Mushi, mushi!
Como estan? Ya hace rato q no nos leemos, espero q esten bien...
Ya se q tarde demasiado, pero al menos ya estoy de vacaciones y al menos podre terminar este fic, del otro, ya no tengo idea... Tengo q admitirlo, pero mi pasión x Danny Phantom desaparecio poco a poco, cortesia del precipitado final causado x Nick ¬¬, pero este fic si se termina, el otro aún no lo se...
Pues espero que les guste este capitulo, se va a poner muy interesante, creanme, a partir de a aquí todo será angustia y desesperación, pero todo comenzara a aclararse
Cuidense mucho, les mando abrazos y besos a todos
Enjoy!
Fuera de Control
By Karolina Phantom
Capitulo 10: Fuera de Control.
-¡No!-dijo asustado recostándola en el suelo-¡Sam! Yo no quise, yo no… Perdóname-dijo abrazándola y comenzando a sollozar-Perdóname por favor…
-Tú la has destruido, eres un peligro y amenaza para todos los que te rodean-dijo acercándose a él y sacando una daga negra-Y ahora, yo los liberare de ti
Levanto la afilada arma y cuando estaba por clavarla en la espalda del joven fantasma se detuvo, pero no por voluntad. Fue como si una mano invisible le sujetara el brazo.
-¡¿Pero que…?!
No tuvo tiempo de cuestionar, observo al halfa rodearse de aquellas llamas rojas, este giró para mirarle con aquella ya conocida mirada sangre, esa que le hizo sentir escalofríos, y con un simple movimiento de mano, aquel aterrador fantasma la arrojo lejos hasta golpearla en un árbol.
-¿Qué sucede?-pregunto con cierto temblor en su voz.
-Acabas de hacerme enojar-dijo con aquello voz fría-Y si tanto era tu deseo ver a tu hermana, pudiste decirlo
Esta vez fue con un rayo de energía con la que la lanzó con bastante violencia hacía otro árbol.
-Te arrepentirás de…
Pero se detuvo en seco al escucharla llorar, un sollozo familiar, se le acercó y la observo de rodillas con el rostro cubierto por sus manos, una cabellara azabache y larga cubriendo su cara y un perfume a violetas que le era familiar.
Tembló de miedo y terror al pensar el haber cometido el mismo error que antes, aquellas llamas se apagaron y trato de acercarse a la joven.
-¿Sam?-dijo con un temblor en la voz.
-¡Caíste!-dijo Eruda con la apariencia de Sam, atacándolo de sorpresa y lanzándole un rayo en el pecho.
El halfa quedo inmóvil en el piso, totalmente anonadado por el engaño de la fantasma.
-¿Quién lo diría?-dijo Eruda con burla volviendo a su forma real-Aún tienes tus debilidades.
"¡Se burla de ti!" dijo la voz con furia "¡De nosotros! Cuestiona nuestro poder y juega con lo más valioso que tienes y que casi destruyes por su culpa… Merece sufrir… Merece morir…"
-Cometiste un error-dijo envolviéndose en aquellas llamas de nuevo.
Con un movimiento la elevó en el aire, luego con una línea de fuego le ato el cuello y comenzó a ahogarla.
-Y te juró que te arrepentirás… Te daré gusto y tendrás una reunión familiar-dijo con malicia disfrutando la agonía de la chica-Pero no tendría caso que te reunieras con tu hermana sin antes sufrir al menos una parte del dolor que yo siento, ¿no lo crees así?
-Puedes…. Hacerme… Lo que quieras-dijo Eruda jadeando-Pero aquí el que será miserable por el resto de sus días serás tú
El halfa se enfureció aun más apretando más aquella cuerda ardiente. La chica soltó un alarido de dolor y él sonrió.
-Valdrá la pena ser miserable si al menos logro mi venganza
La chica estaba casi sin aire, pero el la soltó y se desplomó en el suelo casi sin vida.
-Puede tener piedad de ti… Si suplicas…
-No… Suplicare…-dijo a duras penas-Si quieres… Matarme… Hazlo…
-¿De verdad lo quieres así?
La chica solo tosió un poco, y con la poca energía que le quedaba se puso de pie para tratar de golpearlo, pero esta vez fueron sus manos las que la privaron del aire al estrechar su delgado cuello.
-Te arrepentirás de eso
Sintió su humanidad desaparecer y que ese regocijo al saber del dolor ajeno lo hacía aun más cruel y malvado. De nuevo, y como lo hizo con su hermana, la envolvió en llamas, la chica comenzó con aquella agonía que supuso su hermana paso, sin embargo, sentía su cuerpo adormecido por el mismo dolor que parecía ya no sentir nada.
-Freya… Te veré… Pronto…
-¡Basta!
Las llamas desaparecieron y la chica de nuevo cayó al suelo. El fantasma se giró y encontró a Sam, convaleciente y sosteniéndose con la ayuda de un árbol.
-¿Sam?
-Danny detente por favor, ella es como tú, un halfa ¿Recuerdas?
Guardo silencio un momento.
-No puedes hacerle lo que a su hermana, tú no eres así, es algo dentro de ti, tienes que luchar contra eso… Se que puedes Danny
"¡Es una trampa!" dijo la voz "Si puede parecerse a ella, también podrá duplicarse y hacer lo mismo"
-Tú no eres Sam-dijo apuntándole con la mano.
-¡Danny no!
Pero no la escucho, solo le lanzó un rayo de energía que la lanzó al suelo.
-¡No lo hagas por favor!-suplicó mientras gruesas lágrimas resbalaban por sus mejillas.
-¿Qué no haga que?-respondió con una voz fría que hizo que a ella se le erizaran los cabellos de la nuca.
-Por favor Danny, soy yo, Sam
-Tú no eres Sam-dijo acercándose cautelosamente.
-Te lo suplicó-imploró de nuevo-¡Soy Sam! Te amo y tu igual
-¿Qué te amo?-dijo esta vez en tono de burla-Si yo no te amo, jamás lo hice
Aquellas palabras fueron como dagas de fuego en su corazón, sentía que moriría de tristeza y dolor antes que por las heridas que tenía.
-Es mentira-le dijo ella mirándolo a los ojos por primera vez, aun podía percibir su alma en él-Tu me amas, igual que yo a ti
-Si quieres engañarte-le respondió sin darle importancia al asunto.
-¿Ya olvidaste tu promesa?
-¿De que hablas?
-Me prometiste… Me prometiste estar juntó a mí por siempre, en las buenas y en las malas… Y yo prometí lo mismo… No te dejare…-ella guardó silencio esperando alguna respuesta fría y descorazona como las anteriores, pero él solo le veía anonado, ella lo miró de nuevo a los ojos y pudo percibir como estos cambiaban por un segundo de rojo a verde intenso.
-Yo…-trató de articular palabras pero tenía la garganta cerrada ¿Por qué aquello le traía tanta nostalgia? ¿Por qué?-No se… No se de que hablas, ya te dije que yo no…
Pero antes de que pudiera terminar frase alguna ella lo había abrazado, arriesgándose a perder la vida, pero no le importaba, si ya lo había perdido a él la vida ya no tenía ni el valor ni el sentido de antes.
-¿Qué haces?-dijo él tratando de safarse del abrazo-¡Suéltame!
-¡No!
-¡Voy a matarte!
-¡Hazlo entonces!-le dijo con firmeza mirándole a los ojos-¡De igual forma esto ya no tenía sentido!
Él vio la fuerza y determinación en aquellos ojos violetas y pudo sentir como un par de lágrimas se le escapaban. Ella le miró dulcemente y tomo su rostro para acercarlo lo suficiente al suyo.
-En las buenas…-dijo cuando sus labios estaban a solo milímetros de rozarse-Y en las malas…
Luego le robo el aliento con un beso, y a pesar de las circunstancias él la rodeo con sus brazos por la cintura y la atrajo hacia él sintiendo como sus cuerpos se estremecían.
La soltó de repente a falta de aire, pero retrocedió un par de metros totalmente confundido. Todo eso le era familiar.
-Mi sueño-susurró recordando.
-¿Tú que?-preguntó Sam.
-No…-dijo al saber en que terminaría.
"Mátala" le dijo esa familiar voz dentro de su cabeza "Ella debe morir"
-¡NO!-gritó cayendo al suelo y llevándose las manos a la cabeza.
-¡Tienes que luchar!-dijo ella yendo a su lado en modo de apoyo-¡Yo se que puedes!
"¡Mátala!"
-¡NO LO HARE!-gritaba él mientras todo aquello le daba un fuerte dolor de cabeza, aquella voz era como un taladro dentro en su cabeza.
-¡Puedes hacerlo Danny!
"¡Hazlo de una vez!"repitió la voz"Sabes que quieres hacerlo…"
Él levanto sus manos apuntando a la joven de manera amenazadora.
-Sam, tienes que huir…-le alcanzó de decir comenzando a derramar lágrimas de impotencia, sentía que ya no tenía control en su cuerpo, que aquella voz lo dominaba por completo, se sentía tan impotente-No me detendré…
Sam le miró triste, sin embargo no se fue.
-Y yo no te dejare-le dijo acariciando su mejilla y secando sus lágrimas como antes lo había hecho.
"Mátala ya" sentenció la voz.
Sam seguía mirándole esperanzada de que Danny volviera a ser como antes, pero él le miró con aquellos rojos como la sangre y sonrió maliciosamente, sus esperanzas se esfumaron en ese instante. Le lanzó un potente rayo de energía que soltó una gran cantidad de humo.
"¡SAM!" gritó ahora Danny, atrapado en su mente, dejando caer el peso de su cuerpo sobre sus rodillas "Perdóname… "
