Capitulo 11

-Es como te digo, Kikyo, Kagome descuidó la vigilancia del Castillo y por eso esos bandidos o quienes hayan sido, aprovecharon esa ocasión- Espetó Sesshomaru enfadado - Lo mejor será desterrarla antes de que terminen por destruir todo lo que nos queda

-Pero, Sesshomaru, si hacemos eso quedaremos a merced de miles de bandidos y hasta de esos robots, no podemos desterrarla así no más. Yo no apoyaré tal decisión-. Gruñó Kikyo enojada

-¿Y que? - Golpeo su escritorio - Es evidente que Kagome esta perdiendo sus habilidades, Kikyo, no es la única guerrera, hay muchos guerreros con la misma fuerza e incluso mucho mas eficientes, Kagome solo nos esta demostrando sus carencias como protectora

-Pero nos ha defendido en innumerables ocasiones y no necesito recordarte quien te salvó el pellejo cuando estuviste a punto de ser atacado por esos leones que casi te comen vivo y quien arriesgó su vida, aún siendo lo joven que es-. Gritó furiosa Kikyo. - Además ella fue quien evitó que asesinaran al juez en nuestra boda-.

-Lo se, y estaré agradecido, toda mi vida con ella, pero una cosa soy yo, mi gente y sobretodo tu, que no quiero que nada malo te pase, y por el bien de mi pueblo prefiero que ella se valla antes que otra cosa suceda, así que tomare la mejor decisión y espero que tu, esposa mía, estés de mi lado o ¿no lo estas?

-Pues no apoyaré tu decisión, Kagome seguirá siendo nuestra protectora, hasta que el pueblo decida lo contrario, entonces si, me veré obligada a sustituirla, pero yo y toda nuestra gente la queremos mucho-. Dijo Kikyo dándole la espalda

-De todos modos con tu apoyo o sin tu apoyo no declinare mi decisión, y tanto tu como la gente del pueblo la aceptara

-Vaya, ahora resulta que te has vuelto un total dictador, pues en ese caso no aceptaré seguir en manos de un dictador, Kagome se queda y listo-. Gritó Kikyo iracunda

-Escucha por una vez en tu vida - Dijo desesperado -No es que sea dictador, solo hay que ver la manera en como las cosas se le están saliendo de control y veo a una Kagome cansada, como si la situación se le esta escapando entre las manos

- Eso si, pero la hemos nombrado nuestra protectora y se que no calculó que los bandidos se desquitasen atacando nuestro castillo por que ella rescató a su hermano, eso no fue su culpa-. Sollozó la reina muy angustiada.

-Ya deja de defenderá -termino por explotar - hagas lo que hagas y digas lo que digas.... ella se va

- La seguiré defendiendo y te aseguro que si le haces algo, no dudaré en desterrarte como rey y mandarte a una corte marcial para que te expulsen, será mejor que no me obligues-. Masculló Kikyo furiosa.

-Desde cuando los pájaros le tiran a las escopetas?, este reino es mío, y haré lo mejor para el y tomare una decisión correcta por el bien de todos

-Desde que las águilas nos hemos unido contra los cazadores que quieren matar y principalmente contra quienes creen ser su rey y resulta ser quien se alía con bandidos para expulsar a nuestra mejor arma-. Espetó Kikyo con frialdad yéndose a su cuarto.

-Escucha -Se masajeo una sien - solo por que te has estado empeñando en defenderla y evitar a toda costa que ella se valla, le daré una sola oportunidad, pero, escúchame bien, si pasa otro incidente mas, en ese momento ella esta desterrada de este reino de nuestras vidas, y espero esposa, que no te arrepientas de tu insistencia

-Claro que no me arrepentiré, ella es la mejor guerrera, he conocido a su madre desde que fui pequeña y Kagome es todo lo que hemos necesitado, fue un gran regalo que hemos recibido de la gran guerrera Midoriko y tu pareces no saber aceptarlo-. Dijo Kikyo, dio media vuelta y se fue a su cuarto.

Naraku apagó el monitor y Kagome estaba compungida, triste y sorprendida

-¿Y que piensas ahora mi querida amiga?

-Kagome lo miró con mirada furiosa - Pues,... no se que responderte-.

-Sabia que no tenias nada que decir, esa conversación te dejo sin aliento, princesa el ver como a la persona que has protegido durante toda tu vida ahora te quiere fuera de su reino, eso debe ser un golpe duro ¿no crees?

-Pues,... Kikyo si me sigue queriendo- Dijo secamente Kagome.

-Recuerda que Sesshomaru es tu rey, y si toma una decisión sabes que todos harán lo que el diga, no importa si la reina o unos cuantos te apoyen, Sesshomaru persuadirá a todos para cumplir sus ordenes

-no se si eres sordo o que, Kikyo me apoya y el pueblo no aceptará a un dictador y la corte marcial lo desterrará a el primero, además,... me dieron una oportunidad-. Respondió la guerrera con amargura

-Oportunidad que puede perderse si pasa algún acontecimiento - Dijo esbozando una sonrisa

-¿Que insinúas?, si llego a verte en algo oscuro, me las pagarás-. Susurró furiosa

-Yo no insinúo nada Princesa, tu misma escuchaste al rey Sesshomaru, ya sabes lo que te sucederá si algo extraño llegara a pasar

-En tal caso, me iré sola. Trabajar por mi cuenta, siempre ha sido otra de mis virtudes, tengo amigos a quienes quiero y además tengo a mi familia-. Suspiró Kagome con desgano

-Eres admirable lo reconozco, pero la verdad no querría estar en tu lugar si algo llegara a pasar, verte desterrada por ese rey sin impórtale los años dedicación y esfuerzo que haz dado por protegerlos - Comenzó a sembrar cizaña - Arriesgando incluso hasta tu propia vida y mas la de tu hermano, que hasta lo secuestraron.

-Agradezco tus palabras, pero por ahora sigo siendo la defensora del castillo Windsor y cuento con muchos que me quieren y no te preocupes, tarde o temprano, acabaré con esos bandidos y limpiaré toda la basura de este planeta-. Dijo la guerrera y esbozó una sonrisa

-Te deseo buena suerte querida enemiga- alzo la copa que tenia en sus manos - brindo por ti y por que no te pase nada desagradable - Y tomo la ultima gota de vino

-La verdad no pareces mal sujeto, pero te advierto, si llego a descubrirte en algo ilegal, créeme que esto solo habrá sido un recuerdo en el pasado-. Advirtió Kagome severamente.

-Me ofendes - se llevo una mano al pecho - Yo jamás haría algo ilegal y mucho menos algo que le afectara a la princesa del fuego

-Así lo espero-. Tomó su espada y se fue de la base

Kagome salió de la base de los robots y monto en Inu.

-¿Qué paso? – Pregunto su caballo preocupado por la expresión en los ojos de Kagome

-Nada Inu, hay que regresar a casa

Pero Inu no era tonto y sabía que algo le pasaba a su dueña, pero no le preguntaría nada más, si ella le tenía la suficiente confianza se lo diría si no buscaría la forma para hacerla hablar.

El sol los golpeaba fuerte, llego un momento en que Kagome deseaba darse un baño de agua fría, cuando escucho el sonido de un río.

-Inu detente

Inuyasha se detuvo y ella bajo de él.

-¿Qué pasa? – Pregunto confundido

-Se escucha un río a pocos metros de aquí, así que me daré una refrescada

Kagome se adentro a un mas en el bosque y efectivamente pudo comprobar que sus sentidos no la engañaban, en seguida ambos tomaron un poco de agua y Kagome miro hacia ambos lados para ver que no había nadie observándolos y comenzó a quitarse la ropa e Inuyasha estaba impresionado viendo a su dueña.

- ¿Que te pasa, Inu?. Que acaso nunca viste a una chica desnuda?-. Preguntó asombrada

-S.. no, nunca en mi vida -mintió ya que en su vida alocada de adolescente había visto desfilar a cuantas chicas pasaban por sus ojos

-¿Entonces, por que te pusiste como una frutilla de colorado?, juraría que actúas como humano, por suerte eres un caballo, por que de lo contrario no quisieras saber lo que le hago a los pervertidos-. Afirmó con mirada encendida

-"jajajaja si supieras lo que en realidad soy" - quería reír pero guardo la compostura - ten por seguro que solo soy un caballo que habla

- Eso me alegra, además eres un excelente compañero, aunque si fueras humano, bueno,... ya te lo dije, me enamoraría de ti-. Dijo Kagome melosamente

-Será mejor que te des una refrescada rápido – No quiso contestar ante las palabras de Kagome – No vaya ser que alguien venga y te descubra

Kagome se metió a nadar al río mientras Inu cuidaba que nadie se aproximara, se levanto y camino hacia la orilla del río a tomar un poco de agua pero en eso Kagome salió a la superficie y la tuvo tan cerca, abrió los ojos como platos ante la desnudez de Kagome, retrocedió y giro sobre sus patas para no verla mientras ella se vestía.

-Que recatado eres Inu

-El hecho que sea un "animal" no quiere decir que no respete a una mujer desnuda

Mientras Kagome se vestía de nuevo no dejaba de pensar en la conversación que había tenido con ese hombre llamado Naraku, pero lo que definitivamente capto toda sobre todo la conversación que escucho del rey Sesshomaru con la reina Kikyo, ¿ahora que tendrían que hacer? ¿Cómo se presentaría ante ellos después de lo que piensa el rey de ella? De lo que si estaba plenamente segura era de que no desaprovecharía la oportunidad que la reina le daba, por ella le demostraría al rey que era una persona digna de confianza.

Cuando amarro los últimos cordones del cinturón de la espada, camino hacia Inu y le dio un tierno beso en la frente.

-Es hora de ir a casa – Se subió a Inu y ambos regresaron al pueblo

Regresaron y Kagome pudo ver de lejos a Kuoga caminar, se bajo de Inu y corrió hacia él, en el instante en que ella fue hacia Kuoga, a Inu lo invadió el coraje.

-¿Aun te duele verla con él? – pregunto la hadita sango

-no- mintió – por cierto a ti te quería ver ¿Cuándo me regresas a mi forma humana?

-Eh …- se aclaro la garganta – Ya te había dicho que se podría tardar un años incluso más?

-Pues a ver como te las ingenias hada, por que extraño mi cuerpo, extraño el poder tocar una espada y mucho mas…

-¿El cuerpo de una doncella? – pregunto sango

-Eso no te incumbe – gruño y se fue al establo de la casa de los Higurashi, no quería ver a Kagome con ese verdulero

Con Kagome y Kuoga…

-¿Qué haces levantado? Acaso no sabes que todavía no estas bien – lo regaño

-Cielos Kagome no me regañes, ni que fueras mi madre, tenia ganas de salir a caminar ya estoy arto de estar en esa camilla

-Si pero aun no estas bien, así que tu y yo vamos a regresar – tomo un brazo, lo paso a sus hombros y Kuoga apoyo un poco de su peso en ella – Y más vale que no te opongas

-De acuerdo – esbozo una sonrisa – Llévame de regreso a donde tu quieras

Pero lo que ningún aldeano del pueblo sentía era que estaban siendo observados por algo o por alguien.

-Muy pronto cariño, muy pronto me vengare de ti – lanzo una risa malvada para luego darse un poco de aire con un abanico de viendo

Continuara…


Hola

oooohh quien sera este ultimo personaje?... jejeje eso se sabra en el siguiente capitulo escrpito por mi socio Gold77

nos vemos

besos y abrazos

P e r l a