ABC Challenge

Jurar

Por Kasumi Mist
Septiembre 16/ 2011

Summary: Señorita Waterflower, ¿promete serle fiel a este hombre que hoy toma como esposo en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de su vida hasta que la muerte los separe?. Sí, lo juro.

Rating: K+
Género: Romance/ Angustia
Pareja: Ash Ketchum/ Satosih + Misty/ Kasumi [Pokéshipping/ AAML]


- Agradezco que me estés acompañando en estos momentos—confesó un hombre de 24 años mientras, nervioso, se dejaba acomodar la corbata.

- Tranquilo, lo peor que puede pasar es que tropieces antes de dar tu discurso—respondió la hermosa joven que lo acompañaba fingiendo seriedad.

- Y seré recordado como el único maestro pokémon que cayó sobre la orquesta el día de su investidura y todos tus retadores se reirán de ti por tener un novio tan torpe—no pudieron evitar reír ante el absurdo escenario.

Suspiró la chica mientras, dándole un suave golpe en los hombros, le sonreía con ternura.

- Estarás perfecto.

- Te amo, Misty—Pronunció sonriente mientras, tomándola por la cintura, la miraba a los ojos.

- ¿Y?—Respondía ella fingiendo indiferencia sintiendo cómo era objeto de la sarcástica mirada del moreno.

- ¿Entonces tú no me amas?—Insistió mientras le penetraba el alma con esas orbes ámbar. Ella sonrió.

- Sí, te amo—Afirmó con absoluta convicción mientras se perdía en un apasionado beso.


- No te preocupes, te estaré esperando en nuestra habitación—Respondió al atento hombre que le llamaba a su pokégear.

"Sí, te amo" fue lo último que pronunció antes de cortar la llamada.

Sí, te amo.

Repetía esa frase con tanta soltura, con tanta facilidad y tan poco sentido que muchas veces cuestionaba su uso de razón. No podía decir con certeza cuándo esas palabras que antes con excesivo recelo pronunciaba se habían transformado en un proceso automatizado que le ayudaban a seguir día a día lidiando con la mentira que llevaba por vida, pero cada día se lo cuestionaba menos.

Suspiró mientras ingresaba a la lujosa suite del hotel Vaguelone acompañada sólo de su bolso de mano: él llegaría con el resto del equipaje luego de solucionar un par de inconvenientes tenidos en aduana. Se deslizó con gracia a través de la habitación y osó mirar por la ventana: los rayos de sol se hacían sentir fuertes en el paradisiaco pueblo Undella , mas eso no impedía a los turistas disfrutar de las olas características del lugar. Vio un par de Wingull volando sobre el mar, uno que otro Remoraid saltando de vez en cuando sobre las cristalinas aguas y, lo que más llamó su atención, un cardumen de Horsea (especie que no se encontraba de forma autóctona en la zona conforme dictaba su amplio conocimiento en pokémon acuáticos) desplazándose posiblemente a aguas más apropiadas. Sintiéndose un poco más tranquila, creyó haber conseguido un poco más de fuerza para continuar.

Giró sobre sí misma para analizar el lugar donde se encontraba: un minimalista, pero lujoso, cuarto decorado con motivos marítimos y mucha clase: decidió no prestar mayor atención al ambiente principal para en su lugar ir al baño a refrescarse. Lavó su rostro con cuidado para luego verse al espejo: ese largo vestido floral acompañado de su gigante sombrero le otorgaban un aire exótico al que no estaba acostumbrada (pero le gustaba). Retocó su labial y reaplicó un poco de rubor: lo cierto es que se sentía más pálida de lo normal y necesitaba estar por lo menos radiante en esa tan particular ocasión. Trató de sonreírle al espejo buscando esa seguridad que tanto anhelaba y, sabiendo que no lo había conseguido, se quitó el sombrero y cerró los ojos durante unos instantes.

- Señorita Waterflower, ¿promete serle fiel a este hombre que hoy toma como esposo en las alegrías y en las penas, en la salud y en la enfermedad, y así, amarlo y respetarlo todos los días de su vida hasta que la muerte los separe? -

Abandonó el baño en suite para luego dejar su no tan liviano bolso sobre la cómoda. Lo primero que llamó su atención fue una botella de lo que parecía ser champaña con un enorme lazo rojo en la boca de la misma y una minúscula tarjeta colgando del lazo: "Feliz luna de miel. Atentamente, Staff Hotel Vaguelone".

- Sí, lo juro -


- ¿Dónde quieres que sea nuestra luna de miel?—preguntó mientras se acurrucaba con su prometido.

- Siempre he querido volver al pueblo Undella, allá vacacionan muchos miembros de la Elite Four de diferentes regiones y me encantaría poder volver a desafiarlos.

- ¿Acaso todo el día piensas en batallas pokémon?—regañó la chica sentándose de forma súbita.

- ¿Dónde propones tú?—cambió de tema el fastidiado moreno mientras se apoyaba en el respaldo de la cama.

- ¡Cabo Celeste!—respondió emocionada—¡es el lugar más romántico de Kanto!, ¡Bill dijo que incluso podría prestarnos su cabaña y pediría a la Oficial Jenny que cerrara el puente un par de días para darnos privacidad!.

- ¿Es legal eso o puedes hacer lo que quieras por ser líder de gimnasio en Ciudad Celeste?...

- ¡Eso no importa!, ¿qué opinas?—sus esmeraldas resplandecieron de esa forma que él tanto adoraba. Sonrió derrotado mientras tomaba su mano.

- Cabo Celeste será.


Súbitamente, soltó la botella de champaña mientras soltaba un gemido asustado. Era real, era tan real que no sabía si podría algún día lidiar con ello. Miró la cama tamaño king y los arreglos de rosas que la administración del hotel había preparado para ambos para luego, levemente descompensada, observar el lugar donde pasaría su primera noche como señora.

Con la respiración agitada, hizo un intento supremo por calmarse. Con mayor cuidado, recogió la botella que había botado instantes atrás (y agradeció al aire que la misma no se quebrase) y la dejó entre las almohadas de la cama, esperando que cuando su acompañante llegase la pudieran abrir y así los grados de alcohol en el cuerpo le facilitaran el trabajo (porque por muy mal que la estuviera pasando, todavía tenía la clase suficiente para saber lo espantoso que sería que él la viese con un par de injustificadas copas en el cuerpo).

Se acercó a la ventana para respirar de esa brisa marina que la enamoraba y tranquilizaba: el caluroso día afortunadamente había encontrado su acompañante perfecta en la fresca brisa que corría y Misty lo agradeció. Cerró los ojos mientras se dejaba llevar por la calma que el suave viento sobre su sedoso cabello le proporcionaba.


- ¡Déjame sola, Ketchum!—gritó indignada a sus 20 años de edad mientras, con los ojos llorosos, dejaba la residencia de Pueblo Paleta.

- Misty, ¡espera!—exclamó el aludido en retorno mientras la seguía.

El moreno corrió tras ella hasta que la sujetó del brazo. Por su parte, la pelirroja lo fulminó con la mirada: el rojo en sus ojos hacía más evidente su sentir y, por muy orgullosa que fuese, en aquella ocasión no le importó que él se diera cuenta de lo que pasaba.

La miró con arrepentimiento y ternura. Sentía cómo las lágrimas amenazaban por salir de sus marrones, pero era lo que menos le importaba en esos momentos: sabía que se había equivocado como nunca en la vida y, aunque le habían enseñado a lidiar con las decisiones que él tomara, no estaba dispuesto a perderla a ella por un error. Su respiración agitada y los suaves sollozos de la chica eran el único sonido que acompañaba a la conversación: ni siquiera los Pidgey del profesor Oak o esos Growlithe que solían pasear durante las tardes se atrevían a interrumpir.

- No quiero perderte, Mist—su varonil voz se quebró al pronunciar el nombre de la presente.

- Debiste pensarlo antes de decir esas cosas, Ash.

- Lo sé, Mist, lo sé…

- Y no me digas Mist—respondió seca—es más, mejor no me hables en lo absolu..-

Y siendo la suave brisa de Pueblo Paleta la única testigo de ese evento, la besó contra un árbol de forma apasionada.


Tomó aire mientras miraba una vez más la habitación: las tarjetas de felicitaciones, el corazón de pétalos... todo resultaba demasiado para ella, por lo que decidió simplemente obviarlo mediante tareas mundanas.

Abrió su no tan pequeño bolso y empezó a acomodar sus pertenencias básicas: sacó una a una algunas prendas y las dobló con cuidado dentro del cajón de la majestuosa cómoda; ordenó sus cremas, cosméticos y perfumes en el tocador y organizó sus documentos uno a uno sobre el que decidió adoptar como "su" velador. Al encontrar su agenda, no pudo evitar ver cómo algunos documentos se asomaban entremedio de las páginas: certificados de matrimonio, cheques por cobrar y una que otra boleta fueron ordenados conforme la relevancia que ella estimó pertinente. Lo que no esperaba reconocer era una foto.

Sonrió con nostalgia tras reconocer a los personajes del retrato. Al medio se encontraba un hombre de piel oscura con ojos rasgados y sonrisa perfecta, en su brazo izquierdo abrazaba a una alta y esbelta joven de alrededor de 18 años de cabello mandarina y ojos verdes que, notoriamente disgustada, le hacía una mueca a un tercer personaje que era abrazado por el brazo derecho del otrora criador pokémon: un moreno de edad similar con unas peculiares marcas sobre sus mejillas que dedicaba una molesta mirada a la mujer del grupo. Dio vuelta la fotografía sólo para reconocer la letra de su amigo Brock: "Para que sus hijos vean que el verdadero amor se encuentra donde menos lo esperan".

Se dejó caer en la cama con un nudo en la garganta y unas urgentes ganas de llorar. Su mano tiritaba levemente mientras sujetaba la fotografía y, en un intento por recuperar la compostura, se mordió el labio inferior, mas unas silenciosas lágrimas declararon aquella batalla por perdida: fragmentos de momentos se apoderaban de su ser para pronto convertir a aquellos ojos levemente humedecidos en fuentes continuas que pedían a gritos liberar ese dolor. No supo cuánto tiempo pasó en esa posición, pero tampoco le importó: sus labios resecos y levemente salados producto de las lágrimas que caían en ellos yacían sutilmente abiertos, absortos en la imagen como nunca antes había estado.

- Siempre será él, ¿cierto?.

Saltó asustada al ver a su ahora esposo en la puerta de la habitación, apoyando contra el marco de la misma. Su expresión tranquila le sorprendió y, aunque podía distinguir tristeza en sus atractivas facciones, entendió que bajo ese amable tono de voz las intención principal era hacerla sentir mejor.

- Rudy, yo…

- No tienes nada que explicarme, Mist—interrumpió con calma mientras le dedicaba una compasiva sonrisa. De forma tranquila, se sentó junto a ella en el borde de la cama y rodeó el frágil cuerpo de la dama con su varonil y bronceado brazo—Tan sólo quiero que sepas que siempre estaré contigo, apoyándote.

De forma cariñosa, besó la cabeza de la pelirroja. Suspiró mientras ella, sollozando, ahogaba su rostro en su pecho. Por su parte, él se limitó a abrazarla y a acariciar sus cabellos mientras miraba de forma absorta cómo el sol se derretía sobre el pueblo, haciéndolos testigos de un hermoso cielo color violeta.

- Sabes que siempre te he amado—agregó de la nada rompiendo esa tensa paz que inundaba la suite—pero quiero que sepas que nunca quise ganarte en estas condiciones y, aunque sé que nunca seré el amor de tu vida, gastaré mi vida intentándolo. Lo juro.

Lo juro.

- Lamento su pérdida, señorita Waterflower -

Su antes calmado llanto se convirtió en desconsuelo tras revivir esos dolorosos recuerdos que tanto se esforzó por liquidar. Pidiendo unas temorosas disculpas, se levantó y dejó la habitación. Bajó las escaleras de forma veloz y, sin siquiera pedir disculpas al botones que pasó a empujar en su arrebato, continuó corriendo.


- P-por favor reacciona— pidió suplicante mientras sujetaba al malherido muchacho mientras esperaban la llegada de la ambulancia—no te atrevas a cerrar los ojos, Ketchum.

- M-Mis…

- Estarás bien, Ash—sonrió con seguridad mientras apretaba con fuerza sus manos. El sónido de múltiples paramédicos coordinándose entre sí se hizo presente.


Chocó con una piedra, tropezando. No se dio cuenta en qué momento llegó a la playa, mas sabía que no debía estar muy lejos de su habitación. Miró hacia arriba y vio a una rubia tendiéndole la mano en ayuda.

- ¿Estás bien?—preguntó la desconocida.

- Sí, gracias…- respondió todavía llorando mientras levantaba la vista para ver a la mujer. Ambas quedaron boquiabiertas.

- Misty… eres tú

- Cynthia.

- No te veo desde el… – súbitamente decidió callar.

- El funeral de Ash—completó la pelirroja. Un tenso silencio se apoderó del momento.

- Caminemos un poco, ¿te parece?—propuso la campeona.

La noche seguía calurosa y, pese a que el cielo continuaba con ese tono púrpura, cada vez éste tomaba un tinte más oscuro. Las dos mujeres se sentaron sobre una roca y, de forma muda, decidieron acompañarse mutuamente

- ¿Te sientes mejor?—preguntó con suavidad la campeona mientras humedecía sus tobillos en el mar.

- No lo sé—respondió todavía apenada, mas notoriamente más tranquila.

- Leí que te casaste con el líder de Trovita, Rudy.

- Él… es un gran hombre—respondió la líder—y realmente lo quiero mucho.

- Pero…

- No es Ash—confirmó, con el dolor a flor de piel en todos sus sentidos.


- Ash, por favor no cierres los ojos—Insistió la chica en el hospital, asustada con el pulso que regulaba la máquina

- Mi…- Intentó pronunciar. Las alarmas empezaron a sonar.

- No me dejes, Ash…- Un equipo de médicos ingresaron al lugar de forma urgente.

- Nun-…ca—Pronunció con debilidad para luego afirmar con esa seguridad que tanto lo caracterizaba—Lo juro.


Un incómodo silencio se apoderó del lugar. La campeona, compartiendo el dolor de la muchacha y con fuertes ganas de llorar tras recordar el dolor de la pérdida de su amigo, se levantó.

- Espérame un momento, por favor. Llamaré a Ciudad Celeste para que vengan por ti… puedes quedarte conmigo en casa mientras tus hermanas llegan.

- Gracias—respondió mientras escuchaba los pasos alejarse.

Misty suspiró viendo ese mar que tanto amaba. Los Horsea que veía desde la habitación ya no estaban, pero múltiples pokémon de agua se paseaban entre sus pies: el día había sido increíblemente intenso, pero en contacto con aquellos Luvdisc logró conseguir un pedacito de paz. Sonrió: aunque tenía muchas diferencias con Ash, el amor por los pokémon era algo que los unía.

La brisa de aquel pueblo siempre se caracterizó por su frescura, pero pese a la hora un extrañamente tibio viento osó acariciarla. Sonrió con autenticidad, queriendo creer que era él haciéndole notar que ese juramento no era vano. Se abrazó, intentando de uno u otro modo abrazarlo a él.

- Tu madre, Pikachu, yo y todos te extrañamos, ¿lo sabes?—dijo a la nada. No sabía si alguien más la escuchaba, pero no le importaba: era su momento—y espero con ansias el día en que el destino nos vuelva a reunir.

Suspiró, mirando al cielo con esperanza renovada.

- Gracias por todo, Ash—se sinceró—lamento que no pueda ser a tu lado, pero me verás ser la mujer que tú querías que fuera—afirmó con seguridad mientras acariciaba un pequeño Corsola que se acercaba.

- Lo juro -


Notas de la autora

Antes que todo: disculpen la tardanza (si hubiera un anuario de FFnet, de seguro esa sería mi frase típica). No es que se me olvidara, perdiera las ganas o tuviera mucho trabajo… lo cierto es que en una batalla contra el diccionario, me declaro perdedora: tras meses analizando qué palabra con J elegir y cómo escribir las ideas, nunca supe qué hacer: ¡terminé con por lo menos 15 ideas y cero historias!. Así que hoy 15 de septiembre decidí que continuaría con mi idea original saliera como saliera… y que no me pararía del computador hasta terminarla. Eso es Jurar.

Jurar es mi primer fic angustioso (los que han leído el resto de mis historias sabrán que tengo un importante sesgo hacia la comedia)… por favor, ¡no me pidan que vuelva a escribir algo así de trágico!. Simplemente estaba probando nuevos géneros, pero es algo que definitivamente no se me da bien. No es perfecto, pero lo intenté! (y cómo dicen por ahí: si lo intentas puede que fracases, pero si no lo haces fracasarás siempre... o algo así ಠ_ಠ).

Mezclé mucho flashback con lo "real" así que no sé si quedó del todo claro: el escenario "real" es Misty en su luna de miel sin poder superar la pérdida de su primer amor y los recuerdos (cursiva) son con Ash (salvo la mención a que acepta casarse, que es con Rudy). Al respecto, quise retratar a Rudy de forma diferente: suelo leerlo como un hombre egoísta que sólo desea a Misty para él al precio que sea; pero me queda la impresión de que él, aunque desea estar junto a nuestra sirena, sólo quiere lo mejor para ella. Hay unos fragmentos fuera de contexto, por ejemplo el porqué Misty se enojó con Ash o el cómo Ash termina así de lastimado: simplemente no creí relevante explicarlos :P.

No se preocupen, espero en 3 ó 5 días más subir el capítulo extra (que ya terminé!) y esta vez les prometo que no llorarán porque es comedia. Elegí la palabra Intentos. Sobre la K, también lo tengo bastante avanzado, por lo que no debiera atascarse de sobremanera esta historia (curioso que me costara tanto la J y tan poco la K, ¬¬ bleh).

Un abrazo fuerte a todos mis queridos lectores, ¡muak!

~ Kass

P.S.: Disculparán las falencias en la redacción u ortografía, pero me dieron las 4am con la historia... ¡pero logré terminarla!.
P.S.2: Algunos muy amablemente me preguntaron cómo me había ido en mi examen para optar al grado de magíster... tengo el agrado de compartir con ustedes que no sólo aprobé, sino con calificación máxima, gracias por su apoyo, preocupación y oraciones! ^^.


Respuesta a últimos comentarios:

Pikachu07: Muchísimas gracias. La verdad es que, de todo lo que he escrito, Inercia es el corto que más satisfecha me ha dejado y me halaga enormemente sentir que varios se percatasen de ese juego de palabras. Lo de mi memoria de título quedó congelado por el obvio conflicto estudiantil, pero bueno... ¿más tiempo para escribir e inspirarnos? xD. Me llegó un correo que afirmaba actualización de tu parte, pero como imaginarás dudo que lo pueda leer a esta hora! Durante estos días te cuento... ¡y felices fiestas patrias! tiki tiki tí! ^^.

HoshitaSweet: Bueno, el título era principalmente en referencia al final así que posiblemente no se entendería hasta ese momento, pero se trataba de cómo Misty "detuvo" su vida esperando a Ash... qué bueno que el muy ingenuo se haya dado cuenta al fin y al cabo, eh? :D. Agradezco de forma infinita tu review! Como les contaba, el resultado fue muy bueno así que tu cruzada de dedos sí funcionó, te pasaste! ^^.

Andy Elric: Yo fallaba con honores en Biología e Historia/Geografía!... de hecho mis amigos saben que el 100% de las veces no pueden contar conmigo en esos temas, jeje. En todo caso, acá no pasaba por física o química... supongo que por ahí nació mi inspiración simplemente (me sorprende lo nerd que puedo resultar!). Sobre MistyxGary... bueno, no lo podría haber dicho mejor! Lo más curioso de Ash es que, por más celoso que sea, parece que nunca se da cuenta, ¿no?. Muchas gracias por tu review y de antemano, disculpa por el no-feliz final... fue un experimento que dudo repita en otra ocasión.

Naliaseleneti: ¡Lo pensé, eh! xD Idiota era una de mis opciones, pero en cuanto caí con la palabra "Inercia", la historia se escribió sola (ojalá todas la palabras vinieran con esa habilidad!). Yo también soy de la idea de que Ash es muy ingenuo e inmaduro para reconocer lo que realmente siente, pero bueno... a esperar que en sus 20 las hormonas le ayuden a pensar en algo que no sean sus pokéamigos. Muchas gracias por tomarte el tiempo de dejarme un review y, venga, que las escritoras estamos para llenar de rollos! jaja... cuídate, espero una actualización tuya también!

DjPuMa13g: Sí, fue radicalmente diferente a lo que acostumbro (pero este creo que difiere más), pero creo haber quedado bastante conforme con el resultado también, y comentarios como el tuyo me lo reafirman! Gracias por tus siempre agradables palabras!

Nena: ... matarlo es suficiente sufrimiento o me fui por el extremo? ^^U. Bueno, al final la que más sufrió fue Misty, pero como les contaba simplemente probaba un nuevo género. Gracias por tu review, este capítulo tardó, pero llegó... el próximo estará pronto! Te doy mi palabra! :)

Akari-Daishi: Si tuviera que definir Gula, hubiese elegido la misma palabra que tú tomaste: RANDOM xD. Me halaga saber que te han gustado mis cortos, disculpa la demora en el capítulo 11!

Tsukimine12: Es que Ash se pasa de tonto ¬¬... pero al menos se dio cuenta, es un avance! Estoy trabajando en la continuación de este fic, así que más entregas de seguro habrán! ^^ y gracias por lo de "bonito"! fue justo lo que traté!

-MistyKet: Te perdono si actualizas... que dices que estás actualizándote con las subidas y luego nos dejas aquí, esperándote... NO JUEGUES CON MI FRÁGIL CORAZÓN! ;O;. Muchas gracias por las flores! Sí me consta que todavía me queda harto por aprender y, mientras más me leo, más errores me encuentro; pero así se aprende! Sobre la batalla pokémon, estoy bastante oxidada, pero durante la tarde te llegará mi MP con amenaza de muerte y correo o_ó.