Abrió los ojos muy lentamente esperando que sus ojos se acostumbraran a la luz, anoche se quedo dormido en los brazos de Ferb. Phineas Flyn recordó lo de anoche, los dos se confesaron el uno al otro, Phineas se ruborizo un poco al recordarlo pero también sonrió, su corazón saltaba al pensar en ello
Se volteo para ver al peli verde, sin embargo el no estaba en la habitación, Phineas se sentó en la cama buscando con la mirada a su hermanastro, arqueo una ceja al no verlo, se levanto de la cama dispuesto a salir del cuarto y buscarlo
Lo que no sabía era que Ferb se encontraba en el patio de la casa, caminando de un lugar al otro pensando profundamente, logro salir del cuarto sin que Phineas se despertara para poder estar a solas
Sentía como si su corazón fuese a explotar por el poderoso y hermoso sentimiento que reinaba enteramente en él, la felicidad que sentía al saber que sus sentimientos eran correspondidos era tan grande que ninguno de sus inventos, la montaña rusa, la máquina del tiempo, los robots gigantes hechos de las casas del árbol, nada de eso podía compararse con todo lo que sentía
Pero también se sentía muy preocupado, en muy poco tiempo aparecerán sus padres y lo separaran de su hermanastro, le entristecía mucho ese hecho pero era algo inevitable, ahora solo podía disfrutar del tiempo que tenían los dos para estar juntos el mayor tiempo posible antes de que ellos llegaran
Pero también había otra cosa que reinaba en su mente, antes de que sus padres aparecieran, él quería formalizar su relación con Phineas, aun que ya se habían confesado sus sentimientos pero quería que esto fuera definitivo, que ambos eran ahora novios, pareja y tenía que tenerlo claro antes de que el tiempo se termine
En todo el tiempo en el que Ferb estuvo afuera trato de visualizar la manera más apropiada de pedirle a Phineas que fueran novios, quería que fuera algo sencillo pero romántico, algo muy especial para los dos sin embargo sus pensamientos fueron interrumpidos cuando su abuela apareció debajo del umbral de la puerta llamándolo
-Ferb, querido, ¿Qué estás haciendo allá afuera?- Pregunto la abuela Fletcher, veía curiosa a su nieto, esta mañana tenía una mirada diferente al de los otros días, tenía un brillo muy especial en ellos, sonrió amablemente al entender que algo había cambiado en su nieto y con suerte ese cambio haría que Ferb regresara a la normalidad
-Cariño, entra, es hora de desayunar- Camino hacia su nieto y le tomo la mano suavemente para llevarlo dentro de la casa, Ferb dejo que su abuela lo llevara dentro, tendría que planear ese momento después de comer un poco
En poco tiempo había un plato lleno de pan y en otro había queso y jamón, Ferb tomo unas rebanas de ambos para hacerse un pequeño sándwich, en cuanto la abuela comenzó a servir el té, el abuelo Fletcher y Phineas bajaban por las escaleras
-De seguro que Ferb se encuentra con la abuela en la cocina, Phineas- Le dijo el viejo señor Fletcher, el encontró a Phineas yendo de izquierda a derecha del segundo piso buscando a Ferb, el abuelo Fletcher estaba seguro que su nieto se encontraba tomando el desayuno así que convenció a Phineas de dejar de buscar y que ambos bajaran a comer
Los dos llegaron a la cocina bostezando un poco por lo temprano que era, el peli rojo se alegro inmediatamente cuando vio a Ferb
-Lo ves hijo, te lo dije- Dijo dándole un golpecito en la espalda de su joven nieto para que entrara a la cocina y comiera junto a Ferb
Esa mañana los abuelos estaban muy contentos, ya que esta mañana parecía que finalmente Ferb se estaba comportando como el mismo, desde que llego siempre se había visto tan extraño, casi parecía un robot que solamente hacia sus funciones pero con Phineas aquí se veía nuevamente la chispa de la imaginación en sus ojos azules
-Y díganos niños, ¿Tienen planeado algo el día de hoy? – Pregunto la abuela tomando un poco de su té
Phineas se quedo pensando un momento, desde hace mucho que no había construido uno de sus divertidos inventos y le encantaría volver a hacer eso al lado de su querido hermano
-Tenemos algo planeado, saldremos a dar un paseo- Phineas se distrajo de sus pensamientos al escuchar a Ferb hablar, ladeo un poco la cabeza con lo que dijo, "¿Un paseo?" "¿Adonde iremos?" un par de sencillas preguntas que asaltaron la curiosidad de Phineas al escuchar a su hermano
-Que esplendida idea, hoy es un hermoso día para salir a caminar pero tengan mucho cuidado, ¿De acuerdo?- Sonrió amablemente la abuela hacia sus nietos, una sonrisa que compartía su esposo, los dos estaban de acuerdo que sería una gran idea que esos dos salieran a pasar un tiempo juntos como en los viejos tiempos
Continuaron con el desayuno conversando de todo tipo de cosas, "¿Cómo ha estado tu hermana Candace, hijo?" "¿Cómo le va a tu padre con el negocio de las antigüedades?" "¿Cómo ha estado tu mama y tus amigos?" Phineas respondía a todas sus preguntas pero aun teniendo la idea de ese paseo en su cabeza, tenía curiosidad de que tenía planeado Ferb
Cuando el desayuno termino todos se fueron a sus propias actividades, la abuela lavaba los platos, el abuelo Fletcher fue a la biblioteca a leer el periódico y los hermanastros fueron a vestirse para salir, Ferb se arreglo más de la cuenta, si lo pensaba bien…. Ellos iban a salir en una cita, se sentía algo nervioso pero muy feliz, este día sería perfecto
Por su parte Phineas tenía unos pequeños problemas para vestirse, no sabía que ponerse, este día quería verse diferente, era verdad que antes había salido con Ferb pero en esas ocasiones solo era como hermanos, amigos pero ahora que conocían sus verdaderos sentimientos esto será muy diferente a esas veces, los dos saldrían juntos, solos, sería su primera cita y quería verse muy bien para el
Tardaron unos 15 minutos más o menos en estar listos, Phineas usaba una playera blanca con la letra "P" escrita en ella, llevaba una chaqueta azul marino, tenía unos pantalones negros y unos tenis blancos
Con Ferb, tenía una chaqueta morada, también usaba una camisa que tenía un ligero tono gris y pantalones azules y unos zapatos también blancos
Los dos se veían muy atractivos, Phineas se ruborizo un poco cuando noto lo guapo que era Ferb con ese vestuario. En cuanto a Ferb, tuvo el mismo pensamiento, este chico era tan lindo
Se despidieron de sus abuelos antes de salir, Ferb pensó que un paseo sería un buen inicio para este día, era un hermoso día aun que hacia algo de frio, en el cielo habían algunas nubes pero no opacaban ni un poco el brillo del sol, ambos chicos caminaban tranquilamente, miraban las tiendas que habían por allí y algunas casas viejas y otras nuevas
-¿En serio no construiste nada en todo este tiempo?- Durante su caminata estuvieron hablando, Ferb abrió algo los ojos al saber que en todos esos días en las que no estuvo con el Phineas no había hecho ninguno de sus inventos, el estilo de vida de ese peli rojo era aprovechar cada día al máximo, era desconcertante saber que en estos días no había usado su imaginación ni energías en sus maquinas
-Bueno… Candace me obligo a intentarlo pero…... no podía hacerlo aun que lo intentara- Dijo el joven Flyn mirando a otra parte
Arqueo una ceja el peli verde con las palabras de su hermano
-Es que…. Lo que más disfrutaba de nuestros inventos… era que lo hacíamos juntos y nos divertíamos… sin ti ahí, no tenía sentido hacerlos- Se encogió un poco de hombros y sus mejillas se tiñeron ligeramente de rojo con esa declaración
El mismo Ferb se sonrojo un poco pero luego sonrío gentilmente y coloco una de sus manos en su hombro
-Hermano, aun que yo no esté allá, eso no significa que no puedas disfrutar del verano- Phineas se volteo a verlo, seguía teniendo ese rubor en su rostro pero ahora se hizo un poco más fuerte, esa sonrisa de Ferb era encantadora pero a pesar de las palabras de su hermanastro no creía que sería capaz de construir algo sin el
-Pero…. No sé si…-
-Phineas, al igual que tu siempre he disfrutado de los inventos y maquinas que hemos construido juntos por eso me gustaría que siguieras disfrutando del verano como siempre lo has hecho
Phineas se veía bastante inseguro, en esos días se había sentido tan solo, aun que sus amigos le ayudaban no serbia de nada, el peli rojo miro a su hermano y trato de mostrarle una sonrisa para que Ferb no se preocupara por el pero en realidad no engañaba a nadie
Ferb pudo ver detrás de la sonrisa falsa de su hermano, quería que Phineas siguiera a su vivas imaginación y creatividad como siempre pero necesitaba algo que le recordara a Phineas que el regresaría, entonces se le ocurrió una idea pero no dijo nada, decidió que eso sería una sorpresa
-Phineas… ¿Quieres comer algo?- Le pregunto deteniéndose en un pequeño Café, era un lugar pequeño y modesto pero muy lindo, su hermano miro el lugar y asintió con la cabeza, era un bello lugar, perfecto para descansar un poco
Ferb abrió la puerta y le cedió el paso a su hermano para que entrara, habían muchas personas allí y hacían algo de ruido con todas sus conversaciones, se dirigieron al mostrador para hablar con el encargado
-Disculpe, una mesa para dos por favor- dijo Ferb, llamando la atención del hombre mayor que estaba escribiendo en una libreta, aun que para ese señor le parecía algo extraño que le pidieran una mesa un par de niños de 10 años no se negó a guiarlos a una mesa cerca de la ventana
-Aquí tienen unos menús, pronto vendrá un mesero para tomar su orden- El señor se retiro dejando a Phineas y Ferb elegir su comida, habían muchas cosas deliciosas, sándwiches, pasteles, postres, helados, a Phineas le tomo bastante tiempo elegir cual quería
Pronto apareció el mesero, Ferb pido un sándwich acompañado de una taza de té, mientras que Phineas ordeno un pedazo de pastel de chocolate, no pidió nada para beber, el mesero escribió sus órdenes en una pequeña libreta que tenia a la mano y se retiro
Ambos hermanos estuvieron charlando de la escuela de Ferb pro un rato, Phineas se asombro al saber de toda la tecnología que tenían en ese lugar, nuevamente su imaginación voló por los aires, pensó en todas las cosas que los dos podrían construir juntos, lo mucho que se divertirían juntos
Ferb sonrió dulcemente al ver ese brillo de alegría y vida que había en los ojos de Phineas al imaginar en lo que podrían hacer juntos, ese brillo fue unas de las cosas que lo enamoraron de ese peli rojo, su rostro se iluminaba, se veía lleno de vida y de alegría, era tan encantador
En unos cuantos minutos aprecio otra vez el mesero pero esta vez traía una charola con sus órdenes con el, con cuidado las dejo en la mesa y se retiro, los niños comieron en cuanto el mesero se fue, sin duda era delicioso, el pastel era de un suave sabor y era muy suave
El sándwich de Ferb sabia delicioso, algo caliente pero con el frio que había ese día, eso no importaba y el te tenía un sabor algo fuerte pero manejable, nada mal
-Venir a este Café fue una buena idea Ferb, ¿Quieres probar un poco de mi pastel?- Corto un pedacito para dárselo al peli verde, este asintió con la cabeza, se levanto y se acerco a su hermano para que le diera ese pedazo de pastel justo en la boca, sonrío al sentir se dulce sabor en su boca, levanto su mano mostrando su pulgar en forma de aceptación
Phineas rio por lo bajo con eso, realmente estaba disfrutando de este momento con Ferb. El niño miro a su alrededor, habían varias parejas a su alrededor, todos se veían tan felices y enamorados, era un ambiente bastante romántico, los dos conversaban mucho, sonriendo, riendo y compartiendo sus ideas como siempre lo habían hecho, se miraban a los ojos, felices por tener este momento para los dos
Ni se dieron cuenta cundo terminaron con la comida, Ferb llamo al mesero de antes para que les trajera la cuenta, los dos cooperaron para pagarla
-Muchas gracias, espero que hayan disfrutado de su comida- El joven tomo ambos platos y la taza de té y la puso en la charola junto con el dinero que le dio los niños, se fue caminando pero pronto apareció una señorita que también trabajaba allí para limpiar la mesa, los hermanastros salieron de allí muy satisfechos con la comida
Caminaron por un rato hasta llegar hasta un parque, era muy hermoso, habían muchos árboles de todas las formas y tamaños, habían toda variedad de flores, unos cuantos niños jugando por allí, se veía que era un hermoso lugar
Caminaron por un sendero mirando a su alrededor, disfrutando de la hermosa vista que tenían, Ferb miro un momento al chico a su lado, mantenía una suave sonrisa en los labios, sin pensar Ferb tomo la mano de su hermano
Phineas se volteo a ver a su hermano cuando sintió su mano agarrando la suya suavemente, los dos se dirigieron una rápida mirada, Phineas lo tomo por sorpresa eso pero también tomo la mano de Ferb sin dudarlo, siguieron caminando juntos por un largo tiempo, dé vez en cuando se detenían de bajo de un árbol y en una banca para descasar un rato, también comieron un poco de algodón de azúcar que un hombre vendía por allí, se estaban divirtiendo mucho
En un momento de ese paseo se encontraron con el dueño de una carreta, estaba cambiando una de las ruedas de la carreta que parece que se había roto, Phineas y Ferb se le acercaron
-Disculpe señor, ¿Necesita ayuda?- Pregunto el peli rojo. Ese hombre miro a los niños, dudaba que pudieran ayudar pero necesitaba una mano extra para esa rueda
-Gracias pero, ¿Cómo pueden ayudarme?- Los chicos se dirigieron una mirada y una pequeña sonrisa, sin duda ese señor no los conocía, no pasaron ni 10 minutos y los hermanos Flyn Fletcher construyeron una nueva rueda, se veía muy diferente a las de más, en el centro de la rueda la madera estaba doblada y arqueada tomando una forma del sol, la rueda tenía algo de metal para que no se rompiera nuevamente, ese hombre se quedo sorprendido por lo rápido y creativos que eran esos dos niños al reparar su rueda tan rápido
-Impresionante, muchas gracias chicos, me horraron muchos problemas, quisiera compasarles-
-No es necesario Señor, fue un placer ayudar-Dijo Phineas agitando un poco sus manos en el aire en forma de negación, ellos solo lo hicieron por ayudar, jamás han pedido nada a cambio por sus acciones ni nada
-Pero quisiera darles las gracias, permítanme darles un paseo por mi carreta, será gratis- El señor acaricio un poco la cabeza del caballo que tiraba de dicha carreta
Los chicos no estaban seguros pero un paseo en una carreta sonaba una maravillosa idea
-Bueno…. Está bien, gracias señor- Ferb subió primero y le ofreció su mano a Phineas para ayudarle a subir también, el joven Flyn acepto la mano de su hermano y se subió, el señor se sentó en su puesto y tomo las riendas del caballo para hacerlo andar
Phineas se acerco un poco más a su hermano, al mismo tiempo que Ferb ponía su mano en el hombro de su hermano, el chico poso su cabeza en el hombro de Ferb, era una bella escena, los dos se sentían muy felices, estar los dos juntos, paseando en una carreta, en una posición así, era un sueño para Ferb, si fuera así no quería despertar jamás
La tarde se acercaba, el sol se estaba poniendo por entre las montañas y el cielo tenía un hermoso tono anaranjado, era sencillamente hermoso, era el momento perfecto para que Ferb lo dijera
-Phineas…- El oji azul miro a su hermano, prestando atención a lo que fuera a decir
-Se que anoche tu y yo confesamos nuestros sentimientos… pero quisiera hacer esto más formal, saber que esto es real- El peli verde abrazo suavemente a su hermano preparándose para decir esa frase
-¿Quisieras ser mi novio?- Sonrío con mucha suavidad al decir esas palabras, Phineas se quedo quieto un segundo pero pronto los ojos del chico brillaron intensamente y sonrió ampliamente, abrazo con fuerza al peli verde, las mejillas de los dos estaban muy sonrojadas por el momento
-Sí, definitivamente- Esa sonrisa de los labios de Phineas fue la más hermosa que jamás había visto en su opinión, los dos se abrasaron dulcemente, disfrutando de ese bello momento
El cochero se volteo un segundo para ver a sus jóvenes pasajeros, sonrió y suspiro, regreso su vista al camino y susurro algo que sus jóvenes amigos no escucharon
-El amor joven…-
