Disclaimer: Todo parecido con la realidad es pura coincidencia. Personajes y escenarios de Kishimoto-sensei; trama de mi propiedad.
Stripped
"Llega mi marido saco la mermelada,le quito la ropa y lo tiro al colchón,me meto para el cuarto, me quito la ropa y de tela transparente me pongo el camisón, le miro a la cara y vamos a empezar...".
(El camisón - Lorna)
11. Peligro
Ese día fue recordado por algunos, como el día en que el Kazekage triunfó en la pista de baile junto a su hermana. Pero no triunfó por bailar bien, sino por ser objeto sexual de toda Sunagakure (Incluso de muchos hombres). Y es que no todos los días tu hermana se te pone a bailar seductoramente y a restregarse contra tu "eso" sin decir nada. Y los hombres, -como ya se sabe- no pueden controlar a su amigo si no es que se dan una ducha bien fría.
Y después de eso, todo fue a peor…
Maldita la hora en que su amiguito se hizo tan notable a través de su pantalón, maldito el momento en que se excitó con su propia hermana. ¿Por qué no era normal, no? Es decir, nunca la había visto como una hermana, jamás le había dado el apoyo que da un ser querido. Toda su vida la había tomado como un objeto, un estorbo en su camino. ¿Y ahora por qué mierda se le ponía así con sólo mirarla bailar?
Joder, joder. Ya no había solución. Mujeres de todas las edades pedían cita con él para ciertos asuntos en su oficina, pero él sabían que sólo lo hacían con tal de verlo. Le perseguían por la calle, le pedían que les firmara un autógrafo, o le pedían una foto –incluso algún beso-. Él obviamente huía, pero en cuanto llegaba a casa volvía a ver a su hermana con ese camisón y esa bata tan sexys que llevaba para estar cómoda, y "eso" volvía a ponérsele igual.
¿Por qué, por qué con ella?, ¿por qué no con Matsuri, o con Sakura, o con Hinata, o Ino?, ¿y por qué había tenido que pasar eso en la pista de baile en la fiesta de primavera? ¡Oh, Dios! ¿Sería un pecado hacerle todo lo que se había imaginado en las noches, todas las fantasías que tenía con ella?
Y sólo llegó a una conclusión: Ella le provocaba con todos esos encantos, con esa ropa tan sexy, con esos ojos verdes, esos labios turgentes y que se veían tan sabrosos, esa nariz respingona, ese cabello suave y rubio. Con sus curvas de mujer.
Toda la culpa de su deseo la tenía ella. Y sus deseos, por supuesto, debían ser saciados.
Ella parecía ignorarlo, con su inocencia, su naturalidad y despreocupación. Pero pronto comprendería lo que es perturbar a un hombre, pronto comprendería que ese comportamiento que mostraba con él era tan peligroso como ponerse ante un león hambriento. Porque se había vuelto loco y esta vez tenía hambre de ella.
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Nota: ¡Hola de nuevo! Estoy de nuevo con otro nuevo capítulo.A partir de ahora intentaré poner uno cada día. Espero que os haya gustado, me encanta que prestéis atención a cada actualización, es un placer tener lectoras como cierto, en general, parece que queréis saber la continuación de la parte anterior, y confirmo que habrá una o dos, jeje. Bueno, besitos a todas y un gran saludo. ^_^
Agradecimientos especiales a:
Vampiritha de la arena, Flordezereso y Titxutemari y Artemisav.
