Capítulo XI
Cairél.
----------------------------------FLASH BACK----------------------------------
Eran alrededor de las tres o cuatro de la tarde; aún había sol. Una pequeña niña castaña, de ojos del mismo color y portando un pequeño vestido azul, junto con unas pequeñas sandalias, se acercó a un hombre también castaño –papi- le llamó.
-¿Qué pasa Anny?- le preguntó
-¿Puedo ir al río? Quiero leer fuera de casa¿no hay problema?- le preguntó dulcemente.
-Está bien, pero regresa antes del anochecer¿entendido?- la pequeña Anny asintió y salió corriendo con dirección a un pequeño río cercano a las granjas de los Espabarán.
Pasó un rato la pequeña leyendo su libro; no tenía más que 5 años de edad, y era casi un genio, además que llevaba ya 3 meses entrenando con su padre las técnicas de la espada.
-Será mejor que me valla, anochecerá pronto, no me quiero meter en problemas con mi papá- la pequeña se levantó, pero, al darse vuelta, unos muchachos, tal vez tres o cuatro años mayor que ella la acorralaron.
-Miren que tenemos por aquí, una pequeña niña y su libro; creo que lo podríamos vender por unas 30 o 35 rupias¿qué dicen muchachos?- preguntó al parecer el líder del grupo de los 5 muchachos.
La pequeña Anny se aferró al libro, viendo por donde podía correr.
-Yo digo que nos darán 40- habló el segundo
-Yo pienso que solo nos darán 15 por esa baratija- opinó un tercero
-Yo creo que 50- opinó el cuarto
-Yo pienso que 30 como dice el jefe- comentó el quinto defendiendo a su jefe
-Pues yo creo que no se los voy a dar- les dijo la pequeña niña, a lo que los demás rieron a carcajadas.
-Niña, por tu bien, dame ese libro y nos libramos de problemas¿si?- le dijo el jefe, mientras que se acercaba a la pequeña niña.
-¡No!- le gritó Anny, antes de pisarlo, y correr, pero, fue acorralada por los otros cuatro –"por Nayru… ¿qué haré?" – pensó la pequeña.
El jefe que se había recobrado de la pisada de la pequeña niña, la golpeó por la espalda, haciendo que soltara su pequeño libro, y haciéndola caer al piso. El jefe tomó el libro, mientras le daba una pequeña patada a la niña –ves, si no los hubieras dado por las buenas no hubiera tenido que golpearte- le dijo, antes de reírse e irse con sus amigos; fue cuando escucharon como la pequeña se levantaba y les hablaba.
-Les dije que no se lo llevarían- dijo una vez de pie, con una pequeña vara en la mano, que le recordaba a su espada de madera que usaba con su padre – ¡y no se lo van a llevar!- les gritó mientras se acercaba corriendo a uno de ellos y lo golpeaba con la vara que parecía bastante resistente. Continuó la pequeña intentar pelear contra aquellos tipos, provocando cierto escándalo por la zona.
Cerca de ahí, un joven de cabello negro, ojos ambarinos y una piel algo morena pero no mucho pasaba por caminando para dirigirse a su casa. Portaba sus ropas de granjero, y no tendría más de ocho años; en su cinturón se distinguía un boomerang de madera, pues en Hyrule nunca podías estar completamente seguro.
kamaeta yaiba ha seijou ka
sogeki taete kita shin'ei no tamashii
onore no hi wo tatsu ichijin no kaze wo
makiokose
El niño comenzó a escuchar el alboroto, y se fue a investigar que era, viendo para su sorpresa que una pequeña niña luchaba contra la banda de los "Bombers", y que a estos la pequeña les ocasionaba problemas.
seigan ni sueta ootachi
shunkan mukan raiou jizai ni
kono mune fukaku ni yashinawarete iru
makoto no ishi
-¡Oigan Bombers!- les gritó, a lo que lo voltearon a ver -¿Tan débiles son que molestan a una pequeña niña?- les dijo mientras sacaba su boomerang, para atacarlos.
nido to inoru koto mo nai
kogi ni ochiru koto mo nai
-¡No te metas en esto!- le gritó el jefe al muchacho que estaba ahí –no nos obligues a usar la fuerza bruta- le indicaron.
tada naranu na no seirei ga
tamashii wo michibiku darou
sude ni kono toki hokori ha iranai
-Huy… que miedo me dan- les contestó con tono sarcástico.
-Muy bien, si así lo quieres… ¡VAMOS MUCHACHOS!- les indicó, a lo que sacaron algunos una navaja y otros, armas de madera.
tsuki-iro ni somaru tamashii ni
tachihadakari saegiru mono subete wo
harai suteru kami mo mudasu koto naku
hitotachi ni
El joven lanzó su boomerang, quitándoles sus armas a dos, mientras que la pequeña se intentaba poner de pie de nueva cuenta, pues ya estaba agotada, después de todo, esos cinco eran unos grandulones. El muchacho lanzó de nuevo el boomerang hacia el jefe, quitándole el libro, y lograr hacerlo caer por unos segundos.
iwadachi no mi tore okusazu ni
tada ho wo susume motomeru saki ni
mizukara no inochi ni kaeru toshite mo
madoi ha nai
La pequeña no se quedó atrás, y soltando un grito de batalla, golpeó a otros dos por la espalda, dándoles en la cabeza, cayendo también por unos segundos. Anny quedó junto al niño que había llegado a ayudarla, y, cuando menos se dieron cuenta, de nuevo estaban rodeados.
wazawai ha banri no soto ni
yokoshima ha sara ni soto he
sei to shi no sou wo koso tachi
onore no moteru mono ima
meitetsu shigoku muga muteki to nare
El muchacho lanzó su boomerang desarmando a tres de ellos, y cuando tuvo su boomerang de regreso, lo volvió a lanzar a los mismos tres, para que se desmayaran por completo, y poder recuperar de nuevo el libro que los Bombers habían tomado de nuevo.
wazawai ha banri no soto ni
yokoshima ha sara ni soto he
sei to shi no sou wo koso tachi
kiriotoshi no ma ni haire
Anny se avalanzó sobre el jefe, golpeándole en la mano con fuerza, haciendo que callera su navaja al suelo, dejándolo indefenso; el otro más que quedaba, se puso frente a su jefe para tratar de defenderlo, pero, Anny se deslizó a un lado, logrando desarmarlo, y desmayarlo, quedando frente al jefe. Anny se lanzó de nuevo sobre él, para golpearlo en la cabeza, y dejarlo desmayado.
nido to inoru koto mo nai
kogi ni ochiru koto mo nai
tada naranu na no seirei ga
tamashii wo michibiku darou
sude ni kono toki hokori ha iranai
Anny hubiera continuado golpeándolo, si no porque su salvador la cogió de la mano y le indicó que corrieran antes de que despertaran y los volvieran a atacar.
Llegaron cerca de donde se encontraba la casa de Anny, y se dio cuenta que el muchacho ya estaba algo cansado –no estás muy acostumbrado a correr¿verdad?- le preguntó, a lo que el muchacho le sonrió y le negó.
-Por cierto pequeña… esto es tuyo¿o no?- le dijo mientras le estiraba el libro, a lo que ella lo cogió con alegría.
-Muchas gracias, en verdad creí que perdería el libro de mi padre…- cambió su rostro alegre por uno sorprendido -¡por Farore¡Ya pasó el atardecer y yo no he regresado a casa!- exclamó la pequeña Anny.
-Tranquila, si quieres, te puedo acompañar, y así, le explicamos a tu padre porque tu vestido está sucio y desgarrado- la pequeña vio su vestido, descubriendo que si, su vestidito era un desastre total.
-Gracias- le dijo, mientras lo dirigía a su casa.
-Sabes algo- le comentó el muchacho –creo que tienes mucho coraje al haberte enfrentado a esos tu solita, además, no es normal que una niña sepa golpear de esa manera- Anny le sonrió.
-Eso mismo dicen las amigas de mi mamá y la gente; dicen que soy un mal ejemplo, pero, me gusta y me divierte, además de que así paso un rato con mi papá- le dijo –por cierto, no me he presentado, soy Anny- le dijo la pequeña con su dulce sonrisa.
-Mucho gusto, mi nombre es Cairél- le contestó él.
Llegaron a la casa de Anny, donde su padre estaba por salir a buscarle, junto a él, su madre -¡Anny!- la llamó su madre -¿dónde estabas pequeña?- le preguntó preocupada –y… ¡Por Nayru¿Qué te pasó¿Por qué vienes golpeada y con tu vestido así?- le preguntó de nuevo. Cairél se acercó a su padre de Anny, contándole lo que había ocurrido.
-Anny, hubieras dejado que se llevaran el libro a que te golpearan de esa manera- le dijo su padre.
Desde aquel día, Cairél se había convertido en el primer amigo de Anny. A diario se veían, a veces él se quedaba a cenar en su casa o más.
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Era una bella mañana, y Cairél esperaba a su pequeña amiga, pues, aquel día cumplirían su primer año como amigos, y, planeaban ir a dar un paseo por los alrededores. Cairél se había enterado que Anny era tres años menor que él, y que era aprendiz de su padre referente a ser una joven guerrera. -¡Cairél!- escuchó la voz de Anny, por lo que volteó a verla, y descubrir, que ya no tenía aquel vestido que siempre usaba, si no que, ahora, llevaba una túnica azul, que ajustaba a su cintura con un cinturón, y en lugar de las pequeñas sandalias, ahora tenía un par de botas de piel. Al principio le pareció extraño, pero después se dio cuenta que la pequeña se veía muy contenta.
-Hola Anny- le saludó como acostumbraba –veo que al fin decidiste dejar tu incómodo vestido- le comentó a lo que la pequeña asintió.
-Era algo molesto, así que, mi mamá me hizo esto¿crees que me veo mal?- Cairél le negó.
-¿Nos vamos?- la pequeña, ahora de seis años y él de nueve, se dirigieron al río.
Estuvieron todo el día jugando, como los niños que eran, aunque Cairél tenía una característica única: era un muchacho muy maduro pues comprendía perfectamente las cosas, incluso el amor…
Después de que estuvieron divirtiéndose todo aquel día, se sentaron un rato a ver el atardecer. Anny se recargó en su querido amigo –Cairél- le habló la pequeña, a lo que él la volteó a ver –gracias por ser mi amigo- le dijo –ojalá y que siempre lo seamos- concluyó la pequeña.
Anny volteó a ver a su amigo, y por un instante creyó ver en su rostro de él sus mejillas sonrojadas –Anny- le comentó ahora él.
-¿Qué ocurre Cairél?- le preguntó
-Quiero decirte una cosa- le comentó aún con su voz tranquila, pero, si uno lo viera de frente al muchacho, descubriría que sus mejillas estaban completamente rojas.
-¿Qué es? – insistió la pequeña, aún recargada en su querido amigo.
-Yo…- el muchacho se comenzaba a poner nervioso –te amo…- Anny era solo una niña…
-Yo también Cairél, eres como el hermano que siempre quise- le comentó ella, a lo que él, simplemente no le contestó, solo, la abrazó.
-Vamos, te dejaré en tu casa- le comentó. Si alguien hubiera podido escuchar su corazón en ese momento, se escucharía un llanto doloroso…
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Wueno… este fue el capi XI… aquí se despejarán tal vez algunas dudas, pero si aún hay más… esperen al próximo capítulo para poder terminar de conocer la infancia de Anny.
Por cierto, la canción que puse en la escena de la batalla entre Anny y Cairél contra los Bombers se llama "Jiri", la canta Paku Romi y es del anime Shaman King.
¡¡¡POR FAVOR¡¡¡DEJEN REVIEWS!!!
