Haikyuu y todos sus personajes son propiedad de Furudate Haruichi.
• Autora: Ren
• Palabras: 246
• Advertencias: Posibles faltas de ortografía y gramática, OoC no intencional
• Summary: Los besos son amargos. Es un juego en dónde el primero que se enamore pierde.
—Kisses—
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K
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Es una enferma rutina que los dos armaron a base de provocaciones nada sutiles, desacuerdos absurdos, y una terrible tensión sexual entre ambos.
Ninguno recuerda quién empezó, pero Kageyama ésta casi completamente seguro que fue culpa del bastardo de Tsukishima.
Los besos son amargos, carentes de cualquier sentimiento que no sea parecido al odio, o demostrarle al contrario que pueden tener el control sobre el otro.
Es un juego en el que entraron sin darse cuenta, y el primero que se enamore, pierde.
Reglas sencillas, fáciles de cumplir para ambas partes.
Entre ellos no existe nada más que una relación de compañeros sexuales.
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El sabor de los besos es amargo, pero adictivo.
Los leves jadeos y suspiros que salen de manera involuntaria de los labios de ambos, y el caluroso ambiente es algo a lo que están acostumbrados.
Es una enferma rutina que repiten semana tras semanas, cuando se sienten demasiado frustrados por todo y necesitan desahogarse de todo.
A veces llegan a tener sexo sin ningún compromiso, en otras ocasiones no pasan de una larga sesión de húmedos y calientes besos.
Las reglas han sido decididas desde antes que accedieran a jugar.
El primero que se enamore pierde.
Y al parecer, ha sido un empate.
Uno que no les sabe a nada, que les hace desear retroceder el tiempo.
Un empate amargo, y frío.
Al igual que los besos que comparten dentro de la sala del club.
