¡LO SIENTO! Sinceramente estoy avergonzada por haberme tardado tanto con el capítulo :( espero que me perdonéis, pero es que estuve cerca de una semana de viaje donde no tenía tiempo de escribir y luego vinieron las fiestas de mi pueblo y… el resto os lo podéis imaginar :,D sin embargo aquí estoy con un nuevo episodio, seguramente os parecerá un poco más corto de lo normal pero prometo que el siguiente será más largo en compensación :D en fin eso es todo, espero que os guste el episodio :3
Y antes de que se me olvide en este capítulo quería mencionar a alguien quien me ha seguido desde el primer episodio, quien siempre siempre me deja un review cada vez que publico, mi más sinceras y agradecida gratitud, de verdad, muchas gracias :D susan-black7 :P espero que este capítulo te guste tanto como los otros :D
Los días pasaron y sin embargo no pude dejar de pensar en las palabras que me dijo Tom, me preocupaba bastante que se hubiera interesado en un tema tan peligroso como ese.
Las artes oscuras eran demasiadas peligrosas temía mucho que llegara a obsesionarse con el ellas, porque con esta magia una vez que empezabas no podías parar.
Habían sido numerosas las personas que llegaron a destrozarse a sí mismas por culpa de ellas, la búsqueda de poder acabó por completo con ellos y no quería que a Tom le ocurriera lo mismo.
Intentaría evitarlo.
Así que tras pensármelo un par de veces decidí que lo vigilaría de cerca y procuraría que no hiciera nada peligro, aun sabiendo que incluso yo misma podría salir perjudicada de todo esto.
Y entonces por fin pude salir de la enfermaría tras estar casi 3 días allí encerrada sin poder hacer nada más que descansar, leer y comer, pero a consecuencia todo eso me sirvió para averiguar algo realmente extraño.
Cuando Amanda me trajo el diario lo abrí rápidamente y comencé a buscar el hechizo que conjure en el partido, pero una vez que di con el me sorprendí bastante al ver que a continuación de sus páginas no había nada escrito, ni una simple letra.
¿Qué era aquello? ¿Porque no había ninguna invocación más? Intente varias veces comunicarme con mi otro yo, o simplemente esperar a que esta me llamara de nuevo, pero nada, finalmente me di por vencida.
Sin embargo me quede con la duda de saber el motivo.
En cuanto llegue a la sala común todos me recibieron con una pequeña fiesta en conmemoración a mi jugada, todos no paraban de felicitarme y de decirme lo preocupados que habían estado.
Pasamos la mayor parte de la noche entre charlas y risas y alguna que otra botella de Whisky de fuego, que al día siguiente seguro que les pasaría factura.
Sin embargo toda esa felicidad y alegría duro poco, bastante poco, un par de días después de aquella pequeña fiesta se produjo un ataque en Howarts, teniendo en victima a un pobre muchacha de Ravenclaw.
Su nombre era Myrtle Morseferth, alguien quien se encontraba en el momento y lugar equivocado. Encontraron el cuerpo sin vida en los baños del segundo piso.
Aun habiendo pasado casi una semana no se llegó a encontrar al culpable y la causa de la muerte sigue siendo un misterio para todos incluso para algunos profesores.
Pero eso no fue todo, junto al cuerpo de ella se hayo un mensaje escrito en la pared con letras, letras hechas con sangre, en él ponía.
"Enemigos del heredero, temed"
Esas únicas palabras hicieron falta para que el caos se desatara en todo el colegio, todos temían que ellos fueran la próxima víctima, entonces la seguridad por las noches en los pasillo aumento, intentando encontrar al culpable del crimen.
¿Acaso este no era el lugar más seguro del mundo? Esa era la pregunta que todo el mundo se hacía, incluso yo.
El ambiente en todo el colegio se había vuelto un poco tenso y ya casi nadie confiaba ni en su propia sombra.
Poco a poco todo fue pasando y con él el miedo de ser atacado, nunca se encontró al culpable y hoy en día el asesino sigue suelto por Howarts.
Menos mal que las vacaciones llegarían pronto y así todos podríamos descansar de todo lo sucedido últimamente aquí, así que aprovecharía un poco el resto de mis días.
Y así lo hice, todas las tardes después de clases y de terminar mi tarea me las pasaba con Bryan de un lado a otro paseando tranquilamente, disfrutando de la compañía mutua.
Nuestra relación se había hecho oficial ya en todo el colegio, así que no había persona en el todo el edificio que no supiera lo nuestro, porque ya se sabe que no es muy común ver a un león y una serpiente andando tranquilamente cogidos de la mano.
Sin embargo siempre habría unos que estaban de acuerdo y otros no, había personas que veían nuestra relación como otra cualquiera, pero otras nos miraban con odio e incluso con algo de asco, pero nosotros solo nos limitábamos a pasar de largo y no echarles la más mínima cuenta.
Más tarde mi hermana y yo recibimos una carta de nuestros padres informándonos de que en celebración a los 45 años que cumplía mi padre ellos celebrarían un baile por todo lo alto.
También decía que podríamos llevar a quien quisiéramos de invitados, inmediatamente pensé en Amanda, pero luego recordé que su familia y la mia se conocía y que ella estaría allí seguro.
Luego pensé en Bryan, pero rápidamente lo descarte, pensé que quizás no se sentiría cómodo entre gente de nuestra "clase" es decir, los sangre pura, y el siendo un hijo de muggles no estaría allí muy bien entre miradas de desprecio por parte de algunas familias.
Ya le mandaría un regalo de navidad junto a una disculpa.
Y mi última pero no más importante fue Tom, sabiendo como él era seguro que habría encajado perfectamente en ese tipo de ambientes, sin embargo también lo descarte.
Hacía varios días que no hablaba con él, algunas veces nos encontrábamos por los pasillos o en la sala común pero solo nos limitábamos a saludarnos, pero nada más que eso.
Supongo que la idea de que rechacé su propuesta no le gusto demasiado y eso lo había vuelto un poco más serio conmigo.
Pero vamos ¿y quién no lo hubiera hecho? ¡Es de locos! En cambio en aquel momento pue ver un peculiar brillo en sus ojos, un brillo que mostraba total seguridad de sus palabras y sobretodo de que conseguiría su objetivo costase lo que le costase.
Algo que hizo que me diera más cuenta de que Tom era alguien distinto a los demás, único entre todos.
Y por fin el día de las vacaciones de navidad llegaron, podría volver a mi casa después de tanto tiempo y volver a ver a mis padres.
Los echaba muchísimo de menos y estaba deseosa de verlos y darles un gran abrazo.
Durante toda la mañana tuvimos permiso de saltarnos las clases y dedicarlas a guardas todas nuestras cosas en el baúl, tras revisa veces junto a mi amiga rubia si algo me faltaba bajamos a desayunar.
En cuanto entramos al salón en él se podía percibir un ambiente de felicidad y emoción, todos charlaban sobre las ganas que tenían de volver a casa y sobre todo lo que tenían planeado hacer en las vacaciones.
-Por cierto Evangeline, sobre el baile ¿ya tienes decidido si vas a llevarlo?-. Pregunto Amanda haciendo referencia a cierto león.
-Bueno me gustaría llevarlo pero ya sabes, él no se sentiría muy cómodo entre toda esa gente ¿no crees?-. Conteste.
-Tienes razón, aunque creo que es una verdadera lástima, seguro que a tus padres les hubiera caído bien-. Respondió ella sonriendo.
-Pues si-. Dije mientras comenzaba a desayunar.
Pasee toda mi vista por el lugar y sonreía complacida al ver el maravilloso ambiente que allí había, sin duda era algo verdaderamente agradable.
Aunque eso no se podía aplicar a todos, cierto Slytherin se encontraba más serio de lo usual, y en su mirada podía verle incluso un atisbo de enojo.
¿Por qué seria? ¿Acaso no quería volver a ver a su familia, a sus padres? No obstante si no recuerdo mal el nunca hablo de su familia, acaso… ¿era huérfano?
Nunca se me pasó por la cabeza una idea así, siempre tuve en mi mente el pensamiento de que Tom pertenecería a una familia bien acomodada o incluso importante.
No pude evitar sentir un poco de pena por él, quizás sí debería de haberlo invitado así podría pasar algún tiempo con sus "conocidos" según él decía e incluso conmigo.
Por un momento nuestras miradas llegaron a encontrarse sin embargo yo la aparte rápidamente ¿Por qué por un momento me había puesto nerviosa cuando me miro con esa seriedad?
Entonces la voz del director me saco de mis pensamientos, y tras un par de intentos por parte de él toda la sala se quedó en completo silencio.
-Buenos días queridos alumnos, como ya sabéis hoy empiezan por fin las vacaciones de navidad, por eso quería desearos a todos una feliz navidad junto a vuestros familiares y amigos, espero que os regalen muchas y que todos los deseos que pidáis se cumplan. Y por supuesto espero que volváis con mucha fuerza el siguiente trimestre y sin nada más que decir os dejo seguir desayunando tranquilamente-.
En cuanto Dumbledore termino su pequeño discurso todo el mundo se levantó de su silla aplaudiendo y silbando eufóricamente, oficialmente las vacaciones habían empezado.
Después del agradable desayuno yo y Amanda salimos del salón, a la par nuestra también salió Tom, quien fue en dirección contraria a la nuestra, me pico la curiosidad por saber qué es lo que le pasaba y tras decirle a Amanda que tenía que hacer un par de cosas salí tras él.
Tras correr un poco y situarme a su lado entable una conversación.
-¿Y porque esa cara tan larga Ryddle?-. Le pregunte burlona mientras que el solo me miro serio y alzo los hombros.
-¿Y porque debería de estar feliz?-. Pregunto él.
-Pues porque regresaras a tu hogar y veras a tu familia-. Le respondí con simpleza.
-Prefiero mil veces quedarme aquí antes que volver a mi "hogar"-. Respondió el con un poco de enojo.
-¿Y a tu familia, a tus padres, no los echas de menos?- Volví a preguntar con la intención de averiguar algo sobre él.
En cambio el emitió una pequeña carcajada que no me esperaba y que me sorprendió un poco.
-¿Qué tiene tanta gracia?-. Pregunte.
-Tú-. Respondió el haciendo que yo frunciera el ceño.
-¿Yo? ¿Qué pasa conmigo? ¿Acaso he dicho algo gracioso?-. Pregunte.
-Pues sí, ¿familia dices? No sé si llamarlos exactamente así-. Respondió el un poco divertido por la idea.
Suspire derrotada al no haber conseguido averiguar nada de nada.
-Si tú lo dices… ¿Sabes? He pensado que a lo mejor te enviaría una lechuza felicitándote y diciéndote lo bien que se está sin tener que aguantarte-. Le respondí riéndome.
-Vaya parece que me has leído el pensamiento, yo también tenía intención de enviarte una alegándote lo cómodo que estoy sin tener que ver esa cara tan fea tuya todos los días-. Contrataco él.
-¡Eh! No te pases-. Le respondí riéndome de su broma.
-¿Qué? ¿Acaso he dicho alguna mentira?-. Respondió el de nuevo.
-Tampoco soy tan fea…-. Susurre bajito, cosa que el llego a escuchar claramente.
-Eso es lo que tú te crees-. Volvió a reírse el, y solo lo mire con el ceño fruncido y le di un pequeño y leve puñetazo en el brazo. El solo me miro un poco sorprendido.
-¿Acabas de golpearme?-. Pregunto.
-Vamos tampoco te he dado tan fuerte ¿O es que también te quejaras por un pequeño golpe? Por Merlín Riddle no creí que fueras tan débil-. Le comente esta vez yo riéndome.
-Te equivocas, te sorprendería saber lo fuerte que soy Rousse-. Su tono de voz cambio a uno un poco serio y con un toque de picardía.
Entonces los nervios aparecieron de nuevo y mi corazón dio un pequeño brinco ¿Qué me estaba pasando? ¡No podio pensar así de Tom! Él era solo un compañero de clase y aparte ¡Yo ya tenía novio! ¿Entonces porque? ¿Por qué me ponía tan nerviosa cuando el mostraba esa actitud tan seria pero a la vez tan atractiva? Por todo el mundo mágico ¿Qué pasaría si al final me acabara enamorando de él? ¿Qué haría?
-¡Oye hermanita deja de ligar por ahí y échame cuenta!-. Aquella voz que conocía a la perfección m e saco inmediatamente de mis pensamientos.
Los dos nos giramos para ver a la persona que nos llamaba, no me hacía falta que la viera para saber de quien se trataba, entonces vimos a mi hermana caminando rápidamente hacia nosotros con una pequeña sonrisa traviesa surcando sus labios.
-¡Yo no estaba ligando!-. Le grite un poco sonrojada.
-Si claro, en fin, ¿sabes el trabajo que me ha costado encontrarte? ¿Dónde te habías metido?-. Pregunto ella cruzándose de brazos.
-Pues solo estaba dando un paseo junto a Ryddle-. Conteste.
-Por cierto tu amiga te estaba buscando ¿Cómo se llamaba?-.
-¿Amanda? ¿Y para que me está buscando? curiosa.
-¡Eso es, Amanda! Siempre se me olvidan los nombres. Pues no lo sé, no paraba de decir algo sobre un baile o no sé qué-.
-Esa chica… cualquier día me va a matar de los nervios-. Comente tocándome la sien.
-Pues eso, ahora vete, necesito hablar sobre algunas cosas con Ryddle-. Aquello me pareció de lo más extraño, él y ella casi nunca habían hablado y que ahora ella tuviera asuntos con él no me gustaba mucho.
-Bueno… pues entonces os dejo solos-. Comente mientras me daba la vuelta y me iba dejándolos solos.
No sabía por qué pero me daba la sensación de que nada bueno saldría de allí.
Já, cuánta razón llevaba.
-Con Tom y Elizabeth-
-Tú y yo no hemos hablado mucho que digamos y me interesa mucho saber qué es lo que quieres decirme-. Comento Tom pasando a un tono más serio.
-Vamos vamos no hace falta que te pongas tan estirado, yo no muerdo, claro, por ahora-. Comento la leona en un tono picaro.
El Slytherin la miro indiferente.
"Son tan iguales pero a la vez tan diferente" fue lo que en ese momento se le paso por la cabeza a Tom.
-No tengo todo el día y me gustaría que fueras directamente al grano-. Comento el un poco arisco.
-De acuerdo, de acuerdo, he venido a hablar contigo sobre mi hermana-.
-¿Tu hermana? ¿Qué tiene ella que ver aquí?-. Pregunto el frunciendo el ceño.
-Pues mucho, últimamente me he fijado en como la miras, y no hace falta ser muy listo para darse cuenta de que la deseas-. Aquel comentario sorprendió un poco a Tom haciendo que el sonriera ladinamente.
-¿Sabes? creo que no deberías de meterte en los asuntos personales de otros-. Dijo él.
-Vamos Ryddle no lo vayas a negar, puedo ver en tus ojos un brillo especial cuando la miras, puede que engañes a algunos, pero a mí no-. Comento ella.
-¿A dónde quieres llegar con todo esto?-. Pregunto el un poco molesto y aunque no lo crean, algo nervioso.
-Pero qué lástima que ella ya tenga dueño ¿no te parece? ¿Cómo se llamaba? ¡Ah, sí! Bryan, el encantador Bryan. Quien puede disfrutar de ella, mientras que tu solo te limitas a observar en la oscuridad ¿Qué triste no?-. Dijo ella comprensiva. Tom empezó a cabrearse con solo escuchar al nombre, y entonces se interesó más por saber qué es lo que ella quería.
-Dime de una vez que es lo que quieres, la paciencia no es algo de lo que me gusta presumir y la poca que tengo se me está acabando-. Comento él.
-Quiero que los separes, que destruyas su relación-. Dijo ella seria sorprendiendo a Tom.
-¿Qué los separe? ¿Por qué debería yo de hacer eso, aparte, que ganaría yo de todo esto?-. Pregunto él la mar de interesado en aquello.
-Solo necesitas saber que tanto tu como yo salimos ganando de esto, tú te quedas con la chica y yo me quedo con algo más satisfactorio.- Confeso ella.
-¿Qué me dices? ¿Estás dispuesto a hacer una tregua conmigo para acabar con su relación? ¿Para conseguir lo que siempre tendría que haber sido nuestro?-. Pregunto ella mientras le tendía la mano a Tom. El sin embargo estuvo unos cuantos de segundos pensando en que hacer, hasta que finalmente acepto la mano de ella.
-¿Qué es lo que tengo que hacer?-. Pregunto.
-Por ahora solo limítate a decir lo que dice la carta-. Dijo ella mientras se sacaba de la túnica un sobre y se lo tendía a él.
-¿Qué es esto?-. Pregunto el cogiéndola.
-Solo léela en el tren cuando salgamos de aquí, ahí pone todo lo que debes hacer-. Dijo ella.
"Odio que me den órdenes, yo soy el que debo dar órdenes" Pensó duramente Tom en su cabeza.
-De acuerdo-. Dijo el no muy convencido.
-Muy bien, ha sido un placer hacer negocios contigo Ryddle-. Dijo ella riéndose y dándose la vuelta para empezar a caminar.
"Esto se ha puesto interesante, muy interesante ¿No crees Evangeline? Muy pronto serás mía" Pensaba Tom mientras sonreía con maldad y empezaba a caminar-.
-De vuelta con Evangeline-
Al final Amanda no me estaba buscando todo había sido un engaño por parte de mi hermana para quedarse a solas con Tom, ¿de que habrían hablado? La curiosidad me estaba matando.
Pero ahora no quería calentarme la cabeza con eso, lo importante es que solo quedaban escasos minutos para que cogiéramos el tren para irnos por fin a casa, de vuelta a nuestro hogar.
- Un par de horas después-
En cuanto me baje del tren y vi allí a mis padres, salte encima de ellos dándoles un fuerte abrazo, al que segundos después se unió mi hermana.
-Mis niñas, os echaba tanto de menos-. Dijo mi madre con los ojos un poco llorosos.
-Yo también os echaba muchísimo de menos, estaba deseosa de veros-. Les dije sonriendo.
-Mis pequeñas princesas están de vuelta en casa-. Dijo nuestro padre poniendo una mano en la cabeza de cada una. Yo lo sonreí tiernamente mientras que mi hermana soltó un bufido debido a la forma en que este nos había llamado.
-Venga vamos hay muchas cosas de las que tenemos que hablar-. Dijo el de nuevo con su tierna sonrisa.
Los cuatros nos fuimos de allí sonriendo como niños pequeños debido a nuestro encuentro, era tan reconfortante volver a casa.
Durante todo el camino estuvimos las dos contándoles todas las experiencias que habíamos vivido en Howarts y todas las cosas que habíamos aprendido.
Por supuesto guarde todo el tema relacionado con Bryan, no quería darles la noticia tan pronto, esperaría algunos días más.
En cuanto llegue a mi casa susurre un "hogar dulce hogar" y respire hondo inundando mis fosas nasales de ese olor tan agradable a lavanda que tanto me gustaba.
Sin duda aquel aire acogedor y de tranquilidad que allí había me encantaba, aunque lo que no sabía que toda es tranquilidad se vería estropeado por una visita inesperada, una visita que pondría mi mundo patas arriba.
-En el siguiente episodio-
Todo marcha bien en las navidades de nuestra protagonista, el baile está a punto de celebrarse y con ella una dulce melodía de piano será tocada. Un huésped inesperado, algunos regalos de por medio y una navidad que nunca pensó que tendría.
Todo esto y más en el siguiente capítulo. ¡No te lo pierdas ;P!
Continuara…
Espero que os haya gustado y que me dejéis un review :3
¡Un abrazo!
