Capítulo 11: Diario de la Pelirroja
Día 1 de 5
-Has mejorado bastante… Angie-chan –El dios de la familia, Ganesha, se veía preocupado al actualizar mis stats. Sobre mi espalda desnuda trazaba con su dedo índice el sello sobre una hoja de papel.
-S-Sí… he, he estado entrenando… -Había tratado de ocultar mi relación maestro/aprendiz con Lei-sensei, pero era difícil y ya habían empezado a sospechar.
-"Voluntad de Hierro Inquebrantable" –Citó mientras escribía en un trozo de papel- es tu habilidad pasiva principal, nunca había oído algo así…
-¿Habilidad pasiva principal? –Repetí al oírlo, era la primera vez que lo oía, es más, era la primera vez que Kami-sama me escribía los stats personalmente- ¿Qué tipo de habilidad es?
-… -Ganesha-sama terminó y se levantó, me vestí dándole la espalda y luego él me pasó la hoja- para que el entrenamiento físico de frutos, el aventurero debe entrenar sin detenerse por un prolongado tiempo, además debe ser un riguroso entrenamiento, algo que no se ve ahora… además, tu habilidad mágica…
-… -Mientras me explicaba, miré los stats- ¿E-Es esto… correcto?
-Sin lugar a dudas –Contestó seriamente, demasiado serio para mí gusto.
-N-Nivel SS sobre ochocientos… -Quedé atónita, el entrenamiento mágico del maestro no había sido tan intenso como el físico, tomando en cuenta que no había pasado ni un mes desde que iniciamos, había crecido exponencialmente demasiado rápido… me preocupaba más de lo que me alegraba.
-Eso está más arriba que el promedio, deberías ser capaz de subir a nivel dos muy pronto… -Ganesha-sama se apartó hacia su escritorio, me dio un mal presentimiento, así que decidí salir rápidamente.
-E-Esto… creo que me tengo que ir, muchas gracias Kami-sama.
-Sí –Contestó sin levantar la vista de sus documentos.
Me había propuesto a salir, cuando me llamó de nuevo.
-Por cierto –Dijo sin mirarme.
-¿S-Sí?
-Me han informado que, tienes un tiempo evitando al grupo regular ¿Algún motivo especial? –Al preguntar, pude sentir su mirada atravesando mi cuerpo.
-N-No, ninguno en especial… -La verdad era que subir mis stats tan rápido atraía la atención de todos y aunque quería evitarlo, todos se daban cuenta de mis resultados… ya no participaba en el grupo de regulares porque había crecido demasiado y mantener mis habilidades bajo el radar era difícil- c-con su permiso, me marc…
-Además, has estado mucho tiempo con un sujeto extraño –Ganesha-sama se negaba a dejarme ir.
-¿E-Extraño? –Maldije al balbucear… solo deseaba salir de ahí sin revelar mucha información.
-Un heteromorfo, un lobo negro, según los reportes… ¿Quién es?
-Um… -No había forma de evitar la pregunta.
-¿Un amante quizá? –Esa pregunta me atravesó y no logré evitar un…
-¿Eh?
-Todos saben que no me gusta inmiscuirme en los amoríos ajenos, pero como padre de esa familia, me preocupo por cada uno… y ese heteromorfo me parece muy sospechoso, no te voy a decir que lo dejes, eso es decisión tuya, pero te pido que no me preocupes de forma innecesaria.
-¿Eh?
El tema dio un giro completamente distinto y me aturdí inmediatamente.
-Puedes marcharte, solo recuerda lo que dije.
-¡S-Sí señor! –Grité antes de una reverencia y salir tan rápido como podía.
Un día como el de hoy era terrible, tratando de huir fui al parque este, donde entrenaba regularmente con el maestro.
-… -La brisa y el ligero calor del sol me dejaban una sensación relajante en la piel- es extraño venir sola –Ignoraba las miradas de los hombres mientras me preparaba para el entrenamiento físico- ¿Acaso no han visto a una mujer haciendo ejercicio? –Odiaba esas miradas lascivas, pero no había forma de evitarlo, al menos no del todo, así que en lugar de usar solo el sostén deportivo y los pantaloncillos, me dejé encima mi ropa de hechicera; luego de un calentamiento rápido comencé con la caminata- … no me había dado cuenta… -Al maestro no parecía molestarle que usara el sostén y los pantaloncillos, tampoco me miraba como esos sujetos… además, nadie me había mirado de esa forma cuando estaba con él- ¿El me protegía? –Pensándolo detenidamente el maestro usó esa aura asesina en varias ocasiones pero yo no podía sentirlo… podría ser que la usara mientras estábamos juntos y afectara a los extraños- ahhhh –Suspiré mientras corría alrededor del parque- es más fácil correr sin armadura –Mi resistencia y destreza aumentaron hasta el nivel A sobre quinientos puntos –Saqué de mis ropas la hoja con los stats actualizados y la miré mientras corría- las habilidades mágicas siguen iguales… "Total Healt" "FireProof" "WatherProof" "BlindProof" "MuteProof" "Voluntad de Hierro Inquebrantable" –Me detuve de golpe al ver la última habilidad mágica- "Quick Learner" –Esa era nueva ¿Por qué Ganesha-sama no dijo nada? –Esa habilidad pasiva debería permitirme aprender rápidamente, pero no… no… ¿En qué momento la aprendí? –Mientras meditaba en cómo y cuándo, se me ocurrió ir al Dungeon… pero me sacudí esa idea de la cabeza al recordar como el maestro me había prohibido hacerlo hasta volver… incluso me dijo que mandara a volar a la familia… el maestro de verdad detesta a los dioses.
-No importa –Me sacudí a mí misma antes de seguir corriendo.
Al final no logré cansarme lo suficiente así que empecé el entrenamiento de mana.
-… ¡Escudo de la Valkiria! –El mana en mi mano formó una esfera mágica en la palma de mi mano, el poder podía sentirse perfectamente, sin embargo no había elemento relámpago y por lo tanto el hechizo estaba incompleto, lo intenté varias veces pero el resultado era el mismo.
-Ahhhh –Sin lograr un resultado estándar, me recosté en el césped bajo el árbol y recordé la ocasión en que apreté las orejas del maestro- jiji –Reí suavemente- la única vez que pude verlo indefenso por mi propia mano, me gustaría volver a intentarlo… pero –Pero el maestro parecía muy conmocionado por lo que pasó, tanto que recordar a la diosa con la que peleamos era inevitable- esa mujer… le hizo algo al maestro –Inconscientemente fruncí el ceño y al darme cuenta me eché a reír- celos –Eso fue lo que apareció en mi mente, suspiré de nuevo- el maestro tiene secretos que no quiere revelar… -La verdadera razón del porqué atacar a los dioses- de verdad… es el maestro equivocado y a la vez… el maestro perfecto.
Luego de un sinfín de hechizos fallidos, apenas me sentía exhausta y ahora me era posible utilizar el mana de una forma más eficaz.
Al final, volvía a mi departamento en el edificio de la familia, evité por completo encontrarme con mis compañeros.
Día 2 de 5
A la mañana siguiente, me quedé dormida pensando en mis habilidades y stats.
-¡Oh! –Me levanté de golpe, si tardaba más…
-¡Angie! ¡¿Aún estás ahí?! –De inmediato y tras las palabras, la persona al otro lado de la puerta golpeó tres veces antes de volver a gritar- ¡Levántate! ¡Tenemos trabajo! ¡Esta vez no te escaparas!
-¡! –Rayos, pensé, era el líder de grupo, Zack, si contestaba… no había opción de escapar, así que me vestí rápidamente mientras oía los golpes, era tarde así que nadie se molestaría en detenerlo- piensa, piensa –Murmuré mientras miraba por todas partes- Desearía poder volar –Dije mirando a la ventana, mi departamento estaba en el cuarto piso del edificio, Ganesha-sama no era nada reservado y siempre gastaba una fortuna en nosotros, así que cada uno tenía un departamento similar- uhhh –Mirando abajo por la ventana se me vino una idea a la cabeza, así que tomé mi viejo báculo y preparé un hechizo- ¡Escudo de la Valkiria! –De forma impresionante… nada pasó- ¿Pero qué…? –El hechizo debió siquiera formarse, pero no pasó nada- ¿Olvidé cómo usar el báculo? –Con esa pregunta en la cabeza… me quedé sin opciones.
-¡Angie! ¡Sé que estás ahí! ¡Sal de una vez o tiraré la puerta! –Estaba furioso- ¡Maldita sea! ¡Entraré! ¡No me importa!
Logré oír cómo se soltaba la espada de la cintura y se preparaba para golpear la puerta.
-¡Aquí voy! –Gritó, pero abrí la puerta en ese momento y su impulso lo llevó a tropezar dentro de mi habitación– uhg…
-¿S-Se encuentra bien…? –Pregunté algo preocupada, pero mantenía mi distancia, sabía lo que iba a pasar después.
-¡Niña estúpida! ¡¿Por qué abriste así?! ¡Pude haberme matado!
No logré quitarme al líder de encima, así que involuntariamente entré al Dungeon, con el grupo entero juzgándome entre murmullos, me sentía terrible, quería salir corriendo… pensaba constantemente en como disculparme con el maestro ya que desobedecí sus órdenes… primero… usé el bastón, aunque él no me lo prohibió me siento culpable, ahora estoy en el Dungeon… no me dijo por qué no debía entrar, pero me lo ordenó y no hay razones importantes para desobedecerlo.
-uhhh… -Me quejé en un murmullo… aún no entendía mucho las órdenes del maestro, pero sus órdenes eran absolutas en cierto sentido- (Debería huir en cuanto pueda…) –Aunque pensé en ello, me metería en grandes problemas si lo hacía y mientras pensaba en ello… algo me sacó de mi concentración- Ah –Un temblor… un fuerte temblor sacudió el Dungeon, algo así no había sucedido nunca, era la primera vez, miré rápidamente a los demás, todos parecía alerta, pero nadie estaba sorprendido al mismo nivel que yo- (¿Ya había ocurrido antes?) –Quizá cuando estuve fuera, y aunque la curiosidad me mataba, no podía simplemente preguntar "¿Qué ha sucedido?" Como si nada… especialmente con el ambiente tan denso.
-Maldita sea, otra vez –Masculló nuestro ranger, Lion-san.
-Espero que no aparezcan monstruos de los niveles inferiores –Soltó Luria-san, el segundo paladín, Klein-san le golpeó el hombro con fuerza.
-No digas eso, vendrán si los nombras.
-Esto –El extraño humor era lo suficientemente raro como para quedarme callada- ¿Qué es lo que pasó?
El líder, Zack, me miró con molestía.
-… -Bufó una vez antes de contestar- desde anteayer ha estado temblando dentro del Dungeon.
-Íbamos saliendo en la noche, cuando caímos por un fuerte temblor… -Agregó Lion-san con una expresión hastiada- desde entonces no deja de temblar cada diez o quince minutos…
-Eso no es lo peor –Klein-san, con mejor ánimo siguió la conversación mientras caminábamos- algunos minotauros han aparecido en los pisos siete y ocho… incluso nos topamos con un silverback anoche en el piso cuatro… el gremio ha levantado una alerta…
-Esos sismos… ¿Tendrán que ver con los monstruos? –Mi pregunta era más para mí misma que para ellos, pero aun así, obtuve una desagradable respuesta.
-¿No es obvio? –Soltó Zack de golpe, me molestó su tono de voz, como si estuviera estorbando al grupo- Esos malditos sismos asustan a los monstruos –No había terminado de hablar cuando otro sismo sacudió la gran caverna- maldita sea… juro que si encuentro al culpable…
-¡! –Por un momento recordé al maestro prohibiéndome entrar al Dungeon… por alguna razón no me sacaba ese pensamiento de la cabeza ¿Podría ser él el culpable de los sismos? No sería raro que asustase a monstruos de los pisos inferiores, el maestro tiene ese tipo de personalidad.
Cazamos sin problemas por cuatro horas en los pisos nueve y diez, ya sea por los sismos o por monstruos fuertes, no encontramos ningún reto.
Al final de la tarde, volvimos al gremio, me despedí del malhumorado líder y mientras iba saliendo me encontré con Bell-san, el amigo del maestro, estaba hablando con Eina-san, así que me decidí a saludar, quizá él sabía algo más del maestro de lo que me dijo antes de marcharse.
-Buenas tardes, Bell-san, Eina-san.
Eina-san y Bell-san voltearon a verme, me saludaron con una alegre sonrisa, la verdad me sentí bien luego de pasar casi todo el día con mis malhumorados compañeros.
-Hola, Angie-san ¿Qué tal todo? –Me preguntó Bell- veo que estás sola ¿Cómo ha estado Lei-san?
-Lei-san ha estado trabajando desde ayer, pero creí que tú sabrías algo.
-Ya veo…
-¿Lei-san no ha salido del Dungeon todavía? –La expresión de Eina-san era totalmente sorprendida.
-Bueno… me dijo que estaría ocupado por una semana –Agregué algo apenada.
-Ahhh… ese chico… -Eina-san se removió los lentes y masajeó el puente de la nariz- no sé qué piensa, aunque no sé su nivel, no debería irse solo por ahí… mucho menos por tanto tiempo.
-¿Su nivel? ¿No es un requisito para el gremio saberlo? –Preguntó Bell-san, estaba tan sorprendido como yo.
-Uh… hablé de más… -Eina-san se veía completamente arrepentida.
-Él dijo que era nivel dos –Mi respuesta los sorprendió a ambos.
-Imposible… -Bell-san se tocó la barbilla mientras miraba hacia arriba como si tratara de recordar algo- estoy seguro que es más fuerte que alguien de nivel dos.
-Cambiando de tema –Eina-san suspiró una vez antes de mirarnos con seriedad- ¿Cómo han visto el Dungeon en estos dos días? ¿Siguen los sismos?
-Sí, al menos seis veces antes de salir –Contestó Bell-san muy tranquilamente, algo que molestó notablemente a Eina-san, aunque no dijo nada.
-Mi grupo no encontró monstruos de niveles inferiores –Ante mi respuesta, Eina-san escribió en un cuaderno nuestro ligero reporte.
-Hablando de grupos… -Dijo ella tranquilamente- Bell-kun busca un soporte…
-Eh –Bell-san saltó rápidamente- de hecho…
Él nos comentó que había hecho un contrato con una soporte de una familia distinta a la suya, su nombre era Liliruka y era una Prum como mi maestro.
-Era una buena persona, y no parecía carente de habilidad –Agregó al final, sin embargo Eina-san no parecía del todo convencida.
-¿A qué familia pertenece?
-Creo que dijo claramente… "Familia Soma"
-¿Familia soma? –Repitió ella entrecerrando los ojos.
-… -Recordé algunos acontecimientos pasados en el Dungeon, tiempo atrás mi grupo se encontraba con algunos de ellos, el ambiente se volvía tan denso que era difícil no querer desenvainar.
-Maldición… no sé si dejarme llevar por tu idea –Agregó Eina algo molesta.
-Um… ¿Qué clase de familia es?
-La familia Soma es… -Eina-san buscó entre sus papeles algún documente referente y luego empezó a leerlo- no están ni bien ni mal, son un caso típico de exploradores del Dungeon, su nivel está sobre el promedio, pero a diferencia de los demás, ellos también están involucrados en el comercio.
-¿No son los que venden licor? –Pregunté mientras miraba el cuaderno que ella sostenía.
-Sí, no venden mucho y su carta es muy pequeña, pero tienen fama de poseer un sabor único… -Se sorprendió al leer un cuadro- vaya, parece que tienen una gran cantidad de miembros, parece que Soma es un dios altamente adorado, a pesar de que nadie sabe mucho sobre él, bondad o maldad… nada… mmm… él es famoso solamente porque no tiene comunicación con otros dioses, se dice que nunca ha aparecido en un banquete.
-Es cierto, Ganesha-sama siempre envía invitación… es algo extraño si lo piensas bien.
-¿Es así? Creí que nadie le conocía –Me preguntó con una expresión algo intranquila.
-La verdad Ganesha-sama solamente envía la invitación con el nombre Soma, él no lo conoce directamente… pero ¿Qué piensas sobre ellos, Eina-san?
-Ummm… Es solo una opinión personal, los aventureros de la familia soma tienen una atmósfera extraña, ellos dicen que compiten entre sí.
-¿Competencia? –Eso pareció incomodar a Bell-san.
-Me he encontrado con algunos en el pasado, no se ven muy pacíficos.
-Ellos parecen desesperados por alguna razón –Agregó ella- por ahora –Dijo con una sonrisa- estoy de acuerdo, deberás a esa chica como tú soporte.
-¿En serio? –A Bell-san le sorprendió la rápida respuesta- sí, las familias tienen su lado misterioso, pero no necesitas preocuparte sobre conflictos entre familias, tampoco hay problema con Soma, siempre que seas cuidadoso y evites enojarlos, todo estará bien –Eina suspiró con alegría- quiero que dejes de luchar solo tan pronto como sea posible, así que preferiría que la contrataras.
-Um… -Él asintió con gusto.
-Pero, esa es una decisión que tú debes tomar, una por la cual debes hacerte responsable… de hecho, he estado buscando un soporte independiente, pero no tuve suerte, además, ser soporte no es el trabajo mejor pagado, y también no hay muchos sin familias que estén dispuestos a entrar al Dungeon.
-¿Es así? ¿Acaso los soportes son despreciados por los aventureros? –De repente el tono de voz en Bell-san se volvió algo sombrío.
-Sí, lamentablemente, los soportes, a tiempo completo, pueden ser considerados de un estatus inferior.
-… -Mantuve mi oído agudo, yo había empezado como soporte, pero gracias a la familia Ganesha y al maestro, he subido suficiente como para valerme sola… sin embargo, ante mi familia seguía siendo un soporte más.
-Por lo general –Prosiguió Eina-san- la gente débil se convierte en soporte… -Ella bajó la mirada un poco demostrando lastima- las familias de primera clase dejan a los novatos ese rol, pero, no todos pueden volverse infinitamente fuertes, ni siquiera con bendiciones.
Oirla hablar de esa forma me hizo notar el gran esfuerzo que había hecho en los últimos días… el entrenamiento del maestro era terriblemente agotador, pero… había funcionado… en poco tiempo alcanzaré el nivel dos… había cambiado.
-Siendo honesta, lo más probable es que esos aventureros fracasados se conviertan en soportes tiempo completo… blancos fáciles del desprecio.
-Es tiempo de irme –Dije rápidamente- hasta luego –Me marché rápidamente dejándolos solos.
Esa noche, me fui a dormir temprano, pensando en las palabras de Eina-san… también dijo algo sobre el lado misterioso de las familias… me pregunto… si… habrá misterios… en mi familia…
Día 3 de 5
Al día siguiente me levanté temprano y escapé antes de ser atrapada por Zack, fui hasta el parque a descansar antes de empezar el entrenamiento, pero de camino, me desvíe un poco hacia Mistress of Abundance, el lugar de trabajo del maestro.
-Buenos días –dije al entrar, apenas estaban cerrando, pero de inmediato me reconocieron… esa parte me gustaría saltarla, pero no había opción.
-¡Kanojo-chan! –La alegre y efusiva palabra preveniente de la mesera Lunoire-san, la única humana en la taberna, me tomó por sorpresa.
-¿K-Kanojo? –Repetí como estúpida… el maestro me había advertido de esto… de verdad les gustaba mucho molestar, pero no había forma de evitar sentirme avergonzada, en primer lugar él es muy apuesto.
-Hey ¿Qué haces por aquí tan temprano? –Lunoire-san se volteó hacia la barra y gritó- ¡Mamma-Mía! ¡Kanojo-chan acaba de llegar! ¡Prepara la comida!
-¿Eh? ¿Comida? –Me sorprendieron sus palabras, no sabía que hacer o decir.
-¿Kanojo-nya? –De repente apareció la chica-gato Arnya-san- jojojo, Ryuu-chan me debe el almuerzo de hoy-nya.
-¿Almuerzo? –Preguntó Lunoire- ¿Habéis apostado si Kanojo-chan vendría?
-Esto…
-Sí, Ryuu-chan creía que iba a venir hasta mañana y Syr-chan dijo que ayer… ¡Oh! ¡Syr-chan me debe el almuerzo también-nya.
-Esto…
Mientras las chicas discutían asuntos sin sentido, Ryuu-san, la elfa, apareció.
-Kanojo-san –Me llamó desde lejos… no quería interrumpir, así que me alejé lentamente hacia ella.
-Ryuu-san… ¿Qué es todo esto? Lunoire-san ha pedido comida para mí, pero…
-Siéntate y te explicaré –Me preparó una mesa con cubiertos, al parecer ella no estaba dispuesta a aceptar una negativa.
Al sentarme, y luego de unos minutos, Ryuu-san me trajo varios platos de comida, vegetales, ensalada, carne y una gran bebida de frutas.
-E-Esto… es demasiado –Murmuré al ver los cinco platos frente a mí.
-Es orden de Lei-san –Explicó Ryuu-san.
-¿Una orden del maestro?
-Él nos pidió que te preparáramos esto cada vez que vinieras y nos expresó muy marcadamente "No postre".
-¡¿Eh?! ¿No postre? –Casi me levanto de la mesa por la sorpresa… mi postre.
-Fue muy claro en esa parte –Su personalidad seria me impedía negociar, definitivamente el maestro pensó en todo- él dijo que pagaría cada plato que comieras al volver, pero que debías comer cada plato.
-uuuuu… -Miré de nuevo a la comida, se veía deliciosa- ¡Bien! –Me golpee el rostro antes de levantar los cubiertos- ¡Comeré todo por el maestro!
Aunque eso fue lo que dije… prácticamente fui rodando hacia el parque… al llegar me desplomé bajo el árbol, ya era tarde.
Horas más tarde me desperté asustada.
-Rayos… me quedé dormida… -Mirando a mi alrededor, nadie parecía importarle que estuviera ahí, era un poco extraño ya que estaba sola, pero le resté importancia y me preparé para el entrenamiento, aunque me sentía muy pesada empecé con una caminata ligera, rápidamente sentí una diferencia significativa en mi desempeño, quise imaginar que era por la comida.
Al final de la carrera y el trote me centré en mi magia.
-¡Escudo de la Valkiria! –En mi mano se formó inmediatamente una esfera de mana azul, sin embargo no había elemento eléctrico en él… me ofusqué al verla, además de faltarle lo más importante, tampoco podía aumentar su tamaño- ¡Ahhhh! –Grité molesta conmigo misma- ¡El maestro se molestará si no he progresado! –No era del todo cierto, él solamente dijo que debía entrenar continuamente, yo solo quería impresionarlo cuando llegara.
Me deprimí un poco mientras pensaba en mi falta de talento.
-¿Qué falta? ¿Por qué no logro dominarlo? –Él había dicho que sería fácil para mi dominarlo una vez completara el control de mana, y no parecía faltar nada más en ese aspecto.
Me puse de pie de un salto y me sacudía la cobardía.
-¡AAAAAAAAHHHHHHH! –Grité con fuerza, lo suficiente para llamar la atención de los transeúntes.
Empecé a manipular el flujo de mana en mi cuerpo hasta que pudiera cubrirme por completo, con un esfuerzo mental extremo al punto de sentir como mi mente se nublaba y gracias a ello recordé un paso importante que había olvidado "Lo más fuerte y resistente que pudiera imaginar, algo indestructible" ¡Lei-sensei! ¡El maestro es tan fuerte y poderoso como para enfrentarse a los dioses y salir victorioso! ¡Tan fuerte que es indestructible! ¡Tan fuerte como él no hay ningún ser mortal! Empecé el conjuro con esos fervientes pensamientos, no importaba como, lo lograría… sin importar cuanto dolor sintiera… lo lograría… lograría despertar ese gran poder que me fue conferido… y en ese momento lo sentí… la misma sensación que sentía cuando me quitaba el anillo del dragón negro, con mis ojos cerrados y mi mandíbula apretando con fuerza, logré ver en una visión un gran torrente azul, del cual salió un relámpago que me golpeó en el pecho.
Formulé la palabra final del conjuro.
-¡Escudo de la Valkiria! –Todo el sonido se esfumó, el viento dejó de mover mi cabello y mis pies no sentían la presión del suelo… lentamente abrí mis ojos tratando de no perder la concentración- ¡! –Sorprendida y asustada, comencé a llorar de felicidad- ¡Lo logré! ¡Lo logré! ¡Sí! ¡Lo logré! –Envolviéndome había un campo de fuerza eléctrico con un diámetro cercano a los dos metros.
Terminé el conjuro ya que había utilizado una cantidad exagerada de mana y me concentré en la misma sensación tratando de no olvidarla, y al hacerlo sentía como los relámpagos recorrían mi cuerpo, me pregunté si eso era lo que sentía el maestro.
Al terminar el entrenamiento mágico me fui corriendo al edificio de la familia, entré rápidamente a mi departamento ignorando completamente a Zack.
Dentro se me ocurrió algo y lo intenté.
-Escudo de la valkiria –Rápidamente y sin tanto esfuerzo, el conjuro mostró sus efectos, esta vez formé una pequeña esfera en mi palma, por fuera era tan fuerte y dura como por dentro, aún me parecía espectacular su poder, sin embargo si aumentaba mucho su tamaño consumiría mi mana considerablemente.
Formé en mi palma cinco esferas pequeñas, cada una con un diámetro de diez centímetros aproximadamente, podía manipularlas fácilmente, un movimiento de mis manos y las esferas giraría delicadamente en la misma dirección, por accidente rompí mi espejo y así logré comprobar la dureza de las esferas.
Me recosté en mi cama sonriendo de oreja a oreja, le mostraría este truco al maestro cuando volviera, seguro se sorprendería.
Día 4 de 5
A la mañana siguiente me levanté tarde de nuevo, pero esta vez hui por la ventana utilizando mi nuevo hechizo, flotar era genial, pero la esfera era tan grande que caminar sería más rápido, prefiero pensar eso que echarle la culpa a todos los pastelillos que comí en el pasado.
Hablando de comida, fui de nuevo a Mistress of Abundance, las bromas y risas no faltaron, la verdad era vergonzoso que me dijeran "kanojo" todo el tiempo, pero me reía internamente pensando en lo mal que lo debía pasar el maestro trabajando aquí.
-¡Volveré mañana! –Grité antes de salir.
Me marché hacia el parque, pero…
-¡Te encontré! ¡No sé cómo! ¡Pero no te volverás a escapar! –Zack estaba que escupía fuego por la boca cuando nos encontramos en la fuente de la plaza principal.
-L-Lo siento… -Aún era mi superior, pero empezaba a odiar como me trataban.
-Vamos, los demás están esperando en el Gremio.
Y así fue como, entre gritos y quejas, volvimos a entrar al Dungeon.
Zack parecía más molesto que la última vez, supongo que buscarme por todas partes ayer le tenía mal de la cabeza, intentaba ignorarlo, pero las indirectas eran demasiado.
Cruzamos del primer piso al ocho sin grandes complicaciones, aún hacía trabajos de soporte, no era que me molestara, así podría mantener ocultas mis habilidades, pensando en ello hoy iría con Kami-sama para actualizar mis stats… de repente noté que esa idea no me parecía tan atractiva como antes, como si… no fuera seguro.
Sacándome de mis meditaciones, un fuerte sismo seguido por una ola de rugidos nos puso en alerta a todos, el sismo en sí mismo no era la gran cosa, pero los rugidos…
-Prepárense para escapar –Lion nunca había propuesto escapar, lo que vendría iba a ser malo y aunque confiaba en mis compañeros, tenía un muy mal presentimiento.
-¿Escapar? ¿Estás bromeando? –Zack parecía muy molesto con la idea- nadie va a escapar –Estaba loco, podía verse desesperación en su rostro… algo que me hizo preguntarme ¿Qué había pasado con él en los últimos días? ¿Podría ser, yo?
-¡Jefe! ¡Algo grande viene y no es del piso diez! –Lion-san objetó con fuerza, pero la mirada de Zack no aceptaba tal excusa.
-¡Nadie escapara! ¡Pelearemos hasta el final!
Y como si los gritos de Zack los llamaran, aparecieron seis monstruos plateados por la entrada de una cueva.
-¡! –La sorpresa era general.
Silverback… y eso no era lo peor, un gran monstruos los dirigía, era una variante rara del Silverback, nunca lo había visto, pero leí sobre ellos antes, King Silverback, un monstruo similar al normal por excepción de su mayor tamaño y musculatura, sus dientes, los cuales sobresalían de su mandíbula inferior y los cuernos, carentes en la especie regular.
-¡Bien! –Gritó Zack- ¡Formación de ataque! ¡Angie! ¡Aumenta los buff! ¡Rápido!
No contesté, si lo hacía podría empeorar la situación, en su lugar, preparé los hechizos y lancé los buff a cada uno de mis compañeros.
Klein-san y Luria-san fueron al frente, detrás iba Zack y junto a mí se quedó Lion.
Los silverback respondieron al rugido de su líder, tres pequeños saltaron sobre la primera línea y rodearon a Zack, él se encargó del primero utilizando su habilidad de estocada, lo acabó en un segundo, pero los otros dos esquivaron y atacaron constantemente, Klein y Luria no lograron soltarse a los otros tres, así que Zack estaba solo.
Nuestro arquero, Lion-san, preparó su arco y disparó con gran elegancia, su puntería era envidiable, sin embargo los reflejos del silverback que atacaba a Zack superaron su habilidad y logró evitar un ataque a la cabeza.
Esto provocó al monstruo lo suficiente como para que la espada de Zack lo atravesara.
El combate estaba siendo controlado por nuestro equipo, Klein-san y Luria-san acababan de eliminar a uno de los silverback, pero el líder no se había movido, como si esperara pacientemente a su presa, él permanecía inmóvil.
-¡Ajajajajaja! –Zack reía con fuerza mientras eliminaba al último de sus oponentes, casi al mismo tiempo, los dos paladines terminaron con los suyos, sin embargo, King Silverback no se movía.
-Lion-san… -Le dije en un murmullo- algo no me gusta…
-A mí tampoco, Angie, prepárate para huir, no me importa lo que ese loco diga, nuestras vidas valen más que sus ansias de poder.
-(¿Ansias de poder?) –Quise preguntarlo, pero no era el momento o lugar.
-¡Prepárense para el ataque! ¡Yo iré al frente! –Con prepotencia, Zack marchó por delante de los paladines, algo que no debía hacerse nunca si no se tenía el equipo y la experiencia adecuados… y eso Zack lo sabía bien, acaso sus ansias de poder lo habían cegado hasta ese punto.
Al ver como sus enemigos se movilizaban, el King Silverback se preparó para atacar, pero en su lugar, soltó un gran y temible rugido que provocó un cambio en la gran caverna… algo que nunca habíamos visto… la oscura roca del piso ocho se convirtió en el frio hielo del piso once donde habitan los silverback… un cambio así solo significaba una cosa…
-¡! –Lion-san fue golpeado por el lado derecho con fuerza, el atacante, un silverback que había salido por una de las paredes laterales.
-¡Lion-san! –El Silverback me ignoró y saltó por él.
-¡Ah! –El grito sordo provino de Zack, había sido pateado literalmente por el King Silverback y lanzado por los aires cerca de diez metros, cayendo a unos pasos de mí.
Logré ver por reflejo como Klein y Luria evitaban los golpes de cuatro Silverback que los atacaban.
De la nada ya habían aparecido once monstruos y seguían apareciendo… quedé paralizada por un momento, todo se venía abajo, ese King había invocado el bioma de su naturaleza, derrotarlo no significaría que desaparecería, pero demostrarles a los pequeños que su líder había caído, podría darnos el tiempo suficiente para escapar.
-¡Todos! –Grité con fuerza- ¡Repliéguense! –Levanté mi báculo y lo apunté hacia el monstruo contra el que luchaba Lion-san- Magic Kick –El disparo voló como una flecha y se estrelló en la espalda su espalda, logré oír perfectamente como los huesos se rompían, mi hechizo más débil se volvió tan fuerte como para inmovilizar a un monstruo del piso once.
Otro de ellos saltó hacia mí, pero Lion-san había disparado una flecha que atravesó por completo su cráneo.
Nadie aquí tenía la habilidad suficiente como para superar al King, pero yo… tenía un hechizo de rango divino que era tan poderoso como los dioses, quizá utilizándolo tenía una oportunidad.
Corrí lo más rápido que pude hacia el King, al verme Klein-san y Luria-san entendieron que no había opción, por un momento sentí un cálido gracias mientras ellos retrocedían junto a Zack, quien apenas se había levantado gracias a la ayuda de Lion-san.
El King lanzó su poderosa garra contra mí, me detuve justo a tiempo para evitarla, luego salté hacia atrás mientras conjuraba mi hechizo, él volvió a atacar, esta vez golpeando verticalmente hacia abajo, salté a un lado y apunté mi báculo- ¡Magic Kick! –La esfera se estrelló contra la mejilla del monstruo, el impacto le rompió uno de sus prominentes colmillos y le empujó ligeramente hacia el otro lado, el tiempo se detuvo momentáneamente mientras un atisbo de esperanza apareció en mi corazón.
El King retrocedió un poco, sus esbirros lo notaron y de inmediato intentaron atacarme, pero…
-¡Todos contra ellos! –El grito provenía de Lion-san, quien había desenvainado su espada corta y venía corriendo en mi dirección, seguido de cerca por ambos paladines, los tres habían dejado a Zack medio inconsciente a un lado y corriendo con sus espadas arriba gritaban con fuerza, como si eso les diera el valor suficiente para enfrentarse a un enemigo tan numeroso.
Interceptaron a los pequeños mientras yo luchaba contra el King… seguramente ellos pensaban que estaba usando alguna clase de hechizo de refuerzo, pero la verdad era solamente que mi condición física había superado incluso mis stats, las carreras con armadura y los movimientos básicos con la espada me habían dado la fuerza suficiente como para luchar contra el monstruo que tenía enfrente… pero… no era suficiente.
-¡Escudo de la valkiria! –Formé cinco esferas pequeñas alrededor de mi báculo, no tenían la velocidad de mi hechizo de ataque, pero había algo que lo superaba por mucho.
Otro ataque del King, este no lo esquivé, por el contrario, hice flotar una de las esferas para interceptar el golpe.
-¡RRRRRRRROOOOOOOOOOOOOAAAAAAAAAAAARRRRRRRRRRRRRRRR! –El rugido de dolor del monstruo hizo estremecer a la cueva; la pequeña esfera de diez centímetros contra un puño de casi treinta, se sobrepuso y detuvo por completo el ataque, el escudo de la valkiria no se movió ni un milímetro, en su defecto, como dijo mi maestro, "Rebotó el ataque" provocando que el King se rompiera todos y cada uno de los huesos de su brazo, desde la punta de sus dedos hasta el hombro.
Pero no fue suficiente… atacó de nuevo, esta vez contraataqué, elevé mi mano apuntando hacia su barbilla, cuatro esferas golpearon, la primera detuvo el golpe exactamente igual que la anterior, la segunda golpeó su estómago utilizando la fuerza con la que él se movía, la tercera dio en su mandíbula y la cuarta golpeó lateralmente; el King cayó al suelo, muerto, con la mayoría de sus huesos hechos polvo.
El bioma de hielo desapareció y debido al temor infundido por mi victoria, los pequeños silverback cayeron ante el imbatible espíritu de mis compañeros.
Debido a los acontecimientos tan particulares, estuvimos de acuerdo en volver al gremio e informar sobre los monstruos de alto nivel que aparecieron en el piso ocho, Eina-san estaba sorprendida y me pidió revisar mis stats, a lo que me negué rotundamente, quizá más adelante, pero primero lo consultaré con el maestro, por alguna razón él oculta sus habilidades y podría ser útil ocultar las mías también.
Estaba atardeciendo cuando fui a ver a Kami-sama, debía actualizar mis stats, seguramente ganaría algo luego de acabar con el King silverback, pero…
-¿Hola? –Habían dos guardias armados frente a la puerta de la oficina de Ganesha-sama, nunca los había visto, además, era la primera vez que Ganesh-sama mantenía las puertas de su oficina cerradas.
-¿Quién eres? –Preguntó de forma despectiva.
-… -Le miré con molestia, pero contesté de la mejor manera- soy integrante de la familia, vine a ver a Kami-sama.
-Ganesha-sama ahora está en una reunión importante, nadie tiene permitido entrar –Contestó el segundo guardia.
Sus armaduras no eran de la guardia de Orario, tampoco parecían aventureros y por las armas que cargaban se podría decir que eran expertos o veteranos.
-Volveré mañana –Dije antes de darme la vuelta y volver a mi habitación.
Día 5 de 5
A la mañana siguiente fui a darme un baño y al salir fui directamente hacia la oficina de Ganesha-sama, los guardias estaban ahí… parecía como si no se hubieran movido ni un centímetro durante toda la noche y a diferencia de ayer, esta vez me dejaron entrar.
-Disculpe, Kami-sam… -Pero no estaba solo, con él estaban Zack, quien me miró como si quisiera arrancarme la cabeza, y un hombre que jamás había visto, de hecho no podría decir si era hombre o mujer, todo a excepción de sus ojos estaba cubierto por ropas extravagantes de color marrón con detalles dorados, túnica y turbante, de alguna forma, recordé las vestimentas orientales del maestro.
-Es ella –Dijo Zack de forma despectiva.
-¡! –Sentí un escalofrío cuando el sujeto extraño volteó a verme.
-Esta es la señorita –Definitivamente era la voz de un hombre, quizá en los cuarenta, pero la edad era relativa en un mundo con tantas especies- es su aprendiz ¿Cierto?
-La descripción no cuadra del todo, pero el nombre es el mismo –Zack parecía muy molesto, pero se mantenía sereno lo más que podía- Lei Kung, ha hecho algunos revueltos en la ciudad, muchos confirman los rumores.
-¡! –Me sorprendí al oír el nombre del maestro saliendo de su boca- ¿Q-Que es todo esto? –Mi voz pareció quebrarse, sin embargo fui ignorada.
-¿Qué harás con ella, Burgues-sama? –Que Ganesha-sama utilizara un honorifico de ese nivel solo significaba una cosa, el sujeto llamado Burgues, era un dios mayor o un mensajero de los dioses.
-Bueno… me gustaría hacerle algunas preguntas –Sus ojos me miraron y pude sentir como una víbora se enredaba en mi cuerpo, intenté dar un paso atrás, pero las puertas se cerraron casi de inmediato, volteé y me encontré con la mirada de los guardias, ambos habían entrado y cerrado, desenvainaron sus espadas.
-Por favor, no sean crueles con ella –Dijo en un tono burlón el sujeto de túnica y turbante.
-Burgues-sama no permitiré ning…
-¿Eh? –Burgues miró a Kami-sama con un par de afilados ojos purpuras, él retrocedió y lo dejó hablar- le recuerdo, Ganesha-sama, que Lei Kung asesinó a Astrea-sama con extrema facilidad, para luego acabar con la vida de Zus-sama utilizando los poderes de Astrea-sama, el Olimpo, el Congreso y la Guardia le han buscado por los últimos meses solo para asesinarlo… y da la casualidad que una de sus hijas es discípulo de tan temible escoria… no sería bueno que el gran y estimado Ganesha-sama sea envuelto en semejante escandalo… ¿Me equivoco?
-¡Usted! –Grité furiosa- ¡Como se atreve a hablar de esa forma de mi maestro!
-¡! –Burgues, incluso Ganesha-sama, se sorprendieron ante mi grito, como si haber hablado hubiese sido un error garrafal.
-Por favor… llévensela –El desprecio en los ojos de Burgues era casi palpable.
-¡Escudo de la valkiria! –Invoqué cuatro esferas que hice flotar a mi alrededor, de inmediato los guardias formaron una posición de ataque.
-¡¿Qué es esto?! –Gritó Burgues con gran odio en la voz- ¡¿Cómo hozas, escoria humana?! ¡ESTA BLASFEMIA ES IMPERDONABLE! –No pude evitar voltear a ver, el sujeto estaba dando patadas al suelo como un niño haciendo un berrinche- ¡Usar el más hermoso de los hechizos de mi amada Astrea-sama! ¡Considérate muerta! ¡Maldita usurpadora! –Luego de la extraña rabieta, Burgues golpeó el suelo una última vez y una onda de choque salió de su pie, esta onda no me hizo daño directamente, de hecho… no sentí nada… excepto por que perdí el equilibrio y caí al suelo como un trapo… mi magia se había ido… y mi conciencia estaba a punto de desvanecerse.
-Ganesha-sama, tomaré la libertad de llevarme a tan vil existencia hacia sus calabozos.
-E-E… s-sí, adelante, Zack –No pude verlo, pero Kami-sam… no… Ganesha, su voz parecía débil y distante.
-¡Sí! –A diferencia de la fuerte convicción de Zack.
Sentí ligeramente como me levantaban de los brazos y mientras me arrastraban fuera… un fuerte sismo sacudió los cimientos del edificio.
-Maestro… -Fue mi última palabra antes de desmayarme.
Fin del Capítulo 11
