Todas se callaron al momento en que entró él. La pelinegra también se sorprendió al ver al apuesto hombre entrar.

¿Quién es preguntó? –preguntó Milk a la chica que estaba a lado de ella.

Es Raditz Saiyan; el hermano mayor de Goku –la chica casi cae al suelo al oír eso.

¿¡QUEEEEÉ!? –gritó haciendo que todos la volteen a ver y llamando, en especial, la atención del hombre que entraba a la mansión.

Milk no pudo reaccionar cuando sintió que los ojos negros del hombre la miraban tan fijamente.

¿Cómo te llamas? –preguntó Raditz con seriedad.

¿Cómo te llamas?

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CAPÍTULO 11: El hermano parte II.

Milk no podía dejar de mirar aquellos ojos negros y profundos que la habían hipnotizado al instante en que lo miró.

- Repito –dijo el hombre de repente sacando a Milk de su trance. - ¿Cómo te llamas? –preguntó de la manera más sensual que un hombre le puede hablar a una mujer. Sus labios carnosos se movían de una manera que la chica apenas y pudo mantenerse de pie.

Milk sentía algo por Goku y era por su gran atractivo y vamos, si somos sinceros Goku era capaz de causarle un orgasmo visual a la pelinegra. Y bien, sólo para que se den una idea. Podías enamorarte de Goku pero el dueño de tus sueños erótico sería el chico frente a Milk. El gran y sensual Raditz.

La pelinegra se puso de nuevo en la formación con el rostro colorado y la mirada baja contestó al pelinegro.

- Me llamo Milk, señor –contestó la chica torpemente creando una pequeña sonrisa en el rostro del hermano de Goku.

- ¿Cuál es tu cargo? –preguntó de nuevo. Cada vez que la chica escuchaba su voz o lo miraba sentía que su respiración se aceleraba más y más.

- Soy… soy, soy la asistente, asistenta personal de Goku –contestó apenas y pudiendo hablar.

- Interesante –terminó por decir el chico para seguir su camino. Milk no era la única que había reaccionado de esa manera ante la presencia del chico. Todas las chicas no le despegaban el ojo de encima, si, Raditz Era el doble de sexy que Goku aunque nos costara entenderlo.

Al terminar su recorrido, todas las chicas corrieron y se dispersaron por todos lados para poder empezar con la celebración de la llegada del gran Raditz; el hermano mayor de Goku.

La chica tomó su lugar en la entrada de la gran mansión, media hora antes la habían nominado "edecán" por lo que se encontraba vistiendo con un smoking, las chicas de la fiesta que la veían se reían de su traje cada 5 minutos. Al parecer ella siempre tenía que verse ridícula, si no era el traje de anciana era un traje de hombre ¿por qué vestía así? Fue lo único que encontró, sus demás compañeras llevaban una minifalda que parecía cinturón, un elegante abrigo y un bello peinado. Muchas eran hermosas, tenían buen cuerpo. Milk no se vería igual que ella con el traje de dama. Ella se limitó a llevar su largo pelo negro suelto junto a su traje de Armani nuevo que la señora Saiyan le había prestado.

La chica miraba por todos lados. Pronto vio una cara conocida.

- ¿Milk? –preguntó el joven de pelos morados al ver a la chica.

- Hola Trunks –saludó la chica con seriedad. - ¿Te invitaron a ti? –preguntó la pelinegra sorprendida con la presencia de éste.

- Por supuesto, claro que invitarían al hijo de un importante empresario de Capsule Corp. Por si no lo sabes soy un Brief –contestó muy altivo el ojiazul.

- ¿Qué? Bulma también es Brief ¿Son familia? –preguntó la chica de traje.

- Algo así pero ella no vino. Al parecer tiene una cita con un chico –Milk se quedó en shock.

- ¿UNA CITA? ¡BULMA JAMÁS TIENE CITAS! –aclaró la pelinegra.

- Oye, no lo sé. ¿Por qué no te callas y me das la mano? –dijo Trunks mientras le entrega el brazo.

- ¿Para qué haría eso? –preguntó Milk de manera estúpida.

- ¿Acaso no eres "edecán"? o hoy te pagaron por hacer platica con los empleados. –Milk reaccionó y avergonzada llevó a Trunks y de repente como si fuese un rayo recordó algo: NADIE en la escuela sabía que Milk trabajaba para los Saiyan más que Bulma.

- ¡ESPERA! ¿¡CÓMO CARAJOS SABES QUE TRABAJO AQUÍ!? –preguntó la chica furiosa.

- Goku me lo dijo –contestó el chico con tranquilidad.

- ¡QUÉ CARAJOS TE DIJO ESE GILIPOLLAS! –gritó la chica más que furiosa, una aura de todo lo feo en el mundo la rodeaba.

- Tranquila, yo y Gohan somos los únicos que sabemos esto… -

- ¿¡GOHAN!? –la chica estaba a punto de infartarse.

- De todos modos nos íbamos a enterar, venimos muy seguido como para que te escondas en los arbustos cada vez que pasamos por acá –dijo el chico tratando de tranquilizarla.

Milk estaba enojada que no le volvió a dirigir la palabra a Trunks hasta llegar a la mesa de los Brief. Al llegar la chica se iba con rapidez hasta que el peli lila la detuvo.

- No seas tonta, deberías de desaparecer de la fiesta en este momento. Por si no lo recuerdas Orange Star es una escuela muy prestigiosa y muchos estudiantes son hijos de grandes empresarios, no sería raro que te encontraras con Videl u otros chicos. Vete, no pasará nada –Milk asimilo sus palabras del chico.

- ¿Qué hago entonces? –

- Desaparece –sugirió él y de inmediato la chica hizo caso, tal vez era irresponsable por dejar su puesto pero estaba segura que la señora Saiyan la entendería.

De repente en la estancia hubo un gran silencio, la chica que estaba tras la columna vio todo: "El gran reencuentro de Goku y Raditz, los hermanos Saiyan".

La chica sin pegar el ojo observa como Goku llega con el traje que ella le había traído de la tintorería con su peinado de siempre, él está agachado mirando sus pies y con las manos metidas en los bolsillos; su rostro no refleja felicidad. Para Milk era extraño el hecho de que él jamás mencionó a su hermano y de hecho él le había dicho de la llegada de una persona de Francia. JAMÁS DE LOS JAMACES se imaginaría que esa persona era familiar del pelinegro y mucho menos su hermano. Cuando se encuentran Raditz lo mira con una amplia sonrisa a la cual Goku responde con la peor mirada que una persona le puede hacer a su hermano.

Milk estaba considerando el hecho de que tal vez estaba molesto por la discusión anterior pero, vamos, seamos realistas, eso no provocaría que hicieras caras feas a alguien que quieres. Desde un principio el pareció no sentir agrado hacia él algo que resulta bastante interesante.

Por su parte, Goku abrazó a su hermano con rapidez.

- No has cambiado nada hermanito –comentó Raditz con cierto tono burlón.

- Vete a la verga, esperaba que tu avión se cayera en el camino y murieras ahogado en el mar –contestó el pelinegro de manera grosera.

- Pensé que ya no me odiabas pero veo que sigues siendo el mismo niño inmaduro de siempre. Bien, ya conocí a tu novia, es muy linda y tiene un cuerpo bonito, sólo que se veía algo masculina –Goku alzó una ceja y miró a su hermano sin comprender sus palabras.

- ¿Mi novia? Sabes que mi única novia… -

- Me refiero a la chica de smoking, no recuerdo su nombre… -

- No sé de qué hablas y no me importa, platica con alguien más –interrumpió el chico alejándose de su hermano.

El pelinegro no dejaba de pensar en lo ocurrido hace horas atrás. Estaba deprimido, desde ese momento no había vuelto a ver a Milk, su suponía que ella estaba trabajando cerca de ahí.

- ¡Hey! –el chico volteó y se encontró con su amigo.

- ¡Trunks! –dijo él mientras se acercaba.

- Buena fiesta, no sabía que Milk sería edecán –el chico empezó a comprender porque no la podía ver y seguro se debía a que se encontraba en el patio de afuera.

- Yo tampoco –respondió secamente.

- Se veía realmente graciosa- comentó son gracia.

- ¿Por qué dices eso? –preguntó fingiendo poco interés sin éxito.

- ¿no la has visto? Trae un traje de Armani negro, estaría bien tomarle una foto –dijo con risa. A pesar de que no eran amigos, Trunks, Gohan, Goku, Milk y sus amigas habían comido varias veces juntos antes de los problemas por lo que tenían cierta relación.

- No –contestó Goku. – Lo siento, me tengo que ir –terminó de decir el chico. No quería hablar más de Milk o las cosas terminarían mal.

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Zangya era el centro de atención; el vestido escotado rojo que llevaba la hacía lucir hermosa, sus piernas y sus caderas sobresalían, el peinado le quedaba perfecto. La chica y Goku habían hecho un acuerdo, ella sería su acompañante esta noche. La pelirroja caminó en medio de todos hasta Goku.

- Buenas Noches –dijo la chica de manera dulce ganando la atención del chico. Goku estaba sorprendido, realmente se veía linda.

- Te ves muy bien –le alagó el joven con una sonrisa.

- Gracias –contestó ella con júbilo.

- Me siento mal esta noche ¿te parece si nos sentamos en la mesa principal? –le ofreció el chico.

- Claro peor si te sientes mal deberías descansar, por lo que veo aún estás enojado – Goku la miró sorprendido y antes de que pudiera decir algo la chica lo interrumpió.

- no me gusta verte así, si te hace sentir mejor quiero que sepas que después de su discusión Milk lloró por un buen rato con las chicas –Goku se quedó congelado ¿será que Milk también sentía algo por él?

- ¿Cómo sabes eso? ¿Nos espiaste? –

- es fácil de saber, todos saben lo que había entre ustedes, de repente se dejan de hablar, va a tu habitación y baja llorando. A menos que sea mala deducción y que la hayas violado –comentó al final con cierto sarcasmo.

El pelinegro no dijo más hasta la mesa donde le indicó que se sentara. Zangya estaba nerviosa, se encontraba comiendo en la mesa de los jefes y no era de lo más cómodo.

La chica notó que entre Goku y Raditz había problemas.

- Vaya que eres pícaro hermanito. Perdón por mi equivocación, tu novia no era la chica de smoking si no esta bella chica –dijo el hermano dirigiéndose a Zangya. Raditz le dirigió una bella sonrisa a la chica y para su sorpresa, la pelirroja no se sonrojó, de hecho, no causó ninguna reacción en la chica. Ella simplemente sonrió pero fue una sonrisa de "cortesía".

- Cierra la boca –dijo Goku por enésima vez. Era obvio que se encontraba más que enojado, de hecho, en cualquier momento iba a explotar, algo que a la señora Saiyan le preocupaba.

- Sabes Goku… Es tú hermano –dijo la mujer furiosa.

- Lo sé, no debió regresar. Desde que se fue todo es gloria… -

- Comportate, disculpate con Raditz, deberías estar feliz.

- ¿Por qué mierda estaría feliz? Él sólo me trae problemas, de hecho me largo –dijo el pelinegro al mismo tiempo que se levantaba de su lugar.

- Zangya, acompáñame –le pidió el chico a la pelirroja que de inmediato le siguió, la mujer estaba boquiabierta. Goku estaba en graves problemas.

Zangya y Goku se iban, justamente a la mansión, Goku jalaba fuertemente la mano de la chica.

- ¿A dónde me llevas? –preguntó ella, él estaba destrozado, era más que evidente, no dudaba en que quisiera hacer una tontería.

- ¿Eres virgen? –preguntó el chico de repente dejando a la chica sorprendida.

Él quería desquitar su rabia con ella, quería tener sexo con ella para dañar a Milk y no se lo iba a permitir.

- Ven –dijo la chica soltando el agarre de él y esta vez él era jalado por ella.

- ¿Qué harás? –preguntó el confundido al ver que lo llevaba al patio trasero. El patio trasero estaba solo, no había absolutamente nadie, eso era porque todos se encontraban comiendo ¿acaso ella planeaba tener sexo ahí? No pudo pensar más ya que antes de que dijera algo ella lo había empujado dejándolo caer en un arbusto.

- ¿Qué te pasa? –preguntó el molesto al caer en el suelo.

- Ni se te ocurra irte hasta que arreglen sus problemas –terminó ella de decir para abandonarlo.

- ¿De qué diablos hablas? –preguntó el chico para después ver a su alrededor. El joven se congeló cuando pudo visualizar el rostro de una chica; era Milk, estaba vestida, como todos habían dicho con un traje de Armani negro, su pelo estaba suelto y caía en su espalda, su fleco le cubría la frente y un poco de sus ojos.

Ella no dijo nada, sólo lo miró. No iba a salir corriendo, no quería; llevaba media hora ahí porque era solitario, ahí nadie del Orange Star la vería. Estaba a punto de hablarle a Goku pero después de lo anterior no podía decir nada. Seguro él estaba furioso sin embargo no lo parecía, la miraba como un idiota y de la nada se sonrojó incomodándola un poco pero ¡MIERDA! ¡No podía decir algo!

Goku estaba sorprendido, de pronto recordó que Zangya le había dicho que ella lloró por un buen rato. Quería decir algo, pero no podía.

La chica sin saber qué hacer simplemente tomó asiento dándole la espalda a Goku, se acurrucó. Él se sentía impotente, es cierto que se veía como un chico pero también se veía preciosa, el traje la hacía ver adorable, a sus ojos se veía 1000 veces más deseable que Lunch en bikini o Zangya en ese hermoso vestido.

¿Qué iban a hacer los dos ahí? Zangya dijo "arreglen sus problemas" pero eso no tenía sentido. La chica pudo oír como Goku se levantaba y se iba, eso le dolió. Estaba segura que al menos diría algo pero cuando dijo que todo había acabado hablaba muy enserio. Goku tuvo que ser muy fuerte para irse sin decir ni una sola palabra, tal vez una de las decisiones más difíciles que haya tomado en su vida.

Tal vez se iba a arrepentir pero no podía hacer más, a veces es difícil tomar decisiones.

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- ¿A dónde? –preguntó Bulma. No podía creer que lo había hecho; después de media hora rogando, Vegeta pudo conseguir lo que nadie en el mundo ha obtenido: Una cita con Bulma Brief.

- Al cine –sugirió el pelinegro con una sonrisa.

- No, aburrido y no quisiera estar a oscuras contigo –contestó la peli azul aburrida.

- Bien, entonces vayamos al parque a dar una vuelta –dijo el chico con la mejor cara que pudo, llevaban una hora ahí sentados. Cuando se vieron decidieron ir a cenar en un restaurante lindo, la chica no dejaba de poner mala cara, una cara que pone de malas hasta a la persona más feliz y optimista del mundo. Salir con Bulma no había sido buena idea.

- Bueno, entonces paga –contestó la chica. Vegeta le sonrió y llamó a la mesera. Pronto, la chica trajo la cuenta y ambos salieron de ahí. Era de noche.

Ambos caminaban en silencio, la ojiazul llevaba unos jeans y una blusa normal, arriba de su blusa había un abrigo, en la cabeza un gorro; se veía como una chica normal pero vamos, ella no era normal. Era una chica de gran fortuna y sin importar que usara se veía sexy.

- Es una linda noche. Me gusta como se ve el cielo, es un día frío –La chica miró hacia el lugar del que Vegeta había hablado anteriormente e infló la nariz.

- ¿Sabes que el cielo está nublado? Hace frío, por algo vito así –dijo ella con burla.

- Me gusta el frío, es demasiado tranquilo y me hace feliz. No sabes lo bonita que te ves con ese abrigo –la chica quiso reír.

- No digas tonterías, con este abrigo no se distinguen mis curvas. A los chicos les encanta verme más primaveral –comentó ella con aires de grandeza.

- Es cierto… -contestó el de inmediato. - claro que les gusta verte con ropa pequeña, la ropa pequeña te hace ver muy sexy pero no linda como en este momento.

- Claro, claro. Si eso dices –contesta la chica volteando un poco el rostro para ocultar sus mejillas sonrosadas. Agradecía el frío que no dejaba distinguir la razón del tono de sus mejillas.

- Eres alta –comentó Vegeta mirándola; aunque era vergonzoso, era cierto, Vegeta era más pequeño que ella aunque solo por unos pocos centímetros.

- Lo sé ja, ja, ja –contestó muy ufana.

- Pero te queda bien, te pareces a una modelo, eres muy delgada. Milk es más gorda y baja –comentó el chico con cierto tono de gracia.

- Si, tiene un cuerpo ancho aunque es atractiva –defendió la chica a su amiga.

- Cuando era chiquita, ella y yo éramos mejores amigos y… -el chico hizo una pausa nervioso.

Bulma esperó a que continuara pero al ver que no decía nada arqueó las cejas. - ¡Vamos! ¡Escúpelo! –gritó la chica exasperada.

- No lo sé… -

- Dilo antes de que me vaya –amenazó la chica.

- ¡Está bien! Cuando teníamos 12, estábamos jugando en el campo porque mi familia la invitó a salir de excursión. Ambos nos separamos del grupo y nos sentamos en un árbol, Milk no había dormido bien esa noche según me contó y se quedó dormida de repente mientras yo le hablaba, cuando me di cuenta de que ella estaba en el país de los sueños me molesté y la observé, primero la estaba molestando pero luego, me pareció que se veía muy linda y… -el chico sintió arder sus mejillas.

- Y… -le animó a continuar la chica con molestia.

- Bueno… -dijo el haciendo pausa.

- ¡Idiota! ¡Dime qué hiciste antes de que te de una patada en el cu…! –

- ¡La besé! ¿Sí? ¡Le di un beso mientras dormía y nunca se dio cuenta! –Bulma se quedó de piedra. No podía procesar la información… la había besado, a su mejor amiga, en ese momento tenía una cita con el chico que besó a su mejor amiga.

Bulma caminó rápidamente hasta estar frente a Vegeta y le impidió seguir caminando.

- ¡Eso no era lo que me ibas a decir! –gritó ella exasperada.

- No sé de qué hablas –contestó el asustado.

- ¡A TI INFELIZ! –gritó ella señalando con el dedo índice al pelinegro. - ¡A TI TE GUSTA MI MEJOR AMIGA Y ME INVITASTE A ESTA CITA PARA DARLE CELOS A MILK! –gritó una vez más con las mejillas colorados y llena de rabia. Eso era algo que no le perdonaría a nadie.

- ¡ESTÁS EQUIVOCADA! –gritó vegeta de inmediato dejando a Bulma sorprendida. -¡Es cierto! Me gustó Milk desde pequeño y siempre la quise pero sabía que ella no sentía lo mismo y la olvidé. Cuando te conocí me pareciste hermosa y jamás me he olvidado de ti, nunca me abriste tu corazón y ahora que lo intento me rechazas. Solo pienso en ti y me haces sentir como a ti te hace sentir Goku –

- ¿A qué te refieres? –preguntó la chica confundida.

- ¿No te has dado cuenta que Goku está babeando por Milk? ¿No te has dado cuenta que está enamorado de ella? –Bulma se quedó sin aire ¿Goku estaba enamorado de Milk? Su corazón se iba a desmoronar en ese momento, eso no podía ser real.

- Perdón que te lo diga pero es mejor no hacerse ilusiones. Es estúpido que te lo diga –se corrige el mismo con tono melancólico. –Es gracioso que yo te quiera abrir los ojos cuando yo tampoco me he quitado la venda. La verdad es que tú tampoco me amas ¿no?

La peliazul no pudo contestar.

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La fiesta pronto terminó. Todos se fueron, las sirvientas recogieron todo, las chicas dejaron el patio completamente limpio. Eran aproximadamente las 3 de la mañana y todos iban a la cama. La pelinegra exhausta caminaba hacia la habitación que la familia Saiyan le había asignado, Zangya también caminaba tras ella con una sonrisa.

- Hoy fue una noche grandiosa –celebró la pelirroja.

- Sí, hermosa –contestó ella sarcástica.

- Bien, hablemos mañana, estoy muy cansada. Deberías descansar tú también –le sugirió la nueva empleada a la chica de traje.

- Sí –contestó ella con una débil sonrisa, pronto, su compañera pronto había desaparecido y sólo quedaba ella. La pelinegra se asomó al balcón que se encontraba en el fondo del pasillo, era algo pequeño, miró la ciudad que era enorme.

- Mierda –pensó al momento, en la esquina se encontraba también Goku. No quería seguir con esa incomodidad.

- Linda Noche ¿no? –comentó la chica tratando de acabar con el incómodo silencio, sin embargo, el muchacho no le contestó. La pelinegra de nuevo miró el nublado cielo. Aún pensaba en Bulma que había tenido una cita ¿sería Vegeta?

Milk miró de reojo al chico y se alarmó al ver que la miraba fijamente y en el momento en que ella dirigió su atención a él, sus miradas se encontraron inevitablemente. La mirada que él le mandaba era algo así entre odio y deseo, algo difícil de describir. La chica volteó nuevamente su vista hacia la ciudad y cuando volvió a mirar al chico el seguía observándola, ella no olvidaría esa imagen, Goku sentado en el suelo del balcón con una sábana delgada, en la oscuridad y dirigiéndole una mirada enfermiza y sexy…

- No lo hagas por favor –se quejó la chica después de unos minutos pero él no respondió, después de unos segundos, él sólo rodó los ojos y cambio de objetivo hacia el cielo. Quería ver si realmente era una linda noche y, no la era; estaba nublado y hacía frío. En ese momento se preguntó si ella sentiría frío pero lo creía posible ya que portaba un traje grueso.

- ¿Eh? –dijo ella de repente al sentir una fuerte ráfaga de viento que cerró la puerta del balcón. – Diablos –murmuró la chica para sí misma. Pronto se dirigió a la puerta intentándola abrir. – Goku… -lo llamó preocupada, una vez más, la chica trató de jalar la puerta pero con más desesperación.

El chico ni siquiera la volteó a ver, no quería demostrar nada de debilidad ante ella, simplemente su orgullo era demasiado.

- ¡Goku! ¡La puerta está cerrada! – gritó mientras empezaba a azotar la puerta, qué estúpida era; el balcón se encontraba en el fondo del pasillo, lejos de las habitaciones que por cierto estaban cerradas ya que todos estaban durmiendo, como era día de fiesta todos habían caído rendidos a la cama y los policías de seguridad también descansaban.

Milk se recargó de la puerta rendida y se deslizó hasta quedar en el suelo sentada… quería llorar.

- Nada me sale bien –sollozó la chica para sí misma. Goku la volvió a mirar, ya no era un sollozo, las lágrimas salían.

Después de lo pasado en la habitación del pelinegro, estaba muy sensible. Era Milk, la huérfana con mala suerte, siempre le pasaban cosas malas y no lloraba desde hace un buen rato, tal vez no se había acostumbrado a eso realmente. Sólo acumulaba ese dolor.

Sin embargo, tal vez, la razón de sus lágrimas no era el dolor acumulado si no que la persona de la cual se encontraba enamorada ese mismo día le había dicho que la quería y ahora que estaban solos, ni siquiera le contestaba.

- Me odio… -sollozó una vez más. Goku no le había despegado el ojo de encima desde hace un buen rato. – Tengo frío, tengo hambre, tengo sueño y… -la chica no pudo continuar. Y la persona que más quiero ni siquiera me quiere hablar.

Además de triste también estaba enojada con él. No podía describir sus sentimientos pero seguramente ella tampoco le volvería a dirigir la palabra a Goku.

La chica se sorprendió, de repente, Goku se había levantado bruscamente y se había lanzado hacia ella. Cuando menos se lo esperaba él estaba sobre ella y le había dado un beso apasionado en los labios.

Milk no lo podía comprender, antes de que pudiera volver a reaccionar, el chico le había dado otro beso.

- Si… si me dices que me quieres yo… -Goku no pudo continuar. – A quien engaño, no puedo dejar de hablarte, no puedo dejarte sola. Te necesito, quiero que estés conmigo, Milk –la chica abrió los ojos de par en par.

- Mejor no me contestes, quiero que cierres la boca. No arruines el momento y déjame probar tus labios una vez más… -

De nuevo, el pelinegro se acercó a ella y la miró a los ojos, pronto deslizó su mirada a los labios de la chica y haciéndolos rozar con los suyos…

- ¿Qué diablos hacen? –ambos voltearon con rapidez; era Zangya. -¿Estaban encerrados? Escuché ruidos cuando entraba al baño y me vine a asomar ¿los interrumpí? –preguntó pícara.

Goku arqueó las cejas con molestia y cuando menos lo esperó, la pelinegra lo empujó para poder de sus brazos. La chica salió corriendo a su habitación.

- ¡Gracias Hirano! –gritó la chica desde la puerta de su habitación y se introdujo de golpe. La chica la miró con gracia y luego dirigió su mirada a Goku.

- Me alegra que todo se haya arreglado –dijo la pelirroja con júbilo.

- Estamos igual, pero si no hubieras aparecido tal vez sí…-contestó el molesto mientras se introducía a su habitación.

- Son un par de tontos –comentó la chica con sorna para cerrar la puerta y poder regresar a la cama.

CONTINUARÁ….

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:( :( :( :( MÁTENME, ME LO MEREZCO. NO HE ACTUALIZADO NADA Y MEREZCO QUE ME GOLPEEN PERO NO TENÍA NI COMPUTADORA NI INSPIRACIÓN. EN VERDAD QUE NO CREAN QUE LO VOY A ABANDONAR, PUEDO ABANDONAR CUALQUIER FIC MENOS ESTE PORQUE ME SIENTO COMPROMETIDA CON USTEDES ADEMÁS DE QUE ES MI FAVORITO.

Nuevo Ciclo Escolar, ya es mi último año en la Secundaria C: sí, ya sé que soy joven y bla, bla, bla. No me hagan Bullying por eso :'(

La verdad que no podía actualizar porque no me sentía inspirada. A pesar de eso, el remordimiento no me dejaba dormir. Por favor no me dejen de escribir aunque me lo merezca, esa es la razón por la cual sigo esta historia, porque les gusta y si les dejara de gustar entonces mi trabajo de ficker no tendría sentido. Por cierto, este capítulo es más largo que el anterior…

Además, ya hice 2 años como escritora en FanFiction, estoy feliz. Voy mejorando cada vez más y poco a poco. Si se darán cuenta, a diferencia de otros escritores yo no corrijo mis capítulos pasados, es decir, si un escritor que no tenía experiencia escribe algo, cuando agarra práctica y conocimiento suele reescribir sus historias y yo no. No sé, me da nostalgia ver mis historias pasadas. Eso mismo me pasa con mis dibujos, creo que muchos ya saben que amo dibujar y lo hago desde chica. Guardo mis dibujos desde el preescolar y cuando los veo sonrío como una idiota.

No sé cuándo actualice de nuevo pero será en menos tiempo, bueno, como les dije no sé xD pero tengo que actualizar también las demás después de estar un tiempo inactiva es difícil. Una de mis historias de Ranma ½ ya tengo el capítulo desde hace un mes y sin embargo no he tenido tiempo de subirlo a internet.

ESPERO SUS COMENTARIOS, POR FAVOR NO ME ABANDONEN, SOY UN SER HUMANO CON UNA VIDA COMO USTEDES.

¡BESOS!