ADVERTENCIA: El tabaco puede producir cáncer. Ministerio de salud… ¡Oh me equivoque de advertencia!

ADVERTENCIA: Este capítulo contiene escenas lemmon, así que si no son de tu agrado, por favor no leas esto o ¡Haz el trabajo de buscarlas y saltártela po! (Jhahajhajhaja lo siento) No sé, cuando empiece te lo saltas… Hay varias opciones, tú decides, di ¡NO! A la droga ¡Mierda! De nuevo me fui para otro lado ¬_¬

LAS SORPRESAS

Lentamente abrió los ojos e inmediatamente sintió algo frío detrás de él y unos brazos también fríos que lo rodeaban. Cuando por fin pudo pensar con claridad ve las manos del kitzune tocando su pecho.

Ahaaaa mierda!" Pensó el pelirrojo viendo pasar toda la noche anterior ante sus ojos.

Intentó sentarse, pero inmediatamente siente una puntada en la parte baja. Un grito silencioso se formó en sus labios y lentamente, soportando el dolor, saca los brazos de su acompañante de encima de él. Lentamente se pone de pie y se dirige al baño a… limpiarse un poco. Al salir ve que el chico pálido sigue durmiendo, para la sorpresa de todos y no pudo olvidar lo frío que estaba, lo tocó de nuevo y seguía igual, así que le puso otra manta encima. Silenciosamente salió de la habitación, prendió la televisión e intentó sentarse, pero la punzada de dolor hizo que simplemente se pusiera en posición fetal. Aun repasaba todo lo había sucedido en los últimos dos días, no podía creerlo… él y Rukawa… ¡Él y Rukawa!... ¡ÉL Y EL KITZUNE! Se golpea la cara para intentar aclarar sus pensamientos, pero lo único que recuerda es que él se dejó ¡Él se dejó! Si hubiese querido lo hubiese evitando como los días anteriores y ni supiera fue porque era su cliente, de hecho cuando estaba con él… no pensó en eso ni un momento.

-"Ahaaaaa… ¿por qué yo?" – Decía mientras se golpeaba la frente.

Al rato, escuchó la ducha, Rukawa se había despertado. Al menos estaba en la ducha, así que al menos tendría unos 15 minutos para no verlo.

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Comenzó a moverse por toda la cama, intentando convencerse de que aun no había despertado, no quería ni abrir los ojos, pero luego de regodearse unos minutos se dio las ganas de abrir los ojos y estirarse... como odiaba despertarse. Después de revolcarse un poco más en la cama se sienta, se estira con pereza una vez más y al fin se da cuenta donde está. Era la cama del do'aho, solo y… desnudo. Levantó una ceja, se preguntaba donde estaba Sakuragi, hasta que escuchó el sonido de la televisión, la verdad era obvio que ya se había levantado, ya era medio día y… bueno, solamente él se despertaba tan tarde sin salir en la noche. Se levantó de la cama y fue a tomar una ducha. Tenía que admitirlo, estaba feliz, aunque aun tenía un mal sabor de boca. No podía dejar de pensar que Sakuragi había sido suyo sólo porque era su trabajo. Cada vez que pensaba en una felicidad completa, no dejaba de llegar ese pensamiento su cabeza. El mismo Sakuragi ya se lo había dicho muchas veces, él sólo era su cliente. Golpeó la pared al recordarlo. Siempre se preguntó si alguna vez Sakuragi le correspondería y ahora que sucedió, no sabía cuales habían sido sus razones, tal vez todo esto había sido un gran error, tal vez, sería mejor si se fuera de la casa del pelirrojo, después de todo, no tenía planeado quedarse ahí, sólo lo hizo para molestarlo.

Salió de la ducha y al colocarse la ropa camino lentamente hacia el living, ahí estaba el do'aho viendo televisión en posición fetal.

-"Buenos días" – Le dijo caminando a la cocina.

-"Buenos días" – Le responde Sakuragi sin voltearse a verlo, no apartaba la mirada del televisor.

-"Eh… ¿quieres que te prepare algo para comer?" – Dice el pelinegro mientras ve el refrigerador.

-"No, gracias" – Sakuragi intentaba ocultar su cara, podía sentir como ardía por la vergüenza.

Kaede comenzó a comer algo, no demasiado, después de todo, no faltaba mucho para el almuerzo.

-"Ehmmm… yo…" – Sentía como el do'aho lo evitaba, tal vez después de todo, era mejor irse de ahí lo antes posible.

-"¿Vas a salir?".

-"Sí".

-"Ahí, en la mesa al lado de la puerta hay unas llaves, tómalas, yo tengo otra copia… ehee… las necesitarás si te quedarás aquí" – Dice Hanamichi aun si dejar de esconder su rostro.

-"Sí, gracias" – Rukawa tomó las llaves y las apretó con fuerza, todo esto lo confundía.

Al rato, Rukawa estaba a punto de salir, cuando se detuvo y vio al do'aho en la misma posición que llevaba desde que se levantó.

-"No vendré almorzar" – No recibió respuesta. –"¿Quieres que traiga algo para la cena?".

-"Claro".

-"Adiós" – Se fue el pelinegro, sin decir más.

A penas cerró la puerta Hanamichi se sentó para sacudir la cabeza, aunque no duró mucho porque se tuvo que parar de golpe porque aun le dolía el trasero.

-"¡AHAAAAAAAA! ¡MALDITA SEA!"- Se tapó al boca en seguida, no vaya a ser que el kitzune lo haya escuchado.

-"Bien, recuerda lo que dijo Jin, Hanamichi" – Se decía así mismo mientras se golpeaba la cabeza… otra vez.

-"Si te duele el trasero debes echarte del mismo lubricante de la noche anterior, pero al día siguiente, no el mismo día, porque se te puede irritar" – Recuerdo del consejo de Jin cuando le dio lecciones.

Sakuragi no puedo evitar ponerse un poco furioso al recordar lo pervertido que era su mentor. Bien, haría eso y luego tiene que prepararse almuerzo y luego…

-"¡AHAAAAA!" – Aun no podía creerlo, había perdido su virginidad con el kitzune ¡El kitzune! No podía pensar en nada más.

Al final, lo único que pudo hacer para controlarse fue pegarse un cabezazo en la pared… la verdad, es que le sirvió para sentirse mejor.

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Cuando estaba a punto de llegar el ascensor pudo escuchar un grito en el edificio… sabía que era el do'aho, pero no era razón para devolverse, él solía gritar y hablar solo todo el tiempo. Recordaba un vez que lo pilló entrenando solo en el gimnasio y estaba peleando consigo mismo. Ese pelirrojo nunca dejaba de sorprenderlo, y ahora, que le daba las llaves de su departamento, era como si le dijera que su presencia no le molestase allí ¿Era eso? ¿De verdad no le molestaba su presencia? Tal vez… simplemente lo hizo porque se le hacía más cómodo el que vivieran juntos…

Sacó un suspiró sin poner alguna expresión en su cara, ya estaba caminando por el centro sin darse cuenta mientras pensaba todo eso. La verdad es que sólo salió porque tenía una cosa en mente, algo que vio un día de la semana mientras caminaba por ahí, quería comprarlo, tenía una razón para hacerlo y esperaba que la tienda estuviese abierta.

Después de caminar por el centro y comer algo en el almuerzo, al fin pudo comprar lo que quería. Volviendo al departamento del do'aho escuchaba la ducha, de seguro que acaba de entrar. Guardo la comida que había comprado y aprovecharía de ir a dejar unas cuantas cosas a su maleta, incluyendo lo que había comprado.

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No sabía porque el kitzune había salido, pero había sido un alivio que no estuviera en la casa en todo el día. Ya se sentía mejor, el trasero el dolía mucho menos, estaba más relajado y había podido estudiar un poco en la tarde. A eso de las 6 de la tarde se decide ir a bañar, prefería bañarse de noche porque así lo hacía normalmente después de los entrenamientos. Intentó no pensar en la ducha, pero de vez en cuando se le venía la imagen de lo de anoche y se ponía extremadamente nervioso, al salir estaba más tranquilo sin pensar en nada, cantando una canción mientras se secaba cuando se encuentra con el kitzune de frente, había olvidado cerrar la puerta, la verdad es que estaba tan sumergido en sus pensamientos y en lo que había hecho anoche con el kitzune, que ni habían pensado en que el kitzune iba a volver.

Al principio el pelirrojo sólo lo miró extraño, Rukawa no dejaba de verlo sin cambiar la expresión, cuando siguió la mirada se dio cuenta que veía su entre pierna y era que ¡Había olvidado que estaba desnudo, estaba usando la toalla para secarse el pelo. Inmediatamente se tapó todo rojo y nervioso, comenzó a mirar a todas partes para buscar algo más grande para taparse y justo cuando iba a tomar otra toalla Kaede lo empuja a la pared. Sakuragi abre los ojos con las mejillas rojas, cuando siente un beso intenso, no comenzó suave, inmediatamente Rukawa le mete la lengua en la boca.

-"Kitzune… no… para…" – Decía entre respiros.

Rukawa bajo su cabeza para llegar a su miembro y comenzar a lamerlo. Sakuragi abrió los ojos e hizo un gemido en silencio, justo cuando sintió una mano moviéndose hacia su trasero, ahí lo empujo con más fuerza.

-"No… para… aun… me duele" – Dijo con la respiración entrecortada.

Rukawa se detuvo y lo vio son su mirada penetrante de hielo. Serio, tomo sus brazos y los puso sobre su cabeza, afirmándolos con fuerza, se acercó para besarlo de nuevo, Hanamichi no se movió, pero sí le correspondió el beso.

-"Entonces… podríamos cambiar de lugares" – Dice el pelinegro mientras toma una de las manos de Sakuragi, se baja el pantalón y la pone en su trasero.

Hanamichi abre los ojos asombrado.

-"Kitzune… no es preciso que…" – Rukawa lo interrumpió con un beso y guió uno de sus dedos a su entrada.

Rukawa no pudo evitar sacar un gemido de dolor al sentir el dedo de Sakuragi.

-"No, espera, espera" – Sakuragi aleja a Rukawa y se pone a buscar en un cajón del baño, donde saca otro lubricante.

Kaede levanta una ceja, le había sorprendido el hecho de que tuviera otro en la casa, el pelirrojo nota su duda al ver su ceja levantada.

-"Es que me los dan gratis" – Dice Sakuragi con una sonrisa nerviosa.

Hanamichi estaba seguro que Rukawa no era virgen, pero si podía ser la primera vez que era penetrado, lo más seguro es que siempre estuviese arriba o lo hubiese hecho sólo con mujeres y… no quería causarle dolor, bueno, se lo causaría, pero por lo menos disminuirlo, él ya había sentido dolor usando lubricante, no se imaginaba como sería sin él.

Se puso un poco en sus dedos y poco a poco los introdujo. Rukawa sintió una punzada tan grande que miró al cielo y abrió los ojos, este dolor sí que no se lo esperaba, intentó hacerlo despacio, esperaba hacerlo bien, pues sólo lo había hecho con un muñeco antes. Sakuragi al ver la expresión del ojiazul, comenzó a masturbarlo con la otra mano para poder calmarlo un poco, la expresión de Rukawa indicaba que había funcionado. Kaede se saca la camisa que llevaba puesta, le saca la mano del trasero y la lleva a su boca y comienza a lamerle los dedos, Hanamichi no sabe que le provocó, pero ya no se pudo contener más y empujó a Kaede contra la pared, le levanto las piernas poniéndolas alrededor de su casadera y lo penetro con fuerza. La verdad es que había perdido la razón, en un momento se éxito tanto que se dejo llevar por los impulsos que ni el mismo sabía que podía tener.

Kaede se sorprendió un poco ante el gesto brusco, había olvidado lo fuerte que era el do'aho, con un solo empujón logró acorralarlo y levantarlo, la personalidad del pelirrojo hacía olvidar que medía cerca de un 1,90m y que su cuerpo era puro músculo. Rukawa podía ver en la cara de Sakuragi que se estaba dejando de llevar sólo por los instintos. Sakuragi lo sostenía con una mano, con la otra le tocaba el cabello, mientras le lamía el pecho. Admitía que en un comienzo se asustó con lo bruto que podía llegar hacer, pero no le molestaba ver a su do'aho todo apasionado… por él. El roce entre el pecho de Hanamichi y el suyo mismo rozaban su miembro lo que hacía que se excitará aun más.

-"Do'aho… me vengo" – Lo dijo sin pensar, al verdad es que el también estaba extasiado de pies a cabeza.

Los movimientos del pelirrojo aumentaron al oír esto, puso ambas manos en el trasero de Kaede para ayudarse. Los dos terminaron casi al mismo tiempo, se abrazaron un buen rato en la misma posición, Sakuragi hundió su cabeza en el cuelo de Rukawa para no verlo mientras poco a poco lo soltaba y salía de dentro de él, sin mover su cabeza, estaba muy avergonzado.

Kaede sólo le hizo cariño en su cabello para tranquilizarlo, se quedaron unos minutos así, abrazados en el baño.

-"Yo… perdón… me dejé llevar" – Decía el pelirrojo sin sacar la cabeza del cuello.

Kade sólo siguió acariciándoles el pelo, cuando se alejó un poco y quedaron frente a frente, sus ojos chocolates resaltaba más que nunca, no sabía si era por el pelo mojado y alborotado o sus mejillas rojas, pero sus ojos parecían de un color chocolate profundo, como una laguna.

-"Traje algo para comer".

-"¡Ah! Sí, sí, gracias" - Se alejó nervioso, mientras buscaba su ropa o una toalla.

-"Iré a… preparar la cena" – El kitzune toma su ropa y sale del baño cerrando la puerta.

Hanamichi se ve al espejo, tenía las mejillas rojas, no sabía si era por la vergüenza o porque aun tenía calor. Se tocó la cara y seguía viendo, él… él… se había excitado tanto al punto de perder la razón… con Rukawa.

Kaede al cerrar la puerta se apoyó en la misma, se puso a pensar un minuto, lo que había pasado era… era… increíble, es decir, podía decir que prácticamente había sido el único en recorrer a Sakuragi por completo, porque aunque sabía que el do'aho no era virgen, con él se dejó penetrar, con él había perdido control de su cuerpo, con él… había hecho todo eso. No se puso ni a pensar en un momento que sólo era por el trabajo del do'aho, no quería arruinarse a sí mismo este momento.

Se vistió y fue a preparar algo para comer, había traído unos dulces para tomar con té. Puso el canal de deportes e intentó sentarse en una silla, pero no pudo el dolor era demasiado, tal vez podría poner una almohada o algo, cuando estaba pensando que hacer llega Sakuragi, ya con ropa.

-"¡Trajiste dulces!" – Sus ojos mostraron un brillo. –"Eheee… gracias" – Intentó guardar la compostura sentándose calmadamente.

-"Pensé que no te gustaba mucho lo dulce" – Dice Hanamichi mientras disfruta cada bocado de las exquisiteces que le habían traído.

-"Mientras no coma tanto, está bien".

Sakuragi ve como el kitzune tiene una posición rara, mira el asiento y ve que sólo tiene una pierna en la silla, la otra le colgaba. Se puso rojo al pensar que eso lo había causado él.

-"Más tarde hay un partido de la NBA" – Dice Rukawa viendo a la pared despreocupado.

-"Sí, sí sabía… de ahí lo vemos juntos ¿vale?".

Kaede se da vuelta verlo, estaba sorprendido aunque no lo demostrará, y sólo asiente con la cabeza.

Cuando terminaron de lavar los platos, Sakuragi se fue a sentar a su sofá, cuando nota que Rukawa se quedó detrás de él, sin sentarse. Al principio le extraño, pero después de unos minutos pensado recordó que era probable que al kitzune le doliera el trasero. Se avergonzó al pensar esto último y se levantó sin decir nada, para volver con una almohada.

-"Toma… es par que te siente de lado y te apoyes en el brazo".

-"Gracias" – la toma y hace lo que le dijo el do'aho.

No se dijeron mucho mientras veían el partido, por no decir que no se dijeron nada. Hanamichi no dejaba de temblar y Kaede, bueno, dormía en los intermedios y a veces, en el mientras transmitían el partido. Al terminar, Sakuragi se estira.

-"Ya, me voy a preparar para dormir, buenas noches kitzune" – Se va sin si quiera mirarlo.

El problema que ahora pensaba Hanamichi era que el calor de la primavera ya había llegado y él no podía dormir con pijama a esas alturas del año, pero el pensar que tenía que dormir junto a Rukawa... en ropa interior. Se saca la ropa rápido y todo rojo se mete bajo las sábanas, cuando ve entrar al kitzune, quién al ver el baño desocupado entra con su pijama. Le pareció gracioso, ya ha visto desnudo a Rukawa dos veces y él se iba a cambiar al baño ¡¿Pero qué diablos pensaba?! ¡Él no quería volver a ver al kitzune desnudo otra vez! ¡¿Cómo pudo si quiera pensar que eso era gracioso?!

Kaede sale del baño y abre el closet otra vez, al parecer registraba su maleta, cuando saca su cabeza de allí, tiene en la mano dos cajas pequeñas, al parecer una era una caja de chocolates y la otra estaba envuelta con papel de regalo.

-"Toma" – Se las lanza al pelirrojo sin poner ninguna expresión.

-"¿Regalos? ¿Para mí?" – Dice sorprendido.

-"Tú cumpleaños fue hace poco ¿No?".

-"Ah… sí…" – Sakuragi abre primero la caja de chocolates, sólo sonrió porque le encantaba los chocolates.

Al abrir el regalo envuelto, era una caja pequeña que cabía en su mano, la abre y era una caja musical, donde en vez de una bailarina había un jugador de basquetball pelirrojo que encestaba una y otra vez, con la canción de la película Space Jam.

-"¡¿Dónde diablos conseguiste esto?!".

-"Lo vi en el centro y me hizo acordarme de ti".

Sakuragi se puso rojo con la respuesta, mientras temblaba dejaba sus regalos en el velador.

-"Gra… gracias".

Rukawa sin decir más de nuevo mete su cabeza dentro del closet.

-"Ehmmm… Rukawa".

Kade sólo se voltea a verlo.

-"Me enteré de los de tus papás… lo… lo lamento mucho".

-"Gracias" – Cierra el closet y se sienta en la cama, sintió una punzada que el pelirrojo pudo notar.

-"Tienes que dormir de lado y… ponerte un poco de lubricante mañana, eso ayudará… con el dolor" – Cuando decía esto miraba hacia otro lado todo rojo.

Rukawa no respondió nada, sólo se acostó a pesar del dolor y pensó en seguir el consejo del pelirrojo, se acostó de lado y puso su cabeza en el pecho de este. Sakuragi se puso rojo, su corazón se aceleraba a mil por hora y podía sentir el corazón del kitzune también ¿Qué hacer? ¿Empujarlo? ¿Gritarle? No, no podía y… tampoco era para tanto ¿No? Sin intentar moverse mucho puso el despertador en su celular, aunque sabía que el kitzune no se despertaría por nada del mundo, no quiso arriesgarse. Cuando al fin se decidió dormir, intentó acomodar un poco, pero no abrazo a Rukawa, sólo dejo sus brazos a los lados.

A la mañana siguiente sonó la alarma, Hanamichi la apagó y vio que una de sus manos estaba en la espalda de Rukawa la levantó inmediatamente todo rojo. Lo empujó, sin mucho cuidado y le dio una pequeña sacudida.

-"Kitzune, levántate, son las 7:30, llegarás tarde con Aoe-san".

Rukawa sólo se dio la vuelta y siguió durmiendo.

-"¡Dios! ¡¿Cómo puedes dormir tanto?!" – Se fue al baño a prepararse.

Luego de prepararse desayuno, estaba comiendo mientras veía televisión. Cuando escucha un fuerte golpe desde su habitación.

-"Buenos días" – dice al ver a Rukawa en la puerta con su típica cara al recién despertarse.

-"¿Qué hora es?".

-"8:15".

-"¿Por qué no me despertaste, sabes que tengo que estar donde Aoe a las 8?".

-"¡Lo intenté!" –Gritó mientras Rukawa se volvía a meter a la pieza.

Luego de unos minutos volvió salir, con ropa puesta.

-"¿No te vas a bañar?".

-"Si quieres despertarme empújame como lo hiciste antes".

-"¿Desde cuándo te importa llegar a la hora?".

-"No me importa, pero la semana pasada llegué todos los días tarde y 4 de esos 5 días fueron con más de 2 horas de retraso".

-"¿Y? Solías hacerlo todo el tiempo en al escuela".

-"Aoe… no tiene muy buen humor y para cuando llegué esos 4 días… ya se había ido" – Decía mientras tomaba un jugo de naranja de pie.

-"Así nunca terminarán el traspaso ¿Verdad?".

-"Adiós" – Sale del departamento.

-"¿Me preguntó si aun le dolerá el trasero? ¡Ah! ¡¿Y a mí que me importa?!" – Después de ese loco fin de semana se sentía más como él mismo otra vez. Ahora era hora de ir a la universidad.

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-"Llegas tarde" – Dice Aoe sentado mientras ve unos papeles.

-"No tanto" – Le responde Rukawa acercándose.

-"¿Viste a Sakuragi?" – Deja los papeles para verlo a la cara.

-"Sí".

-"¿Y no se mataron a golpes?".

Rukawa sólo lo quedó mirando fija y fríamente.

-"No me importa lo que hagas con ese niño, pero ya sabes… un rasguñó y no lo volverás a ver".

-"Bueno, si se vieron en el fin de semana creo que por lo menos tendrá un rasguño ¿No?" – Dice un relajado Takamiya mientras dejaba unos papeles en el escritorio de Aoe.

Aoe y Rukawa le dedican una mirada tan fría que sintió un escalofrío en la espalda.

-"Mejor… yo me voy… buenos días Rukawa… me llaman cuando se desocupen" – Sale rápido del lugar.

-"Supongo que tengo que decirte esto".

-"¿Qué?" – Lo mira serio Aoe.

-"Me estoy quedando con el do'aho".

-"No me agrada esa idea sabes" – Dice mientras enciende un cigarro.

-"Lo sé".

-"No recomendamos que el cliente sepa donde vive su anfitrión… pero como eres casi dueño de Blue Boy's, lo dejaré pasar… pero si los dos se matan a golpes, no me hago responsable".

Rukawa no dijo nada, sólo se quedó mirándolo.

-"La verdad, es que en un principio no me importaba, pero supongo que ahora debo saberlo ¿Por qué te golpeo?".

-"Nunca nos hemos llevado bien".

-"Naoya me dijo que estudiaron en la preparatoria juntos y que además eran compañeros de equipo ¿Es cierto?".

-"Sí".

-"¿Entonces por qué te golpeo? No, sabes, no me importa, de seguro te lo merecías".

Rukawa levantó una ceja.

-"Ve a buscar a Takamiya para comenzar rápido a trabajar".

-"Por qué no vas…" – Ve la mirada asesina de Aoe. – "Bien" – Va sin poner más reclamos, después de todo, estaban atrasados por culpa de él.

Aoe mientras Rukawa salía aprovechaba de mandar un mensaje de texto, aun no se sentía seguro de esos dos juntos.

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Sakuragi ya estaba en su descanso entre una clase y otra, y se encontró con sus amigos del equipo de basketball que lo llenaron de preguntas.

-"Pero no entiendo ¿Por qué está en tu casa?".

-"Es amigo de mi jefe y al saber que lo conocía me pidió que lo alojará es todo".

-"Pero tu departamento es un muy pequeño".

-"Bueno que se le va a hacer".

-"¿Y es tan bueno por su entrenamiento en Estados Unidos?".

-"¿Sakuragi?" – Ve una cabellera clara de la nada, era Naoya.

-"Voy a hablar con Naoya, adiós, fuera, fuera" – Les hace un gesto para que caminen.

-"¿Tus compañeros de equipo?".

-"Sí, me están molestando porque el kitzune fue a entrenar el sábado con nosotros".

-"Algo así oí… Aoe-san me acaba de mandar un mensaje que estás viviendo con Rukawa y esta algo preocupado" – Van caminando por la universidad.

-"¡Oh! ¡Ese kitzune! ¡Diciéndole todo al profesor!" – Con tono burlesco.

-"Es tu jefe".

-"¡No me arruines el momento!".

-"Entonces… todo bien entre tú y Rukawa".

-"Seeehh… si quieres saber sólo hemos tenidos peleas verbales desde que nos golpeamos… de seguro que Aoe no le sacó nada al kitzune porque es sólo habla con monosílabos, estoy seguro que es eso lo que quiere saber, dile que esté tranquilo… pudimos soportarnos tres años antes, podremos hacer por un mes y medio".

-"Es bueno saberlo… oye pero… alguien preguntó por ti".

-"¿Quién?".

-"Izumi".

-"¿Izumi? ¡¿Qué te anda preguntado a ti?! ¡Él tiene el número mi celular!".

-"Sólo está algo curioso" – Naoya saca su celular y le muestra lo mensajes de texto que el llegaron de Izumi. –"Me ha bombardeado de mensajes de que se golpearon".

Sakuragi lee los mensajes y se pone rojo.

OYE ANOYA ¿SABES SI ESOS DOS SIGUEN JUNTOS?

OYE NAOYA ¿CREES QUE ESOS DOS YA LO HAN HECHO?

OYE NAOYA… Ahí seguían los mensajes.

-"¡AHAAAA IZUMI IDIOTA! ¡¿CÓMO SE LE OCURRE PREGUNTAR ESAS COSAS?!".

-"Tranquilízate".

-"¡Y TÚ MÁS ENCIMA LO DEJAS! ¡TODOS SON UNOS IDIOTAS! ¡BAAAA!..." – Se va dando pazotes de gigante mientras va gritando sólo por toda la universidad.

En la tarde se sorprendió a ver a Rukawa llegando al entrenamiento, no porque no le gustara el entrenamiento, si no porque le sorprendió que Aoe lo dejará salir temprano… aunque, tal vez Aoe ya no estaba cuando llegó y quedó con todo el día libre, aunque si se enteró de que estaban viviendo juntos, lo más probable es que se hayan visto en el día. Bueno, era la hora de entrenar y no había que pensar en otras cosas.

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Y así, ni más paso todo un mes y aparte de peleas verbales, encuentros de basquetball, burlas entre el pelirrojo y el pelinegro y uno que otro lanzamiento de objetos, Aoe no debía por qué preocuparse. Desde que comenzaron a vivir juntos iba a las prácticas de la universidad casi todos los días, de hecho a parte de unas pocas veces que falto Rukawa porque Aoe no lo dejó, iba sin problemas. Entre ambos compraban la comida y limpiaban la casa, era sorprendente lo bien que podían llegar a llevarse… bueno, lo que se puede decir que era bien para ellos.

Ya era media noche, Sakuragi estaba estudiando en la cama mientras Rukawa dormía en su torso, como lo llevaba haciendo todos los días desde un mes. Al principio se ponía muy tenso, pero con el tiempo se fue acostumbrando. Ahora mientras leía el libro le acariciando la cabeza negra, ya casi lo hacía inconscientemente, al principio pensaba mucho todo, pero luego de tener sexo tantas veces que perdió la cuenta, sólo se puso aprovechar la situación… siempre y cuando Rukawa no se diera cuenta, como ahora que estaba dormido hace más de tres horas. Algo que tenía que admitir, es que él que siempre lo comenzaba a buscar para sexo era Rukawa, y él aun se ponía a la defensiva cuando comenzaba a buscarlo. No podía evitarlo, después de todo, aun le daba vergüenza pensar que lo hacía con un hombre y que ese hombre era su enemigo mortal Kitzune Kaede Rukawa.

-"Ahaaa…" – Un bostezo que le indicó que ya era mucho estudio y mejor se dormía.

Estaba dejando el libro en su mesa de noche, justo cuando suena el teléfono que estaba allí. Se preguntaba quién sería tan tarde, a veces sus amigos lo llamaban cuando perdían el tren, pero desde que todos sabían que el amigo de su jefe se quedaba allí, nadie lo llamaba, después de todo, era un departamento muy chico.

-"Moshi moshi".

-"¡¿Cómo que muchi muchi?! ¡¿Cuántas veces te dicho que no me hables en idiomas raros?!" – Escucha en inglés.

-"¿Perdón?" – Dice un Hanamichi sorprendido.

-"¡Kaede! ¡Kaede responde!".

-"¿Quiere hablar con Rukawa?" – Dice Sakuragi en inglés, después de todo, sabía por lo menos lo básico.

-"¡Por supuesto que sí! ¡Ponlo!".

-"Señor aprenda un poco de modales por favor" – Dice enojado en inglés.

-"¡Kitzune! ¡Kitsune despierta!" – Lo mueve bruscamente, pero nada pasa. –"¡DESPIERTA!" – Lo patea al suelo, así había logrado despertarlo todos los días y ya no se tardaba más de una hora en ir Blue Boy's.

Rukawa se levanta con una cara de pocos amigos y mira fijamente al pelirrojo.

-"¡Te llaman imbécil!" – Le tira el teléfono y se da vuelta para fingir que él igual estaba durmiendo.

-"Moshi moshi".

-"¡No me hables en japonés!".

-"¿Hutton?" – Dicen mientras se sienta en la cama.

-"¡Por supuesto que soy yo!".

-"¿Qué quieres?" – Dice en inglés.

-"¡Saber de ti! ¡Llevas desaparecido más de un mes!".

-"¿Cómo conseguiste este número?".

-"Me lo dieron en el hotel".

-"¿Cómo conseguiste el número del hotel?".

-"Lo pedí en la universidad".

-"Hutton ¿Qué quieres?".

-"Saber cómo estás".

-"Estoy bien" – Le dice cortante.

-"¿Eso es todo lo que me dirás?".

-"No, para que sepas en Japón no se grita por el teléfono".

-"¡¿Qué?! ¡¿Acaso tu compañero japonés se enojo?!".

-"Sí".

-"¡¿Quién es él de todos modos?! ¡¿Eh?! ¡¿Tu amante?!".

-"No te importa, y te dejo claro que no quiero que vuelvas a llamar aquí, estoy en una casa ajena".

-"Si no se de ti, volveré a llamar".

-"Si vuelves a llamar, voy a llamar a la compañía para bloquear la llamas extranjeras, esta no es mi casa así que no vas a llamar más a este número ¿Bien?".

-"… Bien" – Dijo enojado.

-"Cuando llegue me verás y si pasa algo, la universidad se enterará, así que tranquilízate… adiós" – Cuelga el teléfono.

-"Ufff" – Dejo salir un suspiró Kaede.

-"¿Quién era?" – Dice Hanamichi sin darse vuelta.

-"Un idiota".

-"Pus te llamó por tu nombre".

-"Los americanos son unos irrespetuosos".

-"Ah… y ¿qué quería?".

-"Puras estupideces".

-"Parecía preocupado".

-"No le creo nada a ese tipo".

-"Ah..." - Se sienta en la cama, aun dándole la espalda a Kaede. - "Yo... voy a ir a dormir al sofá cama" - Se levanta y sale de la habitación.

"¡¿Qué diablos me está pasado?! ¡Estoy actuando como si estuviera celoso! ¡Mierda!" Pensaba entretanto abría el sofá cama y se tapaba sólo con una manta, se acuesta en una esquina.

Mientras se hacía la cabeza añicos con dudas, siente como alguien se acuesta junto a él.

-"Él... es un compañero de universidad... no sé si llamarle amigo..." - Decía Rukawa viéndole sólo la espalda al do'aho.

-"No tienes que explicarme nada... yo no debí preguntar" - Hablaba aun si darse vuelta.

-"Pero... quiero decirte...".

-"Si quieres tanto decirme es porque no sólo haces cosas que hacen los amigos con él".

Kaede no dijo nada, sólo comenzó abrazar a Hanamichi por detrás.

-"Suéltame" - Intenta sacar los brazos. - "No quiero ¡Suéltame!".

Forcejearon un momento, hasta que Rukawa logra darlo vuelta y abrazarlo correctamente. Sakuragi le correspondió el abrazo una vez de frente, ninguno dijo nada, sólo se quedaron así hasta quedarse dormidos.

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El capítulo se llama así por las sorpresas que le da Rukawa a Sakuragi. La verdad este capítulo lo escribí inmediatamente después del anterior, le faltaba el puro final, pero tuve que terminar mi tesis (así es, salí de la universidad... y lo que da más vergüenza es que comencé esta historia antes de entrar :S), después empecé a arreglar los capítulos anteriores, al final me dije a mi misma "Mi misma, primero termina la historia y de ahí preocúpate de la ortografía y redacción". Así que, revisé sólo este capítulo de nuevo, lo terminé y aquí está. Espero que lo hayan disfrutado.

Ahora empecé a trabajar en la noche, así que en mis descansos que me da desveló terminaré esta historia. No falta mucho ^_^

Muchas gracias a todos los que aun la siguen... sin ustedes no soy nada XDDDD