¡¡¡¡¡Hola a todos!!!!!
Aquí traigo un nuevo capitulo de este fic, cualquier duda que tengan acerca del capi consulten por los reviews ^^u
Ahora les dejo el capi con mucho NaruHina cofcofporfincocof.
Capitulo 11: Solo mía.
-Te amo – Por fin lo había dicho, y se sentía tan satisfecho como Hinata sorprendida. Ella no alcanzó a salir de su asombro cuando sintió los labios que tanto deseaba, los que tanto había soñado, volver a posarse sobre los suyos, volver a besarla con intensidad. Y lo sintió temblar en sus brazos, mientras el beso pasaba de lento a apasionado y ella rodeaba su cuello con ambos brazos.
-¿Por qué siempre dejas todo para el ultimo momento? – Le reclamó Hinata una vez que se separaron -. No sabes… cuanto tiempo he esperado para oírte decir esto.
Naruto se sorprendió con estas palabras, se alejó un poco de ella pero sin romper el abrazo -. ¿Hinata, tú…?
-Yo… Naruto-kun, te amo desde hace tiempo – Reconoció ella al fin, no pudiendo creer que lo había hecho -. Soy patética ¿No es verdad? Todo este tiempo he sido una cobarde.
-No… no Hinata – Naruto no pudo evitar esbozar una sonrisa. Se sentía el ser más feliz sobre la tierra, ella también lo amaba a él, no había nada que los separara ahora -. El único cobarde he sido yo, debí decirte desde un principio, desde aquel día lo que sentía por ti, pero… me acobardé al saber que tú y Gaara estaban juntos – Dijo bajando la mirada.
-Pero… yo solo acepté estar con él porque… porque tú estabas con Ayumi-san – Le dijo la ojiperla. Naruto se volvió a sorprender.
-¿Qué? Yo no estaba con ella, Hinata… creo que aquí hubo un enorme malentendido, yo ese día le dije a Ayumi que estaba enamorado de alguien más, así que es imposible que estuviera con ella – El rubio explicó esto mientras se alejaba de la chica y daba unos cuantos pasos -. Ese día iba a decirte lo que sentía por ti, cuando me enteré de que te casarías con él.
-¿Qué? – Bien, se sentía como una estúpida, todo lo había malinterpretado. Había hecho una tormenta en un vaso de agua todo este tiempo, todo el tiempo estuvo equivocada -. Soy… una tonta – Se reclamó a sí misma, enfadada, no podía creerlo, dejar que las cosas llegaran hasta ese punto habiendo hecho sufrir a tantas personas; a Naruto, a Ayumi, a Gaara y a ella misma -. De verdad que soy una estúpida.
-No, Hinata no digas eso – Naruto se volvió a aferrar a ella -. Creo que los dos nos hemos equivocado, pero aun no es demasiado tarde. Vine por ti porque ya no aguantaba más, no quería perderte a manos de otro hombre, y ahora estás aquí, secuestrada – Ambos rieron un poco ante este comentario -. Y quiero que sepas que a pesar de todo te amo.
-Perdóname – Le dijo ella mientras lo abrazaba más fuerte, aferrándose a él con todas sus fuerzas, soltando algunas lágrimas de felicidad por ese momento -. Yo también te amo, te amo mucho Naruto-kun…
-¿Naruto-kun? – Se preguntó él extrañado -. Tú nunca me llamas de esa forma.
-Si lo hago, es solo que es siempre que tú no estás – Corrigió Hinata con una sonrisa, pero con su rostro apoyado en el pecho del rubio -. ¿Qué vamos a hacer ahora?
-Vamos a huir – Le propuso Naruto, a lo que Hinata levantó su vista para ver sus ojos determinados, mientras ella se mostraba temerosa y confundida.
-¿Huir? ¿Estás loco? Yo… yo tenía que estar yendo a Suna ¿Qué voy a decirle a Gaara-kun? Lo voy a hacer sufrir muchísimo y no quiero, él no se lo merece.
-Lo se, pero tampoco se merece que te cases con él sin amarlo ¿No es así? – Dijo Naruto -. Se que él encontrará a alguien, pero tú, Hinata Hyuuga, eres solo mía y no pienso compartirte con nadie – Hinata sintió arder su rostro con estas palabras, su corazón se estremecía, estaba demasiado feliz -. Por eso vayamos juntos, ven conmigo Hinata – Le pidió con una sonrisa.
-¿Pero y el trabajo? ¿Todo? – Preguntó ella, tratando de hacer cambiar de idea a su rubio, pero él solo le sonrió.
-Solo serán unos días, y se que Sasuke estará de acuerdo en darnos unas pequeñas vacaciones – Le aseguró mostrando su dedo pulgar levantado y haciendo una sonrisa como en un comercial de pasta de dientes, a lo que Hinata solo sonrió y asintió con la cabeza finalmente convencida por la loca idea del rubio.
-De acuerdo… entonces vámonos.
Naruto la vio sonreír y no pudo evitar el deseo de volver a besarla. Ahora era suya y nadie se la iba a arrebatar, debía darle las gracias a Ayumi cuando regresara, de no ser por ella se habría quedado esperando a perder a Hinata para siempre. Ahora que podía estar con ella y que sabía que ella le correspondía, de alguna forma veía todo color de rosa. Para Hinata, los besos de Naruto eran los mejores, los más bellos. Sentía como si él hubiese nacido para besarla y eso le podría convencer de ir hasta el fin del mundo, siempre y cuando fuera junto a él.
-¿Crees que esto esté bien? - Preguntó Hinata una vez se separaron para tomar aire, después de cortar tan profundo beso.
-No lo se – Rió Naruto -. Pero si estoy contigo no me importa nada, nada...
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Gaara estaba terminando de archivar algunos papeles, no podía creer cuanto trabajo había tenido en estos días, crimen tras crimen, era algo extraño. No se había detenido ni un momento a descansar, estaba extenuado, agotado, y aun así seguía realizando su ardua labor.
Unos golpeteos a su puerta le distrajeron de su actividad.
-Pase – Indicó.
-Disculpe, señor Gaara – Entró una joven de unos 24 años, de cabello castaño y ojos grises. Estaba un poco nerviosa y se notaba algo incómoda. Vestía su uniforme de agente, y traía un teléfono inalámbrico en la mano derecha -. Tiene una llamada.
-Matsuri – Dijo el pelirrojo en tono de regaño -. No eres una secretaria, no tienes por que hacer este tipo de cosas.
-Lo se, por favor discúlpeme señor – Dijo ella bajando la mirada apenada -. Pero me dijeron que era una llamada importante, creí que debería decírselo.
-De acuerdo – Gaara suspiró. Recibió el teléfono de las manos de Matsuri, las cuales temblaron a su contacto, pero él no lo notó -.¿Bueno?
El que llamaba era nada más y nada menos que el hombre que Gaara había enviado para escoltar a Hinata hasta Suna, sana y salva. Sin embargo el hombre no tenía muy buenas noticias.
-Señor Gaara, me da mucha pena con usted... -Se excusaba vanamente.
-¿Que sucede? ¿Pasó algo con Hinata?
-La señorita fue secuestrada – Informó el hombre un tanto asustado por la reacción que fuese a tener su jefe.
-¡¿Que?! - Gritó tan fuerte que hasta hizo dar un salto a la pobre Matsuri - ¡¿Como que secuestrada?! ¡¿Sabes para que mierda te envié ahí?! ¡Para que la protegieras! ¡¿Es que ni siquiera seguiste al supuesto secuestrador, no lo viste?! - Gritaba exasperado.
-S-si señor, lo vi, era un joven rubio muy escandaloso, lo vi tomar a la señorita mientras yo la esperaba en el interior del aeropuerto. Traté de seguirlo pero conducía muy rápido, lo siento señor.
-¿Eso es todo lo que tienes que decir? ¿Que lo sientes? ¡Estás despedido! - Gritó hecho una fiera y cortó la llamada. Matsuri lo veía preocupada, preguntándose a quien habían secuestrado, y por que su jefe se había puesto así, siendo que él era muy tranquilo.
-¿Está bien señor Gaara? - Pregunta tonta, era obvio que no, pero no hallaba que más preguntar, al verlo tan frustrado, al verlo golpear con fuerza el escritorio.
-No – Respondió con la voz algo quebrada – Hinata...
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Sasuke estaba sentado bebiendo una taza de café, mientras leía el diario. En eso recibió una llamada.
-¿Bueno? Ah Naruto eres tú – Dio un sorbo a su café, pero pasados unos segundos lo escupió - ¡¿Que?! ¿Es que acaso te has vuelto loco? - Preguntaba mientras no dejaba de parpadear por la sorpresa que se había llevado.
En ese momento golpearon la puerta.
-Pase – Indicó sin restarle atención a su llamada telefónica, solo cuando vio entrar a Sakura desvió un momento su atención -. Mira Naruto, de acuerdo, te doy estos días libres, de todas formas no hay mucho que hacer aquí, ya sabes que por más extraño que parezca Akatsuki no se ha movido, si, suerte con Hinata.
Sakura lo miró extrañada, sin decir palabra alguna hasta que él terminara de hablar.
-¿Suerte con Hinata? - Preguntó curiosa -. ¿No me digas que al fin Naruto se decidió?
-Ajá – Asintió con la cabeza – Pero bueno ¿Se te ofrece algo?
-Si, bueno venía por los informes de la autopsia, ya sabes, sobre el caso "trafico de órganos" - Dijo con cierto sarcasmo en su voz la pelirrosa. La verdad estaba un poco enfadada por no haber podido resolver ese caso, y no solo eso, cada vez aparecían más victimas y ya se estaba cansando.
-Ah esos, Shino los tiene, ve a pedírselos – Le dijo Sasuke mirando hacia otro lado. Luego de eso se levantó de su silla y caminó hacia la puerta – Me voy a almorzar ¿No quieres venir?
-No gracias, voy a almorzar con Sai – Dijo en un tono satisfecho la pelirrosa, el que acentuó aún más al ver la expresión de desagrado en el rostro del azabache, cielos como le encantaba hacerlo enfadar -. Así que lo siento mucho.
-Pues que aproveche – Respondió él, cortante, pero con cierto sarcasmo en su voz. Salió de la oficina dejándola sola. Se sentía un perdedor.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
El mar azul, las nubes esponjosas y despejadas en el cielo. El aire playero, el sol radiante. Era un paisaje maravilloso, lleno de turistas de todas partes.
-Hace tiempo que no venía al país de las olas – Dijo Hinata con cierta nostalgia. Naruto la observó detenidamente, sus rasgos finos, su piel blanca, ese aire angelical que la rodeaba. Estaba feliz de que fuese suya, de haber actuado antes de que fuese demasiado tarde y de que se pudiese arrepentir. Hinata lo observó a él ya que no decía nada, y lo descubrió mirándola, clavando tan profundamente sus ojos en ella, que se sintió apenada automáticamente -. ¿Sucede algo?
-No, solo admiraba tu belleza – Le dijo antes de rodearla por la cintura, haciendo que su vestido blanco se arrugara un poco -. Hinata, te amo demasiado – Le anunció escondiendo su rostro en el hombro de la joven ojiperla.
-Yo también, pero no entiendo a que viene esto – Dijo ella cerrando sus ojos, sintiendo la brisa acariciar su rostro y mecer sus cabellos.
-Es lo que siento – Explicó -. ¿Que vas a hacer con él? - Preguntó Naruto, refiriéndose a Gaara. Hinata entendió enseguida a que se refería y dando un suspiro se dispuso a contestar.
-Lo quiero mucho, y no quiero verlo sufrir, pero no puedo estar a su lado, ahora que se que me amas ya no puedo, porque me estaría traicionando a mi misma – Se separó del rubio y tomó su mentón con ambas manos para verlo fijamente a los ojos -. Yo solo quiero estar contigo, nadie más en este mundo puede hacerme tan feliz como tú – Afirmó con una sonrisa, la que Naruto correspondió con otra.
-Eres grandiosa – Le susurró el rubio antes de besarla.
Si, definitivamente iban a estar bien, los dos juntos. Ya nada podría con su amor, nada pudo destruirlo antes, y nada lo haría ahora o en el futuro.
-Todo se arreglará cuando regresemos a Konoha – Dijo Naruto sonriente.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Hinata... - Gaara seguía preocupado por su novia, ignorando totalmente la verdadera razón de que ella no estuviese presente ahí.
Matsuri se acercó con una taza de café bien cargado y la dejó sobre la mesa. Tomó una silla y se sentó frente al joven descompuesto, triste y alterado que era ahora su jefe. Nunca se hubiera imaginado que amara tanto a su prometida. Ella nunca había estado en ese lugar, para Matsuri era como si ellos dos nunca se viesen, pero aun así él estaba muriendo de preocupación.
-"Él la ama de verdad" - Se cruzó esa frase por su mente y su estado de ánimo decayó terriblemente. De alguna forma se sentí frustrada, quería ayudar pero no sabía como. Que inútil se sentía en ese momento -. Ánimo señor Gaara – Fue lo único que se le vino a la mente en ese minuto, lo único que atinó a decir, y que no servía de nada, porque él seguía igual.
-Es que... ¿Como pudo suceder algo así?
-Era un tipo rubio y escandaloso – Las palabras del tipo que acababa de despedir resonaron en su cabeza.
-Rubio y escandaloso... - Volvió a repetir en voz baja, cuando de pronto una imagen de Naruto pasó por su cabeza, como dándole la luz -. Pero claro – Dijo poniéndose de pie.
-¿Que sucede? - Preguntó la castaña extrañada.
-Debo hacer una llamada – Dijo Gaara tomando el teléfono y marcando un número bastante familiar - ¿Bueno? Habla el jefe de policía. Si, quiero que me de el número de una patente, el nombre del dueño es Naruto Uzumaki, gracias espero.
La castaña se limitaba a observar a su jefe mientras anotaba dicho número, sin hacer o decir nada. De alguna manera, para ella era suficiente el ver que ya no se encontrara tan desesperado, era un gran alivio.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
En un bar de mala reputación, donde las mujeres se paseaban en poca ropa junto a sus clientes, se encontraban tres de los miembros de Akatsuki. Charlaban mientras bebían uno que otro trago.
-Entonces dices que todo va muy bien Sasori – Dijo Itachi sonriendo complacido. El pelirrojo asintió mientras alzaba una copa.
-La jovencita es bastante fácil de manipular, como una marioneta. Se ha enamorado por completo de mi, soy todo un galán – Dijo dándose aires de grandeza -. Deberían alabarme.
-¡Ja! - Se burló Deidara -. Yo podría haberlo hecho mil veces mejor que tú, no se por que no me lo pediste a mi Itachi.
-Simplemente porque tu rostro es el más conocido de todos nosotros. Sasori hasta ahora se ha mantenido invicto, a pesar de ser el que más se mueve al momento de las transacciones con Orochimaru. Tú para lo único que sirves es para llamar la atención – Le explicó seriamente el Uchiha, haciendo que el rubio se sintiera muy ofendido.
-Hmp, no es cierto, no solo sirvo para llamar la atención ¿No recuerdas que gracias a mi sus culos han sido salvados incontables veces? ¿Es así como esta organización agradece mis esfuerzos? - Decía Deidara llorando falsamente.
-Tampoco te pongas en ese plan, ridículo – Dijo Sasori -. Siguiendo en lo que es de verdad importante, estoy cerca de nuestro objetivo.
-Ya veo, que bien por ti – Itachi dio un sorbo a su lata de cerveza, vaciandola en el acto – Recuerda que debes hacer que te presente a su hermana, si no esto no tendrá ningún sentido.
-Si ya se, no necesitas volver a repasarme el plan. Salir con la hija menor de los Hyuuga, sacarle información acerca de su familia y en especial de su madre y hermana. Acercarme también a su hermana, bla, bla, encontrar las pruebas – Repitió el pelirrojo como recitando un poema, solo que con menos gracia y más sarcasmo. Deidara no les ponía atención, estaba demasiado distraído viéndole las piernas a una camarera de larga cabellera roja.
-¿Que tanto ves Deidara? - Le preguntó Itachi.
-¿No creen que esa pelirroja de allá está como quiere? - Preguntó mientras la apuntaba con su índice. Sasori e Itachi al verla solo sonrieron de medio lado.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Señor Neji, tiene una llamada en la línea 2 – Decía la secretaria del castaño por el intercomunicador. Neji levantó el auricular y respondió a esa llamada, mientras la secretaria entraba ahora a su oficina con unos cuantos papeles en sus manos, todos muy pesados al parecer porque al dejarlos sobre el escritorio del presidente, suspiró hondamente ya mucho más aliviada -. Veo que los has encontrado – Dijo Neji con satisfacción una vez terminó su llamada -. Bien hecho.
-Gracias señor Neji, me tomó bastante tiempo reunir todos estos informes desde hace diez años atrás, espero que le sean útiles – Dijo haciendo una leve reverencia para salir de la oficina cerrando la puerta.
-A ver – Se levantó del asiento y tomó una de las tantas carpetas, algunas ya arruinadas por el paso de los años -. ¿Que sorpresa será la que guardan estos informes?
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Sai, ya deja de bromear jejeje – Decía Sakura riendo divertida junto al moreno. Se llevaban tan bien que parecía mentira. Ambos estaban en un restaurante almorzando, pero en las mesas exteriores.
-No es una broma, es de verdad – Contaba él muy animado, observando la sonrisa de la pelirrosa, pero que sonrisa pensaba él.
-Eh, esperame un momento, voy al baño y ya regreso – La pelirrosa se puso de pie tomando su pequeño bolso y se dirigió al baño.
-Hoy es el día Sakura, de alguna forma creo que este día es perfecto – Murmuró Sai mientras la veía alejarse.
Una joven rubia de ojos azules entraba al mismo lugar para ir a almorzar. Se dirigía a sentarse en una de las mesas exteriores cuando divisó a aquel moreno. Enseguida se ruborizó reconociéndolo, era el mismo chico por cual gracias a él tenía una mejor puntería.
-Es Sai... - Murmuró Ino con una sonrisa.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Que hermoso es el mar ¿No crees Naruto-kun? - Preguntó Hinata recargada en el pecho del rubio. Ambos veían al mar sentados en la arena. Naruto llevaba puesto un traje de baño y su camisa blanca totalmente desabotonada, mostrando su bien formado cuerpo. Mientras que Hinata llevaba puesto un bikini color amarillo y una pañoleta blanca amarrada a su cintura. Ambos se sentían como en unas verdaderas vacaciones y no pensaban en nada más que en ese momento.
-Ajá, está muy lindo, me están dando ganas de ir a mojarme, oye Hinata, vamos al agua – Decía muy emocionado, a lo que a Hinata le apareció una gotita en la frente. Naruto siempre, a pesar de todo seguía siendo aquel alegre e insensato, que a ella tanto le gustaba.
-Bueno – La ojiperla se puso de pie -. Pero el último en llegar es una lenta tortuga – Mientras comenzaba a correr.
-¡E-eso es trampa Hinata! - Gritó el rubio corriendo detrás de ella -. ¡Espérame!
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Sai... – Ino se acercó al moreno. Él la observó fijamente, pero sin decir nada, era como si no la reconociera -. ¿No me recuerdas? - Preguntó algo desilusionada.
-Lo siento...- Sai guardó silencio un poco más, agudizando su mirada, hasta que hizo un gesto que parecía indicar que la recordaba - ¿Ino?
-¡Si! - Respondió ella extrañamente emocionada – Que bueno que me recuerdas, quería hablarte, no había tenido la oportunidad de agradecerte por lo que hiciste por mi la otra vez.
-¿Eso quiere decir que has mejorado? - Sai la miró con una sonrisa, poniéndola algo nerviosa. La rubia asintió con la cabeza también sonriendo, pero en ese momento algo, o más bien alguien arruinó por completo su feliz reencuentro.
-¿Ino-cerda?
-¿Frente de marquesina?
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Naruto... - Mascullaba Gaara con rabia -. Note perdonaré lo que has hecho, juro que me las vas a pagar.
-Gaara – Temari entro a su oficina. Matsuri le había contado lo que había sucedido y ella no se lo podía creer -. ¿Entonces es verdad? - Adivinó debido a la expresión en el rostro de su hermano.
-Ese maldito de Naruto se la llevó, pero ya estoy haciendo mis averiguaciones. No se saldrá con la suya – Decía apretando sus puños.
-Pero Gaara, Hinata se ha ido con él ¿Acaso crees que vale la pena buscarlos?
-Claro que si, ya te dije que no iba a perdonarlo, voy a ir a buscarlo personalmente.
-Gaara... - Murmuró preocupada.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
La joven pelirroja del bar estaba llevando unas bandejas a la barra. Su corta minifalda no dejaba mucho a la imaginación y al igual que las demás camareras robaba suspiros y hacía que a los hombres se les cayese la baba viéndola.
-¿Hasta cuando tan exhibicionista Karin? - Le habló una de sus compañeras de trabajo. Su cabello también era rojizo, pero mucho más claro. También vestía una minifalda atrevida, pero ella no se lucía tanto como su amiga -. Joder estás haciendo que todos estos cabrones calentones se te queden viendo – Y al parecer no gozaba de un excelente vocabulario.
-Déjame en paz Tayuya, a los hombres hay que hacérseles notar – Decía sonriendo despreocupada -. Me gusta sentirme bien conmigo misma.
-¿Y siendo una puta te sientes bien? - Preguntó Tayuya alzando una ceja. Karin solo la miró sonriente aún, ajustando sus anteojos.
-No soy una puta, solo disfruto mi juventud y belleza, no soy una amargada como tú – Dijo irónicamente. Tayuya no le respondió, solo se largó a reír. La verdad es que ellas eran ese tipo de amigas que se hablaban con toda la verdad y franqueza del mundo, sin importar que fuera.
-Eres una cabrona.
-Ey, ese vocabulario no es bueno para este lugar Tayuya, una dama debe comportarse – La regañó el barman, un hombre bastante robusto y de mirada seria -. El señor Orochimaru se molestará si sabe que has ahuyentado a la clientela.
-Oh, cállate maldito culo gordo.
-Pero Tayuya...-
-¡Que te calles jodido imbécil! - Gritó furiosa. El hombre solo la miró desconcertado y siguió con su anterior tarea, que era refregar tranquilamente un vaso con un pañuelo para limpiarlo.
-Perdónala Jirobou – Dijo Karin conteniendo una risotada -. Ya sabes lo cabeza dura que se pone Tayuya.
-Si, como digas – Respondió Jirobou con una gotita en su frente, siguiendo con lo suyo.
-¿Como que cabeza dura, Karin? - Espetó molesta la pelirroja con una vena marcada en su frente. Pero en ese momento dejó su rabia de lado al ver como dos chicos apuestos se acercaban a ellas, uno rubio y el otro pelirrojo, mientras un tercero levantaba una copa desde su mesa.
-Buenos día señoritas, ¿me darían el honor de saber sus nombres? - Dijo Sasori caballerosamente, dejando ruborizadas a las dos "damas".
-"Este tipo es un engreído" - Pensó para sí Deidara al verlo actuar tan arrogantemente.
Itachi, mientras sonreía y divisaba a las dos chicas, algo pasaba por su mente, una idea que de pronto surgió.
-¿Y si... usara a estas chicas? - Volvió a sonreír, pero con algo de malicia. Algo malo estaba planeando.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-¿Se puede saber que es lo que haces aquí, Ino-cerda? - Preguntó Sakura con una enorme venita en su frente, y conteniendo el deseo de golpear a la rubia -. ¿Y sobre todo que haces hablando con MI cita?
-¿Tú cita? - Ino la miró burlonamente - ¿Acaso alguien como tú puede salir con un chico como Sai?
-¿Que quieres decir con eso? - La pelirrosa se veía más enfadada ahora.
-Exactamente eso, frente de marquesina – Entre ambas apareció un rayito, mientras se veían con odio.
-¿Por que no te largas cerdita?
El ambiente estaba tenso, y los clientes del lugar se sentían intimidados ya que las chicas emanaban una oscura aura, casi demoniaca.
-Jajajajaja.
-¿Eh? - Las dos detuvieron su pelea al oír como Sai se comenzaba a reír. Ambas se pusieron rojas de la vergüenza, y no era para menos después del ridículo que habían hecho.
-¿Que es tan gracioso Sai? - Le preguntó Sakura enfadada. Ino solo se cubría la cara con ambas manos, mientras Sai terminaba de reír.
-Lo siento, es que ustedes dos son muy infantiles, y se parecen mucho – Respondió el pelinegro.
-¿Nosotras? - Se preguntaron al mismo tiempo - ¿Yo me parezco a ella? - Y se apuntaron entre sí.
-¿Lo ve? Son idénticas – Dijo Sai con una sonrisa. Ambas se enfadaron he hicieron un desprecio al moreno, quien seguía riendo, pero en menor intensidad.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
La noche ya se acercaba. Había sido un maravilloso día para Naruto y Hinata, el primer día de su amor, y después vendrían muchos más.
El sol estaba cayendo en el horizonte, mientras ambos lo observaban desde lo alto de un risco.
-Que bello es ¿Verdad? Los colores del atardecer se me hacen hermosos – Dijo Hinata, abrazada del rubio.
-Si, pero creo que son un poco triste ¿No te parece? El atardecer es el momento en que el día muere.
-Si, pero también es el único instante en el que la noche y el día pueden tocarse. Ya que ellos están condenados a verse solo cuando el sol se ponga – La ojiperla habló en un tono triste, que hizo que Naruto la abrazara fuertemente, apegándola a él -. Es algo triste...
-Si, pero al menos no somos el día y la noche – Dijo el rubio sonriendo. Hinata lo observó, viendo el reflejo del atardecer en sus ojos azules, viendo su propio reflejo. Era verdad, ellos no eran el día y la noche, por lo tanto, podrían estar juntos siempre.
-Tienes razón – Dijo ella acomodándose en su regazo – No tengo por que sentirme triste, porque siempre estaré a tu lado.
-Si.
Finalmente el sol se extinguió y la luna apareció en medio del cielo estrellado, mientras los dos jóvenes expresaban su amor con una apasionado beso, el viento parecía susurrar, y el mar golpeaba las rocas en la orilla.
-Hinata, es hora de dormir, vamos al hotel.
-Hai – Hinata asintió con la cabeza. Ambos se pusieron de pie, pero extrañamente Hinata se quedó paralizada al recordar que ambos se habían registrado en la misma habitación -. ¿La misma... habitación?
-¿Hinata? - Naruto pasó su mano frente al inerte rostro de la ojiperla - ¿Estás bien?
-El mismo... cuarto – Volvió a repetir antes de desmayarse, con el rostro completamente rojo.
-¡¿Hinata?! - Naruto se apresuró a atraparla antes de que cayera al suelo.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Ya eran las diez de la noche y Neji aun seguía revisando los informes que le había traído su secretaria. Estaba sorprendido de haber encontrado tantas cifras tan altas, más o menos en las fechas que le había dicho su tío, lo que solo confirmaba los negocios de su abuelo con Akatsuki. Todos sus contactos habían sido usados por la banda para trabajar todo este tiempo desde las sombras, con razón jamás eran atrapados. Y no solo eso, había lavado de dinero incluido, eso perjudicaría enormemente a la empresa si se llegaba a saber.
-Tengo que hacer algo ¿Pero que? Si esto sigue así, nos iremos a la quiebra...
Se dejó caer sobre el asiento, preocupado. En ese momento su celular comenzó a sonar. Observó la pantalla y sonrió un poco.
-¿Bueno, Tenten?
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Sakura y Sai caminaban hacia la casa de ella. Lamentablemente no tenían trasporte hoy, el auto de Sakura estaba en reparación y el de Sai se había quedado sin gasolina y no lo había utilizado hoy.
Ella estaba aún un poco molesta por las burlas del moreno, pero más que nada por haberse encontrado a Ino, coqueteandole a Sai. De alguna forma eso le molestaba bastante ¿Es que acaso él no estaba interesado en ella? ¿Por que tenía que estar hablando con esa cerda?
-Así que conoces a Ino, jeje, fue una sorpresa para mí – Dijo de pronto Sai, haciendo que la pelirrosa se parara en seco, como estática.
-Si, fuimos compañeras en la escuela... solíamos... pelearnos por Sasuke – Esto lo dijo con un atisbo de rabia en su voz, como si se arrepintiese de lo que hizo en el pasado por el Uchiha.
-Ya veo... - La sonrisa de Sai se borró instantáneamente al oír ese nombre, y es que cada vez lo odiaba más, no podía soportar el hecho de que él hubiese hecho sufrir tanto a Sakura -. ¿Y eso ya no sucede? - Preguntó con su sonrisa falsa.
-No se a que te refieres, yo no se lo que sienta Ino, pero yo... por Sasuke – Sakura bajó su mirada, pero luego volvió a subirla, determinada -. Ya no siento nada por él.
-Eso me tranquiliza – El pelinegro dio un suspiro, haciendo que Sakura lo mirase -. Estaba celoso porque creí que aún amabas al Uchiha – Dijo sonriendo, pero esta vez en serio.
-¿Estabas... celoso? - Sakura se quedó muy sorprendida, más aun cuando lo sintió aprisionar su cintura y robarle un beso que no se negó a recibir. La verdad era que Sai besaba muy bien, era un gran chico y de seguro la haría olvidar para siempre a Sasuke, y ya lo estaba logrando.
Para Sai fue un agrado sentir que su beso fue correspondido. Como Sakura rodeaba su cuello con ambas manos y hacía más intenso el roce. Así, para ellos la noche recién comenzaba.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-¿Donde estoy? - Hinata abrió lentamente sus ojos, observando el interior de la habitación. Estaba acostada en la cama, aun con las mismas ropas y tapada con una manta - ¿Naruto-kun? - Se preguntó mirando para todas partes.
-Ya despertaste, que bueno – Naruto apareció desde el baño. Se sentó en la cama mientras ella aun seguía recostada – Me diste un susto de muerte Hinata, no vuelvas a hacerlo – Dijo en tono de regaño.
-Gomen ne, Naruto-kun, pero es que... de pronto me sentí muy avergonzada.
-¿Avergonzada por que?
-Bueno pues... tú, antes ni si quiera volteabas a verme, yo sentía que nunca me verías como a una mujer. Tenía miedo de que nunca te fijaras en mi, y cuando pensé que esta noche estaríamos juntos... - Hinata hizo una pausa mientras su rostro se volvía completamente rojo – Yo sentí miedo, nervios y vergüenza, porque yo... yo... nunca he...
-Hinata, se lo que quieres decir, y de verdad no quiero obligarte a nada, aunque me sorprende lo que me dices – Naruto sonrió un poco – Pero también me hace feliz.
-Naruto-kun... - La ojiperla lo miró sorprendida, nunca pensó que él la entendería tan fácilmente, era como si él supiese todo lo que ella sentía solo con verla a los ojos.
Naruto se acercó a ella y la abrazó, escondiendo su cara entre el cabello azulado de Hinata que estaba esparcido sobre la cama.
-Yo quiero que estés conmigo, pero eso será cuando tú quieras.
-Yo quiero estar contigo, es solo que tengo miedo de no ser lo que tú esperas – Dijo Hinata cerrando sus ojos.
-Tú eres mucho más de lo que había soñado – Naruto se levantó un poco para verla a los ojos. Su cuerpo estaba sobre el de ella, mientras acariciaba tiernamente el rostro de su novia – Y te esperaré todo el tiempo que quieras.
-Pero yo ya he esperado demasiado – Dijo Hinata antes de besarlo. Naruto enseguida respondió su beso. Hinata ya no se sentía insegura, ahora estaba decidida a llegar hasta el final junto a Naruto.
Los nervios volvieron en un momento al sentir las manos del rubio recorrer su pierna e ir subiendo su vestido, pero lentamente se disiparon. Naruto también podía sentir las manos de Hinata sobre su espalda, su cabello, su pecho. Sentía como ella desabotonaba su camisa con extrema lentitud, tanta que lo estaba volviendo loco, y finalmente terminó por subir el vestido de Hinata, hasta quitárselo por completo, luego de lo cual cayeron sobre la cama llenándose de besos.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Gracias por invitarme Tenten – Decía Neji. Ambos estaban cenando en un restaurante. Ella lucía espléndida y Neji se percataba de eso.
-De nada, sabes que puedes contar conmigo – Dijo Tenten sonriendo.
Durante el tiempo que había pasado los dos se habían hecho muy buenos amigos y, aunque existía una evidente atracción física, aun no sucedía nada más.
-No sabes lo que me ha pasado, Tenten las cosas están mal.
-¿Es por tu empresa verdad? Hinata también me comentó algo, pero la verdad es un poco más cruel que eso ¿No?
-Es horrible, podría quedar arruinado gracias a los malos negocios de mi abuelo, no se que hacer.
-¿Neji Hyuuga no sabe que hacer? - Tenten lo miró sonriendo, como si no creyera lo que él decía.
-No te burles de mi Tenten, no soy un tipo tan genial como todo el mundo cree, a veces no se como resolver los problemas – Neji miró a otro lado, frunciendo el ceño.
-Se que lo resolverás, y mientras esas pruebas no sean encontradas no corres peligro, además lo que pasó no ha sido tu culpa, no tienes por que sentirte así.
-Pero no quiero que todo se pierda, el trabajo de toda mi familia.
-Se que saldrás adelante – Dijo la castaña con una sonrisa, animando a su amigo.
Neji la observó fijamente, y también sonrió.
-Tienes razón, gracias Tenten.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-Señor Gaara... - Matsuri se dejó caer sobre su cama dando un gran suspiro al pensar en su jefe. Estaba muy preocupada por él, por lo de su novia -. La novia del señor Gaara... ojalá y no tuviera novia.
Sintió arder su rostro con estas palabras, cielos pero que tonta, no podía estar sintiendo eso por alguien que jamás la había volteado a ver, al menos no como ella quería. Su jefe Gaara usualmente era muy amable con ella, y de vez en cuando charlaban de cosas triviales, pero él siempre salía con su novia. Matsuri sentía envidia de esa dichosa novia, ella desearía estar en su lugar.
-Pero que tonta, el señor Gaara nunca se va a fijar en ti, deberías caer en cuenta, Matsuri baka – Se regañó a sí misma.
Se recostó de lado dando otro suspiro.
-Señor Gaara...
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Las luces del alba se asomaban por las ventanas del cuarto en donde habían dormido Naruto y Hinata. Ella aun seguía dormida, mientras él la observaba, con una expresión tierna en su rostro, acariciando su mejilla.
-Hinata... eres tan linda – Decía con una sonrisa.
-Naruto-kun... - Murmuró la ojiperla mientras se daba una vuelta en la cama, lo que la hizo despertar. Al ver a Naruto a su lado, recordó toda la noche anterior, sus besos, sus caricias...
Su rostro ardía otra vez, pero estaba tan feliz que no le importó.
-Que bueno que ya despertaras, pensé que te ibas a quedar a dormir para siempre.
-¿Por que dices eso? - Preguntó haciendo una mueca.
-Bueno pues, porque es tardísimo y tú siempre te levantas tempranísimo, aunque comprendo que tuvieses sueño – Dijo el rubio con una risita pícara. Hinata se sonrojó violentamente y le dio un leve golpe en el hombro.
-¡N-Naruto!
-Jejeje no te enojes – Naruto le dio un pequeño beso en la frente, luego se levantó de la cama – Bien, es hora de levantarse, es tarde y el día está precioso.
-Es verdad – Lo secundó Hinata.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
-No se que hago aquí, rayos – Decía Sasuke. Estaba parado afuera de la casa fumando un cigarrillo. Miraba hacia su casa esperando a verla salir.
En ese momento Sakura salió de su casa junto a Sai, mientras ambos se besaban. Sasuke no lo podía creer, Sakura y Sai saliendo juntos de la casa de ella, era obvio lo que había pasado entre ellos. Se sintió mal, no podía negarlo, le dolió ver a Sakura y a Sai así, pero su orgullo era demasiado grande como para hacer alguna cosa, por lo que solo arrojó el cigarrillo y se alejó de ahí.
-Oye Sai... ¿No te sientes como observado? - Preguntó guindad del cuello del moreno.
-No, mmm bueno tal vez sí.
-¿Eh?
-Me estás observando en este momento ¿No? - A Sakura la apareció un gotita en la frente.
-No me refería a eso, torpe.
-Bueno, también me sentí observado toda la noche, no sabía que preferías hacerlo con la luz prendida – Dijo con su sonrisita, cosa que avergonzó de sobremanera a Sakura.
-¡Sai! No es cierto, fuiste tú el que encendió la luz.
-Jejeje, bueno eso no importa, es hora de irnos.
-Si, pero por favor no vuelvas a decir eso de nuevo o te golpearé – Decía la pelirrosa muy sonrojada. Sai solo sonrió y asintió.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Hanabi se encontraba ya a las afueras de la universidad, era día sábado pero debía hace unos deberes pendientes. Se dirigió a la biblioteca y se puso a ojear unos pesados libros de medicina.
-¿Que ves? - De pronto escuchó una voz detrás y se volteó enseguida.
-Kei-san – Hanabi al verlo esbozó enseguida una sonrisa. "Kei" también le sonrió –. Etto, estaba terminando unos deberes pendientes.
-¿En sábado? Vaya que eres estudiosa.
-No es para tanto – Decía riendo nerviosa.
-Bueno, si quieres puedo ayudarte – Sonriéndole -. Claro, solo si tú quieres.
-Claro – Respondió Hanabi con una sonrisa y un pequeño sonrojo en sus mejillas.
-"Que fácil está resultando este juego, la muñeca pronto caerá" - Pensaba Sasori.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Itachi estaba en el bar de Orochimaru, hablando con el mismo dueño, parecía que trataba de convencerlo de alguna cosa.
-Vamos Orochimaru, solo será por un tiempo.
-No puedo prestarte a mis empleadas para satisfacer tus necesidades Itachi – Respondió el hombre cortante.
-No es para eso, es para algo mucho mejor, pero no puedo contarte ahora, solo te digo que nos va a sacar de muchos problemas.
-Bueno... solo te preso a Karin, aunque es una de las mejores, por lo mismo creo que le sacarás buen provecho, pero debes devolverla.
-Claro.
-Hablan de ella como si fuese mercancía – Dijo un tipo de lentes y cabello blanquecino que se acercó a ellos.
-Eso son todos para mí, Kabuto – Dijo Orochimaru riendo de forma oscura -. Solo son mercancía, cuando ya no sirven me deshago de ellos, y lo mismo haré con Akatsuki – Al decir esto miró a Itachi, el cual sonrió
-Claro, claro – Levantó las manos como rindiéndose -. No vamos a dejar de serte útiles, ya verás.
*· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·**· - _ - ·*
Naruto y Hinata estaban saliendo del hotel, iban por la recepción, cuando se encontraron con alguien que no esperaban.
-Hasta que se aparecen – Dijo con una mirada fría que jamás habían visto en él, hasta les llegaron a dar escalofríos.
-G-Gaara – Dijo Naruto.
-Gaara-kun...
-Al fin los encuentro, la verdad es que no me costó demasiado, eres muy obvio Naruto – Gaara mostraba tanta rabia en su mirada, que no podía contenerse -. Eres un maldito traidor.
-No Gaara, no entiendes, Hinata y yo nos queremos – Trataba de explicar el rubio, pero Gaara estaba cegado por la ira.
-¡Cállate! - Gritó -. ¿Te hacías llamar mi amigo? ¿Robándome a mi novia? ¿Que clase de amigo eres eh?
-Gaara calmate – Naruto se acercó a él, pero Gaara lo recibió con un puñetazo en la cara, dejándolo tirado en el suelo.
-¡Naruto-kun! - Gritó Hinata yendo hacia él.
-Estoy bien Hinata – Naruto se limpió la sangre del labio, viendo fijamente a Gaara. El pelirrojo no había tenido suficiente, necesitaba descargar su rabia, estaba demasiado dolido por todo eso, pero más que nada porque Hinata había decidido irse con Naruto, eso era lo peor que le habían hecho.
-Ambos... son unos traidores – Decía empuñando sus manos.
-Gaara-kun, por favor – Hinata se puso de pie y se acercó a él, lentamente. La gente que estaba al rededor veía el hecho un tanto asustados, pero no se entrometían -. Gaara-kun por favor perdóname, se que he hecho todo mal – Se acercó más a él, hasta quedar frente a frente -. Yo no quería lastimarte, lo siento mucho.
La ojiperla lo abrazó mientras lloraba. Naruto se puso de `pie observando la escena.
-Hinata... perdoname tú, por no poder hacer que me ames – Gaara también la abrazó, la rabia ya había pasado, ya no podía estar enojado con ella porque simplemente la amaba -. Yo tampoco quería esto.
-Gaara... - Naruto se sintió culpable, en esos momentos él era el malo de la película, pero no podía hacer otra cosa, deseaba más que nada estar con Hinata.
-Perdón Gaara-kun – Volvió a repetir la ojiperla.
Continuara...
Avance:
Gaara ha perdonado a Naruto y a Hinata, pero su corazón sigue herido, lo que lo llevará a buscar un reemplazo de Hinata y hará todo mal. Hinata y Naruto pasan unos días más en el país de las olas y regresan, se enfrentan al caso del tráfico de órganos, el dolor de cabeza de Sakura. Sakura y Sai han entablado una relación y es cuando Sasuke finalmente se da cuenta de lo que siente, pero alguien más aparece en su vida.
Próximo capitulo: Infiltración.
Bueno, como dije antes si tienen alguna duda solo pregunten. Gracias a todos por leer este fic y estar atentos siempre a cuando subo la conti. He estado muy inspirada con este fic, a por cierto si hay algo que no entendieron todo siempre lo voy explicando en los siguientes capítulos, como por ejemplo el famoso plan de Akatsuki, que les debe haber quedado más o menos claro.
PD: En este fic no existe Pein como tal, es decir, existen Nagato y Yahiko, pero por separado ¿Me explico? Por eso en el capi anterior Itachi se refería a él como Nagato.
Bueno, ahora me voy, una vez más gracias.
¡Bye!
