempre son lo mejor de la Sección Deportiva, el Profeta tiene a la mejor Jefa que puede tener ese Departamento… oye… de paso cuando hables con Andrómeda averigua qué tan cierto es que en realidad los Malfoy están endeudadísimos y el dinero del suegro de Draco no los ha ayudado a recuperarse…

- ¡Ronald Weasley! Deja de meter las narices donde no te llaman y deja de estar metiendo a tu hermana en tus chismes.

- Ok, ok Herm… entonces que no lo pregunte Ginny, mejor averígualo tú mi vida, en el Ministerio debe ser muy fácil enterarse de cómo andan las finanzas de los Magos populares ¿no?

- Yo te lo averiguo compadre, no creo que Hermi exponga su intachable reputación en el Ministerio, en cambio yo soy Auror, o sea, desde siempre todo mundo me ha visto como un bicho raro que está metido en todo sin dar explicación de nada, gajes del oficio, je, je.

- Bueno, nosotros nos retiramos, es día de escribir a Hogwarts y tenemos que mandar siempre una felicitación y dos consejos, porque mes con mes, ya sea que gane la prueba de las casas Hufflepuff, Ravenclaw o Gryffindor, uno de nuestros angelitos nos presume y los otros dos nos piden sugerencias para la siguiente y ahora los puntajes entre las tres casas están verdaderamente cerrados.

- Sí, eso me dijo Ted, están tensos con la prueba de mayo y la próxima semana toca juego de Quidditch entre Ravenclaw y Huffleppuff y esos puntos son muy importantes para su posición general.

- ¡Mi pequeño Louis ha digsfrutado tanto su primeg año en el colegio! y Teddy ha tenido mugcho que veg, su prigmo es su "ídolo".

- ¡Y el de mis 3 hijos también! Ese chico podría administrar un club de fans de niños, chicas y estudiantes de Slytherin, je, je… mi muchacho es genial, Remus y Dora nos dejaron un maravilloso regalo (Harry tragó saliva y sus ojos se humedecieron un poco)... lástima... que no estén aquí... para verlo.

Y en Hogwarts efectivamente los estudiantes estaban presionados porque a menos de un par de meses de terminar el ciclo escolar, los puntos de las casas dependían básicamente de las dos últimas pruebas y de los puntos del último partido del torneo de Quidditch, presión que se unía a la cercanía de los exámenes y que para grupos como quinto y séptimo era aún mayor.

Harry tenía programada una visita de un par de días al colegio. Esta visita ya era una costumbre anual, en la que el Jefe de la Oficina de Aurores impartía sesiones prácticas para apoyar a los chicos de quinto y séptimo grado en su preparación de TIMOS y EXTASIS de la asignatura de Defensa contra las Artes Oscuras. En esta ocasión había decidido acomodar las sesiones en jueves y viernes para poder quedarse el sábado al partido final de Quidditch y ver jugar a Ted.

Desde el miércoles en la noche Harry se hospedó en Hogsmeade para estar temprano en el Castillo y desayunar con alumnos y profesores, dar sus clases, visitar a Hagrid y Buckbeak, charlar con los retratos de Dumbledore y Snape, en fin, sacar el mayor provecho de su visita.

Desde que cruzó la puerta del gran Comedor, Hagrid y Neville lo saludaron desde la mesa de profesores indicándole su lugar, pero 4 jóvenes detuvieron su paso lanzándosele a los brazos para saludarlo.

- ¡Harry! ¿Por qué no dijiste qué vendrías? ¡Qué gran sorpresa!

- Justamente por eso, porque les quería dar la sorpresa… Por cierto, en el cuarto que estoy alquilando en el pueblo dejé algunas cosas que les traje, regalos, dulces, unos paquetes que les mandan sus padres, unos dibujos que te mandan los niños Ted y un paquete que seguramente es comida que te envía Kreacher. Se los traeré por la tarde, después de la comida.

- ¿Me vas a dar sesiones de DCAO tío?

- Sí Vicky, hoy me toca con los de quinto y mañana con los de séptimo, pero me quedo también el sábado para estar en el juego Ted.

- ¡Genial Harry! Eso me va a traer mucha suerte.

- ¡Wow! Será muy emocionante tomar una clase contigo aquí, siempre nos has entrenado en casa, pero aquí va a ser de manera formal, eso es… ¡Súper! Les voy a contar a mis amigas, nos vemos al rato tío.

- Vayan a desayunar y por la tarde nos vemos en la cabaña de Hagrid ¿vale?

- ¡Harry Potter! Cumpliendo con tus clases anuales como siempre.

- ¡Hey Nick! ¿Cómo está mi fantasma favorito?

- ¡Muerto! Pero podríamos decir que contento de tenerte por aquí. Tienes que decirles a los ingratos de Weasley y Granger que estoy ofendido con ellos, hace más de un año que no vienen por aquí…

- Yo pasaré al costo tu queja, aunque no es por justificarlos pero tienen mucho trabajo.

- Ginny y tú también y vienen por lo menos dos veces al año.

- Bueno pero la Directora es nuestra madrina de boda y Hagrid es padrino de mi segundo hijo, si no venimos a visitarlos nos chantajean el resto del año.

- Pues chantajea de mi parte a tus amigos a ver si con ellos funciona.

- De acuerdo Nick lo haré, nos vemos al rato, voy a saludar a los profesores y a desayunar algo antes de ir con mis grupos de quinto, salúdame a Peeves.

- ¡Harry bienvenido hijo!

- ¿Qué tal profesor Slughorn? Hola a todos, buenos días.

- Harry, nos comenta Minerva que te quedas hasta el sábado, ¡Qué bien!

- Sí profesor Flitwick, quiero ver jugar a Ted, lo siento profesor pero el sábado no podré estar apoyando a su casa, je, je, mi ahijado es del equipo contrario.

- Y es muy bueno, así que se te perdona que formes parte de la otra porra.

- Ven amigo, siéntate aquí.

- Hola Neville, el otro día estuvimos un buen rato con Hannah.

- Sí me dijo, de hecho me contó que se fue de compras con Ginny a unas tiendas muggles y que tu mujercita es experta usando esas tarjetas que sirven para pagarlo todo.

- Mmm… sí, ¡Es casi tan buena compradora como jugadora de Quidditch!

El Auror tenía dos sesiones de dos horas con los estudiantes de TIMOS ese día y dos iguales con los de EXTASIS al día siguiente, pero fue en la segunda sesión del día que le tocó darle clases a las casas de Ravenclaw y Hufflepuff, sesión en la que le tocó verificar las buenas habilidades de su sobrina.

- Chicos el reto para los estudiantes que presentarán sus TIMOS es lograr a la perfección los hechizos de desarme y ataque en silencio y como plus, lograr un patronus corpóreo, así que dividiremos la clase en dos partes para lograr ambos retos ¿de acuerdo?... Ahora, la mitad del grupo hacia el lado derecho la otra mitad hacia el izquierdo, colocándose frente a frente con una pareja.

- Pero tío Har… es decir, profesor… nunca hemos logrado un patronus corpóreo…

- Pero ya han realizado el Expecto Patronum Vicky, ya conocen la esencia de la magia del espectro, sólo nos concentraremos en pulirla. No te preocupes, verás que todos se van de aquí con un lindo animalito en la punta de sus varitas. Pero ahora me interesa ver qué tan hábiles son con "la boca cerrada". Quiero que a mi paso cada dos parejas lances sus ataques, no lo hagan todos al mismo tiempo o terminaremos volando el aula. Empecemos por aquí, ustedes cuatro ¿listos?

La clase fue todo un éxito, los estudiantes lograron salir casi ilesos de la primera parte y con patronus bastante aceptables, algo ligeros, pero corpóreos. Victoire seguía emocionadísima con su "cisne", pese al chichón en la cabeza que había conseguido con un contra-ataque de Monse. Al final de la clase ella y sus dos amigas se quedaron a esperar a Harry para ir a comer.

- ¿Tío podemos sacarlos una vez más? Son hermosos…

- Eso mi niña es porque ustedes son unas chicas muy buenas, nobles y sus corazones están llenos de cosas bellas, por eso tu cisne, la garza de Monse y el águila de Niccole son excelentes. Por cierto tres hermosas y elegantes aves, dicen que todo se parece a su dueño ¿eh?

- Muéstranos a "Cornamenta" tío, es el patronus más corpóreo de todos los patronus que existen, de hecho chicas puede sujetar cosas en el hocico ¿sabían?

- Claro, les voy a presentar a un amigo que me ha hecho compañía desde que tenía 13 años… ¡Expecto Patronum! (De inmediato, con la característica delicadeza e imponente porte, apareció ante los ojos de las adolescentes, el dorado y hermoso Cornamenta. El ciervo reverenció a su mago y se acercó a las chicas pegando ligeramente el hocico a la mano de Victoire para que ella pudiera sentir la energía corpórea del espectro). Eso es lo que quiero que logren más adelante, el control de la magia del patronus lo perfecciona al grado de hacerlo casi sólido.

- Pero esto es magia muy avanzada profesor.

- Pero al fin y al cabo magia Niccole y tú eres una bruja, así que puedes perfeccionarlo con la práctica (Estas palabras no salieron de la boca de Harry, sino del mismo ciervo que miraba fijo a los ojos de la sorprendida chica).

- ¡Wow! Es genial ¿cuánto tiempo me tomará hacer hablar a mi garza?

- Con calma Monse, a penas hoy la conociste, concéntrate en hacerla volar aunque por el momento resulte una garza muy callada (El ciervo reverenció ante las chicas y se desvaneció). Bien, muchas felicidades a las tres, muéstrenme esas aves una vez más y nos vamos a comer, muero de hambre.

Al final de la comida Harry fue a saludar a los Directores al despacho de McGonagall y luego a Hogsmeade para buscar las cosas que llevaba para Ted y sus sobrinos, para encontrarse más tarde con ellos en la cabaña de Hagrid. Cuando el mago llegó ya lo esperaban el guardabosques, Neville, los 4 chicos, Tangly, el enorme Viejo Pastor Inglés que el mismo Harry le había regalado a Hagrid después de la Gran Batalla y "Bucky" el hipógrifo, retozando como si fuera un Poni cerca del huerto de calabazas, además estaba lista la acostumbrada tetera llena de algún té fuera de lo común y lo que parecían galletas o quizá higos… o tal vez trufas de chocolate, albóndigas… en fin, ya lo descubriría después.

- Me dan ganas de darme una vuelta por el bosque Hagrid, para saludar a los centauros y a los unicornios, además Fawkes sabe que estoy aquí y seguro se querrá venir un rato, lo voy a llamar.

- Esa criatura magnífica ya tiene 13 años contigo ¿no?, por cierto, viene a visitarnos más seguido de lo que tú vienes ingrato.

- Fawkes es libre de estar donde quiera y sabemos que Howgarts es de sus lugares favoritos, ¿ya les he contado que su debilidad es Lily? Se la pasa horas con ella viéndola jugar, cuidándola… Bueno el otro día lo tenía parado con sus muñecas y su juego de té, ¡como si fuera una mascota!

- Harry es que la chaparra es la debilidad de toda la familia.

- ¿Sí verdad? Bueno Ted, acompáñame a darle una vuelta a Bucky por el bosque, chicas ustedes y Louis tienen la opción de venir o no, pero si quieren venir, entonces Neville y Hagrid también deben acompañarnos…

- Vamos todos, hace mucho que no saludo a Bane y a los demás centauros, pero lleva esa ballesta tuya Hagrid, por cualquier cosa.

- Vaya profesor Longbottom, ¿sí es usted mago verdad y tiene una varita? Y… ¡yo te enseñé mucho de lo que sabes de ataque! Eres una leyenda que se enfrentó a Voldemort pero requieres una ballesta… ¡vaya! Las plantas te han vuelto ligero amigo, no me dejes mal frente a mis sobrinos, siempre les he presumido lo valientes que son sus tíos.

- Y lo soy, pero soy un alma pacífica, así que prefiero que seamos precavidos, sobre todo por los chicos.

- Sí claro…

El paseo por el bosque prohibido no fue muy profundo, saludaron a los centauros que los recibieron bastante amigables para su estilo y también pudieron acercarse un poco a los unicornios, todos se fueron relativamente temprano a descansar. Al siguiente día Harry impartió sus clases y dedicó la tarde a sus sobrinos, a recorrer el colegio, a platicar con fantasmas, retratos y profesores, visitó la sala común de Gryffindor, la sala de los menesteres y hasta fue a saludar a Myrtle la Llorona.

El joven convenció a la Directora de organizar esa noche una velada bohemia en los jardines de la entrada principal del Castillo (sólo Harry lograba ese tipo de cosas en Minerva McGonagall), así que la cena se sirvió al aire libre y los chicos disfrutaron de una noche diferente y de poder platicar, cantar y divertirse un rato. Hechizaron algunos leños para asar malvaviscos y tomaron cocoa caliente. Este tipo de detalles siempre se le ocurrían "al profesor Potter" cuando iba al colegio, por eso los estudiantes esperaban ansiosos la visita anual de Harry y el resto del personal de Hogwarts estaba pendiente de lo que se le ocurriría cada vez que llegaba. La velada no terminó muy tarde ya que los estudiantes debían acostarse temprano por el juego del día siguiente.

Para Hufflepuff el juego era muy importante, en la tabla general del torneo aventajaba por poco más de 200 puntos a Ravenclaw pero estaba a 300 de Gryffindor, con esto Ted no podía permitir anotaciones en sus aros, los cazadores requerían por lo menos 15 buenas anotaciones y el Capitán y buscador del equipo tenía que coger la snitch después de esos 150 puntos. Esto les daría el gane del Torneo de Quidditch pero aún así, en la tabla general de la Copa de las Casas estaban en segundo lugar y ahí lo que definiría el gane para ellos o para Gryffindor, eran las dos pruebas que faltaban y que no perdieran puntos ni por castigos ni por ningún otro motivo.

Mientras Harry, Neville, Hagrid, la profesora Sprout y McGonagall se ubicaban en las gradas, Vicky, Dominique y Louis fueron a desearle suerte a Ted.

- ¡Hey! ¿Qué hace un águila entre los tejones, eh?

- Pues aunque vayas contra mi casa vine a desearte suerte, aunque trato de ser imparcial no puedo negar que de verdad espero que tengas un muy buen partido Ted, en serio.

- Pues viniendo de una Ravenclaw de hueso colorado, bueno de "hueso azul", es algo muy importante y lo aprecio mucho Vicky. ¡Ah! Y tú también debes estar apoyando a Ravenclaw ¿no Dominique?, estamos pisando los talones de Gryffindor y podemos ganar la Copa en este partido.

- Ya lo sé, pero qué puedo hacer, eres mi metamorfomago favorito.

- Gracias a los tres, les voy a dedicar mi juego, a ustedes y a mi padrino.

- ¡Lupin, al campo!

- ¡Ya voy Greg!… bien chicos, los veo cuando alcemos la copa, je, je.

La porra en el campo estaba dividida a la mitad. Ravenclaw contaba con el apoyo de Gryffindor que estaba en peligro de perder la copa y Slytherin apoyaba a Hufflepuff simplemente para que no ganara Gryffindor. Todo podía pasar… Pronto 12 jugadores estaban en el aire tomando posiciones, mientras los Capitanes se saludaban y esperaban el silbatazo de la Sra. Hooch… ¡Beeep! Las últimas dos escobas tomaban posiciones y el partido daba inicio.

La quaffle cruzaba amenazante muy cerca de Ted una y otra vez, pero los aros permanecían impenetrables. Las cazadoras de Hufflepuff eran libélulas del juego, las bludgers no las tocaban, ni siquiera las movían de sus escobas, ellas estaban concentradas en esas 15 anotaciones que debían realizarse lo más pronto posible y sus bateadores las defendían "con todo". Greg Thomas estaba muy nervioso, la snitch no debía aparecer tan pronto, pero con la pequeña dorada nunca había nada escrito. Así que peinaba el terreno sin descuidar los movimientos del resto de su equipo y les daba las indicaciones pertinentes.

Desde las gradas Harry disfrutaba de ser espectador, pero no podía evitar peinar con la vista el campo completo en busca de la snitch, aunque la valiosa pelotita aún no había decidido ser el centro de atención, así que el partido se centraba en las anotaciones que ambos equipos estaban luchando por realizar. Ted había recibido hasta el momento dos anotaciones, pero las cazadoras de su equipo ya habían logrado 6 tantos, les faltaba un poco más de la mitad del esfuerzo.

A los 40 minutos del partido Ravenclaw ya llevaba 50 puntos, porque los bateadores se habían concentrado durante 15 minutos seguidos en mandar cualquier cantidad de veces las bludgers hacia Ted y estuvo a punto de caer de la escoba un par de veces. Hufflepuff ya había logrado 120 puntos, aún necesitaban unos 40 más antes de cerrar con la snitch que podría aparecer en cualquier momento y ahí el Capitán Thomas tendría que ingeniárselas para tomarla pero no antes de las 4 anotaciones que faltaban.

Harry escuchaba la narración de un chico de Slytherin que llevaba los comentarios del partido de un modo bastante formal, indicando nombres, jugadas y marcador, lo que hacía que su mente viajara a los tiempos de Lee Jordan y posteriormente a los inolvidables comentarios de su querida Luna Lovegood y eso lo hacía sonreír involuntariamente.

- Nadie como Lee ¿verdad Harry?

- No madrina, ¡nadie como Luna! Pero veo que usted seguirá siendo la fan número uno del Quidditch de Hogwarts.

- Sabes hijo, si no hubiera sido por mi habilidad con las transformaciones y porque he dedicado con gusto mi vida a los estudiantes, creo que me habría dedicado al Quidditch.

- Pues todavía le faltan muchas porras por organizar, mis tres críos tienen el firme propósito de ser buenos jugadores y los tres en posiciones diferentes.

- Y déjame adivinar, al que le da por ser buscador es a Al…

- Sí, creo que tendrá que sacar del baúl de sus recuerdos cómo nos controlaban a nosotros porque será como tener a Ron, Ginny y a mí en ellos tres y a Hermione cuando entre su hija Rosie.

- Pues el que me preocupa es el que está próximo a entrar a Hogwarts, hasta donde he escuchado el pequeño Freddy... ¡es igualito a los gemelos!

- ¡Je, je, algo así!... ¿150… Neville el narrador dijo 150?

- ¿Cómo?

- ¿El marcador está ya a 150 para Hufflepuff?

- Creo que sí, ¿Por qué?

- Porque la snitch ya está en el campo.

- ¿Dónde Harry, cómo la has visto?

- La he escuchado, puedo sentir las vibraciones de sus aleteos, ella está… está… ¡Ahí! Cerca, muy cerca de los aros de Ted.

Y justo en ese momento Ted lanzaba un grito a su Capitán: - ¡Thomas, aquí! – El buscador de Hufflepuff se lanzó a toda velocidad ascendiendo a la altura de los aros de su guardián, seguido muy de cerca por el buscador del equipo contrario, en el trayecto un par de anotaciones más a los aros de Ravenclaw se registraron, la snitch descendió casi al centro del campo, luego se perdió hacia las gradas, los buscadores casi se impactan en ellas, se les había perdido de nuevo.

Lupin se distrajo y recibió otro tanto, la snitch aparecía de nuevo, esta vez disparada hacia el cielo, los buscadores desaparecían del campo de tras de ella, las bludgers atacaban a los cazadores y cazadoras, la quaffle amenazaba los aros de ambos lados una y otra vez, de pronto dos figuras descendían a toda velocidad en picada justo al centro del campo, sin frenar, sin intentarlo siquiera los dos buscadores derraparon en seco sobre la arena, rodando por el piso muy lejos de sus escobas, los dos chicos estaban inmóviles, llenos de polvo y con varios raspones, pasaron unos segundos que parecieron horas, sus compañeros bajaron a verificar que todo estuviera bien.

De pronto en el rostro de Greg Thomas, entre polvo y sangre, una gran sonrisa despertó la euforia de sus compañeros. El chico alzó el brazo derecho y abrió la mano, la pequeña snitch estaba ahí, Hufflepuff había ganado el campeonato anual de Quidditch, hecho que no había ocurrido desde hacía 4 años.

La profesora Sprout lloraba de la felicidad y no le importaba que Hagrid la estuviera elevando más de medio metro con sus abrazos por su efusiva felicitación. Louis estaba radiante, como si él mismo hubiera cogido la snitch – Yo voy a ser el buscador del equipo cuando Thomas deje el puesto, ya verán – Harry no se resistió a la euforia y con una pequeña muestra de su habilidad de levitación, bajó volando en segundos al campo para ir a cargar a su ahijado sobre sus hombros.

- ¡Felicidades campeón, estuviste genial!

- Gracias Harry, no la tuvimos fácil ¿eh?

- No, en realidad estuvo complicado… ¡Hey Greg, felicidades! ¡Qué calidad de buscador!

- Viniendo de usted profesor, me siento honrado ante su adulación.

- Lo digo en serio, vaya jugada, nos dejaron fríos a todos.

- Creo que a eso se le llama determinación ¿no?, no había opción, tenía que ser mía.

- Pues lo lograste, anda sube a tu escoba y ve por esa Copa que ya está en manos de la profesora Sprout, vayan todos a dar la vuelta de la victoria.