Disclaimer: Naruto y sus personajes no me pertenecen.

Advertencias: Ninguna

Palabras: 798

Disfrutad de la lectura!


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Suegro

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Tragó saliva por una vez más antes de entrar a la casa de la rubia, sintió como se deslizaba pesadamente por su garganta hasta llegar a su estómago. ¿Por qué todas las cosas más tediosas le terminaban por tocar a él?, de entre todos los hombre de la aldea y del país, tenía que haberle tocado Inoichi Yamanaka como suegro.

Si bien era íntimo amigo de su padre, con quien mantenía una amistad de años en donde había una confianza y amistad mutua, la situación cambiaba drásticamente en cuanto se refería a él. Durante años se había burlado de todos los chicos que se acercaban a Ino con algún interés más allá de la amistad, porque más allá de los celos que le producía sabía que no tenía de qué temer pues, tarde o temprano, todos se verían espantados por las amenazas del padre de Ino. Sin embargo, toda la gracia se perdía al ser él quien debía ahora enfrentar aquella inminente situación.

Por su parte, Ino caminaba alegremente a su lado tomada de su mano, invitándolo a pasar al interior de la vivienda. Lentamente, no sin antes dudarlo, dio el primer paso hacia adelante, avanzando por el pasillo que conducía a el comedor principal. Pensó en que quizás podría hacer tiempo mientras la cena se preparaba, para poder pedirle ayuda a su novia en caso se verse en alguna situación incómoda. Pero su plan se desmoronó al llegar ala habitación y ver la mesa puesta con los platos calientes recién servidos.

E Inoichi sentado frente a ambos, esperándolos.

Mirándolo fijamente con su penetrante mirada que le helaba la sangre.

-Adelante, siéntense- dijo secamente mientras indicaba a los dos puestos libres que quedaban justo en frente de él.

Volvió a tragar saliva pesadamente y, dando una gran inhalada de aire, procedió a sentarse en el asiento que le había indicado.

-No ayudaste a mi princesa a sentarse- le recriminó de manera casi inmediata-. Mal jugado, Nara. ¿Esos son modales?

-Y-yo- trató de decir con dificultad. No habían pasado siquiera dos minutos y ya había echado todo a perder.

-Aprende a no tartamudear, muchacho- dijo mirándolo fijamente, a la vez que él también le respondía con aquel incómodo gesto. Se quedaron unos segundos así, Kami sabía cuanto quería alejar la vista, pero los penetrantes ojos de su suegro se interponían en esa tarea.

-Papi, no pasa nada- oyó a Ino hablar a su lado, mientras el rubio lentamente le quitaba la vista de encima, no sin dejar en evidencia que seguiría observándolo de cerca a la espera de cualquier error.

Luego del pequeño incidente, todos procedieron a comenzar a comer. Iba eligiendo con mucho cuidado cada alimento que ingería, se aferraba fuertemente al tenedor y cuchillo que tenía en mano, como si se tratase de lo único que podía aferrarse para mantenerse sentado. Clavaba el alimento, cortaba, lo llevaba a su boca y repetía. Procurando siempre mantener una velocidad apropiada y alternar con beber algo de líquido de la copa.

-¿Acaso no te enseñaron a hablar?- inquirió el rubio a los pocos minutos. Nuevamente sintió esa mirada asesina sobre él.

-Yo...-no alcanzó a terminar cuando se vio interrumpido.

-¿Cuales son tus intenciones con mi hija?- dijo de un arrebato, dejando los cubiertos a un lado del plato medio a terminar y comenzando con el interrogatorio, al fin al cabo, era eso a lo que se dedicaba.

-Mantener una relación seria.

-¿Cuanto hace que surgió esta relación

-3 meses.

-¿La has cuidado?

-Sí.

-¿Contacto físico?

Ante esa pregunta, al chico le comenzaron a sudar la manos, que seguían aferradas a los utensilios metálicos. Ino, por su parte, alternaba la vista entre las exigentes preguntas de su padre y las mecánicas respuestas de su novio.

-Poco- respondió decidido, sin embargo la mirada de su suegro seguía clavada en él, y para colmo, se había quedado en silencio.

-No te creo- sentenció. El chico trago saliva pesadamente. Ino mantenía su mirada fija en su padre, ya conocía su plan.

-Y-yo

-Papá, no-

-Shintenshin no Jutsu- dijo, posicionando sus manos en dirección a Shikamaru.

Inoichi ya se encontraba vagando dentro de su mente en busca de cualquier recuerdo que lo delatara e hiciera quedar mal, y para su desgracia, encontró lo que buscaba, un recuerdo en el cual estaban su hija y él sobre el sofá de su casa en una posición bastante comprometedora. Inmediato vio unos segundos, deshizo el jutsu y ambos recobraron la conciencia.

Dio gracias a que Ino ya hubiese practicado el jutsu en el múltiples ocasiones, ya que si no, no habría podido reaccionar a correr tan rápido de un momento a otro, mientras era perseguido por Inoichi, quien tenía el cuchillo usado para comer durante la cena, en mano.

-¡Ven aquí Nara!, ¡No te saldrás con la tuya!


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Fin

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N/A: ¡Hola!, ya que en el anterior las llene de sufrimiento con la historia, ahora ojalá logre hacerlas pasar aunque sea un buen rato jajaja. Ya era de esperarse esa reacción por parte del padre ¿no?. Ahora solo falta por ver, qué pasará con Ino al ir a la casa de Shika (aunque ya sea obvio jeje)

Me despido, y ojalá les haya gustado la historia. Un fuerte abrazo a Mitsuki y Paosu, a quienes siguen mis historia y le han dado a favoritos. Y a todos/as quienes me leen.

Adiós!