Aclaración: Ninguno de los personajes aquí mencionados son míos, pertenecen a la gran Sthepenie Meyer, yo solo juego con ellos y hago esta historia, basada en su historia
11.- Cosas claras.
Todo el tiempo sostuvo mi mano, y me dedicaba dulces y tiernas miradas, abordamos juntos el avión y caí dormida casi de inmediato, Edward me ofreció su hombro para tener más comodidad y con sus brazos rodeando mi cintura, fue más que obvio que si estuve cómoda. Desperté y encontré a Edward jugando con mis cabellos, alce me rostro, buscando su mirada y sin pensarlo dos veces me beso.
Debía de estar loca, de todos modos últimamente no estaba pensando muy sensatamente, pero Edward tenia ese don sobre mí, lo mire de forma traviesa y me levante de mi asiento, intente caminar lo mas sensualmente que pude y me gire a verlo antes de entrar al baño del avión, levanto y una ceja y alzo un dedo.
Entre al baño y abrí la llave del agua para refrescarme, me tomo unos minutos relajarme y seguir adelante con "mi sexy plan", después tocaron sutilmente a la puerta y no me demore en abrirla, sabía que era mi Edward.
-Eres traviesa ¿lo sabías? – dijo haciendo una carita que no recordaba de él, era simplemente irresistible
-¿Y si te digo que eres tu quien hace que lo sea? – me acerque más a él para no dejar nada de espacio entre nosotros, recordé que al le fascinaba que yo tomara el control así que mordí un poco su oreja y con mis dientes la estire un poco.
-Bella, ¿aquí? Jamás pensé que eras la clase de chica que lo quiere hacer en el baño del avión – estaba riendo un poco nervioso, preferí no contestar y con un de mis manos fui bajando lenta y tranquilamente por todo su abdomen, note como su respiración se hacía más agitada, hasta que mi mano llego a su objetivo, comencé a acariciar su miembro y me percate de lo duro que ya se encontraba.
Edward me sorprendió al tomarme de los hombros y estrellarme contra el lavamanos, se me escapo un pequeño gemido por la excitación y en un movimiento rápido, me encontraba sentada ahora sobre el lavamos y Edward situado entre mis piernas, pues estas los rodeaban.
Nos despejamos rápidamente de la ropa y terminamos teniendo sexo en ese pequeño lugar. Yo salía antes que Edward y me senté en mi sitio, el hizo lo mismo minutos después y afortunadamente nadie pareció notarlo.
-Mírate amor, estas roja – dijo Edward dando una risita que parecía más bien una dulce melodía.
-¿Ya habías hecho algo así antes? – en cuanto formule la pregunta me arrepentí, ninguna novia quería saber que fue lo que hizo su novio antes de "volver" con ella.
-¿De verdad quieres saber? – contesto con un tono mordaz y haciendo su famosa sonrisa torcida.
-No – dije de inmediato. Edward rio y me tomo de los hombros para besarme en el nacimiento del cabello.
-No, Bella, eres la única con quien me atrevería a hacer algo así y la verdad… -giro su cabeza hacia ambos lados, asegurándose de que nadie lo oyera, me pareció un niño pequeño, pero que niño – lo disfrute – Finalizo con un puchero y no pude contener una carcajada.
Dormimos juntos, el me sujetaba fuerte de la cintura con una mano y con la otra sujetaba la mía, me percate que a pesar del tiempo, seguía teniendo el mismo aroma embriagador.
Por fin llegamos a Forks y ambos acordamos ir con mi padre, teníamos que agradecerle que estuviéramos así por él, era la segunda vez que Charlie nos ayudaba sin que me diera cuenta, el siempre supo que jamás deje de amar a Edward, por más que intentara convencer al mundo, el siempre supo la verdad.
-Gracias, Charlie –intervino Edward – jamás sabré como agradecerte por cómo me ayudaste.
-No veo el caso de que dos personas enamoradas estén separadas.
Edward y yo nos miramos como amor, después el me dio un corto pero dulce beso en los labios y se despidió, el también tendría que arreglar las cosas con Ángela. Después de lo que había sucedido, el se encontraba sumamente enojado con ella, además de que había tomado el anillo de su madre.
-papa, soy tan feliz, creí que esa felicidad se había acabado cuando había terminado con Edward, pero… estoy tan feliz – dije entre carcajadas.
-me alegro tanto hijita – Charlie me estrecho en sus brazos, y me beso con ternura en la frente.
-papa, ¿Por qué no me dijiste que le diste mi dirección de Phoenix a Edward?
-el me explico todo, y yo simplemente no resistí verlo como estaba, me rogaba por tu dirección, y supe que no mentía, al decir que te amaba, así que lo hice, le di la dirección, solo que nunca supe porque cuando el regreso, tu no venias con él, y más aun cuando lo vi con Ángela.
-el día que fue a buscarme malentendió un abraso que tuve con Jacob, ambos fuimos tan tontos, yo pensando que no le importe porque no fue a buscarme, pero en verdad si lo hizo.
-Creo que eso lo deduje cuando vi que ustedes no solucionaron nada.
-Papá, ahora me puedes decir que fue lo que viste cuando yo estaba en Phoenix
-Sí, supongo que ya es tiempo.
-Te escucho
-Yo me percate de que el auto de Ángela pasaba muy seguido por aquí, de hecho podía jurar que a veces parecía estacionarse en frente o un poco mas lejos como tratando de averiguar algo. Después una vez que fui a la cafetería cerca de la estación de policías vi como Ángela y Edward hablaban, el parecía irritado y ella parecía que le estaba pidiendo una oportunidad. Cuando Edward vino ese día a pedirme tu dirección, lo hice y tiempo después cuando lo volví a ver de nuevo en Forks, el ya estaba en una… "relación", si es que a eso se le puede llamar así. Fue cuando supuse que tu y no lo perdonaste o algo por el estilo.
-¿Qué quieres decir con que si a "eso" se le puede llamar relación?
-Nunca vi que tuvieran citas, y tu sabes que Forks no es un gran pueblo, todos nos conocemos entre nosotros y tampoco hay muchos lugares aquí, también se que jamás salieron del pueblo juntos, ni a Por Ángeles, en ese tiempo Edward aun vivía con sus padres y me constaba verlo más con ellos que con su "pareja"
-Entonces fue como si ellos dos…
-Solo estuvieran "juntos" por estarlo, no solo por ser tu padre puedo notar esto Bella: el te ama a ti, sus miradas hacia a ti son tan distintas hacia las que tiene con Ángela, y recuerda que aunque no parezca, también fui joven hija, y se comprender a un hombre enamorado que se equivoco.
En el momento en que tu padre te dice que un hombre te ama, sabes que es verdad, los padres son celosos por naturaleza y muchas veces les cuesta ver a sus hijas haciendo sus vidas, pero Charlie me demostraba que era un excelente padre. Solo pude volver a sus brazos y disfrutar de la inmensa felicidad que sentía.
-Bella, mi enfermedad me enseño algo que siento debo compartir contigo. No sé cuantos años mas voy a estar a tu lado para apoyarte y acompañarte en tu camino, pero debes prometerme que harás lo que tengas que hacer para ser feliz, no te detengas por nado o nadie, y que serás tu lo mas importante en tu vida, teniendo en cuenta a Edward, porque sé que la tu felicidad esta con el
- Lo prometo
XXX
Hola!!
Sorry por no actualizar ayer, pero salí de visita a mi abuelita y no me dio tiempo de regresar a tiempo para subir cap.
Mientras pasa esta plática de Bella/Charlie; Edward/Ángela también están teniendo otra platica, pero recuerden que aquí no se "leera" por ser POV de Bella
Se me paso como dato decirles que tengo a una amiga que es TEAM JACOB y en ella me inspire para crear a Karla ^^
Perdón de nuevo, por no subir cap ayer, pero se los compensare, porque más tarde subiré el cap 11 y el FINAL de la historia
Los saludo mas tarde.
